Sagrada Familia

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Gaudí es uno de los arquitectos más famosos del mundo. Su influencia a principios del siglo XX fue tal que encontrarás su obra por toda su Barcelona natal. Su mayor logro es, sin duda, la Sagrada Familia, un enorme monumento a la fe de Gaudí. Así que vamos a sumergirnos en la Sagrada Familia y a descubrir por qué tiene que estar sí o sí en tu itinerario.

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¿Qué es la Sagrada Familia?

En pocas palabras, la Sagrada Familia es un templo diseñado por el mundialmente famoso arquitecto catalán Antoni Gaudí. Se considera su obra maestra, pero no pudo terminarla antes de su muerte hace más de 100 años. A día de hoy, el monumento aún no se ha finalizado y las obras continúan actualmente.

¿Quién fue Antoni Gaudí?

Antoni Gaudí i Cornet fue un arquitecto catalán nacido en 1852. Su estilo único, caracterizado por la unión del arte neogótico, las técnicas de arte oriental y la fascinación por la naturaleza y el cuerpo humano, lideró el movimiento del modernismo catalán. Como barcelonés, sus creaciones se encuentran principalmente en la ciudad.

En lugar de trabajar con bocetos, Gaudí prefería crear modelos 3D detallados de sus futuros edificios antes de la construcción. Esto a menudo significaba dedicar más tiempo a la fase previa que muchos otros arquitectos de la época, pero probablemente sea parte del motivo por el que sus obras siguen siendo tan singulares hoy en día.

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Historia de la Sagrada Familia

La idea de la Sagrada Familia se concibió en 1872, después de que el librero y destacado organizador religioso Josep Maria Bocabella regresara del Vaticano. Tras ver la Basílica de la Santa Casa (o Basilica Della Santa Casa), quiso crear una iglesia similar en Barcelona.

Josep contactó con el famoso arquitecto catalán Francisco de Paula del Villar, que planeaba crear una auténtica iglesia neogótica. Las obras empezaron en 1882, pero Villar solo supervisó la creación de la cripta del ábside antes de dimitir de su cargo en 1883.

Fue entonces cuando entró en escena nuestro hombre, Gaudí. Tras rediseñar radicalmente el edificio, los trabajos continuaron y un año más tarde fue nombrado arquitecto director.

Pero Gaudí sabía que su diseño tardaría muchos años en hacerse realidad. Por suerte, a Josep no le importó; la obra y el tiempo que se tardaría en terminarla hablarían por sí solos.

Sin embargo, casi cuarenta años después, solo se había completado el 20 % de la obra. Y lo que es peor, Gaudí falleció poco después, dejando a su ayudante Domènec Sugrañes i Gras para que continuara en su lugar. De hecho, tanto Gaudí como Maria Bocabella son las dos únicas personas enterradas en la cripta.

Entonces llegó la tragedia. La guerra civil española provocó la destrucción de partes del edificio y el incendio de los planos. Por ello, una vez terminada la contienda, se tardó más de 15 años en reconstruir sus proyectos originales a partir de los conceptos iniciales y las secciones intactas. Desde entonces, muchos arquitectos se han hecho cargo del proyecto.

Y ahora, casi 150 años después de que se ideara el proyecto, está a punto de terminarse.

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Diseño e influencias de la Sagrada Familia

Cada rincón de la iglesia es un símbolo de elementos importantes del cristianismo. Originalmente se planearon dieciocho agujas que simbolizaban a Jesús, sus doce discípulos, la Virgen María y los cuatro evangelistas (Lucas, Mateo, Juan y Marcos). Sin embargo, hasta la fecha solo se han completado nueve. Como hombre religioso, Gaudí insistió en que la aguja más alta, dedicada a Jesús, fuera más baja que la montaña de Montjuïc para no superar la creación divina.

Las tres grandes fachadas también están dedicadas a momentos importantes de la fe: el Nacimiento representa el nacimiento de Jesús y la vida misma; la Pasión, su sacrificio; y la Gloria, su reinado eterno. Cada una cuenta con su buena dosis de imágenes icónicas que van desde la afirmación de la vida hasta el tormento.

El interior de la iglesia es un deleite para la vista, con formas geométricas que se entrecruzan por los pilares y el techo. No hay ni una sola superficie plana, ya que las formas abstractas ondulan con curvas, giros y bordes dentados.

El estilo de Gaudí influyó en el movimiento del cubismo, algo que se puede apreciar en el diseño de la iglesia.

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Visita a la Sagrada Familia

La Sagrada Familia es, sin duda, uno de los puntos turísticos más destacados de Barcelona, con miles de personas que visitan este impresionante edificio cada año. La mejor forma de verla es haciendo una visita guiada. Tu guía experto te explicará cada rincón de su diseño, tanto por dentro como por fuera. Desvelará todos los elementos ocultos del simbolismo que no hemos mencionado antes y te hará apreciar el trabajo de Gaudí de una forma totalmente nueva.

Sin embargo, al ser uno de los lugares más visitados de la ciudad, tienes que reservar con antelación si quieres conseguir una plaza. ¡Y prepárate para las multitudes, algo que ha cobrado un significado totalmente nuevo tras los últimos acontecimientos!

Si prefieres saltarte todo eso y ver la iglesia desde una perspectiva diferente, ¿por qué no haces un recorrido virtual de 360 grados por el edificio sin ni siquiera poner un pie dentro? Gracias al poder de la tecnología de realidad virtual, puedes explorar cada superficie de cerca mientras estás fuera, lejos del ajetreo y el bullicio del interior de la iglesia. ¿Qué pensaría Gaudí de esto? Seguro que se quedaría impresionado.

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Otros lugares destacados de Gaudí

Por supuesto, la Sagrada Familia es solo una de las muchas creaciones de Gaudí en Barcelona.

Puedes pasear por el Park Güell y ver sus singulares creaciones, como el mosaico de la salamandra El Drac, y subir por la escalera con forma de costillas hasta el Pabellón de Entrada.

¿Por qué no visitas la Casa Batlló? Es una vivienda convertida en atracción turística que suele considerarse la personificación de las obras terminadas de Gaudí.

O haz una excursión a la tétrica La Pedrera, con sus paredes de piedra caliza tallada que imitan huesos blanqueados.

También puedes volver al principio de todo en la Casa Vicens, la primera obra arquitectónica de Gaudí.

¿Quizá todo esto te parece un poco convencional? Si quieres ver las creaciones de Gaudí desde otra perspectiva, dirígete a Gaudí Experience 4D y disfruta de un viaje digital impresionante por su vida, su época y sus influencias.

Si crees que te va a costar ir a todos estos sitios durante tus vacaciones, sube a un autobús turístico Hop-On Hop-Off y visítalos todos en un solo día.

¡Y eso es todo lo que necesitas saber sobre la Sagrada Familia!

Dom Bewley
Experto/a de viajes de Go City®

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Cosas gratis que hacer en Barcelona

Cualquier viaje a Barcelona estará lleno de turismo, actividades culturales y toda la cocina catalana fresca que puedas degustar. Si bien muchos consideran que esta es la mejor forma de conocer la ciudad, no siempre resulta barato.Para quienes miran más el presupuesto o simplemente quieren completar su itinerario con actividades más baratas y relajadas, la ciudad tiene mucho que ofrecer. Hay un montón de cosas gratis que hacer en Barcelona para casi cualquier tipo de visitante.Parques por doquier Para una ciudad tan cosmopolita y bulliciosa como Barcelona, sorprende la cantidad de espacios verdes abiertos que consigue albergar. Más de una docena de parques se reparten por toda la ciudad, desde pequeños parques para perros hasta zonas sociales de muchas hectáreas.Park GüellCon diferencia, la atracción más famosa y popular de Barcelona es el Park Güell. Solo superado por la Sagrada Familia en cuanto al volumen de visitantes que recibe cada día, el Park Güell es conocido sobre todo por su Zona Monumental interior, diseñada por el arquitecto modernista Antoni Gaudí.Aunque tendrás que pagar para reservar una visita a la Zona Monumental, esta área constituye solo una pequeña parte del parque en su conjunto. Si no te importa perdértela, puedes dedicar fácilmente un par de horas de tu día a explorar o relajarte en el resto del parque.Parque de la CiudadelaCon más de 17 hectáreas de espacio verde, el Parque de la Ciudadela es el parque más grande de Barcelona y aprovecha muy bien ese espacio. Es tan grande, de hecho, que alberga no solo el Zoo de Barcelona y sus más de 2000 animales, sino también el Parlamento de Cataluña.A menudo se ven artistas callejeros, bailarines y músicos repartidos por todo el parque, lo que contribuye a su ambiente relajado y jovial. Aprovecha para sentarte y relajarte, ver pasar las barcas de remos por el lago, explorar los numerosos monumentos del espacio y hacerte un selfie con el mamut lanudo del parque.Parque de MontjuïcPara disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, dirígete al Parque de Montjuïc. Esta colina al sur de la ciudad está repleta de algunas de las mejores atracciones de Barcelona, y es también un lugar fantástico para relajarse con una vista panorámica de la capital catalana.El acceso al parque a pie es totalmente gratuito y podrás dedicar todo el tiempo que necesites a explorar lugares como el Castillo de Montjuïc, la Fuente Mágica y el Anillo Olímpico. También hay un teleférico que te lleva directamente a la cima de la colina, junto al castillo, pero por supuesto tendrás que pagar por ello.Museos Barcelona es una ciudad rebosante de cultura y no es casualidad que también albergue muchísimos museos para que quienes la visitan los exploren. Aunque no es ningún secreto que muchos de los museos de Barcelona cobran una entrada bastante elevada, muchos ofrecen entrada gratuita el primer domingo de cada mes y, a menudo, en horarios seleccionados durante la semana.El Museu Nacional d’Art de Catalunya se ubica en el precioso Palau Nacional y expone cientos de miles de obras de arte visual de toda la región de Cataluña, que datan de hace mil años. Como el museo más grande e importante de Barcelona, el MNAC suele cobrar entrada, pero se puede visitar gratis los sábados por la tarde.El Museu Picasso ofrece la colección de pinturas del artista surrealista español más completa del mundo. Los jueves por la tarde podrás ver las más de 4.000 obras de forma gratuita.El Castillo de Montjuïc se asienta en la cima de la montaña de Montjuïc y originalmente sirvió como fortaleza militar, que data de 1640. El castillo ahora está abierto para que los visitantes exploren sus salas y ofrece entrada gratuita todos los domingos por la tarde.Barrio Gótico El Barrio Gótico de Barcelona ofrece un laberinto de calles medievales en las que encontrarás todo tipo de atracciones, restaurantes pintorescos y comercios locales. Si bien esta zona puede albergar algunos de los pasatiempos más caros de la ciudad, también ofrece muchas de las mejores cosas gratis que hacer en Barcelona.Quizás uno de los mayores atractivos del Barrio Gótico sea su amplia selección de plazas con encanto. Lugares como la Plaça Reial, la Plaça Prim y la Plaça Sant Felip Neri ofrecen espacios abiertos y relajados para sentarse y socializar, a menudo junto con un puñado de cafeterías y restaurantes donde tomar un café o comer algo.Estos callejones adoquinados también albergan algunos de los lugares históricos más destacados de Barcelona. Puedes visitar la Catedral de Barcelona y la Basílica de Santa Maria gratis en determinados horarios cada día. El barrio judío, en el corazón del Barrio Gótico, es un fragmento de historia en sí mismo y ofrece algunas de las arquitecturas más bellas de la zona.Si eso no es suficiente para saciar tu sed de historia, también puedes desandar el antiguo pasado romano de Barcelona. Camina por el perímetro de la antigua muralla de la ciudad, visita los restos del acueducto y la necrópolis romanos y explora las impresionantes columnas que quedan del Templo de Augusto.En resumenAunque las atracciones mencionadas pueden considerarse algunas de las mejores formas económicas de pasar el tiempo, no son, ni mucho menos, las únicas cosas gratis que hacer en Barcelona. A lo largo del año, siempre se ofrecen de forma gratuita una serie de eventos, talleres, conciertos, exposiciones y recorridos para cualquier persona que pueda estar interesada.Por muy bulliciosa y cosmopolita que sea Barcelona, no tiene por qué estar reservada solo para quienes tienen dinero para gastar en cada atracción. Quienes viajen de forma más astuta y con un presupuesto ajustado pueden llenar su itinerario con todo tipo de actividades gratificantes sin tener que gastar ni un céntimo más de lo que cuestan sus vuelos, alojamiento y comida.
Robert Heaney
Firework display over the Font Magica de Montjuïc on New Year's Eve
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Barcelona en enero: cuatro planes perfectos

¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. 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Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. 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Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! 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Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona. ¿Qué hacer en Barcelona en enero? ¡Muchísimas cosas! Las celebraciones navideñas en Barcelona se extienden hasta bien entrado el mes: a la gran fiesta de Año Nuevo le siguen los entrañables Reyes Magos con sus regalos y roscas, las rebajas de enero son una gran excusa para hacer compras, y a mediados de mes se celebra la “Festa dels Tres Tombs”. Los precios de temporada baja en hoteles y vuelos son beneficios nada desdeñables del privilegio de viajar cuando no tanta gente escoge hacerlo. Y todas las atracciones principales de la ciudad siguen ahí, esperándote. En enero Barcelona muestra su rostro más auténtico. Aquí tienes cuatro planes para descubrirlo. Nochevieja y Año Nuevo Como en todas las ciudades españolas, en Barcelona se recibe el Año Nuevo con bombo y platillo, es decir, con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”). Desde el 2013, el lugar “oficial” para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el barrio Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer. Únete a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones sanitarias (y climáticas) lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades aportan una cantidad de dinero simbólica como donación para una causa social, y se echan en masa a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club. Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, nunca olvidarás este momento. Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!) A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público). Antes de que termine el día 5, para seguir con la vena de la dulzura, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona. De compras: mercadillos de pulgas A la fiebre de las compras navideñas le sigue la fiebre de las rebajas, pero ya que estás en Barcelona, en vez de ir a las tiendas que puedes encontrar en todas las ciudades del mundo, por qué no mejor explorar algunos de sus mercados de antigüedades, vintage y de pulgas. Dos iniciativas hermanas que comparten la misma filosofía, el Flea y Fleadonia son el lugar para encontrar tesoros de segunda mano, discos, libros y objetos curiosos. Fleadonia se celebra el primer domingo de cada mes en la Plaça Salvador Seguí, y el Flea, el segundo domingo de cada mes en la Plaça Blanquerna, en el Raval. Pero el peso pesado de los mercados de pulgas barceloneses es sin duda el Encants Vells, también conocido como el Mercat de Belcaire, que presume de ser uno de los más antiguos de Europa: se conoce que empezó por ahí del lejano año de 1300. Aquí hay de todo: segunda mano, chácharas de todo tipo, y gangas para parar un tren. Las fiestas de San Antonio Abad En catalán se llama la Festa dels Tres Tombs, pero no hay ninguna tumba involucrada. “Tomb” quiere decir “vuelta” o “vez”, y es que tradicionalmente durante esta festividad religiosa en honor a San Antonio Abad, la gente y sus animales daban tres vueltas a la ruta de la procesión. Hoy en día solo se da una vuelta, pero es lo suficientemente larga para durar casi todo el día. Se celebra el sábado posterior al 17 de enero. San Antonio es el patrón de los animales domésticos, y por eso la gente lleva a sus mascotas para ser bendecidas por el párroco de la iglesia de mismo santo. En la procesión destacan los carruajes tirados por caballos y burros, pero también la gente lleva a sus perros y gatos, y algún que otro ratoncito. Tradicionalmente se hacia la rifa de un cerdo, algo que hoy en día el premio se ha sustituido por una serie de productos porcinos que aportan los charcuteros del barrio. No te pierdas el inicio de la procesión: desde hace unos años, y con la colaboración de la Sociedad de Palomas Mensajeras de Cataluña, se sueltan 150 palomas, que representan 150 deseos colectivos de la ciudad de Barcelona. A San Antoni también se le celebra en el barrio de Gracia con hogueras y música, una fiesta importada de Mallorca que ha encontrado arraigo en la capital catalana, y sucede durante el último fin de semana de enero. El sábado hay verbena popular con bailes tradicionales en la plaza de la Virreina. En resumen... ¡Ánimate a conocer Barcelona en enero! Podrás disfrutar de la ciudad como un verdadero barcelonés, sin aglomeraciones en las atracciones principales, y aunque los días son cortos, las noches son inagotables y hay muchísimas cosas que celebrar. Visita la página de Go City para obtener información sobre cómo ahorrar hasta un 49% en las entradas a las atracciones principales de Barcelona.
Anna Rivero
Un arcoíris sobre los tejados de Barcelona
Blog

Qué hacer en Barcelona por el Día del Orgullo

Barcelona siempre ha sido toda una pionera. No es de extrañar que la capital catalana fuera la primera ciudad española en celebrar una marcha del Orgullo allá por 1977, cuando unos pocos cientos de personas protestaron por las Ramblas en nombre del Frente de Liberación Gay de Cataluña. Hoy, la celebración se ha convertido en uno de los festivales LGBTQ+ más grandes de España y, durante dos semanas de julio, las calles se transforman en un océano de vibrantes banderas arcoíris. Esta multitudinaria celebración del amor, la diversidad y la inclusión (conocida de diversas formas como Barcelona Pride, Barcelona Gay Pride y Pride! BCN) culmina con un colorido desfile a mediados de mes que atrae a cerca de un cuarto de millón de participantes y espectadores, además de una serie de conciertos y fiestas de clausura que revolucionan Barcelona. Sigue leyendo nuestra guía de los mejores planes en Barcelona para el Día del Orgullo y sus alrededores…El desfile del Orgullo de Barcelona El desfile del Orgullo de Barcelona es (casi) el gran final de una serie de eventos espectaculares que tienen lugar por toda la ciudad durante la primera quincena de julio. Teniendo en cuenta que el mediodía puede ser muy caluroso en verano, el desfile comienza a unas agradables 18:00, trazando un colorido recorrido que empieza en el parque de las Tres Xemeneies, llamado así por las tres chimeneas industriales que dominan el horizonte. El desfile dibuja un arcoíris a lo largo de la avenida del Paral·lel antes de girar hacia la avenida de la Reina Maria Cristina y el Palau Nacional, sede del Pride Village y del escenario principal. Te esperan carrozas extravagantes, temazos de fiesta, disfraces descabellados y boas de plumas a raudales. Llega con tiempo para coger sitio junto a las vallas que bordean la ruta y después dirígete al enorme concierto gratuito y a la fiesta posterior junto al escenario del Orgullo. Este lugar a los pies de la colina de Montjuïc es el epicentro de todo lo relacionado con el Orgullo durante las dos semanas de celebración, con actuaciones diarias, talleres, eventos comunitarios y mucho más, además de comida y bebida.Más eventos del Orgullo de Barcelona La variedad de eventos previos al desfile y al concierto es tan colorida como diversa. El programa cambia cada año, pero hay varios clásicos del festival que suelen repetirse. Entre ellos se incluyen: Gala Miss Drag Pride. Los reyes y reinas del drag con más talento de Barcelona y de fuera se reúnen para actuar ante un jurado de expertos (con atuendos drag espectaculares, por supuesto). El evento, lo más parecido a vivir RuPaul’s Drag Race sin el propio RuPaul, suele celebrarse en el club Maria Cristina. La carrera de tacones. Este evento es exactamente lo que parece: una carrera de tacones de alta velocidad, alto octanaje y alto riesgo hacia la meta, donde los corredores dejan de lado temporalmente el espíritu de amor y aceptación del festival en busca de un objetivo mayor: el dinero. Prepárate para tropezones, caídas y muchas risas en este espectáculo del Orgullo, tan cómico como competitivo. El Pride Village. Con el precioso Palau Nacional (en la foto) como telón de fondo, el Pride Village es tu punto de referencia único para todo lo relacionado con el colectivo LGBTQ+ durante el festival. Hablamos de exposiciones, puestos de información, bares, puestos de comida e incluso una zona de actividades para niños; el Orgullo de Barcelona se centra mucho en la familia y muchos de los eventos están abiertos a participantes de todas las edades. Sí: ¡incluso la Carrera de Tacones! Aquí también es donde se celebran las fiestas de apertura y clausura, con DJ internacionales, bandas en directo, artistas drag y bailarines entre los muchos artistas que pasan por el escenario. Ocio nocturno durante el Orgullo de Barcelona Barcelona es una ciudad acogedora con el colectivo LGBTQ+ y la vida nocturna es excelente durante todo el año. Hay muchísimos bares y discotecas para elegir, pero la terraza en la azotea del sky bar de la cadena de hoteles Axel es una de las mejores. No solo el ambiente es genial, sino que también tiene piscina, tumbonas, una variada carta de cócteles y unas vistas espléndidas de los tejados del Eixample, el distrito LGBTQ+ conocido cariñosamente como "Gayxample" por algunos lugareños. El legendario Safari Club también está cerca del Eixample y de la plaza de España (que ya de por sí es un punto de encuentro durante el mes del Orgullo). Las fiestas habituales en Safari incluyen "Bananas" los viernes por la noche y "YASS!" los sábados, que lógicamente están aún más concurridas y animadas durante el Orgullo. La fiesta mensual Matinée (solo para hombres) es otro de los grandes eventos del Orgullo y se celebra desde la medianoche hasta altas horas de la madrugada. Consulta la agenda local para conocer detalles, fechas y más información sobre todo lo anterior, además de muchas otras grandes noches de fiesta que tienen lugar en Barcelona durante el Orgullo.Lo mejor del resto: qué hacer durante el Orgullo de Barcelona ¡Es verano! ¡Es el Orgullo! ¡Es Barcelona! ¿Qué mejor manera de pasar las largas horas de luz que en una de las playas de la ciudad? La más cercana al centro es la playa de San Sebastián, que reconocerás por el enorme hotel en forma de vela en su extremo sur. O dirígete al norte por la costa hasta el barrio de Poblenou para visitar la playa de la Mar Bella, donde el nudismo es opcional. ¿Te apetece una excursión playera de un día? Pon rumbo a la playa de la Bassa Rodona, a pocos kilómetros al sur de la ciudad, en la vecina Sitges. Todas estas playas son lugares muy pintorescos, de arena y perfectos para tomar el sol en un ambiente inclusivo.También querrás pasarte por el acogedor barrio del Eixample, lo que te da una excusa perfecta para contemplar algunas de las obras arquitectónicas más asombrosas del modernismo catalán de Antoni Gaudí. Hablamos de la emblemática Sagrada Familia, así como de esas extraordinarias maravillas que son la Casa Batlló y la Casa Milà (también conocida como La Pedrera). La entrada a las tres está incluida en el pase Go Barcelona, que también te da acceso a muchos otros lugares imprescindibles de Barcelona, como… Una visita guiada a otra de las obras maestras de Gaudí: el increíble y fotogénico Park Güell (en la foto de arriba). Un tour turístico a bordo del autobús descapotable de Barcelona. Un delicioso tour de degustación de tapas. Un viaje en el teleférico de Barcelona. Entrada a los disparatados mundos del Museum of Illusions y el Big Fun Museum. Entrada al Museo Picasso y un tour a pie por los antiguos rincones del maestro en Barcelona. Un tour a pie por los mejores mercados de Barcelona. … ¡y muchos más! Descubre más y consigue aquí tu pase para las atracciones de Barcelona.Más cosas que hacer en BarcelonaLas mejores actividades de verano en BarcelonaLos mejores parques de BarcelonaGuía de los barrios de BarcelonaCosas gratis que hacer en BarcelonaLas trampas para turistas que debes evitar en Barcelona
Stuart Bak
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