
Siempre es bueno ver la vida desde otra perspectiva... y aquí te contamos cómo hacerlo con esta lista de los 10 mejores miradores de Barcelona.
A pie de calle a veces cuesta orientarse en una ciudad nueva. Sin embargo, desde las alturas puedes ver por dónde has pasado y ubicar cada lugar. Además, tendrás oportunidades fantásticas para hacer fotos, con la increíble arquitectura de Gaudí, el sol radiante y el ambiente animado de la capital catalana a tus pies.
Desde cimas de montañas hasta azoteas, agujas, estatuas y terrazas, aquí tienes nuestros mejores consejos para visitar Barcelona que te harán sentir... ¡en la cima del mundo!
Disfruta de la mejor vista de Barcelona... desde...
Montjuïc
Tibidabo
Parc Güell
La Sagrada Familia
... y muchas más vistas espectaculares...

Museu Nacional d’Art de Catalunya
Desde la Plaça d’Espanya, mira más allá de las torres venecianas para admirar la hermosa cúpula y los campanarios del Palau Nacional de Montjuïc. Construido originalmente para la Exposición Internacional de 1929, actualmente alberga el Museu Nacional d’Art de Catalunya, con más de 260 000 obras históricas (y contemporáneas). Pero quizá no todo el mundo se dé cuenta de que hay tanto que ver desde el museo como en su interior. Los dos miradores de la azotea del Palau Nacional ofrecen vistas panorámicas de 360º de Barcelona. Maravíllate con las famosas fuentes mágicas, divisa la imponente Sagrada Familia y busca los edificios que formaron parte del anillo olímpico de 1992. ¡La terraza incluso tiene un bar de cócteles para que las vistas sean aún más deliciosas!

Montjuïc
¿No te parece suficiente altura? Hay mucho que hacer y aún más que ver si sigues subiendo desde el Palau. Toma el funicular de Montjuïc hasta la estación base del teleférico, el Telefèric de Montjuïc, para deslizarte sobre las copas de los árboles mientras contemplas la ciudad, el puerto y el resplandeciente Mediterráneo.
La siguiente parada del teleférico es el Mirador de l'Alcalde, un mirador con varias terrazas que ofrece una vista aún más impresionante y la oportunidad de explorar sus preciosos jardines públicos.
¡Ya que estás, llega hasta el final! El Castillo de Montjuïc corona la colina; esta antigua fortaleza y prisión es hoy un museo militar. La mejor vista a vista de pájaro se disfruta desde la terraza del Terraza Martínez, donde también podrás degustar una copa junto con mariscos y paellas que dicen ser de los mejores de la ciudad.

Tibidabo
Justo cuando crees que has tocado el cielo, tenemos que decirte que Montjuïc es solo la segunda montaña más alta de Barcelona. En realidad es casi una colina al lado del Tibidabo que, con 512 m sobre el nivel del mar, se ve desde prácticamente cualquier rincón de la ciudad.
La ruta azul del autobús turístico Hop-On Hop-Off llega hasta allí, o también puedes subirte al Tramvia Blau, el encantador tranvía antiguo que te lleva hasta la base del funicular del Tibidabo. Recientemente se ha reinventado como la "Cuca de Llum" (Luciérnaga), con ventanas más grandes para disfrutar de las vistas, pantallas educativas a bordo y unas luces modernas que lucen mucho más al anochecer.
Al llegar, puedes dar un paseo panorámico por el Parc de Collserola o parar para hacer un pícnic con vistas junto a la iglesia del Sagrat Cor (Sagrado Corazón). Sin embargo, la atracción más conocida del Tibidabo es probablemente su parque de atracciones, uno de los más antiguos del mundo.
El "Área Panorámica" cuenta con las mejores vistas de Barcelona, además de dos atracciones emblemáticas. El famoso avión Avió, el primer simulador de vuelo del mundo, es una réplica del primer avión que voló de Barcelona a Madrid. Propulsado por su propia hélice desde 1928, ofrece unas vistas increíbles... ¡con una pizca de vértigo! Por su parte, la torre de vigilancia Talaia, que eleva a los visitantes hasta unos vertiginosos 551 m sobre el nivel del mar, tuvo tanto éxito cuando se inauguró en 1921 que la gente creía que tenía propiedades curativas y que los niños con tos ferina se curaban si pasaban unos minutos en la cima. ¡Habrá que probarlo!

Búnkeres del Carmel
A todos nos gustan los tesoros ocultos y, lejos de las multitudes, este es un lugar encantador y original para disfrutar del perfil de la ciudad. Aunque cada vez es más popular, sobre todo al atardecer, sigue siendo uno de los puntos más tranquilos para contemplar las vistas más bonitas de Barcelona.
A pesar del nombre, los búnkeres del Carmel, o el Turó de la Rovira (por la colina en la que se encuentran), nunca fueron búnkeres en realidad, sino fortificaciones antiaéreas de la guerra civil española. Se instalaron cañones sobre las bases de hormigón para que los defensores pudieran vigilar toda la ciudad. Cuando se renovaron partes de la ciudad para las Olimpiadas de 1992, este lugar histórico se rehabilitó para que ahora puedas disfrutar de la misma vista impresionante.
Elige el momento perfecto del día para observar cómo la Sagrada Familia domina la ciudad y mira más allá de la playa de la Barceloneta hacia el mar. Tanto si llegas en metro, autobús o taxi, tendrás que prepararte para caminar un poco cuesta arriba; ponte tus zapatillas más cómodas, lleva algo de beber para compartir en la cima y te prometemos que valdrá la pena.

Park Güell
¿Cómo hemos llegado tan lejos en un artículo sobre Barcelona sin mencionar a Antoni Gaudí? Pues prepárate porque, como todos sabemos, hay un sinfín de ejemplos cautivadores de su diseño y genialidad arquitectónica por toda la ciudad.
Park Güell es, literalmente, uno de los puntos más altos de Barcelona. Gaudí transformó lo que antes era una colina pelada (antiguamente se llamaba Muntanya Pelada) en un parque exuberante y fluido que cuenta con algunas de sus mejores obras, como la escalinata del Dragón y los Jardines de Austria. Hazte el selfi obligatorio con El Drac, el famoso lagarto de Gaudí, y luego, desde la terraza de la "Zona Monumental", deléitate con las vistas de toda Barcelona a tus pies, enmarcada por bancos de colores y mosaicos modernistas, con el mar Mediterráneo al fondo.

Torres de la Sagrada Familia
La obra maestra inacabada de Gaudí es el icono más famoso de Barcelona. Miles de visitantes se maravillan cada día con los detalles infinitamente imaginativos de sus fachadas o se quedan boquiabiertos ante la asombrosa arquitectura y las deslumbrantes vidrieras de su interior. Descubre sus secretos en un tour guiado por la Sagrada Familia y luego, si vienes por las vistas, reserva una entrada que te lleve a lo más alto de las elevadas torres de la basílica.
La visión original de Gaudí incluía 18 torres que representarían a los 12 apóstoles, los cuatro evangelistas, la Virgen María y Jesucristo. Hasta ahora solo se han terminado ocho. Si finalmente se completan según lo previsto (con la dedicada a Jesucristo proyectada a 170 m), convertirán a la Sagrada Familia en el edificio religioso más alto del mundo.
La torre de la Natividad, ricamente decorada, fue la única construida bajo la supervisión del propio Antoni Gaudí, así que no pierdas la oportunidad de ver su obra original de cerca y de sentir la brisa mientras recorres el puente que conecta las torres de la fachada de la Natividad. Orientada al este, podrás disfrutar de una vista impresionante de la ciudad y de las cadenas montañosas al fondo.
La torre de la Pasión, que representa la pasión, muerte y resurrección de Cristo, es mucho más minimalista, pero las vistas hacia el oeste y el Mediterráneo son igual de increíbles.

Casas de Gaudí en Barcelona
No tan altas, pero igualmente impresionantes, son las casas que Gaudí creó en el Passeig de Gràcia.
Desde la azotea de la Casa Batlló, donde las tejas de cerámica parecen el lomo de un dragón, puedes contemplar el casco antiguo y la fachada ondulante de La Pedrera (también conocida como Casa Milà). Si la visitas en verano, puede que incluso disfrutes de las "Noches mágicas" en la azotea, donde las vistas de la ciudad se complementan con bebidas y música en directo.
Al otro lado de la calle, en la terraza situada sobre la enorme ola de piedra de La Pedrera, encontrarás chimeneas retorcidas que parecen centinelas, muchas con cascos de guerrero, además de espectaculares vistas de 360º sobre el distrito de Gracia y el resto de la ciudad.

Las Arenas de Barcelona
Otra plataforma de observación popular en el centro de la ciudad —con el plus poco común de poder comer y beber— es la terraza de este edificio tan característico de la Plaça d’Espanya. Antaño fue una de las tres plazas de toros de la urbe, con capacidad para unos 15.000 espectadores. Más tarde, el legendario arquitecto británico Richard Rogers la transformó en un centro comercial y de ocio. Su ambicioso diseño mantuvo la fachada original, pero añadió una cúpula y una terraza circular. No hace falta que uses el ascensor de cristal exterior; los elevadores de dentro del centro comercial son gratuitos y te subirán rápidamente al mirador de la azotea, donde encontrarás una fantástica oferta de bares y restaurantes.

Estatua de Cristóbal Colón
Al final de La Rambla, esta columna corintia de 60 m de altura, coronada por una efigie de bronce, señala el punto donde el famoso explorador volvió a pisar Cataluña tras su viaje al Nuevo Mundo. Su brazo apunta hacia el sureste, en dirección al mar; ¡no hacia América, como muchos creen, que está en el sentido opuesto! Sube al ascensor oculto en el pilar y acompaña a Colón en su elevado pedestal. Los días de mucho viento se puede sentir cómo la estructura se balancea. Un mirador acristalado justo a sus pies ofrece vistas del puerto, La Rambla, el Barrio Gótico, Montjuïc y el resplandeciente Mediterráneo para que, al igual que él, ¡puedas decidir qué será lo próximo que explores!

Los mejores bares de azotea en Barcelona
Si te gusta la buena vida, ¿por qué no terminar la jornada en uno de los muchos bares en azoteas de Barcelona?
El elegante Sky Bar del Grand Hotel Central está abierto a quienes no se hospedan allí a partir de las 20:00 para cenar y tomar cócteles, y presume de una piscina infinita que parece fundirse con las vistas de toda la metrópolis. Para disfrutar de una mágica panorámica de 360º, date un capricho en Terrat, en el Mandarin Oriental, donde sirven comida peruana increíble, o sube en el ascensor a la terraza circular del Hotel Barceló Raval para disfrutar de combinados clásicos, tapas y DJ en directo los fines de semana estivales.
En la playa de la Barceloneta no te puedes perder el hotel W Barcelona (conocido localmente como el Hotel Vela), el edificio con forma cónica que se ilumina de azul y rojo por la noche. Sube a la planta 26 para bailar toda la noche en el bar Eclipse, contemplar el litoral y ver cómo cobran vida las luces de la ciudad.
Esperamos haberte inspirado a llegar a lo más alto. Para descubrir los mejores miradores y toda la información sobre cómo hacer turismo y ahorrar, recuerda elegir un Pase Todo Incluido o un Pase Explorer, solo de Go City®.