Barcelona en noviembre

Barcelona a vista de pájaro

Con el verano ya terminado, las vibrantes calles de Barcelona empiezan a disfrutar de un periodo de respiro tras la temporada alta turística.

Barcelona en noviembre goza de días más suaves y noches más frescas, con temperaturas medias que oscilan entre 50 y 68 °F. Junto a este descenso de las temperaturas llega una reducción similar del turismo, aunque la ciudad sigue tan animada como siempre. Esto, entre otros motivos, hace que el otoño sea una época fantástica para visitar la gran metrópolis catalana.

Barcelona en temporada baja

barcelona en noviembre

Los viajeros que quieran visitar Barcelona en los meses de otoño están de suerte. Ante la falta de aglomeraciones de la temporada alta, se puede disfrutar de mucha menos gente sin renunciar al bullicio de otros turistas de temporada baja.

Como es lógico, la menor afluencia de público permite al viajero más paciente beneficiarse de algunas ventajas, como precios más bajos en hoteles y alojamientos, y colas más cortas en las atracciones populares, por no hablar de un transporte público mucho menos saturado. Por todo ello, noviembre es el momento perfecto para experimentar todo lo que Barcelona ofrece.

Aprovecha la oportunidad para explorar esas atracciones que, de otro modo, estarían abarrotadas. Descubre la impresionante arquitectura de la Sagrada Familia y sigue los pasos de las leyendas del fútbol en el Camp Nou. Da un paseo más tranquilo por el colorido Park Güell antes de subirte al Bus Turístic para recorrer la ciudad sin prisas.

Festividades de otoño

barcelona en noviembre

Barcelona en noviembre brilla tanto o más tras la temporada alta de turismo. Los residentes y los comercios locales se unen a lo largo del mes para celebrar el cambio de estación: el fin del verano, la llegada del otoño y el inicio del invierno.

Justo cuando muchos lugares empiezan a concluir sus festividades de Halloween, España se prepara para celebrar el Día de Todos los Santos. Habiendo ocupado el lugar de Halloween en España desde el siglo VIII, el propósito de la tradición pasó de ahuyentar a los espíritus a recordar y honrar a los difuntos.

El 1 de noviembre, muchos españoles aprovechan la ocasión para depositar flores en las tumbas de sus seres queridos. También se rinde homenaje a todos los santos católicos, lo que da nombre a la festividad. A diferencia de muchos festivos nacionales de todo el mundo, se trata más de un día de recuerdo que de fiesta, por lo que recomendamos a los visitantes que respeten el carácter sobrio de la jornada.

Al ser festivo, el Día de Todos los Santos suelen cerrar muchos comercios y restaurantes, incluso en Barcelona. Sin embargo, en su lugar, muchos vendedores salen a la calle para vender flores y dulces tradicionales como castañas asadas, panellets (dulces de almendra), buñuelos de viento, el boniato y otros productos otoñales.

Estos dulces son también un elemento básico de La Castanyada, o Fiesta de la Castaña, una fiesta catalana muy arraigada que se celebra paralelamente al Día de Todos los Santos. Este evento, que tiene lugar durante las dos primeras semanas de noviembre, marca el cambio de estación al mostrar los deliciosos productos del otoño.

Vida nocturna en noviembre

barcelona en noviembre

Barcelona es mundialmente conocida por su excelente vida nocturna, en la que locales y turistas se mezclan para explorar desde bares de mala muerte con seguidores de culto hasta lujosos clubes frente al mar.

Aunque conseguir entradas para algunos de los lugares más solicitados puede ser difícil en los meses de verano, venir en otoño te da muchas más posibilidades de evitar las colas en horas punta. Pero ten cuidado: la gente local también lo sabe. No sería extraño que te encuentres compitiendo tanto con una fila de catalanes como con la habitual oleada de turistas.

Noviembre también acoge el MIRA Digital Arts Festival, en el que artistas de todo el mundo se reúnen para exponer su creatividad con la ayuda de tecnologías digitales innovadoras. Entre estas exposiciones se intercala también una gran variedad de conciertos y sesiones de música en directo que, muy oportunamente, se inclinan por el género electrónico.

Barcelona Jazz Festival

Desde finales de octubre, el Barcelona Jazz Festival suele durar algo más de un mes y presenta —lo has adivinado— todo lo relacionado con el jazz. En uno de los eventos más importantes de su género en el mundo, los aficionados pueden disfrutar de conciertos tanto de nombres consagrados como de artistas emergentes. Quienes busquen algo más pueden incluso asistir a clases magistrales impartidas por titanes de la escena del jazz.

Festivales de cine por doquier

Los amantes del cine están de suerte, ya que la ciudad también acoge multitud de festivales de cine durante todo noviembre. Tanto si eres un experto en cine independiente, cine de autor o cortometrajes, lo más probable es que aquí encuentres algo para abrir boca.

Entre los festivales recurrentes se encuentran L’Alternativa Festival de Cine Independiente de Barcelona, el In-Edit Festival, el Festival Internacional de Cortometrajes de Barcelona y el Asian Film Festival Barcelona. Ten en cuenta que algunos de estos eventos solo permiten la entrada a fiestas exclusivas, pero en ese caso es probable que se televisen ampliamente. Y se celebren donde se celebren, puedes tener la seguridad de que habrá un ambiente local fantástico y unas fiestas posteriores estupendas.

Día de Acción de Gracias

Lo sabemos: el Día de Acción de Gracias no es una celebración española en absoluto, así que es normal que pienses que te lo perderás durante tu visita a Barcelona. Sin embargo, si no vas a estar en casa para las celebraciones, estás de suerte.

Busca el pub irlandés más cercano y estarás en buena compañía con otros expatriados estadounidenses y turistas para disfrutar de una cena tradicional de Acción de Gracias. En caso de duda, Flaherty’s es un lugar especialmente popular para los estadounidenses en el extranjero.

Navidad

Tras despedir el verano y el otoño, Barcelona empieza a prepararse para el invierno y, más concretamente, para las fiestas navideñas. A finales de noviembre, los visitantes empezarán a ver carteles de la Navidad por todas partes. Las calles se adornan con luces y adornos, mientras los puestos de los mercadillos empiezan a abrir en casi cada esquina.

Los mercados navideños de Barcelona son un espectáculo digno de ver, ya que venden de todo, desde vino caliente hasta castañas asadas, pasando por artesanía local. Aunque siempre hay multitud de mercados repartidos por toda la ciudad, el más grande y famoso es la Fira de Santa Llúcia, que se encuentra en la Avinguda de la Catedral.

Noviembre es una época fantástica para visitar Barcelona. Vive todo lo que la ciudad ofrece sin las aglomeraciones del verano y participa en las numerosas celebraciones locales que tienen lugar durante todo el mes. Este mes marca una transición tanto cultural como literal, ya que los barceloneses celebran el paso del verano, disfrutan de los productos del otoño y dan la bienvenida al invierno. ¡Descúbrelo todo y ahorra con un pase para las atracciones de Barcelona!

Robert Heaney
Experto/a de viajes de Go City®

Seguir leyendo

Waterfall feature in front of the Palau Nacional
Blog

Barcelona en abril

Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar.
Anna Rivero
View over Park Güell at sunset
Blog

Barcelona en febrero

Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera. Febrero marca el último trecho del invierno, y como en muchos destinos turísticos, esto se traduce en un ambiente más íntimo y tranquilo que en cualquier otra época del año. Si te gusta visitar una gran ciudad en su temporada baja, Barcelona en febrero es perfecta para ti. Aunque el invierno mediterráneo puede llegar a ser un poco frío y húmedo, nunca será cruel. Con un abrigo, un paraguas por si acaso y unos zapatos cómodos, podrás disfrutar de las calles barcelonesas sin las hordas de turistas del verano, y aprovechar las mejores ofertas en alojamiento. Además, no hay que olvidar que Barcelona es una verdadera metrópoli: su área conurbada acoge a casi cinco millones de habitantes. No te vas a sentir solo, desde luego, y la agenda cultural del mes es tan animada como siempre. Las celebraciones del Carnaval y las fiestas de Santa Eulalia animan las calles barcelonesas en febrero, y todos los atractivos permanentes de la Ciudad Condal te esperan ¡sin filas en la entrada! Barcelona de interiores: teatros y salas de conciertos   Los días cortos y frescos del invierno nos inspiran a buscar actividades de interior, y los teatros, museos y salas de concierto de Barcelona son lugares excelentes para sentir el pulso de la ciudad y de paso, el placer sensorial del arte. Barcelona se encuentra entre las ciudades europeas con más peso cultural por el prestigio de sus museos e instituciones. Los amantes de la ópera tienen su casa en el Teatro del Liceo, y el Palacio de la Música Catalana para la música sinfónica. Ambos recintos son verdaderas joyas arquitectónicas. Además, en Barcelona está el Museo de la Música con más de 500 instrumentos en exhibición, entre ellos una colección de guitarras considerada como una de las mejores en el mundo. Si lo tuyo es el teatro, en las carteleras del Teatro Nacional de Cataluña y del Teatre Lluire siempre habrá algo que merezca la pena ver. Para los fanáticos del cine está la Filmoteca de Cataluña (ubicada en el corazón del Raval) con una excelente programación de ciclos temáticos y actividades relacionadas con el sexto arte. Museos para todos los gustos   La oferta museística en Barcelona es extensa y por ende muy variada. Desde arte medieval hasta la vanguardia más futurista, también hay museos que sorprenden y que son la excusa perfecta para descubrir una zona diferente de la ciudad, como por ejemplo el Museo de los Autómatas en el Tibidabo. En Barcelona destacan las instituciones dedicadas al arte moderno y contemporáneo: en el MACBA se encuentra la colección más grande de la ciudad de arte contemporáneo y las exposiciones temporales de este museo son siempre muy punteras. El Moco (museo-hermano del de Ámsterdam) tiene obra de grandes artistas como Banksy o Keith Haring y artistas emergentes internacionales.   En lo que se refiere a arte de otras épocas, sobresalen el Museo Egipcio de Barcelona, y el imprescindible Museo Nacional de Arte de Cataluña, en donde destaca la alucinante colección de arte románico. Pero no sólo del arte vive el viajero: ve al Big Fun Museum y el Museo de las Ilusiones (ocupan el mismo recinto) para pasar un rato muy divertido interactuando en instalaciones con efectos ópticos, como la Casa del Gigante o el Mundo de los Dulces, o sumergiéndote en escenarios 3D. Barcelona dulce   Otro de los efectos del invierno —al menos en nuestra experiencia— es que a uno se le antoja comer, como si el cuerpo nos estuviera pidiendo unas calorías extras. Y ya que estás en Barcelona, aprovecha para descubrir uno de sus rasgos que los que vienen en verano no conocen: la obsesión por el chocolate caliente. Las chocolaterías tienen una larga historia en Barcelona (en el Museo del Chocolate te la cuentan toda). Todavía quedan algunas muy viejitas, como la Granja Viader, donde además de servir un delicioso chocolate caliente, el local es sí es precioso. Para completar el tour, pasea por Petrixol, “la calle del chocolate”, un paraíso para los apasionados del alimento de los dioses mexicanos. Eventos de febrero en Barcelona Llum Festival en el Poblenou   A principios de febrero en el Poblenou da lugar el Llum Festival, una exhibición de arte lumínico que transforma las calles de este barrio en un escenario experimental de luces y colores. En la página del festival puedes bajar la aplicación, la mejor guía para no perderte nada de este evento. Y ya que estás en el Poblenou, aprovecha para visitar el futurista mercadillo de pulgas Els Encants y agénciate algo de ropa apropiada para las fiestas de Carnaval. Carnaval en Barcelona   Desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza y el entierro de la sardina, en Barcelona se celebran los siete días del alegre y alocado Carnaval con multitud de desfiles, conciertos y tradiciones, muchas de estas relacionadas con la comida, cuanto más grasa y dulce mejor. Y por supuesto, bailes de disfraces, así que aprovecha y cómprate una máscara que podrás llevar a casa como recuerdo. Santa Eulalia en Ciutat Vella   Las fiestas de Santa Eulalia son otra tradición barcelonesa de gran antigüedad que se celebra alrededor del 12 de febrero, el día de esta santa. “La Laia”, como le llaman cariñosamente los catalanes es la otra patrona de la ciudad, junto con la Virgen de la Merced (a quien se celebra en septiembre). Durante los tres días que duran las festividades, todos los barrios de la Ciutat Vella (el Born, el Gótico, el Raval, Sant Pere y Santa Caterina i la Ribera) organizan actividades en sus plazas y calles. Ve a la plaza de Sant Jaume para escuchar el pregón que da comienzo a las fiestas, y no te pierdas el espectáculo de las torres humanas de los Falcones de Barcelona, que siempre actúan en Santa Eulalia. Más eventos de febrero en Barcelona En Barcelona tienen su propio día del amor el 23 de abril, día de Sant Jordi, de rosas y libros, y por lo tanto, el San Valentín de febrero no es una fiesta que se celebre mucho aquí. Pero afortunadamente Barcelona ofrece muchas oportunidades para la vida romántica. Si esta fecha es una ocasión especial para ti, en nuestro blog tenemos un artículo entero sobre cómo pasar un gran San Valentín en Barcelona. El Año Nuevo Chino también se celebra por todo lo alto gracias a la numerosa comunidad china de Barcelona. Consulta las fechas que cambian cada año en la página de la organización, y ve al Arco del Triunfo para darle la bienvenida al animal de turno y comer alguna delicia china en el Paseo Lluís Companys. Antes de que te vayas ¡una última recomendación! Considera los dos pases diferentes que Go City ofrece a los visitantes de Barcelona; escoge el que más te convenga y no dejes escapar la oportunidad de disfrutar todo lo que esta ciudad ofrece. Con cualquiera de los dos ahorrarás en las entradas a las atracciones, y tendrás la flexibilidad que necesitas para viajar a tu manera.
Anna Rivero

¡5% de descuento, porque sí!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.