Vas a viajar a Boston y te apetece una dosis de arte, pero ¿cuál de estos legendarios museos se ganará un puesto en tu lista de deseos? ¿Te atraen las obras maestras que adornan majestuosas salas o prefieres pasar la tarde explorando un romántico palacio de estilo veneciano? Elegir entre el Museum of Fine Arts (MFA) y el Isabella Stewart Gardner Museum es un reto de lo más agradable para cualquier amante de la cultura. Vamos a descubrir lo más destacado, las peculiaridades y los secretos de ambas instituciones para que puedas diseñar el itinerario de tus sueños en Boston, ya busques grandeza, intimidad o un poco de ambas.
En resumen
Museum of Fine Arts, Boston:
- Uno de los museos de arte más grandes de EE. UU.
- Más de 500 000 obras que abarcan desde la Antigüedad hasta el arte contemporáneo
- Visitas imprescindibles: los Nenúfares de Monet, momias egipcias y platería estadounidense
- Una arquitectura impresionante que combina diseño clásico y moderno
- Exposiciones temporales y actividades para toda la familia
- Restaurante y cafetería en las instalaciones
Isabella Stewart Gardner Museum:
- Ubicado en un encantador palacio veneciano inspirado en el siglo XV
- Más de 7500 objetos de arte, con obras de Rembrandt, Botticelli y Sargent
- Un impresionante jardín en el patio central del museo
- El mundialmente famoso robo de arte de 1990, que aún sigue sin resolverse
- Íntimo, peculiar y lleno de personalidad
- Un ala contemporánea en expansión dedicada al arte moderno
Suena bien, cuéntame más...
Museum of Fine Arts, Boston
Museum of Fine Arts, Boston
Este museo va muy en serio: el MFA ha sido el paraíso de los amantes del arte desde 1876. En su interior, encontrarás galerías que van desde el Antiguo Egipto hasta la abstracción geométrica del siglo XX. El propio edificio combina el estilo neoclásico con atrevidas alas acristaladas que ofrecen el escenario perfecto para un selfi.
Tanto si te impresiona la colección de arte asiático (con armaduras de samuráis y serenas estatuas budistas) o los clásicos estadounidenses como los retratos de Gilbert Stuart, como si te quedas boquiabierto ante las obras de Van Gogh y Monet, aquí siempre habrá algo que despierte tu curiosidad. Las familias pueden buscar criaturas ocultas en las tumbas egipcias o participar en talleres artísticos espontáneos, mientras que el ala de arte contemporáneo aporta un toque atrevido y fresco.
Pásate por el New American Café para probar platos con ingredientes locales que van mucho más allá de la típica comida de museo, o reserva mesa en Taste para disfrutar de un servicio de mesa completo que te hará sentir especial.
Isabella Stewart Gardner Museum
Isabella Stewart Gardner Museum
Visitar el Gardner es como entrar en la deslumbrante (y muy excéntrica) casa de alguien. Diseñado por su fundadora homónima en la década de 1900, este palacio de estilo veneciano es único en EE. UU. Al entrar, te esperan frondosos patios llenos de flores, galerías serenas y de luz tenue repletas de obras de arte de valor incalculable, y un laberinto de salas íntimas dispuestas exactamente como la Sra. Gardner quería.
Aquí, Rembrandt, Vermeer, Tiziano y Sargent son los reyes del lugar. Encontrarás toques personales peculiares por todas partes: desde cartas antiguas y tapices hasta libros raros y mosaicos romanos. El famoso robo de 1990 añade un aire de misterio, con marcos vacíos colgados en las paredes en el lugar de las obras robadas.
No te pierdas el Café G, bañado por el sol y con paredes de cristal, o el ala contemporánea, que aporta un toque fresco con sus instalaciones modernas temporales.
Muy bien, ¿cuál es el más impresionante?
¡Es una decisión difícil! El MFA es un auténtico cofre del tesoro: sus laberínticas galerías albergan de todo, desde esculturas de la Antigua Grecia hasta atrevidas obras contemporáneas. Con un tamaño asombroso y una colección de gran valor académico, es un peso pesado para los amantes del arte que quieren ver la mayor cantidad de obras posible en un solo lugar.
Por el contrario, el Gardner impresiona por su carácter único. Aquí, cada rincón cuenta una historia: una cápsula del tiempo viva de arte, arquitectura y de la visión bohemia de Isabella. Te cautivará tanto su ambiente como sus obras maestras.
¿Cuál es más divertido?
Si buscas un día clásico de exploración, la gran variedad del MFA te permite viajar por continentes y siglos sin salir de Boston. Los espacios interactivos para niños, los juegos de pistas y las galerías familiares mantendrán entretenidos a los más jóvenes. Los eventos especiales, como proyecciones cinematográficas o talleres de arte, aportan un toque de aventura durante todo el año.
El Gardner gana en cuanto a ambiente, detalles singulares y esa maravillosa sensación de estar curioseando en la fantástica mansión de un coleccionista. Las noches de música temática o los terceros jueves del mes («Third Thursdays») ofrecen sorpresas en cada rincón. El patio del jardín suele acoger actuaciones espontáneas: ¡busca un sitio y empápate de este ambiente tan mágico!
¿Cuál es más bonito?
Ambos museos compiten en estética, pero todo depende de tus gustos.
El MFA cuenta con majestuosas escaleras de mármol, vestíbulos amplios y galerías resplandecientes. Su ala contemporánea, con cristales de arriba abajo, deja entrar un torrente de luz natural.
El Gardner es puro romanticismo: vegetación frondosa, suelos de mosaico, arcos de medio punto y un caleidoscopio de flores. La luz en el patio de mosaicos es absolutamente deslumbrante, sobre todo por la mañana o en primavera, cuando todo está en flor.
¿Cuál tiene mejores vistas?
El MFA ofrece hermosas vistas desde su vestíbulo acristalado y su cafetería, que miran hacia la avenida Huntington y permiten vislumbrar el parque The Fens. Algunas galerías enmarcan hermosas panorámicas del perfil urbano de Boston.
El mayor atractivo del Gardner es el jardín del patio: asómate a los balcones y sentirás que te has transportado a la Venecia del Renacimiento. Aquí no encontrarás amplias vistas de la ciudad, pero te irás con el móvil lleno de fotos de una belleza frondosa y tranquila.
¿Cómo llegar?
Ambos museos están muy cerca el uno del otro en el barrio de Fenway-Kenmore de Boston, lo que resulta muy cómodo para visitar los dos.
Museum of Fine Arts:
- Metro: toma la línea Green Line (ramal E) hasta la parada «Museum of Fine Arts»; te dejará justo al lado de la entrada.
- Tren de cercanías: la cercana estación de Ruggles está a un corto paseo a pie.
- Autobuses: varias líneas de la MBTA, incluidas la 8, 39 y 47, paran cerca.
Isabella Stewart Gardner Museum:
- Metro: toma la misma Green Line (ramal E), pero bájate en «Museum of Fine Arts» o «Longwood Medical Area» (ambas paradas están a unos 5-8 minutos a pie).
- Hay bonitas rutas a pie que conectan ambos museos, lo que te permitirá disfrutar de las zonas verdes de Back Bay Fens por el camino.
¿Cuál es la mejor opción para familias, parejas o amigos?
Familias: El MFA es ideal para las familias gracias a sus zonas interactivas para niños y a sus frecuentes jornadas temáticas. El personal ofrece guías familiares y las exposiciones temporales siempre consiguen cautivar a los más jóvenes. El Gardner tiene un ambiente más tranquilo y contemplativo, por lo que es una opción fantástica si vas con niños más mayores o adolescentes que quieran descubrir su lado más peculiar.
Parejas: El Gardner es maravilloso para una cita romántica; su frondoso patio y sus rincones acogedores invitan a pasear de la mano y a conversar en susurros. Por su parte, el MFA destaca por su amplitud y por esos momentos mágicos al contemplar vuestros cuadros favoritos.
Amigos: Con amigos, todo depende del ambiente que busquéis. La gran variedad del MFA permite que cada uno explore su galería preferida por separado para luego reuniros a comer o asistir a un evento del museo. El aire misterioso del Gardner y su fascinante historia real son perfectos para iniciar conversaciones divertidas.
Tengo que entretener a niños inquietos: ¿cuál tiene más actividades prácticas?
El MFA es el ganador indiscutible en cuanto a actividades para mantener entretenidos a los niños. Las experiencias con los carritos de arte «Family Art Carts», las sesiones de taller prácticas, las gincanas e incluso las zonas de juego creativo hacen que el aprendizaje sea divertido e interactivo. Los programas de fin de semana y de vacaciones escolares suelen ofrecer manualidades, demostraciones de artistas y visitas adaptadas para niños.
Aunque el Gardner es más tranquilo, ofrece guías familiares y actividades artísticas ocasionales en su taller (sobre todo durante las vacaciones escolares), pero sus tesoros se disfrutan mejor si los niños son un poco menos, digamos, inquietos.
¿Cómo es la accesibilidad?
Tanto el MFA como el Gardner priorizan la accesibilidad para garantizar que todo el mundo disfrute de su visita.
MFA: entradas totalmente accesibles, sillas de ruedas disponibles, baños accesibles y ascensores en todas las plantas. Las guías en letra grande, los mapas táctiles y las frecuentes visitas en lengua de signos americana (ASL) dan respuesta a diversas necesidades.
Gardner: ala nueva totalmente accesible, ascensores, aseos accesibles y préstamo de sillas de ruedas. Los guías están formados para atender diferentes necesidades y los programas son inclusivos.
¿Cuáles son los mejores sitios para comer cerca?
Museum of Fine Arts:
- New American Café: (dentro del MFA) un espacio luminoso y acristalado con vistas al patio Shapiro Family Courtyard. Disfruta de ensaladas de temporada, sopas contundentes y sándwiches recién preparados. Prueba el rollo de langosta si buscas un clásico de Nueva Inglaterra o la ensalada marroquí de zanahoria asada si prefieres algo más ligero.
- Taste Café: para disfrutar de una opción algo más elegante en el interior del MFA, Taste ofrece comidas con servicio completo que van desde tacos callejeros hasta salmón a la parrilla. Si quieres darte un capricho, no dejes de pedir las patatas fritas con trufa.
- The Squealing Pig: dirígete aquí para dejarte llevar por el ambiente relajado de un pub irlandés a pocos pasos. No te pierdas el estofado a la Guinness y las patatas fritas de boniato.
Isabella Stewart Gardner Museum:
- Café G: (dentro del Gardner) un encantador bistró acristalado con vistas a la nueva ala y al jardín. Prueba la ensalada de remolacha y burrata o el sándwich de pollo gochujang. Su menú rotativo ofrece platos creativos donde las verduras son las protagonistas.
- Pho Basil: a pocas calles de distancia, este apreciado local sirve comida vietnamita y tailandesa fresca a precios asequibles. Su pho y fideos al curry siempre atraen a una gran clientela.
- Time Out Market Boston: un animado mercado gastronómico en pleno Fenway con opciones que van desde ramen hasta tacos y marisco de Nueva Inglaterra. Resulta ideal para grupos o para quienes no tengan claro qué les apetece comer.
¿Dónde están los mejores rincones para hacer fotos?
- MFA: el altísimo atrio acristalado inunda el espacio de luz natural, lo que resulta ideal para tomas de gran angular que destaquen la magnitud del museo. Posa cerca de la gran escalinata o junto a tu obra favorita de la galería impresionista. A primera hora de la mañana (cuando hay menos gente) te resultará más fácil conseguir esa foto perfecta y serena.
- Gardner Museum: no te pierdas por nada del mundo hacer fotos en el patio central, sobre todo cuando la luz del sol se filtra a través del techo acristalado y el jardín está en su máximo esplendor. La estética renacentista, los suelos de mosaico y las exuberantes plantas lucen mágicos a media mañana. Los claustros exteriores y las galerías más pequeñas y peculiares te transportarán a otra época. ¡No olvides el objetivo gran angular!
Consejo para las fotos: no se permite usar flash en ninguno de los dos museos ni se admiten palos selfi, pero ambos lugares están diseñados a medida para conseguir imágenes creativas y dignas de compartir.
Hemos terminado la visita y tenemos sed: ¿hay algún buen bar por la zona?
Cerca del MFA:
- The Lansdowne Pub: diversión clásica al estilo de Fenway con música en directo, paredes revestidas de madera y un público muy animado. Prueba el Irish Mule (cerveza de jengibre y Jameson), un broche de oro de lo más refrescante tras un maratón de museos.
- Citizen Public House & Oyster Bar: con un toque algo más elegante, Citizen sirve cócteles elaborados con maestría (el popular "Fenway Fizz" lleva infusión de lavanda) y cuenta con una fantástica selección de whiskis locales. Su barra de marisco crudo es un aliciente extra si quieres seguir dándote un capricho.
Cerca del Gardner Museum:
- The Corner Tavern: Un sitio informal, económico y muy frecuentado por la gente de la zona. Pide una cerveza de barril Harpoon IPA y relájate con su comida casera.
- Bar ’Cino: Un local italiano moderno con un ambiente muy agradable, ideal para disfrutar de una copa de vino o de su Negroni de la casa. Su terraza es fantástica para ver pasar a la gente en un día soleado.
¿Algún otro plan interesante por los alrededores?
Cerca del MFA:
- The Emerald Necklace: Date un paseo por este conjunto de preciosos parques diseñados por Frederick Law Olmsted que recorren la ciudad. Es especialmente bonito en primavera y otoño, y cuenta con senderos para caminar o andar en bicicleta y zonas de pícnic.
- Fenway Park: Si vienes durante la temporada de béisbol, ¿por qué no vas a ver un partido de los Red Sox tras tu dosis de arte? O simplemente pasea por Yawkey Way para impregnarte de su ambiente histórico (y descubrir sus puestos callejeros).
- Back Bay Fens: Un lugar ideal para disfrutar de un momento de tranquilidad junto al agua o para contemplar patos y garzas.
Cerca del Gardner Museum:
- Symphony Hall: Sede de la Orquesta Sinfónica de Boston, ofrece conciertos ideales para los amantes de la música clásica.
- Harvard Medical School’s Courtyard: Los edificios de granito blanco, los senderos arbolados y los parterres de tulipanes primaverales crean un rincón muy apacible para desconectar, a solo unos minutos a pie.
- Northeastern University’s Campus: Suele albergar instalaciones de arte público y cuenta con cómodos senderos perfectos para dar un paseo relajante.
Consejo local: Consulta las actividades de la zona: en verano se organizan noches de cine al aire libre y mercadillos de productores locales entre ambos museos.
Entonces, ¿cuál de los dos deberías visitar?
Por suerte para ti, el Museum of Fine Arts de Boston y el Isabella Stewart Gardner Museum ofrecen algo realmente especial cada uno. En el MFA, podrás contemplar obras maestras de todo el mundo del arte, todo bajo un mismo techo. El Gardner, con su encantador patio y su íntima colección minuciosamente seleccionada, ofrece una experiencia mágica e inolvidable.
Con Go City®, ¿por qué elegir? Visita ambos, sumérgete en el arte y vive la atmósfera que hace que Boston sea inolvidable.
¿Te ha gustado? Echa un vistazo a Qué hacer cerca del Museum of Fine Arts o Qué hacer cerca del Isabella Stewart Gardner Museum
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