Los 10 mejores mercados de París

Los mercados forman parte de la cultura y la vida parisinas, por lo que, si buscas el París más auténtico, no deberías perdértelos. Los encontrarás de todo tipo: de flores, de alimentación, de libros antiguos y hasta de pájaros. Elige los que más te gusten y no dudes en visitarlos... quién sabe, tal vez encuentres además el souvenir ideal para llevarte a casa.

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024
Flores en un mercado de París. Los mejores mercados de París.

Los mercados de París cuentan con una larga tradición que se remonta a la época romana, cuando la ciudad se llamaba Lutecia y había un único mercado que abastecía a toda la Île de la Cité. Hoy en día hay cerca de 100 mercados repartidos por toda la ciudad en los que se pude encontrar todo tipo de productos, desde alimentos frescos hasta antigüedades, pasando por objetos de segunda mano, flores y animales domésticos.

Los mercados de París son una parte integrante de la vida y la cultura parisinas, además de lugares encantadores y fotogénicos que merecen una visita. Quién sabe, lo mismo hasta encuentras el souvenir perfecto para llevarte a casa entre los coloridos puestos de uno de estos mercados. ¿No tienes muy claro cuáles son los mercados más interesantes de la ciudad? No te preocupes, te hemos preparado una selección de los 10 mejores mercados de París. ¡No te los pierdas!

1. Marché Bastille

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El Marché Bastille, uno de los mayores mercados al aire libre de París, es un derroche de aromas y colores que se extiende desde la altísima Colonne de Juillet, en la plaza de la Bastilla, hasta el frondoso bulevar Richard-Lenoir, todos los jueves y los domingos. En sus puestos encontrarás los mejores alimentos de proximidad que ofrece la región. Recórrelos todos y sumérgete en los embriagadores aromas de las plantas aromáticas recién cosechadas, los fragantes quesos franceses, las deliciosas setas y el pan recién horneado. Si vas a cocinar durante tu viaje, este es el lugar ideal para hacerte con los ingredientes para una cena especial. Otra opción que nos encanta es comprar algo para picar y unos zumos frescos y caminar hasta la cercana Place des Vosges para disfrutar de un picnic en un entorno encantador en pleno Marais.

2. Marché aux Puces Saint Ouen

El mercadillo más grande del planeta, el Marché aux Puces de Saint Ouen, es un laberíntico rastro que se extiende por calles y callejuelas repletas de todas las antigüedades, piezas decorativas y cachivaches que te puedas imaginar. Pero no te dejes engañar por el término marché aux puces (mercadillo o rastro), en este fascinante lugar puedes encontrar auténticos tesoros si sabes buscar. Joyas como ese disco de Nirvana tan raro que llevas 15 años buscando o un bolso vintage único. Además de adornos art déco, juguetes antiguos, muebles de época en perfecto estado, pósters, cuadros, alfombras... en fin, te haces una idea, ¿no? Abre los sábados, los domingos y los lunes.

3. Rue Montorgueil

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La Rue Montorgueil, otro paraíso gastronómico, es un mercado permanente que se extiende entre los distritos 1 y 2 de París. Montones de pescaderías, panaderías, floristerías y queserías artesanales exponen sus mercancías (e inundan el ambiente con exuberantes aromas) en grandes y coloridos escaparates que salpican las aceras peatonales de la zona. Especialmente digna de Instagram es la fachada azul pálido y oro de Au Rocher de Cancale, un restaurante de mariscos muy popular que data del siglo XIX. Otra de las tiendas que merecen una visita no solo por sus deliciosos productos si no por su suntuosa decoración es Stohrer, la pâtisserie más antigua de la ciudad. El reto consiste en salir de la pastelería sin un arsenal de éclairs de chocolate y babás al ron.

4. Marché aux Fleurs et aux Oiseaux

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Durante la semana es un mercado de flores que vende flores autóctonas y exóticas de todas los tipos, tamaños y colores. Los fines de semana, esta institución centenaria de la Île de la Cité cobra vida con el sonido de miles de pájaros que graznan, gorjean y trinan. La maravillosa variedad de plantas y aves de colores hace de este mercado un lugar maravilloso para pasear, aunque solo sea para mirar los puestos, sin intención de comprar nada. Endulza el paseo con una bolsa de chouquettes de alguna boulangerie cercana y aprovecha para visitar a la cercana Catedral de Notre-Dame. ¿Se te ocurre un plan más encantador para una tranquila mañana de domingo en París?

5. Marché Raspail

Este mercado gastronómico de producción ecológica anima el distrito 6 de París cada domingo. Personajes de la cultura francesa tan conocidos como Gérard Depardieu o Laetitia Casta han declarado que es su mercado favorito de la ciudad. Y no es difícil descubrir por qué, con la gran cantidad de productos frescos y delicias recién cocinadas que pueblan cada puesto. Pide muestras gratuitas para probar antes de comprar y, hagas lo que hagas, no te vayas sin comerte una galette: deliciosas crepes saladas calientes rellenas de queso, patata, champiñones y cebolla. Ooh la la.

Si después de recobrar fuerzas con las exquisiteces del mercado quieres seguir con las compras, estás de suerte, porque tienes a tiro de piedra los famosos grandes almacenes Bon Marché, la FNAC y Sephora, entre otras tiendas. A la caída de la tarde, acércate hasta la Torre de Montparnasse (a 10 minutos escasos a pie) y sube su altísimo mirador para disfrutar de unas vistas panorámicas inmejorables de Paris la nuit. ¿Qué más se puede pedir?

6. Brocante des Abbesses

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Este diminuto mercadillo en plena Place des Abbesses es otro paraíso terrenal para quienes disfrutan de la búsqueda de tesoros vintage y de segunda mano. Comienza el día con un interminable brunch parisino dominical y continúa recorriendo las encantadoras callejuelas adoquinadas del barrio de Montmartre hasta llegar a este pequeño mercado, relativamente discreto y menos turístico que otros. Los puestos de este rastrillo son el lugar perfecto para comprar objetos decorativos antiguos, como lámparas, cuadros o postales, además de piezas únicas de joyería de artistas locales.

7. Marché Mouffetard

La Rue Mouffetard, conocida localmente como "la Mouffe" y descrita por Hemingway en sus memorias como "aquel encanto de callejuela con tiendas y puestos de mercado que iba hasta la Place de la Contrescarpe", es una de las calles más antiguas de París. Salpicada de pintorescos edificios que conservan gran parte de su autenticidad y encanto medievales, esta calle es un lugar típico para comprar embutidos, quesos, patés y pan en sus bulliciosos puestos y tiendas. Acuérdate de levantar la vista de vez en cuando para contemplar las increíbles esculturas y frescos de los edificios. Y si haces caso a Hemingway y recorres toda la calle hasta la Plaza de la Contrescarpe, estarás a escasos minutos pie del neoclásico Panteón de París, ¡aprovecha y hazle una visita!

8. Marché du Livre

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Si te gusta la lectura y todo lo que tiene que ver con los libros, tan solo tienes que poner rumbo al frondoso parque George-Brassens, en el distrito 15. ¿Por qué?, te preguntarás. Porque todos los sábados y domingos los pabellones cubiertos del Marché du Livre se llenan precisamente de eso, de libros. Aquí podrás hojear miles de volúmenes de todo tipo, desde ediciones antiguas y descatalogadas hasta clásicos modernos. Una vez que te hayas hecho con algunas gangas, hazte con un café para llevar y busca un lugar a la sombra de los árboles para disfrutar de una buena lectura.

9. Marché des Enfants Rouge

El nombre del mercado cubierto más antiguo de París: "el mercado de los niños rojos", se debe a la ropa roja que llevaban los niños de un orfanato cercano en el siglo XVI. Cuatrocientos años después, es uno de los mercados gastronómicos favoritos de quienes disfrutan de la buena mesa en el corazón del barrio de Marais, a dos pasos del Museo Picasso de París. Un mercado pequeño, pero maravillosamente abastecido con montones de productos frescos y varias de las mejores opciones de comida callejera de la ciudad.

Déjate guiar por tu olfato (y por la longitud de la cola) hasta Chez Alain Miam Miam, uno de los locales más populares, para degustar unos sándwiches fritos que te saciarán hasta límites insospechados. En el improbable caso de que aún te quede algo de hueco en el estómago, prueba un baklava dulce como la miel y un té a la menta en Le Traiteur Marocain.

10. Puces de Montreuil

El Mercadillo de Montreuil, el hermano pequeño de su homólogo más conocido de St-Ouen, es menos conocido y está un poco más alejado de los caminos trillados, lo que hace que merezca la pena peregrinar hasta allí para encontrar una auténtica ganga. Hay un poco de todo, desde moda vintage, cómics retro y viejos vinilos hasta piezas de bicicleta, accesorios de iluminación e interminables pilas de cubertería antigua. Los mejores puestos se encuentran en la pequeña plaza al final de la calle. Eso sí, prepárate para regatear (si es que eres capaz de hacerlo en francés) o sencillamente date una vuelta y disfruta del ambiente.

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Y hasta aquí nuestra selección de los 10 mejores mercados de París. Si además de recorrer todos los mercados de la ciudad también quieres hacer algo de turismo, hazte con un pase turístico de Go City®. La mejor manera de conocer París y visitar sus principales atracciones a precios inmejorables. ¡No te lo pierdas!

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Una chica haciéndose un selfie frente a la Torre Eiffel
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Qué hacer en París con adolescentes

Cualquier adolescente te dirá, con total convicción, que hay pocas cosas en la vida más vergonzosas que irse de vacaciones con mamá y papá. Esta es tu oportunidad para demostrarles que se equivocan en una de las mejores ciudades del mundo con nuestra guía sobre qué hacer en París con adolescentes. Presume de estilo y sorprende a tus hijos con planes que incluyen selfis en el Sacré-Cœur, montañas rusas, escalofriantes esqueletos subterráneos y mucho más. Inspiración para Instagram Por supuesto, a tus hijos les encantará documentar cada momento de su aventura parisina Online. ¿Y por qué no? Grandes figuras de la literatura y el arte se han dejado seducir por la belleza de la ciudad a lo largo de los siglos, y es probable que tus hijos no sean una excepción. Hacerse un selfi frente a la Mona Lisa debería considerarse algo imprescindible. Pero ten cuidado: el the Louvre’s vast network of galleries and buildings requiere caminar bastante de una exposición principal a otra. Planificar tu visita con detalle y hacer una lista de lo que no os podéis perder antes de llegar puede ayudar a mitigar cualquier discusión familiar una vez dentro. Las oportunidades fotográficas abundan en un climb up the 674 steps to the viewing platform on the Eiffel Tower’s second floor. Durante el ascenso, los adolescentes más intrépidos que no tengan vértigo pueden salir al suelo transparente de la primera planta (¡glups!) a 58 metros de altura sobre la plaza. Mejor aún, los mayores de 12 años pueden subir sin supervisión de sus padres, lo que significa que, mientras ellos se agotan intentando conseguir el mejor selfi, tú puedes empezar tu pícnic de queso y vino en las extensas praderas del Campo de Marte a sus pies. Tacha de tu lista otras de las mejores vistas de París. El The Ballon de Paris Generali es muy divertido: este globo de helio cautivo se eleva nada menos que 150 metros sobre el parque André-Citroën. El Montparnasse Tower sube aún más alto, a 200 metros (en ascensor), mientras que la subida a la cima de este emblemático monumento de París... Subir al the Arc de Triomphe supone un esfuerzo de 284 escalones, pero tiene la ventaja de estar en la famosa avenida de los Campos Elíseos, ideal para mirar escaparates y disfrutar de some decadent Ladurée macarons después. Museos y arte París cuenta con una gran variedad de museos y galerías excelentes para mantener entretenidos a los adolescentes. Muchos de ellos, incluidos grandes éxitos como el Louvre y el Musée d’Orsay, ofrecen entrada gratuita para menores de 18 años. El Centre Pompidou es una meca cultural con una original arquitectura invertida; su colorido entramado de tuberías y conductos de aire expuestos lo convierten en una obra de arte por derecho propio. Hay una planta entera dedicada a los niños que incluye talleres, exposiciones interactivas y muchísima más diversión práctica. Los talleres para adolescentes no requieren supervisión parental, lo que te deja vía libre para explorar la vasta colección de arte moderno del centro, desde Picasso hasta Pollock. Juega al escondite entre los setos de boj, las estatuas y los estanques ornamentales del jardín de esculturas de siete acres del the Rodin Museum y visita el museo de ciencias más grande de Europa en el Parc de la Villette, donde la the Cité des Sciences (CSI) cuenta con un planetario, un cine IMAX e incluso un submarino entre sus muchísimas atracciones. O, si tus hijos ponen los ojos en blanco ante la idea de aguantar todas esas cosas aburridas del pasado, rent some Vélib bicycles y llévalos a un recorrido autoguiado por el impactante arte callejero contemporáneo de París en los alrededores del barrio de Oberkampf, el canal de La Villette y Montmartre. Te agradecerán las oportunidades adicionales para hacer fotos dignas de Instagram, si no el ligero esfuerzo físico necesario para llegar hasta allí. Tours ideales para adolescentes Sin embargo, la bicicleta no es la única forma divertida de ver París. Los Guided Segway tours son una forma fantástica de tachar de la lista algunas de las grandes atracciones de la ciudad con el mínimo esfuerzo. ¡Hay tours cortos, largos, diurnos, nocturnos y de todo tipo! Solo necesitas un sentido del equilibrio aceptable y en un abrir y cerrar de ojos estarás recorriendo lugares como la Torre Eiffel, Les Invalides y el precioso puente Alejandro III, con su gran arco y sus farolas Art Déco. Los adolescentes pueden participar si van acompañados de sus padres en el tour. Espeluznantes y geniales (la combinación perfecta para cualquier adolescente que se precie), las the Paris Catacombs son una red subterránea de túneles y cavernas utilizada para albergar los restos de unos seis millones de parisinos, trasladados desde los cementerios de la ciudad en los siglos XVIII y XIX. A los chicos les encantará esta escalofriante aventura subterránea, donde cráneos y huesos se apilan ordenadamente de suelo a techo cubriendo todas las paredes. Hay una ruta circular de 1,5 kilómetros por este macabro osario: la longitud ideal para adolescentes inquietos antes de que empiece a aparecer el aburrimiento. Compras y entretenimiento Hasta al adolescente más apático le costará fingir inmunidad a los encantos de una montaña rusa temática durante mucho tiempo. ¡Buenas noticias! Tanto Disneyland Paris como Parc Astérix son fácilmente accesibles desde el centro de París, con trayectos en tren de menos de una hora. Los adolescentes también pueden surcar los cielos en una aventura en jetpack con Flyview Paris. Esta trepidante experiencia de realidad virtual imita las sensaciones reales de volar en jetpack y te lleva en un vuelo vertiginoso sobre los principales monumentos, como la catedral de Notre Dame, la Torre Eiffel y muchos más. De vuelta en tierra firme, llévalos de compras para buscar recuerdos únicos por las atmosféricas calles empedradas de los barrios de Le Marais y Montmartre. Aquí es donde encontrarás boutiques independientes que venden moda vintage, dulces tradicionales, artesanía y joyas hechas a mano, y mucho más. El The cute funicular que transporta a los pasajeros con pies cansados colina arriba hasta la cima de Montmartre ablandará hasta el más duro de los corazones adolescentes. Tras disfrutar de un crêpe de chocolate y, por supuesto, de un selfie (o diez) frente al Sacré-Cœur, dirígete a la parte trasera de la basílica, a la Place du Tertre. Esta tradicional plaza parisina rebosa de artistas locales que estarán encantados de ofrecer a tus hijos un recuerdo que atesorarán para siempre: un retrato o caricatura únicos de sí mismos. Quién sabe, puede que incluso —solo puede— esbocen una sonrisa para la ocasión. Ahorra en actividades con adolescentes en París Ahorra en la entrada a las atracciones de París con Go City. Echa un vistazo a @GoCity en Instagram y Facebook para conocer los últimos consejos e información sobre las atracciones.
Stuart Bak
Stuart Bak
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Itinerario de 3 días en París y Disneyland París

Hay pocos lugares tan maravillosos como París para unas vacaciones. Es una ciudad que siempre fascina y a la que todo el mundo quiere volver una y otra vez. De hecho, mucha gente considera París una ciudad mágica, aún más mágica desde 1992, año en que Disneyland París abrió sus puertas. Si tienes poco tiempo, pero no quieres perderte la magia de Disneyland París ni las grandes maravillas de la capital francesa, ¡has venido al lugar adecuado! Te hemos preparado un itinerario de 3 días en París con un día dedicado a Disneyland. ¡No te lo pierdas! Nuestra guía incluye: Arco del Triunfo Campos Elíseos Ópera Garnier Montmartre Museo del Louvre Catedral de Notre Dame Torre Eiffel Disneyland París Día 1, mañana: paseo turístico autoguiado Ponte tu mejor calzado para caminar y comienza tu aventura parisina en la Plaza de l'Étoile (plaza de la estrella, por la estrella de 12 puntas que conforman las doce calles que salen de la gigantesca rotonda), con el Arco del Triunfo en el centro. Utiliza el acceso subterráneo para llegar hasta el corazón de la plaza, donde encontrarás la tumba al soldado desconocido y la llama eterna. Date una vuelta alrededor de la base del arco para hacerte una idea de lo imponente que es esta estructura (Napoleón la mandó construir como homenaje a sí mismo) y luego sube hasta lo más alto para asomarte al mirador y disfrutar de unas vistas excepcionales de los Campos Elíseos. Al terminar, vuelve a utilizar el paso subterráneo y prepárate para explorar el bulevar más famoso y sofisticado de París: los Campos Elíseos. Contempla los escaparates de las elegantes pastelerías, los lujosos concesionarios de coches y las boutiques de moda. Si necesitas recuperar un poco de energía, haz una parada en el Bistro Marbeuf para degustar un típico crepe dulce parisino. Termina tu paseo en la imponente Place de la Concorde, con su obelisco egipcio y sus hermosas fuentes (si has visto El demonio se viste de Prada, las reconocerás por la escena en la que la protagonista tira el móvil al agua). Gira a la izquierda, entre los dos edificios simétricos, hasta la Iglesia de la Madeleine, el precioso edificio de aspecto clásico-griego que tienes delante. Es otro de los monumentos que mandó construir Napoleón para su propia gloria, pero que más tarde se dedicó a Santa María Magdalena. Echa un vistazo al interior y, si no has comido aún, prueba uno de los restaurantes de la plaza. Día 1, tarde: lujo y vida bohemia en París Sigue hasta la Ópera Garnier, el precioso edificio que inspiró la historia del Fantasma de la Ópera. Tan solo el opulento vestíbulo y las escaleras de entrada merecen una visita, pero si además te unes a una visita guiada, podrás echar un vistazo al palco del mismísimo fantasma: el palco número cinco. Continúa con tu paseo por la Rue de la Paix y contempla algunos de los hoteles más lujosos de París. Llegarás hasta la Place Vendome, donde descubrirás boutiques de marcas tan exclusivas como Chanel, Louis Vuitton y Gucci. Tras todo este lujo, lo mejor será que pongas rumbo a los regios Jardines de las Tullerías. El atardecer es momento perfecto para explorar el lado más bohemio de París. Toma el metro desde Concorde hasta Montmartre, luego sube en funicular o por las escaleras (piensa en los crepes que te tomarás al llegar) hasta la Basílica del Sacre Coeur. Contempla la despampanante iglesia blanca en lo alto de la colina y disfruta de unas de las mejores vistas panorámicas de París. Callejea por el barrio y pica algo o tómate una copa de champán en alguno de los encantadores bistrós de la zona. Y si aún tienes ganas de más, termina la noche asistiendo a un espectáculo de cabaret en el emblemático Moulin Rouge. Día 2, mañana: museos de París Puede que te levantes con agujetas después la caminata del primer día, así que, tras un estupendo desayuno parisino, sube a bordo del autobús turístico de París. Si estás en forma y quieres continuar caminando por París, tal vez prefieras hacer una visita guiada por los puentes del Sena. Sea como sea, asegúrate de acabar en el Museo del Louvre. Ten en cuenta que es imposible verlo todo en una sola visita (matemáticamente imposible, alguien se molestó en hacer los cálculos una vez), así que intenta llegar con una idea clara de lo que quieres ver. Las colecciones del Museo del Louvre abarcan desde las antiguas culturas egipcia, griega y romana hasta la época del Renacimiento. Consejo: calcula algo de tiempo extra para hacer cola frente a la Mona Lisa. Después, dirígete a la encantadora Isla de Saint Louis, la más pequeña de los dos islotes del Sena en París, y come algo. Hay un montón de cafés y bistrós agradables en sus preciosas callejuelas, así que solo tienes que decidir cuál te gusta más. Si te quedas con ganas de postre, prueba alguna de las heladerías de la isla, tienen fama de ser de las mejores de París. Día 2, tarde: las mejores vistas de París Por la tarde, vuelve a subir al autobús Hop-On Hop-Off para continuar con tu jornada de museos; elige el que prefieras... las opciones son casi infinitas: La Orangerie, para ver los Nenúfares de Monet; Les Invalides, para conocer la historia militar francesa y la tumba de Napoleón; la Sainte Chapelle, por sus hermosas y altísimas vidrieras; el Museo D'Orsay si lo tuyo es el Impresionismo, o la Conciergerie si te interesa la historia de María Antonieta. Si ya has tenido suficiente museo con el Louvre y prefieres descansar las piernas mientras disfrutas de las vistas, puedes optar por hacer un crucero por el Sena. Termina el día haciendo una visita a la Catedral de Notre Dame para contemplar su impresionante rosetón y sus emblemáticas torres. A continuación, cruza el río y dirígete al Barrio Latino, zona de reunión de estudiantes y turistas por el ambiente de sus cafés, bares y restaurantes. Por último, vuelve al autobús turístico para hacer la última parada del día. ¿Te imaginas cuál es? ¡No pensarías que nos íbamos a olvidar del monumento más famoso de París!, ¿verdad? Sube a la Torre Eiffel mientras se pone el sol y contempla el momento en el que la Ciudad de las Luces empieza a hacer honor a su nombre. Disfrutarás de unas vistas inmejorables de los Campos de Marte, el Sena y Montmartre. Día 3, mañana: Disneyland París Ya has hecho todas las visitas culturales, así que, ¡es hora de divertirse! Te recomendamos pasar el día entero en el Parque Disneyland y llegar lo antes posible. Disneyland París cuenta con unas 50 atracciones repartidas en cinco zonas, además de montones de espectáculos y desfiles en vivo, por lo que es buena idea coger un mapa y un programa y decidir qué quieres ver y hacer durante tu estancia en Disneyland París. En la zona de Discoveryland encontrarás atracciones fascinantes como Hyperspace Mountain de Star Wars, la maravilla retro Orbitron y la divertida Buzz Lightyear's Laser Blast. Mientras que Fantasyland cuenta con la inmersiva Peter Pan's Flight Over London, las Tazas de Té del Sombrerero Loco y el Pabellón de las Princesas Disney. Si lo tuyo es el salvaje oeste y las montañas rusas, dirígete a las zonas Adventureland y Frontierland para subir a Big Thunder Mountain Railroad, Pirates of the Caribbean Adventure e Indiana Jones and the Temple of Peril. ¡La diversión está asegurada! Día 3, tarde: disfruta hasta el último minuto de la magia de Disney Cuando te entre hambre, toma algo en alguno de los restaurantes temáticos del parque. Está el restaurante Toad Hall si te apetece un clásico fish and chips; si prefieres comida caribeña, tienes el Captain Jack's Restaurant des Pirates; si lo que buscas es comida de oriente medio, pon rumbo al Agrabah Café; encontrarás delicias italianas en la Pizzeria Bella Notte, y podrás probar el sabor del salvaje oeste en Silver Spur Steakhouse. Si necesitas hacer la digestión después de comer, aprovecha la tarde para ver un espectáculo interactivo o un desfile. O, si lo que te apetece es verlo todo con una perspectiva diferente, prueba la experiencia en el globo PanoraMagique, donde disfrutarás de vistas panorámicas de todo el parque. Cena algo cuando vuelvas a tener hambre y pasa la noche viendo los fuegos artificiales, paseando mientras comes un helado o subiendo a más atracciones que ahora estarán llenas de luz y color. Por supuesto, si te quedas con ganas de más, siempre puedes ampliar tu estancia en Disneyland París alojándote en uno de los hoteles del parque. Uno de nuestros favoritos es el Disney Davy Crockett Ranch, ¡que incluso tiene piscina! Además de ser uno de los más asequibles. Si eres muy fan de Disney, tal vez deberías plantearte en serio ampliar un día en el parque, porque... te contamos un secreto: Disneyland París consta en realidad de dos parques temáticos independientes: Disneyland Park (del que te hemos hablado en detalle) y Walt Disney Studios Park (que se centra más en los últimos éxitos de Pixar y Marvel). Disfruta de la magia en París con Go City® Si estás pensando en pasar un fin de semana en París y quieres visitar la ciudad y los parques Disney, piensa en reservar ya tu pase turístico de Go City®. Ahorrarás en el precio de las entradas para la mayoría de las atracciones de París... ¡incluida la entrada para Disneyland París!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

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