Visitar Nueva York por primera vez puede ser abrumador. No hay una ciudad en el mundo que contenga tantas atracciones, museos, historias y experiencias de tantos tipos diferentes en un solo lugar. Si te preguntas qué hacer en la Gran Manzana, aquí te lanzamos un esquema general para que empieces a delinear tu plan de viaje.

Ciudad de superlativos, las posibilidades para los visitantes son infinitas, y eso es lo que la hace tan especial. Cualquier cosa puede suceder a cada vuelta de la esquina, y a menudo sucede. Así que haz planes y organízate bien, pero creemos que la mejor actitud para conocer NYC es la de dejarse sorprender y crear espacio y tiempo para lo inesperado.

El perfil de Manhattan

Cuando caminas por sus calles y avenidas no es posible percibir la proporción monumental del corazón de esta ciudad, pero afortunadamente existen un sinfín de maneras de verlo a la distancia. Rodeada por dos enormes ríos, el East River y el Hudson, y poblada por altísimos rascacielos, el perfil de la isla de Manhattan es electrizante.

Desde el agua

Toma el clásico tour en barco del Circle Line que rodea la isla en un paseo de 2 horas y media para disfrutar de las vistas desde el agua. Entre otros lugares icónicos, pasarás por Wall Street, muy cerca de la Estatua de la Libertad, y por debajo del puente de Brooklyn. El embarcadero de la Circle Line está a la altura de la calle 42 en el barrio de Hell’s Kitchen (aprovecha para descubrirlo).

Otra manera de ver la isla desde lejos, y de paso tachar otra atracción imprescindible de tu lista, es hacer el tour de la Estatua de la Libertad y Ellis Island. Además de las impresionantes vistas de la ciudad desde el sur, verás a la Señora Libertad de cerca y podrás recordar el poema de Emma Lazarus grabado en una placa metálica en su pedestal: “Give me your tired, your poor, Your huddled masses yearning to breathe free, The wretched refuse of your teeming shore.”

Si tienes poco tiempo, el Liberty Super Express Cruise es una opción fenomenal para este tour acuático. Este paseo de menos de una hora también rodea gran parte de la isla y hace una breve parada junto a la Estatua de la Libertad.

Desde las alturas

Empire State Building, New York City

Tal vez sea el edificio más fácil de reconocer del mundo: el Empire State Building. Con sus 443 imponentes metros de alto, las vistas desde su mirador son de poner los pelos de punta. En un día despejado puedes ver hasta 130 kilómetros a la redonda. Pero incluso si este no es el caso, simplemente ver la ciudad a tus pies es una experiencia única. En su museo interactivo podrás conocer la historia de este edificio inaugurado en 1931, y no te pierdas las exposiciones temporales del recién renovado piso 80.

Otro edificio emblemático que se inauguró muy poco después del Empire State es el 30 Rockefeller Plaza, en el Rockefeller Center. En el piso 70 se ubica el Top of the Rock, un mirador con espacios interiores y exteriores. Sube en el elevador de cristal y disfruta de las vistas, que incluyen el Empire State Building, claro, y una perspectiva perfecta de Central Park.

Otra opción más es subirte al elevador ultra rápido del edificio Hudson Yards hasta su piso 100, donde se ubica Edge, el mirador más alto del hemisferio occidental. En un edificio ultramoderno, este mirador tiene ventanas de cristal de piso a techo, además de una plataforma con suelo transparente que te hará sentir que flotas en el vacío (es decir, si no sufres de vértigo, en cuyo caso te sentirás un poco enfermo).

Cinco distritos, cientos de barrios

Big bus tour New York

La isla de Manhattan se confunde en nuestro imaginario con la totalidad de Nueva York, que es en realidad una de las mayores metrópolis del mundo, una extensión enorme de desarrollo urbano súper denso. Manhattan es solo uno de los cinco distritos de la ciudad, al que se suman Staten Island, Brooklyn, Queens y el Bronx.

Y dentro de cada uno de estos distritos hay muchos barrios que también forman parte de la cultura popular global. Quién no ha escuchado hablar del Harlem, o de Brooklyn Heights, o de Soho. Estos hay que recorrerlos a pie, o en bici, o en autobús turístico, o de cualquier manera que te permita parar donde quieras para curiosear, visitar los lugares de más interés, y hacer un descanso para comer o tomar café.

Si no quieres perderte demasiado, o si tu tiempo en la ciudad es limitado, nada mejor que hacer un tour guiado de los muchos que ofrecen las diferentes empresas turísticas de la ciudad (son un clásico). Selecciona tu barrio (o tus barrios) favoritos y recorre sus calles de la mano de un experto que te irá relatando historias fascinantes en cada esquina. Puedes consultar la página de las atracciones que ofrece Go City en Nueva York para elegir el tuyo.

Museos sin fin

American Museum of Natural History

Nueva York no sería lo que es sin sus grandiosos museos. El Metropolitan y el de Historia Natural, cada uno en su lado opuesto del Central Park, son dos de los más conocidos y visitados, pero hay muchos, muchísimos más, para todos los intereses y gustos.

El “Met” es el museo más grande de todo el continente americano: es simplemente inmenso, así que una de dos: escoge qué quieres ver y ve directamente a buscar tu pieza favorita (tal vez quieras ir a ver La clase de danza de Degás o el pequeño cuadro de Johannes Vermeer, Mujer con laúd), o piérdete por las salas de las diferentes colecciones.

Recomendamos mucho una visita, aunque sea rápida, por el Costume Institute, una de las colecciones más importantes en el mundo de ropa de todas las épocas. Siempre tienen excelentes exposiciones temporales, y son los anfitriones de la legendaria gala anual del Met.

El Natural History Museum está en la parte oeste del Central Park; es un lugar excelente para ir con niños. No te pierdas los famosos dioramas de los diferentes ecosistemas terrestres a lo largo de la historia del planeta.

Guggenheim Museum New York

En lo que se refiere a arte contemporáneo y moderno, Nueva York es la meca. Hay que visitar el MoMA, el Whitney en su relativamente nuevo edificio en el Meat Packing District del West Village, y por supuesto, el Guggenheim (también frente al Central Park), con su fantástico edificio en espiral de Frank Lloyd Wright.

Para los espíritus aventureros, están el Museo naval, aéreo y espacial del Intrepid y Transbordador Espacialo el famoso Museo de Cera de Madame Tussauds; los Cloisters en el Bronx para arte medieval, el Museo del Patrimonio Judío, el Museo de la ciudad de Nueva York, el gran Museo de Brooklyn especializado en arte de las Américas, que además está ubicado junto al Botanical Garden y Prospect Park…

Como ves, hay museos de todas las formas y colores, y visitarlos es un pasatiempo predilecto de los neoyorquinos. Casi todas estas instituciones tienen agendas con eventos culturales, así que investiga en sus páginas web para ver si hay algo que te interesa mientras estás allí.

En resumen…

Times Square New York

Nueva York es inmensa, densa e intensa. Si tienes poco tiempo, la recomendación esencial es que planees bien tus actividades, ya que es una de las ciudades más visitadas del mundo, y algunas de las atracciones principales se llenan con semanas de antelación. El Pase Explorer de Go City te puede ayudar no solo a ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, sino también a organizar tu viaje con la flexibilidad que necesitas.

Pero Nueva York es también un lugar en donde un paseo cotidiano se puede transformar en una experiencia extraordinaria: de pronto, te arrebata un momento del atardecer que cuela su luz naranja entre los rascacielos, o con un concierto increíble de música en cualquier estación del metro, o tal vez sea una tienda de libros inesperada, o una conversación intensa con extraños en un café, o con un taxista. ¡La vida en esta ciudad es una sorpresa constante!

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