El romance. ¿Ha muerto? No si nosotros podemos evitarlo. Demuéstrale a esa persona especial lo romántico que eres y encuentra el plan perfecto en Ámsterdam. Pero el romance es difícil, igual que buscar planes románticos. ¡No te preocupes! Nosotros nos hemos encargado del trabajo duro. Así que relájate, donjuán, y céntrate en comprar el regalo mientras exploramos las mejores actividades para parejas en Ámsterdam.
Incluye:
- Pícnic en los parques
- Paseos sensacionales
- Paseo en bici en pareja
- Trayectos en barco con encanto
- Comidas para enamorados
- ¡y mucho más!

Ventajas de los parques
¿Qué hay más romántico que recoger a tu pareja, llevarla a un parque, acomodarla en una manta y obligarla a disfrutar de un pícnic encantador? Nada. Absolutamente nada. Así que hazle un favor a tu relación y ponte manos a la obra.
Ámsterdam cuenta con espacios verdes maravillosos por toda la ciudad. No importa dónde te alojes, probablemente estés a solo un paseo a pie o en bici de alguno. Cualquiera de ellos es un lugar ideal para un pícnic, pero nosotros tenemos nuestros favoritos.
Westerpark es la mezcla perfecta de praderas y árboles, bares, restaurantes y entretenimiento. Encontrarás espacio de sobra para instalarte y preparar una comida al aire libre para dos; y si se te acaban los aperitivos o las bebidas, siempre puedes trasladar la cita a uno de los restaurantes o bares cercanos.
Para un ambiente parecido, visita el Vondelpark. Además de todo su césped listo para pícnics, hay varios restaurantes y puestos de bebidas y aperitivos, e incluso música en directo en ocasiones.
O bien, combina un pícnic con algo de exploración botánica en el Hortus Botanicus, donde puedes disfrutar de una cita al aire libre y de un paseo igual de sugerente por los invernaderos tropicales del parque. Podría sonar a eufemismo de un sketch de los Monty Python, pero el Hortus Botanicus es mucho más que eso.

Caminar y charlar
Es innegable la belleza de Ámsterdam. Es una de las ciudades más pintorescas de Europa, con su aire puro (gracias a los ciclistas), multitud de canales y una mezcla de arquitectura antigua y moderna. Y como la ciudad es relativamente pequeña, ¡es la excusa perfecta para tomar de la mano a tu pareja y recorrerla a pie!
¡Así que ponte calzado cómodo! Elige un destino y lánzate a caminar. Aunque algunas zonas son posiblemente más bonitas que otras, te recomendamos dar una vuelta por el barrio de Jordaan. Situado justo fuera del cinturón turístico, descubrirás rincones preciosos, así como cafeterías, bistrós y bares con mesas junto al agua. De ese modo, ¡podréis terminar el paseo sentándoos cómodamente!

Un paseo hacia el atardecer
Por si necesitabas que te lo recordaran, Ámsterdam es la metrópolis de los ciclistas. Literalmente. Encontrarás carriles bici por todas partes, desde calles residenciales empedradas hasta autopistas. Ya hemos hablado de la diferencia que suponen para la ciudad: un aire más limpio, menos tráfico y menos coches son solo algunas de sus muchas ventajas.
Ahora, aprovecha esas ventajas para ganar puntos con tu pareja. Alquilad un par de bicicletas, dad un paseo por la ciudad y enséñale lo bien que se ve todo sobre dos ruedas. Podréis ir a cualquier parte, tanto por el centro como por las afueras. ¿Por qué no ir en bici a los jardines de tulipanes de Keukenhof para ver sus campos repletos de maravillas? Aunque están a unos 40 km de la ciudad, como las autopistas tienen carriles bici seguros y exclusivos, ¡podéis dedicarle el día entero! Es, sin duda, una de las cosas más románticas que hacer en Ámsterdam, ¡siempre que tengáis resistencia!

Pedaleando hacia el romance
O bien, ¡cambiad las dos ruedas por ninguna y subíos a un patín de pedales! Es una forma estupenda de ver los lugares de interés de la ciudad. Recorred los canales, pasad bajo los puentes y paraos donde queráis. Y, en realidad, ¿hay algo más romántico que pedalear juntos, sabiendo que en cualquier momento uno de los dos podría dirigir el barco hacia un destino fatal?
Por supuesto, no todo el mundo tiene la previsión de llevarse un patín de pedales de vacaciones. ¡Pero no te preocupes! Ámsterdam tiene la solución. Solo tienes que alquilar un patín de pedales, lanzarte al agua y disfrutar del día. Un día romántico.

Bocados de amor
Por supuesto, nada puede ser más romántico que una cena íntima para dos. Os miráis a los ojos. Estás tan absorto en su mirada que el tenedor no llega a tu boca y una albóndiga jugosa cae sobre ese modelito blanco que estrenas hoy. Tú te ríes, tu pareja se ríe y el personal del restaurante finge una carcajada mientras limpia el estropicio. Vuelves a casa luciendo con orgullo tu mancha roja. No te importa; estás enamorado.
¡Haz realidad este sueño en uno de los restaurantes románticos de Ámsterdam! De Belhamel, en Jordaan, ofrece platos de inspiración francesa e italiana en un ambiente íntimo de estilo art déco; o bien, lleva la velada a su preciosa terraza junto al canal.
También puedes cenar bajo las estrellas en el Cafe Restaurant De Plantage. Pero espera, eso no son estrellas; ¡son sicomoros adornados con luces de colores! ¿No es una de las cosas más románticas que hacer en Ámsterdam? Además de su fascinante decoración, te encantará su propuesta de nouveau cuisine, con varios platos de carne, pescado y opciones vegetarianas inspirados en la cocina de todo el mundo.

Un toque de cultura
A veces, el conocimiento puede ser lo más sexy del mundo. No es que nos lo hayamos inventado, así que ¿por qué no ponerlo a prueba? Ámsterdam tiene museos fantásticos por los que pasear con tu pareja. Solo asegúrate de que le interese el plan antes de arrastrarla hasta allí.
Tienes el Rijksmuseum, el hogar neerlandés del arte clásico. Contempla cómo presumen de talento figuras de la talla de Rembrandt, Vermeer y otros genios nacionales. No literalmente, por supuesto; todos murieron hace mucho.
O, para vivir una experiencia más moderna y actual, visita el Moco Museum y su despliegue de arte callejero con obras de Banksy y otros célebres artistas modernos.
También puedes ir a ver al gran y difunto Van Gogh, que tiene la suerte de contar con un museo entero dedicado a su obra. Se rumoreaba que se cortó la oreja por un amor no correspondido, aunque luego se demostró que era falso. ¿Por qué no le preguntas a tu pareja si se cortaría la oreja por ti? Si se niega, déjala en el acto; no te merece.
¡Y estas son nuestras recomendaciones de las cosas más románticas que hacer en Ámsterdam!