El amor. Según algunas películas espaciales, es quizá la más fuerte de las emociones humanas, capaz de trascender el propio tiempo. Pero no nos adelantemos. Empecemos por algo más sencillo: el día del amor favorito de todo el mundo (y de las empresas), San Valentín. Es ese día al año en el que tienes permiso para expresar lo que sientes por otra persona, así que aprovéchalo. ¿Y qué mejor sitio para hacerlo que Ámsterdam?
Es una de las ciudades más pintorescas de Europa y el escenario ideal para tus planes de San Valentín. Si nunca has estado o si necesitas un poco de ayuda para planificar este gran día, aquí estamos nosotros. Esto es todo lo que necesitas saber sobre Ámsterdam para que este San Valentín sea inolvidable.
Incluye:
- Desayunos y brunch divertidos
- Viajes románticos
- Picnics para enamorados en el parque
- El amor imita al arte
- Despedida en los canales
- ¡y mucho más!

A levantarse con energía
Empieza el día a lo grande: ¡con un desayuno increíble, por supuesto! Ámsterdam tiene un montón de sitios fantásticos para desayunar o tomar el brunch, tú eliges.
Si buscas la versión neerlandesa del desayuno inglés completo, echa un vistazo a Greenwoods. Si tienes muchos planes para tu día de San Valentín, necesitarás una buena comida para reponer fuerzas. Si el desayuno inglés no es lo tuyo, también tienen tortitas, huevos revueltos, tostadas de aguacate y mucho más.
¿Vas a salir después de la hora del desayuno? Disfruta de un brunch en G's Really Nice Place. Su pollo con gofres es espectacular, sobre todo si lo acompañas de unos cuantos cócteles. Incluso puedes llevar el romanticismo al siguiente nivel y llevar a tu pareja a un crucero con brunch por la ciudad. Espléndido.
¿Buscas algo más ligero? Prueba Rum Baba. Esta cafetería y pastelería tiene un montón de delicias recién hechas, como porciones de tarta veganas y otros dulces; es ideal si quieres hacer una parada rápida antes de que empiece tu cita.

Ponte en marcha
Cuando hayas hecho la digestión y tengas ganas de moverte, ni se te ocurra pedir un taxi o subirte al tranvía. ¡No! ¡Venga, mueve el esqueleto! Ámsterdam es una ciudad preciosa, así que ponte calzado cómodo para caminar o alquila un par de bicicletas para llegar a tu próximo destino.
Podrás reír, llorar y dar rienda suelta a todas esas emociones tan normales en San Valentín mientras ves de cerca esta ciudad maravillosa.
Ámsterdam es una ciudad diseñada para el ciclismo, así que, si eliges las dos ruedas en lugar de los dos pies, te va a encantar. Incluso puedes salir de la ciudad en bicicleta hacia el destino romántico que elijas. Los jardines de tulipanes Keukenhof, por ejemplo, están a tan solo una hora en bici y ofrecen campos y más campos de maravillas multicolores para que tú y tu pareja disfrutéis. Luego, cuando ya te hayas cansado de ver plantas, vuelve pedaleando y continúa con tu día. Un poco de sudor nunca hace daño a nadie, ¿verdad?

¿Qué tal un picnic de San Valentín?
¿Qué mejor forma de decir «te quiero, pero no quiero gastar mucho dinero para demostrártelo» que con un detallista picnic en el parque? Todo ese verdor, el sonido de la fauna disfrutando del sol y la total ausencia de contaminación. ¿Acaso hay algo más romántico?
Si ahora mismo estás asintiendo con la cabeza, te alegrará saber que Ámsterdam está repleta de parques públicos.
Si buscas belleza natural por encima de cualquier otra cosa, prepara una cesta y vete de picnic al Hortus Botanicus. Este impresionante parque cuenta con una serie de invernaderos que albergan montones de plantas exóticas de todo el mundo. Busca una planta que combine con el pelo de tu pareja y enséñasela; ¿podría ser romántico?
O, si quieres un mundo de entretenimiento a un paso, llévate tu picnic a Westerpark. No solo tiene muchísimo espacio para poner la manta y la comida, sino que también cuenta con una gran variedad de bares y restaurantes allí mismo que pueden encargarse de todo el trabajo pesado. Incluso podrías ver un espectáculo allí, si te gusta el teatro.

Licencia artística
Si quieres que fluya la creatividad, ¿por qué no pruebas con un poco de arte? Ámsterdam cuenta con un montón de galerías de arte y museos fantásticos. Si te has pasado el día fuera de un lado para otro, quizá un poco de contemplación en el interior sea justo lo que necesitas.
Si te gustan los paisajes postimpresionistas, los autorretratos extraños y las andanzas de cortarse la oreja, hay un museo perfecto para ti. Hablamos, por supuesto, del Museo Van Gogh. Aprende todo sobre la vida y la época del maestro de la pintura, explora sus obras a lo largo de los años y, si a tu pareja le gusta, quizá puedas comprarle un regalo en la tienda.
O apuesta por algo moderno con una visita al Moco Museum. Esta estimulante colección de arte callejero, con el gigante del grafiti Banksy, te abrirá la mente y te dejará pensativo. Luego, cuando termines, pásate por el cercano Cobra Cafe para tomar un café o una bebida refrescante y comenta lo que acabas de ver y cómo te ha hecho sentir. San Valentín va de sentimientos, y en Ámsterdam no es diferente.

Un crucero de besos
Luego, con el sol poniéndose lentamente, llega el momento de terminar la velada. Si tu pareja tiene hambre, dile que vas a pedir algo para llevar, pero no sin antes dar un paseo hasta Centraal Station para ver los barcos. Entonces, sin previo aviso, sorprende a tu pareja con un crucero con cena de lujo. No se lo esperará, ¡qué pillo eres!
Este crucero de dos horas y media incluye una cena de cinco platos regada con champán y cuenta con multitud de opciones de carne, pescado o platos vegetarianos. Una cena a la luz de las velas nunca ha sido tan romántica y servirá para terminar tu San Valentín en Ámsterdam por todo lo alto.
¡Y este es nuestro plan para San Valentín en Ámsterdam! Si vas a visitar la ciudad durante estas fechas tan románticas, puede que te preguntes qué más puedes hacer mientras estés allí. No busques más. A los que buscáis emociones fuertes os encantará nuestra guía de planes de aventura. ¿Te ha tocado llevar a los niños contigo? Lo sentimos, pero podemos ayudarte a que estén entretenidos. O, si tu San Valentín en Ámsterdam te ha dejado sin blanca, hay un montón de cosas baratas que puedes hacer hasta que cobres de nuevo. De nada.