Los mejores bares de París

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

Gran parte de la vida social en Francia transcurre en cafeterías, terrazas, restaurantes, y bares. La hora de comer, la hora del aperitivo, las reuniones con amigos para tomar un vinito al anochecer... Tanto es así que el código laboral francés prohíbe a los trabajadores comer en el sitio de trabajo. Sí, así es. Es una ley: tienes que salir de la oficina para comer.

Y cuando se trata de salir de fiesta por la noche, París nunca falla. Pero ¿cómo elegir entre las decenas de establecimientos de la capital? Para ayudarte en eso, hemos preparado una lista de los mejores bares de París; cervezas, cócteles, noches de baile... ¡déjate llevar por la locura de las noches parisinas!

Image of Water, Waterfront, City, Metropolis, Urban, Boat, Vehicle, Watercraft, Canal, Outdoors, Nature, Scenery, Person, Office Building, Port, Pier,

Cerveza fresca

¿Buscas una terraza soleada para disfrutar del final del día? ¿O un lugar agradable para descansar de la dura vida de turista tomando una o dos cervezas refrescantes? La tendencia de las cervezas artesanales también ha llegado a París, cómo no. Cada día más microcervecerías se instalan en la capital, y ahora es posible beber deliciosas cervezas locales en medio de París.

Te recomendamos la Paname Brewing Company, con sus cervezas elaboradas in situ, sus platos para compartir y, sobre todo, su gran terraza con vistas al Quai de la Loire. No muy lejos de allí, el Atalante, con su barra de ocho metros, su veintena de grifos y sus amplios bancos al sol, es también un fuerte competidor para el primer puesto.

Por supuesto, no se puede negar que los vecinos belgas son los especialistas en bebidas de lúpulo, y por eso queremos incluir no uno, sino dos bares belgas en nuestra lista: los dos establecimientos del Brussels Beer Project están situados respectivamente en Pigalle (cerca del Muro del Amor), y cerca del Canal Saint-Martin (genial en primavera y verano), y ofrecen variedades originales y sorprendentes.

Por último, si andas por el Barrio Latino o los Jardines de Luxembourg, ve a La Robe et la Mousse, un respiro de aire fresco con su atmósfera informal y amigable en el elegante distrito 6.

Image of Bread, Food, Adult, Male, Man, Person,

Vinos

Es imposible visitar París sin disfrutar de las delicias gastronómicas francesas, y el vino está en lo más alto de la lista, por supuesto. En el corazón de París se encuentra el local original de Les Domaines Qui Montent, donde podrás degustar vinos de toda Francia; este bar también ofrece deliciosa comida, y puede ser una buena opción para cenar. Tienen otras sucursales por toda la ciudad.

Pero cuando se dice vino, se dice queso. Los parisinos suelen acompañar su aperitivo con la famosa “planche de fromages”. Y entonces los visitantes nos preguntamos ¿qué vino va mejor con qué queso? ¿Cómo hacer los mejores maridajes? Si estás un poco perdido, es buena idea ir a Aux Petits Crus, cerca de la Bastille, donde la carta está diseñada para ayudarte a descubrir varios vinos acompañados del queso que combina mejor.

Si andas por el distrito 13 (visitando las catacumbas, por ejemplo) ve a Simone, donde se hace hincapié en los vinos naturales y biodinámicos, así como en productos excepcionales como la charcutería del suroeste y las ostras de Normandía; otro lugar céntrico que te recomendamos en el distrito 6 es el Le Vin en Bouche, un bar/bodega donde también se pueden comprar buenas botellas.

Image of Alcohol, Beverage, Cocktail, Outdoors, Nature, Martini,

Cocteles

El Jacques, súper céntrico, elegante, de moda y con excelentes cocteles, es una de nuestras opciones favoritas: escondido en la segunda planta del Hotel Hoxton, ofrece deliciosas bebidas elaboradas con productos de alta calidad. Mención especial para el Maguey Express: tequila, mezcal, jarabe de eneldo, limón y piña.

También te recomendamos el bar de la azotea del Terrass Hôtel, con unas vistas fabulosas de París. Ubicado en Montmartre, es perfecto para ver la puesta de sol sobre los edificios Haussmann y la Torre Eiffel mientras degustas uno de los excelentes cócteles creados por el barman. La ginebra en particular ocupa un lugar especial en el menú.

Toma nota también de estos dos establecimientos para disfrutar de vistas increíbles y cocteles: Le Perchoir y Mama Shelter.

Por último, no podemos tener una lista de las mejores coctelerías de París sin mencionar Le Syndicat. Detrás de una puerta que no parece gran cosa y que casi podría pasar desapercibida se encuentra uno de los establecimientos más innovadores de la capital. Para que te hagas una idea, he aquí algunas de las recetas actuales: el Floup (ruibarbo, coñac y Suze), La Feuille verte (brotes de remolacha, cerveza y Jurançon) o la Bulle de Coco, elaborado con aceite de coco y champán. En resumen, si te gusta probar algo nuevo y diferente, este es tu lugar. La hermana pequeña del Syndicat se llama La Commune. Ubicado en el barrio de moda de Belleville, está especializado en cocteles para compartir.

Image of Light, Neon,

Baila sin cesar

Después de unos cocteles, la noche se pone en marcha y ahora es momento de mover el esqueleto. Aquí tienes algunos bares donde presumir tus pasos de baile en los que seguro que encontrarás un buen ambiente. En una barcaza atracada en el muelle de Austerlitz, en el Café Oz Rooftop podrás bailar y contemplar el Sena al mismo tiempo. El logo del Café Oz es ya un emblema de las fiestas parisinas para los jóvenes, y hay varios en la capital.

Meca de las noches parisinas, L'Alimentation Générale ofrece una mezcla musical muy variada, desde hip hop hasta electrónica, pasando por todo lo que te puedas imaginar, con noches de DJ y música en vivo. En el parque de La Villette puedes intentar À la folie y sus alocadas noches, a menudo temáticas (consulta la cartelera).

Si lo tuyo es el ritmo tropical, París no te defraudará. Ve a bailar a La Pachanga y entrarás de lleno en el ambiente salsero parisino. Seguro sales de allí con una larga lista de lugares donde se congregan los seguidores del ritmo de la ciudad.

Por último, los amantes del jazz serán muy felices en el emblemático Caveau de la Huchette, un club histórico situado en el corazón del Barrio Latino. En el mismo barrio, te recomendamos otro lugar legendario: Le Piano Vache. Ve los lunes por la noche (consulta su página primero) para escuchar el jazz manouche de músicos extraordinarios.

Extra: bares escondidos

Aunque París no vivió la prohibición, algunos bares de la capital se han inspirado en el estilo de los speakeasies clandestinos que abundaban durante esa época en los Estados Unidos. Se ocultan detrás de escondites más o menos fáciles de encontrar: es el caso del Lavomatic, discretamente ubicado en el primer piso de una lavandería; el Moonshiner, en la parte trasera de una pizzería; o el Little Red Door, escondido detrás de —lo has adivinado— una pequeña puerta roja. Seguro tú encuentras alguno más.

Entonces ¿nos vamos de fiesta a París? Pero antes de empacar tus zapatos de baile, no olvides tu pase de Go City: ¡todas las atracciones de la capital en una sola aplicación!

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

Seguir leyendo

Llaveros de la Torre Eiffel. Los mejores souvenirs de París.
Blog

Los mejores souvenirs de París

¿Estás pensando en llevarte algunos recuerdos de tu viaje a París, pero te falla la inspiración? No te preocupes, le puede pasar a cualquiera, es normal. Precisamente por eso, hemos preparado una selección con los mejores recuerdos y souvenirs de París. ¿Sabías que la palabra "souvenir" viene precisamente del francés y que significa "recuerdo" o "memoria"? Y eso es justo lo que conseguirás con nuestras recomendaciones, hacer que tu inolvidable viaje a París sea aún más inolvidable con recuerdos entrañables, divertidos e incluso deliciosos. La Torre Eiffel en todas sus posibles versiones No hay recuerdo de París más emblemático y omnipresente que una Torre Eiffel. Se pueden encontrar reproducciones de la Dama de Hierro por todas partes, en tiendas de recuerdos, en puestos callejeros y en joyerías de alta gama de los Campos Elíseos. ¿Te parece una idea demasiado trillada? Tal vez, pero te garantizamos que cada vez que la mires, te acordarás de tu maravilloso viaje a París y te sacará una sonrisa. El formato ya lo dejamos a tu elección, las opciones son casi infinitas: imán para la nevera, abrebotellas, taza, peluche, lámpara de noche, llavero y bolígrafo. También estampada en camisetas, tote bags, sudaderas, paños de cocina y láminas. Por supuesto, en todos los tamaños, colores y formatos imaginables, con o sin luces intermitentes, de metal o de otros materiales... La lista es interminable. Podrás comprarla en la tienda de regalos de la Torre Eiffel y, en realidad, en casi cualquier parte. Souvenirs únicos ¿Buscas algo un poco más exclusivo y original? ¿Qué tal un perfume personalizado? En París se encuentran algunas de las mejores marcas de perfume del planeta, y muchas de ellas ofrecen fragancias personalizadas únicas. Fragonard no solo cuenta con un interesante museo del perfume en sus instalaciones, además ofrece un taller en el que podrás crear tu propia eau de toilette personalizada para llevártela a casa. También puedes contratar los servicios de la célebre perfumista parisina Stéphanie de Bruijn para que supervise personalmente la creación de tu propia fragancia. Otra opción popular en lo que a souvenirs personalizados se refiere es poner rumbo al barrio de Montmartre, concretamente a la Place du Tertre, una pintoresca plaza adoquinada con la imponente Basílica del Sacré-Cœur de fondo, para que artistas locales te hagan un retrato o una caricatura en vivo y en directo. Tesoros de las tiendas de los museos En París hay cientos de museos y galerías de arte. Y donde hay un museo, hay una tienda de regalos. Aprovecha tu visita al Louvre para hacerte con un recuerdo especial, más allá de la típica taza de la Mona Lisa. En la bonita tienda de regalos del museo encontrarás todo tipo de tesoros, como mapas minuciosamente detallados del París anterior y posterior a Haussmann, réplicas de joyas de época y cientos de grabados de obras maestras de la vasta colección del museo. Las tiendas de regalos del Museo Rodin y del Museo Picasso tampoco se quedan atrás. En la boutique del Museo Rodin encontrarás réplicas perfectas de las obras más famosas del escultor francés. Por su parte, la boutique del Museo Picasso, en el barrio de Le Marais, es el lugar ideal para adquirir objetos decorativos para el hogar y accesorios: piezas de cerámica, bolsos, cojines y mucho más. Todos ellos diseñados para rendir un elegante homenaje al padre del cubismo. Souvenirs para amantes de la lectura El tramo entre Quai Voltaire y Quai de la Tournelle, en la margen izquierda del Sena, es un paraíso para amantes de los libros. Date un paseo a la orilla del río para disfrutar de las magníficas vistas de la Catedral de Notre Dame y de los bateaux que surcan las aguas del Sena, mientras curioseas entre las mercancías de los Bouquinistes de París. Encontrarás clásicos de la literatura, novelas gráficas, antigüedades polvorientas, libros infantiles, arte, poesía... Sin olvidar, por supuesto, los sellos y las postales antiguas. En el extremo oriental de este tramo, al borde del Barrio Latino, también se encuentra la fabulosa librería en lengua inglesa Shakespeare and Company. En este laberinto de estanterías y pilas de libros se esconde el souvenir perfecto para cualquier ratón de biblioteca: un hermoso libro con el famoso logotipo de la tienda estampado en la primera página. Prendas y complementos típicamente parisinos Si quieres hacerte con el clásico look parisino de boina y camiseta marinera como la pareja de la foto, te recomendamos que vayas a una tienda de productos franceses, en lugar de comprar las imitaciones baratas que abundan en las tiendas de souvenirs (y que seguramente te durarán menos que el vuelo de vuelta a casa). Para boinas y gorros, puedes pasarte por La Cerise sur le Chapeau y la camiseta de rayas bretonas puedes encontrarla en Armor-Lux. La calidad será mucho mejor y tampoco te costarán un ojo de la cara. Ambas marcas tienen varias sucursales por todo París. Lo que sí puede hacer implosionar tu tarjeta de crédito es una visita a la megatienda de Louis Vuitton en los Campos Elíseos, la más grande del mundo. En este palacio del derroche te esperan siete pisos de accesorios a un precio desorbitado. Merece la pena visitarla solo para contemplar sus maravillas y, si además puedes permitírtelo, seguro que encuentras un recuerdo bonito de tu viaje a París. Deliciosos souvenirs comestibles parisinos La gastronomía francesa goza de fama y popularidad mundial, así que no es mala idea hacerse con algún souvenir gastronómico: un exquisito tarrito de mostaza de Dijon en la Maison Maille de la plaza de la Madeleine, por ejemplo. O un chocolate en polvo del legendario Café Angelina. París también está repleta de deliciosas fromageries y caves à vin en las que hacer acopio de quesos y vinos franceses. Sigue tu olfato hasta la pintoresca Rue Mouffetard, una de las calles más antiguas de París y hogar de la Casa Androuet, donde te esperan cientos de fragantes quesos franceses. Y dirígete a la Galerie Vivienne para disfrutar de una experiencia vinícola a la antigua usanza en Legrand Filles et Fils. Bajo la gran cubierta de cristal de esta galería del siglo XIX, encontrarás un auténtico paraíso de vinos de Burdeos, Borgoña y más. Y, por último, es imposible hablar de recuerdos comestibles parisinos sin mencionar los macarons, esos pequeños y coloridos dulces de merengue tan apreciados en la capital francesa. Si buscas la mayor calidad y los envoltorios más vistosos, acércate hasta los Campos Elíseos. Allí podrás elegir entre la opulenta tienda Ladurée y su rival Pierre Hermé. Claro que sería aún mucho más original que te volvieras a casa con unos macarons de tu propia creación. Y para eso, solo tendrías que apuntarte a la clase de creación de macarons en las emblemáticas Galerías Lafayette.  Ahorra en París con Go City® Hasta aquí nuestra selección de los mejores souvenirs que llevarse de París. Como ves las opciones son muchas y muy variadas. Elige las que más te gusten y hazte con un recuerdo imborrable de tus días en París. Ya que los recuerdos te supondrán un gasto extra, tal vez quieras ahorrar en las entradas para las principales atracciones y actividades de París. Si es así, tan solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡La mejor manera de ahorrar mientras haces turismo!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Blog

Los 10 mejores planes relajantes en París (¡y 2 más de regalo!)

Sabemos por propia experiencia que el turismo es muy cansado y que de vez en cuando es necesario tomarse un respiro para descansar las piernas, escribir postales o sencillamente empaparse del ambiente de la ciudad. ¿Y qué puede haber más idílico que tomárselo con calma en París? Las opciones que ofrece la capital francesa para la relajación son casi infinitas, gracias a sus frondosos parques, sus floridos jardines, sus tranquilos canales, sus coquetos cafés y sus inmejorables restaurantes. Si buscas inspiración para tus momentos de respiro durante tu visita a Paris, estás en el lugar adecuado. A continuación, te contamos las 10 cosas más relajantes que puedes hacer en París. Nuestra selección incluye: Picnic junto a la Torre Eiffel Librerías del Barrio Latino Canal de Saint Martin Crucero por el Sena Museo Rodin Cata de vinos franceses ¡Y mucho más! 1. Picnic junto a la Torre Eiffel Si te gustan los picnics, París te va a parecer un paraíso terrenal. Esta fascinante ciudad cuenta con más de 400 espacios verdes en los que plantar la cesta y extender la manta. Y el menú tampoco se queda atrás: súrtete bien con productos tan típicos como deliciosos: una baguette recién hecha, quesos, embutidos y una botella de Chablis bien fría. Cuando tengas la cesta lista, dirígete a uno de los mejores lugares de París para hacer un picnic: los Campos de Marte, una enorme extensión de césped a los pies de la Torre Eiffel. Las cálidas noches de verano son perfectas para para pasear o sencillamente sentarse a contemplar cómo se ilumina la torre más famosa de París. No te pierdas el espectáculo de luces a cada hora en punto, momento en que la gran estructura de hierro parece cubrirse de miles de diminutos diamantes luminosos. ¿El tiempo no acompaña? No te preocupes, te proponemos un plan a cubierto que seguro que tampoco te querrás perder: una cata de vinos franceses en la espectacular bodega de Les Caves du Louvre. 2. Pasea y ojea libros en el Barrio Latino Las estrechas y sinuosas callejuelas del Barrio Latino pueden ser un remanso de paz si le dedicas un rato a merodear por sus librerías. Este barrio estudiantil no solo alberga montones de librerías de segunda mano y cafés repletos de gente joven leyendo y charlando, también es donde se encuentra la universidad más famosa de la ciudad: la Sorbona de París. A orillas del río, junto a la emblemática Plaza de Saint Michel, se encuentra también una de las librerías más famosas de París, la legendaria librería en lengua inglesa Shakespeare and Company. En definitiva, date un paseo por las callejuelas del barrio y disfruta del ambiente bohemio y cultural. Eso sí, ten cuidado con las compras, ¡no vaya a ser que tengas pagar por el exceso de equipaje a la vuelta! 3. Tómate una pizza y una cerveza en el Canal de Saint-Martin Esquiva la ruta más turística y acércate al Canal Saint-Martin, uno de los lugares favoritos de reunión de la juventud parisina. recorre los agradables muelles arbolados y descubre coquetos cafés, bistrós y bares de cerveza artesanal entre las plazas ajardinadas, los paseos adoquinados y los puentes de estilo veneciano. No solo te lo pasarás genial, además harás unas fotos increíbles. Si te resulta familiar la zona, puede que sea porque la viste en Amélie, la peculiar comedia romántica de 2001 ambientada en algunos de los lugares más pintorescos de París, incluido el Canal de Saint Martin. Cómprate una pizza y una cerveza en uno de los locales de comida para llevar y busca un sitio para sentarte y disfrutar de los reflejos de la luz del atardecer en las aguas del canal (si quieres emular a la protagonista de la película y lanzar una piedra al canal, ¡ten cuidado con el resto de la gente y con los barcos que pasan!). 4. Date un paseo por la Coulée Verte René-Dumont La Coulée Verte, o sendero verde, no es otra cosa que un encantador parque elevado en pleno corazón de París. En origen fue una vía de ferrocarril que atravesaba el centro de París a lo largo de un viaducto. Al caer en desuso, se convirtió en la apacible vía verde peatonal elevada repleta de exuberante vegetación que es hoy. Disfruta de las vistas del skyline parisino desde esta verde atalaya y rellena tu botella de agua con gas (¡sí, en serio!) en la fuente gratuita del Jardin de Reuilly, una de las pocas de este tipo que encontrarás en París. Sabemos lo imprevisible que es el clima de París, así que volvemos a proponerte otro plan encantador a cubierto en caso de que la cosa se ponga fea y no te apetezca caminar bajo la lluvia. ¿Qué tal un viaje al pasado? Descubre el París del siglo XIX en un paseo guiado por las evocadoras galerías y pasajes cubiertos de la ciudad. Puede que incluso salgas con algún que otro souvenir en tu haber. 5. Alquila una barca en el Bois de Boulogne Dos veces más grande que Central Park, el Bois de Boulogne es uno de los parques más grandes de París. Su ubicación, un poco alejada de las rutas turísticas, en el distrito 16, lo convierte en uno de los menos concurridos de la ciudad. En el Lac Inferieur (lago inferior) se alquilan barcas de remos, lo que te permitirá pasar una o dos horas disfrutando de sus tranquilas aguas. Después, date un paseo por el parque para oler las (muchas) rosas del hermoso jardín botánico Parc de Bagatelle. Si tienes suerte, por el camino podrás ver pavos reales y escurridizas ardillas rojas. 6. Disfruta de un hammam Sus maravillosos e intrincados mosaicos y su impresionante minarete de 33 metros de altura no son las únicas razones por las que visitar la Gran Mezquita de París, en el Barrio Latino. También hay un hermoso hammam de estilo bizantino con una sala de vapor de mármol y una fuente de agua. Reserva una exfoliación o un vigoroso masaje para vivir una experiencia casi religiosa y completa tu transición a un estado zen total con la degustación de deliciosos baklavas y té a la menta en el precioso patio. Ten en cuenta que, por motivos religiosos, hay horarios distintos para hombres y mujeres en el hammam. 7. Juega a la petanca La petanca, uno de los pasatiempos más relajantes que existen, es también uno de los más populares en Francia. Verás tanto grupos de estudiantes como personas mayores pasándolo en grande en jardines y plazas con este juego. Nuestra recomendación si quieres practicarlo es que te acerques a la Place de la Nation o al maravilloso Jardín de Luxemburgo, donde también podrás jugar al ajedrez gigante, al tenis o con antiguos barcos de juguete en el estanque ornamental. 8. Contempla la puesta de sol (¡o el amanecer!) Las puestas de sol en París son realmente increíbles. Cuando el cielo se tiñe de rosa y púrpura, y las luces de la ciudad comienzan a iluminarse, el ambiente se llena de magia. No es de extrañar que este momento del día (y su homólogo matutino) haya servido de inspiración a tantos artistas en la historia. Haz un crucero por el Sena para contemplar desde el agua los monumentos más emblemáticos de París, como el Louvre y el Puente Alejandro III, iluminados. O si prefieres contemplar la ciudad a vista de pájaro, el mirador de la moderna Torre de Montparnasse es una muy buena opción. Algo menos tranquilo, ya que el barrio suele animarse bastante con la caída de la noche, pero también maravillosa puede ser una visita a la colina de Montmartre para disfrutar de las imponentes vistas de toda la ciudad con el Sacré-Cœur a tus espaldas. 9. Visita jardines repletos de arte Como ya habrás comprobado, en París nunca se está muy lejos de un parque o un jardín, así que es fácil desconectar del bullicio de la ciudad y pararse a oler las rosas, literalmente. El Jardín de las Tullerías, del siglo XVII, situado estratégicamente entre el Louvre y la Plaza de la Concordia, es un agradable parque con dos estanques, estatuas de Rodin y Giacometti y numerosas sillas en las que descansar. Otro jardín en el que abundan las esculturas es el Museo Rodin, donde los estanques ornamentales, los setos de boj perfectamente cuidados y una variedad de famosas piezas del célebre escultor te permitirán pasar una o dos horas de total relajación. No es precisamente un jardín, aunque tiene zonas realmente boscosas, y solo encontrarás esculturas en las lápidas más elaboradas, pero también es un lugar en el que pasar un rato de relajada introspección. Nos referimos al famoso Cementerio de Père Lachaise, lugar de descanso de Molière, Oscar Wilde, Maria Callas, Édith Piaf y Jim Morrison, entre muchas otras figuras de la cultura y la historia. 10. Contempla a la gente desde la terraza de un café Pocas cosas hay más parisinas que sentarse en la terraza de un café a contemplar cómo pasa la vida ante tus ojos. Pídete un café con un croissant y actúa como si llevases toda la vida en esta ciudad. Lo normal es que no te traigan la cuenta hasta que no la pidas, así que tienes todo el tiempo del mundo para relajarte y disfrutar de uno de los mejore espectáculos de la ciudad: las ajetreadas vidas de sus habitantes. Ahorra en París con Go City® Hasta aquí nuestra selección de los mejores planes relajantes en París. Y, si además de disfrutar y descansar en tus vacaciones en París, también quieres ahorrar en las entradas para las principales atracciones de la ciudad, solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡No te lo pierdas!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

¡5% de descuento, porque sí!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.