Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año.

Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa.

El clima en Ámsterdam en diciembre

Pareja de amigos bajo la lluvia en Ámsterdam

Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta.  El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año.

Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje.

En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada.

Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest

Sinterklaas waving to unseen onlookers

Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son.  

La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles.

Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño

Ice-skating rink in front of the Rijksmuseum for the Ice*Amsterdam festival

La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo.

Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente.

Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer.

Año Nuevo en Ámsterdam

Fuegos artificiales en Ámsterdam

La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla.

Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua.

La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte.

Y no olvides tu traje de baño…

Baño de Año Nuevo en una playa holandesa

Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo.

A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad).

Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo.

En definitiva...

Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City!

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