Por qué deberías visitar Londres en febrero

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024
Visita la estatua de Eros en Londres en febrero

Puede que todavía falte mucho para la floración primaveral en los parques de Londres y para las cálidas noches de verano de julio y agosto, pero Londres en febrero sigue mereciendo la pena. El calendario deportivo está tan lleno como siempre, mientras que puedes sacar a la Anna Wintour que llevas dentro en la London Fashion Week o disfrutar de una cena romántica por San Valentín. Elige tus fechas de viaje con cuidado y también podrás aprovechar algunas de las mejores ofertas de hotel del año.

Descubre qué se necesita para ser la próxima supermodelo de Londres

Febrero en Londres es sin duda un mes para lucir todo el esplendor de tu vestuario de invierno. Las temperaturas medias diarias de 3 a 7 °C harán que las prendas de lana se conviertan en tus mejores aliadas, y el gorro, la bufanda y los guantes serán artículos imprescindibles. Es probable que el paraguas sea algo más que un accesorio: los meses en los que no se necesita paraguas en Londres son muy escasos. Para ayudar a iluminar los días a veces oscuros de febrero llega el London Fashion Week Festival, uno de los cuatro grandes eventos de la moda junto con París, Milán y Nueva York. Tras el encuentro del sector con el mismo nombre, sus eventos abiertos al público incluyen desfiles en pasarela que presentan las últimas colecciones de unos 100 de los mejores diseñadores del país. Conocido por atraer a la élite mundial, en ediciones anteriores incluso se contó con la presencia de la reina Isabel II, aunque como invitada de honor y no como una de las modelos. Si esto te anima a ir de compras, solo tienes que subirte al metro para disfrutar de una merienda inglesa en Harrods o tener la oportunidad de coincidir con la realeza en los pasillos de Fortnum & Mason, toda una institución en Piccadilly desde 1707. Sea cual sea tu estilo y presupuesto, Oxford Street también es un lugar difícil de superar para quienes se preocupan por la moda.

Dirígete al oeste de Londres

Descrito en su día como un juego de villanos jugado por caballeros, los encuentros en el campo del Seis Naciones pueden ser intensos, con el orgullo nacional en juego. Este torneo anual de rugby union, que se celebra en febrero y marzo, enfrenta a las selecciones de Inglaterra, Gales, Escocia, Irlanda, Francia e Italia. El Twickenham Stadium de Londres desempeña un papel fundamental, además de ser el guardián de tesoros como la Copa de Calcuta, el trofeo deportivo internacional más antiguo del mundo. Como alternativa, puedes empaparte del ambiente de un partido de Inglaterra en cualquiera de los numerosos pubs de Londres. Cuando se juega un partido importante, no suele ser necesario ir a un bar deportivo, ya que casi todos retransmiten los preparativos previos. Pero ten cuidado con los horarios de inicio de los partidos, no sea que coincidan con los del gran amor de Londres: el fútbol. Si el deporte no es lo tuyo, puede que el cercano Kew Gardens te guste más. El pleno invierno puede parecer un momento extraño para una visita; sin embargo, en febrero se celebra el Festival de las Orquídeas en el Princess of Wales Conservatory, lo que aporta un poco de alegría tropical a este rincón del oeste de Londres. Lo mismo ocurre con el London Wetland Centre de Wildlife and Wetlands Trust, el lugar ideal para avistar las especies autóctonas de Londres. Este recinto de unas 40 hectáreas ofrece hábitats invernales para aves como el avetoro y el martín pescador, así como para la cotorra de Kramer, que forma parte del paisaje urbano de Londres desde la década de 1920.

Ponte en plan romántico (o disfruta de un poco de tiempo para ti)

Bajo su apariencia gélida, los londinenses son tan románticos como cualquier otra persona, como comprobarás si tienes la suerte (o la inteligencia) de hacer coincidir tu viaje con el día de San Valentín. El día más romántico del año se puede disfrutar con una enorme variedad de itinerarios clásicos, desde días de spa en hoteles hasta cenas a la luz de las velas en los numerosos restaurantes de Londres. Los gestos románticos no tienen por qué acabar ahí. El centro de Londres tiene muchos lugares para mirarse a los ojos, desde el césped bajo los relojes del Big Ben hasta las cabinas del London Eye y la plataforma de observación View from The Shard, a 250 m de altura. A una altura que duplica la de casi cualquier otro espacio público, sus vistas de 360° pueden alcanzar los 64 kilómetros. Si buscas algo un poco diferente, podrías alquilar una barca de remos en el lago Serpentine de Hyde Park durante una hora o dos. Por otro lado, si necesitas un anillo para hacer la gran pregunta, Hatton Garden debería ser tu destino preferido gracias a su variedad de joyerías de lujo y marchantes de diamantes. No te preocupes si viajas en solitario el 14 de febrero. No solo hay un número creciente de eventos dedicados a quienes no tienen pareja, sino que además esto te da la oportunidad de hacer lo que te apetezca cuando te apetezca. ¿Por qué no te acomodas en una butaca de Curzon Soho Cinema para ver el último éxito de Hollywood, por ejemplo?

Celebra el Año Nuevo chino

A finales de enero o en la primera mitad de febrero, el nuevo año lunar toma su nombre de uno de los doce animales del zodiaco chino. El evento es un momento ideal para probar platos festivos como las empanadillas chinas o los fideos de la longevidad en los restaurantes y puestos de comida de Chinatown, situado junto a Shaftesbury Avenue, en el distrito de los teatros. Engalanado con farolillos chinos y el rojo como color de la suerte, las atracciones incluyen figuras a gran escala de cada una de las criaturas del zodiaco. Los bailarines de la danza del león asombran a las multitudes con sus movimientos acrobáticos, antes de que el foco pase a los polifacéticos artistas de Trafalgar Square y a la diversión familiar de Leicester Square. Aquí los niños pueden poner a prueba su destreza con la caligrafía china o dirigirse al baúl de los disfraces. Tanto si tienes pensado pasar toda la tarde celebrándolo como si solo quieres pasarte un momento, todo vale en este evento gratuito. Si llueve, una opción mejor es alguno de los espectáculos de Londres. Con la participación de algunos de los mejores talentos del cine y el teatro, producciones anteriores han contado con Benedict Cumberbatch, Dame Helen Mirren y Sir Ian McKellen, por nombrar solo tres nombres conocidos.

Ahorra en las entradas para las atracciones de Londres en febrero

Londres en febrero es una de las épocas más baratas del año para visitarla y, aun así, cuenta con un calendario de eventos que haría que la mayoría de las ciudades se sonrojaran de envidia. Ven con preparación para el frío y no habrá motivo para que no puedas disfrutarlos todos. Como alguien sin pareja en San Valentín (y todos hemos estado en esa situación), Go City te ayuda a hacer lo que quieras cuando quieras, a la vez que ahorras tanto en tours como en atracciones por toda la ciudad.

Ian Packham
Experto/a de viajes de Go City®

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Tres días en Londres: un itinerario infalible

Puede parecer poco tiempo, pero tres días en Londres dan para mucho. Puedes visitar más atracciones de las que te imaginas, y todavía dejar espacio para la improvisación y los deseos repentinos. En Go City hemos trazado este itinerario que cubre las experiencias y lugares esenciales en Londres, pero sabemos que cada viajero es único, y por eso te dejamos varias opciones para que tú escojas cada día. Sin más preámbulos, aquí te va nuestro itinerario para pasar tres días inolvidables en la capital británica. Día 1: Hop-on Hop-off Bus tour Los autobuses turísticos son una de las maneras más cómodas y divertidas de conocer una ciudad. Las distancias entre una atracción y otra se vuelven momentos no solo de descanso, sino oportunidades para aprender algo nuevo: los autobuses a veces llevan guías profesionales, y si no, puedes acceder a las audioguías y escuchar las historias y leyendas de la ciudad mientras la ves pasar ante tus ojos. Se llaman “hop-on hop-off” porque funcionan igual que un autobús del transporte público: te puedes bajar en alguna de las paradas y volver a subir una hora más tarde (o las que quieras) en el siguiente bus. Cada operador tiene varias rutas diferentes, algunos con más de 20 paradas por ruta. Primero puedes empezar con una ruta que te lleve alrededor de Buckingham Palace y St James’s Park. En este recorrido también pasarás por Downing Street, descubriendo así el centro político del Reino Unido. Primera parada: la abadía de Westminster La primera parada puede ser Westminster Abbey y el Parlamento, con su famoso Big Ben. Estas son las imágenes más conocidas de Londres, y aunque nunca hayas estado aquí, lo sentirás extrañamente familiar. Recomendamos tomarse aquí al menos una hora, porque hay mucho que absorber en esta antigua abadía gótica, bellísima y aún en funcionamiento como templo. Segunda parada: La Torre de Londres Dependiendo de tu operador y de la ruta que elijas tomar, el autobús te llevará ya sea por el sur o por el norte del Támesis, y cualquiera de las formas estará llena de monumentos, edificios e historias. El objetivo es llegar a la Torre de Londres, otro de los lugares emblemáticos no solo de la ciudad sino de todo el país. Aquí han sucedido grandes momentos de la historia del país, y hoy en día alberga el gran tesoro de las joyas reales, que simplemente tienes que ver para creer. —Descanso para comer— Para estas alturas, seguramente estés listo para un descanso. Frente a la Torre de Londres está el Tower Bridge, que no hay que confundir con el London Bridge, un poco más adelante. Cruzando cualquiera de ellos llegarás a la cercana catedral de Southwark (donde se dice que Shakespeare iba a misa). A un lado de la catedral está el Borough Market, un mercado de alimentos y productos gastronómicos rodeado de puestos de comida callejera, restaurantes de varios niveles, cafeterías especializadas y por supuesto, los pubs de toda la vida. Es un área muy animada, siempre llena de gente, así que la recomendación es ir un poco después o un poco antes de la hora pico de la comida (entre las 12:30 y la 1.30). ¿Una parada más? Tal vez después de ver Westminster y la Torre de Londres, de pasear entre el London Bridge y el Borough Market, lo que necesitas es precisamente dejarte llevar en la comodidad del autobús. Elige la ruta más larga que te lleve a tu siguiente destino para que te de tiempo de recobrar el aliento (y tus pies). Si lo que te interesa es conocer los lugares más significativos de Londres, tendrás que bajar en la catedral de San Pablo y detenerte en ella por un buen rato. Si puedes, únete a una visita guiada para conocer todos los detalles de la obra maestra de Christopher Wren, el gran arquitecto del Londres del siglo XVIII. Otra opción, sobre todo si hace un día bonito, es conocer el gran parque londinense por excelencia, Hyde Park. Aquí encontrarás varios lugares de interés, como la fuente en honor a la princesa Diana, el palacio de Kensington (que es posible visitar: los jardines son espectaculares), o la famosa esquina de los discursos. O tal vez lo que quieres es ver los grandes tesoros de la pintura que guardan la National Portrait Gallery y la National Gallery, ambas en Trafalgar Square (donde tienes que tomarte la foto clásica). La recomendación es escoger sólo uno de los dos museos, claro. Siempre hay que dejar algo para la próxima vez. Y de todas maneras, todavía te quedan dos días. Día 2: El Támesis en barco turístico Ok, lo admitimos: el itinerario de ayer fue intenso, y después de todo estás de vacaciones, así que para tu segundo día sugerimos tomar otro medio de transporte mucho más relajado: el crucero turístico por el Támesis. Al igual que el bus, este servicio te transporta de un punto a otro de la ciudad, pero por su vena principal, el gran río Támesis que ha dado forma y carácter a esta ciudad de marineros y mercantes. Primera parada: Southbank Bájate en el muelle del London Eye para pasear por la rivera sur del río y contemplar el perfil de la ciudad al otro lado. Este es un paseo muy animado, sobre todo cuando hace buen tiempo, porque está lleno de lugares de interés y gente paseando. Aquí se encuentran el National Theater y el Southbank Center, el centro para las artes más grande de Europa. Este complejo de varios edificios se empezó a construir en la década de los 50, y consta de varias salas de conciertos, la galería Hayward, el British Film Institute y la Biblioteca Nacional de Poesía. Es un edificio muy bonito al que puedes entrar y explorar libremente. Más adelante está el Tate Modern, y si sigues caminado llegarás hasta el Globe Theater, una réplica del teatro que fue el hogar de Shakespeare. Aquí puedes hacer una visita guiada del interesante museo que alberga el teatro, y volver a subir al barco en el muelle del puente de Londres. Segunda parada: Greenwich Ahora relájate y absorbe las magníficas panorámicas desde el barco. Pasarás bajo puentes y junto a los viejos muelles que ahora son modernos barrios residenciales, hasta llegar al muelle de Greenwich. Greenwich es un lugar con mucha historia. Aquí nacieron el rey Enrique VIII y su célebre hija, la reina Isabel I. Es el lugar que ha dado el nombre al meridiano cero, el meridiano de Greenwich. Sube al Observatorio para poder poner un pie al este y otro al oeste de la línea imaginaria que divide al planeta en gajos. Es un barrio muy pintoresco, con callecitas de edificios antiguos, palacios, museos y un enorme parque con una colina desde donde se puede disfrutar de una vista privilegiada de la ciudad (es ideal para picnics). Hay un mercado de antigüedades y artesanías con puestos de comida, y muchos pubs donde parar a comer el típico combo de pescado y patatas fritas con una pinta de cerveza. No dejes de visitar el barco-museo Cutty Sark, un velero tipo “clipper” construido en el siglo XIX. ¡Durante aproximadamente 10 años fue el barco más veloz del mundo! Regreso al atardecer Espera a la hora mágica del atardecer para disfrutarla en el barco. Si se te hace de noche, podrás ver cómo se iluminan los puentes sobre el río. Es tu momento para tomar grandes fotos para el recuerdo. Día 3: Tú eliges El tercer día puedes dedicarlo a hacer una excursión a alguno de los lugares en las cercanías a Londres. El Kew Gardens es una de nuestras opciones predilectas, y uno de los orgullos de la cultura británica. Como Francia y Japón, el Reino Unido tiene su propia tipología de jardín —que por supuesto ha evolucionado y dado lugar a muchas interpretaciones diferentes. Y Kew Gardens es el mejor lugar para descubrir parte de esta fascinación británica por la naturaleza. Windsor es otra opción fantástica para completar tu itinerario de tres días si buscas completar el tour de la realeza británica. Además del palacio, el pueblo en sí tiene mucho encanto y opciones para pasear y comer. La cena de despedida ¡No te puedes ir de Londres sin cenar en un restaurante indio! El curry es tan popular en el Reino Unido que tal vez pronto destrone al “fish and chips” como plato nacional. Uno de los restaurantes clásicos de comida India es el Gymkhana, ubicado en una de las zonas más céntricas y caras de Londres, entre Green Park y Hyde Park. Pero las opciones son infinitas. Nuestro favorito se encuentra en East London, se llama Tayyabs, y no dejará tu cartera temblando. En resumen... Que no te de un ataque de nervios: tres días en Londres es tiempo suficiente para un gran viaje de reconocimiento. Si quieres, puedes seguir consultando nuestro blog para inspirarte con más ideas de qué hacer en Londres. O simplemente entra en la página de Go City para ver todo lo que nuestros pases te ofrecen en la ciudad. En la lista de atracciones hay un montón de experiencias en las que tal vez no habías pensado, y ambos pases son una manera excelente de ahorrar en las entradas a los lugares que quieras visitar. No olvides empacar tu paraguas. ¡Londres te está esperando!
Anna Rivero
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Dos días en Londres

¿Qué se puede hacer en Londres en 2 días? Dos días en Londres puede sonar a poco tiempo, pero si te organizas bien es más que suficiente para visitar algunas de las atracciones principales de la ciudad y sentir el pulso de esta capital inagotable. Estamos seguros de que vas a querer regresar a por más. Pero de momento, la idea es que solo tienes dos días, y por eso en Go City nos hemos aplicado a la tarea de hacer un itinerario con varias opciones posibles, para que tú lo puedas adaptar a tus aficiones y gustos. Aunque nos concentramos en los lugares más icónicos y las experiencias que no te puedes perder, también hemos agregado algunas sugerencias para pasiones específicas (por ejemplo, el deporte). ¡Esperamos que este artículo te ayude a exprimir tu tiempo al máximo! Día 1: Aprovecha el autobús turístico (¡o el barco!) Si el tiempo acompaña, es decir, si no llueve demasiado, una manera genial de admirar la arquitectura y el perfil de la ciudad es tomar el crucero turístico que te llevará a recorrer el Támesis desde la abadía de Westminster hasta Greenwich, con paradas en cuatro muelles que puedes aprovechar para explorar (más abajo te damos más detalles). El autobús turístico Hop-on Hop-off es el mismo principio (puedes bajar y subir a tu libre albedrío), y los operadores de estos servicios ofrecen varias rutas diferentes, pero siempre por el centro de Londres, y tratando de cubrir el mayor número de lugares de interés. Tanto el bus como el barco son la manera más efectiva de hacerse una idea general de Londres. Ambas opciones vienen con servicio de guía (o audioguía en el caso de algunos operadores), por si no has hecho la tarea previa de leer sobre los lugares que vas a visitar. Y aunque la hayas hecho, siempre hay algo nuevo e interesante que aprender. Tu entrada te dura 24 horas, así que podrás aprovechar al máximo de tu primer día en Londres haciendo uso de cualquiera de las dos opciones. Los lugares más importantes de Londres que describimos a continuación forman parte de los recorridos. No intentes verlos todos: escoge uno o dos a lo mucho. Vas a necesitar tiempo para caminar, comer, descansar y contemplar pausadamente la vida londinense. Londres icónico La Torre de Londres puede que sea el lugar número uno de los monumentos obligados. Aquí digamos que empezó todo, y en sus piedras se escribe todavía hoy la historia del Reino Unido. Algunas de las estructuras más antiguas como los muros exteriores datan del 1066, cuando Guillermo el Conquistador (de origen normando) ascendió al trono inglés. Él hizo construir la Torre Blanca en 1078 —y de ahí se sigue la larga historia de este castillo, que ha sido utilizado como prisión, y que también ha sido el último lugar que varias ilustres personas vieron antes de ser decapitadas en su patio. Hoy en día, aparte de ser símbolo nacional, es el lugar donde se guardan las joyas de la Corona, la colección más valiosa del mundo. Ve a admirar las coronas, los cetros y los orbes, y el enorme diamante Koh-i-Noor engarzado en una de las coronas de la Reina Elizabeth. Después de la Torre, la abadía de Westminster se lleva la palma en importancia simbólica nacional. Ubicada a un lado del Big Ben y de las Casas del Parlamento (no vas a parar de tomar fotos hoy), merece mucho la pena hacer una parada y sentir su penumbra iluminada por incontables vitrales de colores. La edificación comenzó por ahí del 1045, y como buen edificio medieval, fue creciendo y cambiando de forma a través de los siglos. Aquí están enterrados los grandes poetas, filósofos y científicos ingleses entre reyes y reinas que después de ser coronados aquí mismo, descansan entre sus muros. Si naciste antes de 1975, tal vez recuerdes “la boda del siglo” entre el príncipe Carlos y Diana Spencer, Lady D, que se celebró en la catedral de Saint Paul. El templo más importante de Londres, cuya última versión es la que ves (hubo otras tres), fue construido entre 1675 y 1710 bajo la dirección de Sir Christopher Wren, el arquitecto que dio forma a la ciudad después del devastador gran incendio de 1666. Imponente por fuera, espera a entrar en su interior para asombrarte de verdad. Si tienes tiempo, te recomendamos mucho hacer una visita guiada para que no se te escapen una gran cantidad de historias y detalles interesantes. Relájate en un pub Si tu visita de dos días incluye uno entre semana, podrás ser testigo de un fenómeno asombroso: cómo se llenan los pubs de Londres entre las 5 y las 7 de la tarde, sobre todo los jueves y los viernes. La gente se desparrama hacia la calle por las puertas de los public houses con sus pints (vasos de una pinta, es decir, 586.26 mililitros de cerveza), todavía vestidos con su ropa de trabajo, pero con una actitud relajada y divertida. (Recuerda que también es válido pedir media pinta.) Tal vez quieras unirte a la algarabía general, y harías bien. Los pubs son en su conjunto y a su manera como una especie de Torre de Londres: un símbolo del reino. Y en Londres hay muchos, algunos muy antiguos, algunos muy famosos por otras razones. Por ejemplo, en el Granadier dicen que aún se puede sentir al fantasma de un muchacho que mataron allí por hacer trampas en algún juego de cartas. Ve a este pub en el céntrico barrio de Belgravia (cerca del Museo de Historia Natural) a probar su Bloody Mary, y si tienes hambre, el famoso Beef Wellington. The Spaniard’s Inn en Hampstead Heath es uno de los más viejos de la ciudad. ¡Lleva ahí desde 1585! Lo puedes combinar con un paseo por el parque de Hampstead Heath, donde está la Parliament Hill y sus famosas vistas de Londres. The Old Bell en la calle Fleet es otro pub antiguo en el centro de la ciudad, y presume de ser obra del famoso arquitecto Christopher Wren, el mismo que construyó la catedral de Saint Paul, entre otros edificios emblemáticos de Londres. Dicen que hizo este pub para sus trabajadores (está muy cerca de la catedral). Día 2: Visita tu propio icono de Londres Después de un día ajetreado como el de ayer, tal vez tu segundo día lo quieras aprovechar para cumplir tu deseo londinense. Puede que esto signifique visitar la estación de Harry Potter en King's Cross, o hacer un tour temático a pie (los hay para todos los gustos: de música, de cine, de “Brit icons”, etc.), o perderte entre los barrios de East London, o irte a visitar el jardín botánico de Kew Gardens.. O tal vez ya te has imaginado dejando pasar las horas caminando en las galerías de los grandes museos: el British Museum para ver con tus propios ojos los grandes tesoros de la antigüedad que se resguardan aquí; el Tate Modern para llenarte de arte moderno y contemporáneo (no te pierdas la sala de los Rothkos, situada frente a uno de los más increíbles Nenúfares de la famosa serie de pinturas de Monet); el de Historia Natural y el de artes aplicadas, el Victoria & Albert (que además son vecinos)... La lista es interminable, y estamos seguros de que tú tienes la tuya propia. Tómalo con calma: de nada sirve apresurarse. Como ayer, escoge uno y disfrútalo. Si eres un fanático de los deportes, puedes visitar algún estadio legendario como el del Chelsea o el del Arsenal, o tal vez quieras conocer Wembley, o el estadio de rugby de Twickenham. Todos estos lugares tienen museos y visitas guiadas para los apasionados de las pelotas. Érase una vez un reino... Estás en un país con una monarquía que ha reinado durante más de 1,000 años de manera casi ininterrumpida (recuerda que Inglaterra fue el primer país en descabezar a su monarca, Carlos I, en 1649). Así que aunque seas antimonárquico, tal vez quieras incluir en tu segundo día alguna visita a los palacios reales, porque tienen lo suyo. Tienes mucho dónde escoger: Buckingham y su cambio de guardia (alrededor de las 11:00) es la opción más obvia. Si vienes en verano, algunas de las habitaciones del palacio estarán abiertas al público, y cada año presentan una exposición temporal interesante con la colección de la casa. Para una mirada más íntima de la vida cotidiana de la realeza, dirígete al palacio de Kensington y su gran parque que colinda con Hyde Park. Especialmente si viajas en primavera o verano, podrás admirar los magníficos jardines, y descubrir las habitaciones donde vivió la reina Victoria. Hoy en día es la residencia oficial de los duques de Cambridge. En resumen... Que no te de un ataque de nervios: dos días es tiempo suficiente para un gran viaje de reconocimiento. Si quieres, puedes seguir consultando nuestro blog para inspirarte con más ideas de qué hacer en Londres. O simplemente entra en la página de Go City para ver todo lo que nuestros pases te ofrecen en la ciudad. En la lista de atracciones hay un montón de experiencias en las que tal vez no habías pensado, y ambos pases son una manera excelente de ahorrar en las entradas a los lugares que quieras visitar. No olvides empacar tu paraguas porque ¡Londres te está esperando!
Anna Rivero

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