Las mejores 10 especialidades holandesas para comer en Ámsterdam

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

Uno de los mayores placeres de viajar al extranjero es probar la cocina local. Y Ámsterdam no es diferente. Desde pequeñas croquetas fritas hasta mini gofres, encontrarás una amplia selección de deliciosos platos que no se hacen en ningún otro lugar. Estas son nuestras 10 mejores especialidades holandesas para probar en Ámsterdam.

10 – Arenque ¡crudo!

Image of Bread, Food,

Es un gusto adquirido, pero, hey, sólo se vive una vez. Haring, o Hollandse Nieuwe, es un arenque pequeñito que se come crudo. Suele servirse con pepinillos y cebolla, y se acostumbra a sujetar al pececito por la cola, levantarlo y luego morderle la cabeza.

Bueno, no la cabeza exactamente, ya que la quitan, lavan el cuerpo y lo conservan en salazón antes de consumirlo. Si te intriga probarlo, puedes encontrar manjar en la mayoría de los mercados de alimentación, restaurantes e incluso en puestos de comida callejera. La mejor temporada para probarlo es a finales de mayo.

9 - Rookworst

Image of Food, Hot Dog,

Estas salchichas rebeldes son la respuesta holandesa a los perritos calientes. Tienen un sabor ahumado, forma rizada y la piel crujiente. Se suelen combinar con stamppot, un puré de patatas y verduras (ver más abajo), o snert, una sopa de cerdo, guisantes y puerros (ver más abajo aún).

Las más artesanales se venden crudas, y estas se ahúman sobre madera, como es tradición; la rookworst comercial viene ya cocida, solo hay que calentarla y su sabor ahumadito es, bueno, una ilusión artificial. Pero están igualmente ricas.

8 - Stamppot

Image of Food, Food Presentation, Dining Table,

Este clásico holandés a la antigua recuerda al colcannon (para los irlandeses), o al bubble and squeak inglés o el Rumbledethumps escocés. Básicamente, es un puré de patatas al que se le añade un poco de mantequilla, col rizada, repollo o chucrut (eso va por cuenta de los holandeses). Y listo: Stamppot.

A menudo se sirve con unos trozos de Rookworst ahumado, porque las salchichas lo hacen todo mejor. También se agregan otras verduras como endivias, kale, espinacas o zanahoria y cebolla.

7 - Snert

Image of Food, Meal, Curry, Bowl, Soup Bowl, Dish, Cutlery, Spoon, Dining Table, Sandwich,

El snert es una sopa espesa de guisantes secos, apio, puerros, zanahorias y carne de cerdo ahumada. Suena delicioso y merece la pena probarla, sobre todo en invierno (que en Holanda no es corto). Común en otros países del norte de Europa, tiene el honor de haber sido una de las primeras comidas en comercializarse como “producto instantáneo”. Knorr discontinuó la comercialización de la sopa de guisantes instantánea hace muy poquito (en 2018). El snert es tan espeso que hay que mantener la cuchara vertical al comerlo. Te calentará hasta el alma.

6 - Regaliz

Image of

El regaliz es algo que se ama o se odia y, bueno, los holandeses tienden a caer en lo primero. Por eso su gama de dulces de regaliz es inmensa. Por lo general lo llaman drop. Una divertida estadística indica que los holandeses consumen 2 kg de regaliz por persona y año. Se pueden comprar en todos los lados, incluyendo las farmacias, y son un perfecto souvenir para llevar de regreso a casa.

Hay variantes dulces y saladas, pero recomendamos evitar las saladas; sólo los más fanáticos del drop se atreven a acercarse a ellas.

5 - Pannenkoeken

Image of Bread, Food, Pancake,

La respuesta holandesa al pancake, el grosor de esta sabrosa tortita se sitúa entre el pancake americano estándar y la crepe francesa superfina. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, los holandeses suelen comer estas bellezas para cenar. Otra cosa que las hace diferentes de los pancakes tradicionales son los ingredientes.

Mientras que las tortitas americanas son casi exclusivamente dulces (aunque a veces se coman acompañadas con tocino y cosas así), los holandeses ponen montones de ingredientes diferentes en sus pannenkoeken. Queso, manzana, pasas, lo que se le ocurra. Piensa en ellos como si fueran pizzas finas más que simples tortitas, aunque si lo deseas, también puedes rebozarlos en azúcar, por qué no.

4 - Kroket

Image of Burger, Food, Dining Table,

Son la versión holandesa de las croquetas, pero siendo holandesas, estas suelen llevar patata además de la bechamel. Las krokets más típicas se hacen con carne de ternera, pero como todas las croquetas de todo el mundo, las posibilidades son infinitas. Las puedes encontrar de cerdo, de pollo, de camarones, etc.

Incluso McDonald's, la cadena de payasos espeluznantes favorita de todo el mundo, participa en el juego del kroket, ofreciendo una hamburguesa Kroket llamada, obviamente, McKroket. Estos son los tiempos que nos han tocado vivir...

3 - Poffertjes

Image of Brunch, Food, Berry, Blueberry, Fruit, Produce, Food Presentation, Dining Table,

Estas bellezas son como si los pancakes y los pannenkoeken tuvieran preciosos bebés. Elaborados combinando el poder clave de la levadura y el trigo sarraceno, los Poffertjes son delicias esponjosas servidas con mantequilla y azúcar.

Suelen aparecer en invierno, cuando los habitantes más frioleros necesitan un poco de calor antes de Navidad. No es raro adornarlos con nata montada, sirope azucarado y frutas del bosque.

2 - Bitterballen

Image of Dining Table, Food, Fritters,

A los holandeses les gusta mucho la cerveza, aunque sus ofertas fuertes y oscuras disten mucho de las cervezas pálidas y ácidas que se suelen degustar en países más al sur. No es de extrañar, por tanto, que hayan trabajado incansablemente en el laboratorio para crear el aperitivo perfecto para sus sesiones de consumo de cerveza. ¿El resultado? Bitterballen.

El pequeño amigo de kroket es corto en estatura pero un monstruo en sabor. Las bitterballen suelen hacerse con una mezcla de carne de vaca, caldo, mantequilla, harina y un puñado de especias. Se envuelve todo en pan rallado y se mete en la freidora. Y sale el amigo perfecto de la cerveza caliente. Sólo ten cuidado de que no chamusque tus papilas gustativas cuando lo muerdas. Caliente. Muy caliente.

1 - Stroopwafel

Image of Food, Sandwich, Bread,

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería crear una galleta a partir de un gofre? Pues no lo pienses más, porque los holandeses te han ganado la partida. Otra vez. Creías que el arenque crudo era idea tuya, y ahora esto. Vuelve a la mesa de dibujo, porque el stroppwafel te tiene cubierto.

Ninguna lista de las 10 mejores especialidades holandesas que probar en Ámsterdam valdría su peso en sal sin ellos. Estas finas galletas de gofre glaseadas son magníficas. Crujientes pero gomosas, dulces pero sabrosas, cumplen todos los requisitos posibles. ¿Son el mejor alimento jamás creado por la humanidad? Tal vez. ¿Crees que te estamos tomando el pelo? Pruébalas tú mismo y verás la luz.

Una última...

Y éstas son nuestras 10 mejores especialidades holandesas para probar en Ámsterdam, pero no nos queremos ir sin antes mencionar una especialidad que los belgas y los parisinos reclaman como suya, y que en Holanda también son casi una religión: las patatas fritas.

Nadie sabrá con total seguridad quién fue el genio que por primera vez tuvo la idea de freír patatas en pequeños bastones: unos dicen que lo más seguro es que fue un vendedor callejero junto al Sena, los belgas reclaman que la patata frita nació en Namur, junto al río Mosa, y nosotros te decimos que vayas a comer las mejores patatas fritas del mundo en las calles de Ámsterdam (Vleminckx de Sausmeester es un buen lugar para probarlas). Ante todo, nunca jamás pidas kétchup con tus patatas fritas. Aquí se comen con mayonesa o con muchas otras salsas, pero nunca con kétchup. Es sacrilegio.

Y ya que estamos en las recomendaciones, ¿has visto todo lo que te ofrecen los pases de Go City en Ámsterdam? Son dos diferentes, para cada tipo de viajero. Escoge el que más te convenga, pero no viajes sin ellos: son la mejor manera de ahorrar en tu viaje, y así podrás gastar más dinero en krokets y stroopwafels.

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

Seguir leyendo

Blog

Moverse en Ámsterdam: Transporte público

Ámsterdam tiene todas las características de una gran metrópoli: es un centro económico y cultural de importancia internacional, con uno de los aeropuertos principales de Europa a su lado, y el dinamismo de una población joven y cosmopolita. Sin embargo, no es una ciudad gigantesca, y su zona central se puede recorrer fácilmente a pie en una tarde. Lo cierto es que moverse por Ámsterdam no es solo fácil, sino también es divertido. La ciudad presume de tener uno de los mejores sistemas de transporte público en Europa, combinando autobuses, tranvías, metro, ferris y trenes de cercanías; además están los canales, que además de ser bonitos forman parte del sistema funcional conectivo de la ciudad, y por supuesto, una red de ciclopistas que ha fomentado el uso de las bicicletas hasta límites insospechados. Sigue leyendo para descubrir más detalles útiles que te servirán para moverte por la ciudad (casi) como si hubieras nacido en Ámsterdam. Transporte público Autobuses Ámsterdam cuenta con una amplia red de autobuses que prestan servicio entre el centro de la ciudad y los barrios que la rodean. Operados por tres compañías —GVB, Connexxion y EBS— los autobuses de Ámsterdam ofrecen un medio perfecto para desplazarse rápidamente por la ciudad, con muchas rutas que tienen paradas cerca de las atracciones principales. Doce rutas de autobuses nocturnos te ayudarán a desplazarte cuando explorar la legendaria vida nocturna de la ciudad. Cada una de estas rutas conecta el centro de la ciudad con los suburbios circundantes. Entre la medianoche y las 7 de la mañana hay un autobús cada media hora en cada ruta. Tranvía Después de las bicicletas, los tranvías son quizás el medio de transporte más conocido de Ámsterdam. Las líneas 1, 2, 5, 9, 13 y 17, que conectan la Estación Central de Ámsterdam con las principales zonas y barrios de la ciudad, suelen ser la mejor opción para moverse por la ciudad. Dependiendo del día y la hora, la frecuencia de los tranvías varía, pero por lo general llegan cada 5 minutos —10 máximo. Metro El metro de Ámsterdam ofrece un medio alternativo para atravesar el eje central de la ciudad y acceder a las afueras. Con cinco líneas y un total de 39 paradas, el metro es el medio más rápido y eficaz para atravesar la ciudad, ya que pasa por los principales distritos de negocios y oficinas y se conecta con las principales estaciones de tren. Si tienes prisa, puede ser la mejor opción de transporte. Horarios Los tres medios de transporte público que componen la infraestructura de transporte de Ámsterdam funcionan prácticamente con el mismo horario y servicio de venta de billetes. La mayoría de los servicios comienzan a funcionar a las 6 de la mañana y suelen continuar hasta las 24:30 del día siguiente. Por la noche, y como mencionamos arriba, las rutas de autobuses nocturnos son la única opción. Cómo pagar por tu viaje en transporte público Esto depende totalmente de la duración de tu estancia en Ámsterdam y de la frecuencia con la que pienses utilizar el transporte público. Si solo lo vas a usar ocasionalmente, puedes comprar billetes de ida y vuelta en todos los servicios, o incluso un viaje sencillo. También puedes adquirir abonos que permiten viajar de forma ilimitada durante periodos de 24, 48, 72 y 96 horas. Si vas a usar mucho el transporte público, esta es una opción que te conviene. Por otro lado, si te vas a quedar en Holanda más de tres días, tal vez la mejor opción sea comprar y recargar una tarjeta OV-chipkaart en cualquier estación, tienda de periódicos o supermercado. Este es el pase que más utilizan los propios holandeses; es fácil de usar (simplemente escaneas tu tarjeta al entrar), y sirve para todos los medios de transporte, incluyendo los ferris. En busca del tesoro: un juego en transporte público La empresa municipal de transporte público GVB tiene un divertido juego que consiste en encontrar seis de las 16 “GVBestiecillas” (GVBeasties) escondidas en diferentes puntos de interés de la ciudad. Cada vez que te encuentras con una, tienes que tomarte un selfie con ella, y si logras encontrar seis, recibes un premio. Si quieres participar en el reto, encuentra toda la información en la página de GVB. Caminos de agua Los canales de Ámsterdam forman parte indisoluble de su fisionomía desde principios del siglo XVII, cuando los oficiales de la ciudad planearon su construcción para facilitar el comercio y la gestión del agua. Hoy en día surcan la ciudad más de 100 kilómetros de canales, cruzados por unos 1,300 puentes. Además de ser hermosos, son un excelente medio de transporte —pero no si vas con prisa. Además de los “waterbuses” que navegan por el IJ, las opciones para transportarte sobre ellos son múltiples. Puedes participar en una excursión turística con un guía que va explicando los diferentes puntos de interés del recorrido, o alquilar un “pedaló” (bici de agua). Otra opción popular es rentar un barco con piloto incluido para pasear por la ciudad a tus anchas. ¡En bici! El hecho es que en Holanda hay más bicicletas que personas, y esta abundancia es la consecuencia de un plan deliberado de los ciudadanos holandeses que desde principios de los 70 decidieron que los coches no eran lo suyo, y protestaron hasta que las autoridades vieron que sería mejor hacerles caso, construyendo carriles para las bicis y haciendo cada vez más difícil el tráfico en coche por la ciudad. Más de la mitad de los 800,000 habitantes de Ámsterdam utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano, y la planificación urbana refleja esta preferencia. La red de ciclopistas es simplemente impresionante, y por si fuera poco, Ámsterdam tiene una tasa bajísima de accidentes de bici en comparación con otras ciudades europeas. Para los visitantes, la mejor opción es rentar una bicicleta por día o por semana en uno de los muchos establecimientos que ofrecen este servicio; en ocasiones, los hoteles tienen su propia flotilla de bicicletas que puedes alquilar a precio reducido. Eso sí, necesitas un poco de suerte para encontrar un lugar donde estacionarla, o tener la habilidad de un holandés para hacerlo. A continuación, te dejamos unas cuantas reglas de circulación para pedalear con seguridad por Ámsterdam: Trata de ir siempre por el carril para bicicletas. Un accidente muy común de los turistas es meter las ruedas de la bici en el carril del tranvía. Mantente en el lado derecho del carril y deja espacio para otros ciclistas. Lleva luces delanteras y traseras cuando circules de noche. Observa el lenguaje corporal de los demás ciclistas para anticiparse a sus acciones, y señalizar las tuyas (es decir, aplica el viejo principio de “allá donde fueres haz lo que vieres”). Si vas a usar tu teléfono para seguir una ruta, asegúrate de utilizar un soporte legal para el manillar. Los ciclistas deben adelantarse por la izquierda, pero pueden adelantar a otros vehículos por la derecha. Usa el timbre sólo cuando sea necesario. Estaciona siempre la bicicleta en los espacios destinados a ello y asegúrate de utilizar un candado fiable. Taxis En Ámsterdam el coche es el medio de transporte menos utilizado. Es carísimo estacionar dentro de la ciudad, y durante las horas de más tráfico entre bicis, tranvías y peatones, tal vez no sea la manera más eficaz de moverse. De cualquier manera, los taxis siempre serán de gran ayuda si necesitas cubrir una distancia considerable en poco tiempo, como por ejemplo llegar a tiempo a un concierto en la otra parte de la ciudad. Los taxis están regulados por las autoridades municipales, así que no tendrás sorpresas, pero ten en cuenta que las tarifas son altas en comparación con otras ciudades europeas. También puedes reservar un servicio de taxi en la página de TCA, o utilizar aplicaciones como Uber o Bolt. Y ahora que ya sabes cómo moverte, ¿quieres saber cómo ver todos los museos, atracciones y disfrutar de los mejores tours en Ámsterdam sin explotar tu presupuesto? Nosotros te podemos ayudar con nuestros pases de Go City (son dos diferentes: el Pase Explorer, y el Pase Todo Incluido). Decide cuál te conviene, y prepárate para aprovechar tu tiempo al máximo en la ciudad de los canales y las bicicletas.
Anna Rivero
Amsterdam bridge and canal houses surrounded by fall-colored trees
Blog

Ámsterdam en noviembre

Si prefieres viajar cuando no mucha gente lo hace, noviembre es un buen mes para venir a Ámsterdam. Con el año escolar y laboral en plena marcha, y el invierno acechando con su frío y su lluvia, podrás disfrutar de las atracciones de esta ciudad a tus anchas, además de aprovechar las mejores ofertas en alojamiento y vuelos. Que sea temporada baja para el turismo no quiere decir que en la ciudad no haya miles de cosas que hacer. Más allá de las actividades imprescindibles como visitar los grandes museos o explorar su dinámica vida nocturna, en noviembre suceden varios eventos especiales, como la llegada de Sinterklaas (el personaje que trae regalos a los niños holandeses la noche del 5 de diciembre). ¡Sigue leyendo y descubre nuestros consejos para que tu viaje a Ámsterdam en noviembre sea memorable! Museos de Ámsterdam El clima de noviembre incita a escoger actividades en interiores, y Ámsterdam tiene una gran selección de museos de importancia internacional que simplemente tienes que visitar cuando estés aquí. El Rijksmuseum es la joya de la corona de los museos de la ciudad, ocupando un lugar prominente en la Museumplein, donde también se ubican los museos de arte contemporáneo Stedelijk y Moco, y por si fuera poco, el Museo de Van Gogh. Puedes pasar todo un día en esta zona de la ciudad visitando dos o tres de estas instituciones, las que más te interesen. La Casa Museo de Anne Frank es otro de los lugares más populares para visitar, y aunque noviembre no sea un mes de mucho movimiento, recomendamos reservar la visita con antelación. Es una experiencia sobrecogedora visitar el anexo donde se escondió la familia Frank durante dos años y la pequeña cronista escribió su famoso diario. Para los amantes del séptimo arte, Ámsterdam tiene un fantástico museo de cine e imagen en movimiento, el EYE Filmmuseum. Aquí podrás aprender muchísimo sobre todo lo relacionado con el cine, sobre todo con el aspecto técnico de la filmación, y desde una perspectiva histórica. Y por supuesto, el museo tiene un programa continuo de ciclos de cine con diferentes temáticas. Otros museos interesantes de Ámsterdam: Museo del Diamante Museo del Tulipán Museo Casa flotante Museo de las Pipas Museo del Sexo Bebidas de Ámsterdam para el mundo Hay muchas maneras de refugiarse de la lluvia en Ámsterdam, y tal vez una de las más divertidas es hacer un tour de la antigua cervecería Heineken, donde dio comienzo la historia de la marca en 1894. Aquí puedes aprender sobre las innovaciones que introdujeron en la industria y el método que utilizan para producir su deliciosa cerveza. Por supuesto, también podrás probar el producto en su sala de degustaciones, y salir muy feliz de la experiencia. La otra bebida espirituosa de Ámsterdam es la ginebra Bols, que técnicamente no es una ginebra. Se llama genever, y Bols lleva haciéndola desde 1575, así que saben una cosa o dos sobre este delicioso licor. La experiencia Bols es un viaje por la historia y el método de fabricación de la bebida espirituosa, y por supuesto incluye un coctel mezclado por alguno de los expertos bartenders del lugar (el coctel está incluido en la entrada). También dan talleres diarios para aprender a mezclar cocteles. Lo mejor es que estas dos actividades están ubicadas muy cerca de Museumplein, donde se encuentran algunos de los museos que mencionamos arriba. El plan perfecto: puedes pasar la mañana en el museo, y la tarde descubriendo alguna de las dos bebidas que siendo de Ámsterdam, llegaron a todo el mundo. Eventos especiales de noviembre Sinterklaas El acontecimiento principal de noviembre, sobre todo para los niños (y todos llevamos un niño dentro) es la llegada de Sinterklaas el primer sábado después del día de San Martín, el 11 de noviembre, que también se celebra en Holanda: los niños salen por la noche a pedir dulces de casa en casa, como en Halloween, con lamparitas de papel. La similitud de Sinterklaas (San Nicolás) con Santa Claus no es casual: es uno de los predecesores del tradicional Santa que llega del Polo Norte. Sinterklaas, más mundano, es santo y obispo y llega (dice la leyenda) de España en un barco de vapor. Se le recibe con gran alegría y ceremonia desde el momento que desembarca en el Museo Marítimo, donde da comienzo el desfile con Sinterklaas montado en su caballo blanco, Amerigo. Los niños holandeses tendrán que esperar hasta la noche del 5 de diciembre para recibir los regalos de este “primo” de Santa. Seguro que durante este intervalo de aproximadamente dos semanas todos los niños holandeses se portan como angelitos. Desde el mes de noviembre también se puede patinar sobre hielo en la pista Ice*Amsterdam, por lo general en el gran espacio público de la Museumplein. Aunque no te animes a hacer piruetas, es un lugar fantástico para ver gente y tomar algo al aire libre. International Documentary Film Amsterdam El mes de noviembre es también el mes del cine documental en Ámsterdam. El Festival Internacional de Documentales (IDFA) presenta un extenso programa de películas de todo el mundo seleccionadas para participar en el concurso. A lo largo de todo el mes dan lugar más de 1,000 proyecciones en varias sedes (como el EYE Filmmuseum), además de charlas, exposiciones y cursos. Si te interesa el futuro del cine de no-ficción, este es tu mes para visitar Ámsterdam. Y por último: tulipanes. Noviembre es el mejor mes para comprar (y plantar) los bulbos que después alegrarán la primavera. Ve al mercado de flores flotante, el Bloemenmarkt, para comprar bulbos listos para exportación, o simplemente para disfrutar de la variedad de colores y la animación del mercado, donde también hay puestos de souvenirs y lugares donde tomar un chocolate caliente. En resumen... Ámsterdam es una ciudad súper dinámica y multicultural, donde es posible sorprenderse con sólo caminar sin rumbo por sus calles y puentes, y en cualquier época del año. Para más ideas de qué hacer en Ámsterdam, sigue leyendo nuestro blog. Y recuerda que mientras vayas bien preparado para protegerte del clima, en noviembre podrás disfrutar de una ciudad sin las hordas de turistas del verano y con grandes descuentos en alojamiento y vuelos. Si estás planeando ir, considera el Pase Todo Incluido de Go City para ahorrar considerablemente en las entradas a sus atracciones principales. Una última recomendación: no te vayas sin probar las patatas fritas que venden por toda la ciudad, y recuerda que en Ámsterdam son una religión. Nunca, nunca pidas kétchup para acompañarlas.
Anna Rivero
Campos de tulipanes en Keukenhof. La mejor atracción primaveral de Ámsterdam.
Blog

Guía de Keukenhof: la atracción más popular de Ámsterdam en primavera

Si pensamos en Holanda, seguro que lo primero que aparece en nuestra imaginación son molinos de viento, tulipanes, zuecos y gofres. El jardín botánico de Keukenhof, en Lisse, tiene todo esto y mucho más y se encuentra a tan solo unos kilómetros de Ámsterdam. Lo que lo convierte en el destino ideal para una excursión de día desde Ámsterdam en primavera. Si te tienta la idea (y, créenos, si estás en Ámsterdam en primavera, debería), solo tienes que seguir leyendo nuestra guía sobre Keukenhof para saber cuándo visitarlo, cómo llegar y qué ver en estos fascinantes jardines. Guía de Keukenhof: algunos datos sobre los jardines Keukenhof es un auténtico festival de sensaciones en el que disfrutar de vivos colores y embriagadores aromas a lo largo de kilómetros y kilómetros de jardines floridos. Con sus casi 32 hectáreas de superficie, Keukenhof es, de hecho, uno de los mayores jardines florales del planeta. En estos enormes jardines se plantan unos siete millones de bulbos cada año. Por lo que podrás contemplar toneladas de tulipanes en flor, pero eso no es todo, en Keukenhof también verás narcisos, lirios, jacintos, flores de azafrán y orquídeas. Esta maravilla botánica está abierta entre marzo y mayo, cuando la floración llega a su auge y los terrenos se tiñen de color. Haz una excursión de un día desde Ámsterdam y pasa una jornada inolvidable paseando por los senderos del jardín, navegando por los canales y, por supuesto, haciendo millones de fotos de las flores y del encantador molino de viento de Keukenhof. Guía de Keukenhof: cuándo visitarlo Las fechas varían un poco de un año a otro, pero, por regla general, la fiesta floral de Keukenhof tiene lugar entre el equinoccio de primavera, en marzo, y mediados de mayo. Está abierto todos los días desde las 8:00 de la mañana hasta las 19:30 de la tarde, por lo que hay tiempo de sobra para explorar este mágico paisaje, hacer un picnic y disfrutar de un día encantador. La popularidad de esta atracción primaveral de Ámsterdam alcanza su punto álgido durante las vacaciones de Semana Santa y durante todo el mes de abril, cuando las flores están en su máximo esplendor. A mediados de mes, se celebra una cabalgata floral de un día de duración, y cada hora llegan autobuses llenos de turistas desde Ámsterdam, Leiden, Haarlem y otros lugares. Guía de Keukenhof: qué ver Exposiciones florales Descubre llamativas zonas temáticas y pabellones que exhiben las mejores flores del país. Los temas cambian cada año para mantener fresco el interés; en ediciones anteriores, por ejemplo, se ha rendido homenaje al "flower power" de los años sesenta, al arte del grafiti y a las playas tropicales. Arte en Keukenhof Por si las gloriosas extensiones de flores no fueran suficiente atractivo visual, Keukenhof también cuenta con varias piezas de arte, como esculturas e instalaciones artísticas, que combinan a la perfección con el colorido entorno floral. Crucero por los canales Sube a bordo de un barco eléctrico tras del molino de Keukenhof y disfruta de un relajante crucero de 45 minutos por los campos de bulbos que rodean los jardines. Ten la cámara a mano en todo momento para captar la belleza de los narcisos amarillos, los tulipanes multicolores y los aromáticos jacintos. Una audioguía te explicará la historia de la región y te ayudará a distinguir los tulipanes de las flores de azafrán. Los cruceros tienen un coste adicional que se paga aparte de la entrada general a Keukenhof. Molino de viento de Keukenhof Hazte el selfie holandés por excelencia frente al molino de Keukenhof. La combinación de la encantadora edificación histórica con el océano de coloridos tulipanes que lo rodean te asegura unas fotos de infarto. Echa un vistazo al interior de este tesoro del siglo XIX y no dejes de subir a lo más alto para disfrutar de unas vistas panorámicas increíbles de los jardines. Keukenhof sobre ruedas Puedes alquilar bicicletas (y tándems) justo a la entrada de Keukenhof si quieres explorar sobre dos ruedas los campos de bulbos y los canales que rodean los jardines. Pero ten en cuenta que no puedes atravesar los jardines en bicicleta, solo podrás rodearlos. Animación infantil Si viajas en familia, te encantará saber que además de flores, molinos de vientos y canales, en Keukenhof también hay laberintos de setos, parques infantiles y una pequeña granja con pavos reales, cerdos, cabras y conejos. Algo de picar Hay varios restaurantes repartidos por todo el parque que sirven comidas frías y calientes (muchos incluyen menús infantiles) durante todo el día. También hay varios puestos de aperitivos y café en diferentes puntos de los jardines a los que deberías dirigirte si te apetece probar un clásico stroopwafel holandés: una deliciosa galleta al estilo gofre que no deberías perderte (consulta la imagen de más arriba). Guía de Keukenhof: entradas Keukenhof no es diferente a otras atracciones turísticas populares, de modo que es probable que consigas los mejores precios reservando online con antelación. Por ejemplo, si compras la entrada directamente en la taquilla el mismo día de la visita te costará alrededor de 23 €, mientras que el precio si la compras online con antelación ronda los 20 €, lo que supone un ahorro de unos 3 € que podrás gastar en unos deliciosos stroopwafels, por ejemplo. También puedes reservar con antelación el aparcamiento, el alquiler de bicicleta y el crucero en barco por los canales en la página web oficialde Keukenhof. También hay montones de operadores turísticos que ofrecen paquetes que incluyen el traslado de ida y vuelta en autobús desde Ámsterdam y la entrada a los jardines. Si lo prefieres, también puedes hacerte con un pase turístico de Go City® para Ámsterdam, que incluye el traslado en autocar y la entrada a Keukenhof, así como el acceso a muchas otras atracciones, visitas y actividades de Ámsterdam. Algunas de las más populares son el Rijksmuseum, el mirador A'DAM Lookout, el museo de cera Madame Tussauds y el famoso crucero por los canales de Ámsterdam. Cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam Hay montones de opciones para llegar a Keukenhof desde Ámsterdam, desde la más sencilla (autocar+entrada) a la más complicada (tren+autobús), pasando por la más aventurera (recorrer en bicicleta los 40 km que separan el centro de la ciudad de los campos de tulipanes). No hay una manera correcta o incorrecta de hacerlo, y la forma de transporte que elijas seguramente dependerá de tu presupuesto y de tus preferencias personales. Tenemos otro artículo en el que analizamos en profundidad las distintas opciones de transporte entre Ámsterdam y Keukenhof, en caso de que quieras informarte más a fondo. Ahorra en Ámsterdam con Go City® Ahora que ya sabes todo lo que hay que saber para disfrutar al máximo de Keukenhof, seguro que te interesará descubrir también cómo ahorrar en las entradas para las principales atracciones de Ámsterdam. ¡Muy sencillo! Tan solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡Es la mejor manera de ahorrar mientras haces turismo!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

¡5% de descuento, porque sí!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.