Montserrat, Barcelona: una guía esencial

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

Unas vacaciones en Barcelona no tienen por qué ser cien por cien urbanas. Si te gustan las montañas, aprovecha para visitar Montserrat, el macizo rocoso donde se ubica el santuario de la virgen del mismo nombre, que los catalanes llaman cariñosamente La Moreneta.

Las impresionantes vistas, los edificios religiosos y las oportunidades de unas buenas caminatas son el nombre del juego. Así que ponte tus botas de montaña, lleva mucha agua y prepárate para escalar. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre Montserrat: cómo llegar, qué vas a encontrar allí y por qué es uno de los destinos más bellos de Barcelona. ¡Que lo disfrutes!

Incluimos:

  • Qué es Montserrat
  • Por qué deberías visitar Montserrat
  • Cómo llegar a Montserrat desde Barcelona
  • Qué hacer en Montserrat

¿Qué es Monsterrat?

Image of Person,

Tal vez nos estás leyendo desde España, en cuyo caso Montserrat no necesita presentación. Pero si nos lees desde más allá de las fronteras nacionales, tienes que saber que Montserrat es mucho más que un bonito nombre de mujer.

Montserrat es un macizo montañoso a unos 60 km de Barcelona (en coche se llega aproximadamente en una hora). Su nombre quiere decir “monte serrado”, y cuando lo veas comprenderás por qué se llama así. Sus formas caprichosas y sus picos serrados le otorgan una belleza peculiar.

Es un lugar muy especial para los catalanes porque allí habita la patrona de la región autónoma de Cataluña, la Virgen de Montserrat, a quien se celebra el día 27 de abril. La Moreneta es una figura del siglo XII tallada en madera blanca de álamo, muy bonita y no muy alta (95 cm). A través de los siglos, el barniz de la imagen se oscureció (y por eso la llaman “morenita”).

En la montaña hay dos monasterios benedictinos en funcionamiento, uno de hombres y otro de mujeres. El más grande y famoso es el de los monjes, que es donde se encuentra el santuario de la virgen.

¿Por qué visitar Montserrat?

Image of Clock Tower, Tower, Floor, Arch, Person, Gothic Arch, City, Flooring,

Tanto si eres religioso como si no, las vistas desde la cima de Montserrat son insuperables. Situada en medio de una región relativamente plana, la montaña se eleva solitaria hasta casi los 1,000 metros sobre el nivel del mar. En los días despejados, se pueden apreciar kilómetros y kilómetros del territorio circundante, incluyendo el perfil de Barcelona y un cachito del Mediterráneo. Es realmente impresionante, y si te gusta tomar fotos, aquí te vas a dar un banquete.

Si practicas el senderismo habitualmente y quieres sudar, no dudes en subir a pie. No es la forma más fácil de llegar a la cima, pero es la más gratificante. Sin embargo, con sus vertiginosos 1,000 metros de altura, hay que ir bien preparado para subirla. Unas botas de monte, mucha agua y un mapa te vendrán muy bien.

Cómo llegar a Montserrat desde Barcelona

Image of Landscape, Nature, Outdoors, Cliff, Scenery, Mountain, Mountain Range, Wilderness, Peak, Rock, Valley, Canyon, Slope, Sky, Plateau,

Suponiendo que te estés alojando en el centro de Barcelona, hay varias formas de llegar a Montserrat. En primer lugar, puedes alquilar un coche y hacer el viaje de una hora a tu ritmo. Es bastante fácil.

Otra manera sencilla de llegar es apuntarte a una excursión en autobús que te lleva desde la Plaza de Cataluña hasta el santuario, y que te deja suficiente tiempo para explorarla a tu propio ritmo (no es un tour guiado).

También puedes hacer el viaje en tren. Tomas la línea R5 desde Placa Espanya hasta Monistrol de Montserrat, un trayecto de una hora. Después tienes que transbordar al Tren Cremallera (es verde, no tiene pérdida), y ese te deja en la misma cima.

Los montañeros más veteranos suelen tomar el tren hasta Monistrol de Montserrat y caminar por los sinuosos senderos hasta la cima de la montaña. Es una caminata de media hora más o menos, pero por la inclinación de la subida te parecerá que has caminado mucho más. ¡No te olvides de desayunar bien antes de empezar la excursión!

Por último, la manera más divertida de subir tal vez sea en teleférico. Para tomarlo, y si vas en el tren desde Barcelona, te tienes que bajar una parada antes de Monistrol, en Aeri de Montserrat. Si no sufres de vértigo, las vistas desde el teleférico son muy impresionantes.

Qué hacer en Montserrat

Image of Rope,

De cualquier forma en la que logres llegar, una vez allí encontrarás muchas cosas que hacer en Montserrat.

Empecemos por las vistas. Oh, las vistas: suaves ondulaciones de colinas, cultivos, la metrópolis catalana de Barcelona en la distancia, y el impresionante cielo azul que se une a la cima de los lejanos Pirineos. (Esperamos que escojas un día despejado.)

Santa María de Montserrat se llama la abadía benedictina que atrae a muchos peregrinos de los alrededores y que se empezó a construir por ahí del lejano siglo X. Puedes entrar a visitarla, aunque, dada su popularidad, es posible que tengas que esperar algún tiempo en la fila (a menos que llegues temprano). Aquí es donde se encuentra la capilla que alberga la imagen de la Virgen.

También puede visitar el Museo de Montserrat, inaugurado a principios del siglo XX. En su interior aprenderás todo sobre la historia de la montaña, descubrirás artefactos de culturas antiguas y disfrutarás de obras de arte de la talla de Dalí y Monet.

Image of Nature, Outdoors, Scenery, Adventure, Hiking, Person, Mountain, Mountain Range, Peak, Landscape, Tree,

Junto al museo, encontrarás el restaurante Mirador, donde sirven comidas de menú fijo a un precio muy razonable. Justo al lado del restaurante encontrarás la Escalera del Cielo, una escultura impresionante para fotografiar. Este conjunto de nueve bloques de hormigón asciende hacia el cielo como una escalera (de ahí su nombre), y representa la subida que hacen los peregrinos para llegar a este lugar sagrado, así como su eventual ascenso al cielo. Y no, no se puede subir a ella. Está rodeada de una valla para evitar que los aspirantes a santo caigan al vacío.

Otra caminata bonita es la de la capilla de la Santa Cova, un hermoso lugar sagrado construido en la montaña que se encuentra a media hora caminando desde el monasterio. La leyenda dice que es aquí donde apareció la virgen en el año 880. La capilla, construida entre 1691 y 1704, parece parte del acantilado vertical al que se aferra.

Desde la capilla, puedes rodear la montaña hasta llegar a otro de los lugares más emblemáticos de Montserrat: la Cruz de Sant Miquel. Este imponente monumento a la cristiandad también tiene unas vistas magníficas, así que saca tu cámara.

Si quieres subir más alto, deja atrás los caminos trillados e intenta ascender a Sant Jeroni. A 1,236 metros, es el pico más alto de Montserrat, así que no es una hazaña menor. Si esta idea te mueve, ve a la estación del funicular de Sant Joan, sube la escalera hasta el mirador, ¡y empieza la subida! Desde allí te llevará aproximadamente una hora llegar a la cima. La subida es sencilla (en algunos tramos hay escaleras), y desde allí podrás ver toda Cataluña a tus pies, incluyendo los Pirineos a 100 km de distancia. ¡Es muy impresionante!

Y esto es todo lo que necesitas saber sobre Montserrat. ¿Buscas más diversión en Barcelona? Tenemos montones de artículos sobre lo mejor de la ciudad, desde las playas hasta los museos y mucha información más para que puedas planear tu viaje y aprovechar tu tiempo al máximo.

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

Seguir leyendo

Blog

¿Qué hacer en Barcelona en noviembre? Planes otoñales

Noviembre es un mes fantástico para visitar Barcelona, con un clima todavía agradable, como una especie de primavera mediterránea al revés. No pasarás frío ni calor (¡o tal vez las dos cosas!), y aunque los días son más cortos, hay muchas actividades pre-navideñas animando las calles otoñales de la ciudad. Con el año escolar y laboral ya bien entrados en curso, los turistas brillan por su ausencia y Barcelona cobra un ambiente más íntimo, familiar y entrañable que durante los meses de temporada alta. Si llegas a Barcelona en noviembre, siéntete afortunado porque podrás disfrutar de la ciudad a tus anchas —también, no sobra decirlo, ahorrarás dinero con las tarifas de temporada baja, y tiempo en las filas de las atracciones principales que por supuesto siguen abiertas. Anímate a visitar la ciudad, y verás que no hay nada como la luz del otoño entrando por la mañana en Via Laietana, y los atardeceres en la Avenida Diagonal. Principios de noviembre Todos los Santos: 1 y 2 de noviembre en barcelona En Barcelona a principios de noviembre también se recuerda a los amigos y familiares fallecidos. Entre el 1 y el 2 de noviembre la gente acude a los cementerios a llevar flores, y las pastelerías se esmeran fabricando los dulces típicos de esta antigua celebración otoñal. Algunos favoritos son los buñuelos de viento, ligeros como un alma elevándose al cielo, o los huesos de santo, un mazapán relleno de dulce de yema. En Cataluña se amplía este repertorio con los típicos panellets de almendra envueltos en una bonita cubierta de piñones dorados. Barcelona tiene su propia tradición del día de Todos los Santos, la Castanyada, que consiste en reunirse en casa con amigos y familiares a comer dulces y castañas asadas acompañados de vino moscatel. Para celebrar como un auténtico barcelonés, puedes visitar la Patisseria La Estrella, la pastelería más antigua de Barcelona, y abastecerte de tu propio festín de panellets y buñuelos. Hazlo antes del 1 de noviembre, porque en toda España es día festivo y cierran todos los comercios, escuelas y lugares de trabajo. De todas formas, las castañas asadas se seguirán vendiendo a lo largo de todo el invierno en pequeños puestos por las calles y plazas de la ciudad, y los dulces de Todos los Santos duran un par de semanas en los mostradores de las pastelerías. Cultura para todo el mes La ciudad de la música Noviembre es el mes del Festival de Jazz de Barcelona, una fiesta musical con una larga historia desde que se inauguró en 1966. Con ya más de medio siglo de ediciones, el festival ha logrado traer a estrellas de la talla de Duke Ellington, Miles Davis o Keith Jarret, y animar el otoño de la ciudad. Mucha gente visita la ciudad sólo para asistir a alguno de los magníficos conciertos de este festival. El festival no sólo trae conciertos de jazz y otros géneros musicales a varios de los teatros, auditorios y clubs más bonitos y míticos de la ciudad; también organizan cases magistrales, conferencias, exposiciones y eventos relacionados con la cultura musical. Empieza a finales de octubre y se extiende hasta bien entrado diciembre con una apretada agenda de eventos. Festivales de cine De manera espontánea y para complementar la oferta cultural del Festival de Jazz, han surgido una serie de festivales y ciclos de cine que agregan un atractivo extra a la ciudad otoñal. L'Alternativa es tal vez el más importante, el Sundance barcelonés, un festival de dos semanas de duración que reúne lo mejor del cine independiente, vanguardista y experimental de todo el mundo. Otros festivales de cine incluyen el Asian Film Festival, el Festival de Cortos de Barcelona, y la extensión otoñal del veraniego ciclo de cine gratis en la playa, Cinema Lliure, que en esta estación se realiza en una red de bibliotecas públicas de la ciudad. Todos estos festivales expanden su programación con talleres, clases magistrales, conferencias, exposiciones y otros eventos paralelos. ¡Más festivales! Además del Alternativa y el Festival de Jazz, Barcelona tiene otras citas culturales en noviembre para públicos más específicos: el MIRA Digital Arts Festival organiza tres o cuatro días de eventos dedicados al arte y la cultura digital internacional (exposiciones, conciertos, y DJ sets). El Llum BCN, el festival de arte lumínica, trae al Poble Neu una serie de instalaciones urbanas que iluminan las calles de la ciudad durante una semana, y en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el CCCB, podrás ver la muestra internacional de fotoperiodismo más importante a nivel mundial, el Word Press Photo, con las imágenes premiadas de el año en curso. Finales de noviembre: emoción pre-navideña Hacia la segunda mitad de noviembre, dos cosas muy especiales suceden simultáneamente: empieza la temporada de calçots, y da comienzo oficialmente a la temporada navideña con el encendido de las luces festivas por toda la ciudad. Los calçots son una variedad de cebolla tierna que vuelve locos a los catalanes del Valls, y a cualquier afortunado que los pruebe. Típicamente se comen asados a las brasas, acompañados por salsa romesco, y en muchas localidades se hacen “calçotats”, eventos públicos en los que se asan miles de calçots al mismo tiempo. En realidad, los calçots se comen en Barcelona desde hace poco tiempo (es una costumbre más rural que urbana). Cuando los encuentres en un menú, no dejes pasar la oportunidad de probarlos, pero primero mira a los otros comensales para aprender a comerlos: tiene su intríngulis. Y la otra cosa que sucede es altamente romántica y emocionante: el encendido de las luces navideñas. El mejor lugar para presenciarlo es, sin duda, el Carrer d’Aragó, y con una docena de castañas calentitas entre las manos. En resumen... Si aún te lo estás pensando, no dudes más: noviembre es un mes perfecto para conocer Barcelona. Tendrás un clima ideal, muchísimas opciones culturales y de entretenimiento, vida nocturna, y la cara más íntima de una ciudad que muestra su auténtico carácter bajo la luz mágica y anaranjada del otoño. Por supuesto, todas las atracciones de la ciudad siguen abiertas. Visita la página de Go City Barcelona para descubrir cómo puedes ahorrar hasta el 49% en tus entradas.
Anna Rivero
Blog

Cosas que hacer en pareja en Barcelona

Barcelona sobresale entre otras ciudades europeas por su riqueza cultural, su historia, su gastronomía y su vida nocturna, pero, además, es una ciudad con un gran potencial romántico para los que viajan en pareja. Si buscas una escapada romántica urbana con sabor catalán seguro que encuentras en Barcelona un destino perfecto. Más allá del encanto de su arquitectura, sus tradiciones y una población multicultural, hay toda una serie de actividades especiales para disfrutar Barcelona en pareja. ¿Qué hacer con tu pareja en Barcelona? Pues desde lugares para comer con estilo hasta experiencias culturales únicas y emocionantes, hemos elaborado esta breve guía para ayudar a que tu escapada sea realmente inolvidable. Paseos para dos No hay canales con góndolas, ni puentes sobre el Sena, pero Barcelona tiene algo que no tienen ni Venecia ni París: montañas y playa. Si todavía no has descubierto el placer de una larga caminata con tu pareja, Barcelona puede ser un excelente lugar para intentarlo por primera vez. El paseo a lo largo de la costa es más romántico en invierno, otoño o primavera, cuando no hay tanto bullicio en las playas. De la playa de Llevante a la de la Barceloneta hay una caminata de aproximadamente una hora a lo largo del Paseo Marítimo. Pueden hacer un descanso en algún restaurante o cafetería con vistas al mar, y terminar con una experiencia onírica en el Acuario de Barcelona. El Parque Güell de Gaudí tal vez sea uno de los lugares más mágicos de la ciudad. Incluso cuando parece que está lleno de gente es posible encontrar pequeños recodos para un momento de intimidad. De nuevo, es recomendable visitarlo temprano o al atardecer, cuando la luz juega con los colores de los mosaicos. Las montañas alrededor (y dentro) de la ciudad son una invitación para caminar en completa tranquilidad. Es sorprendente encontrarse con estos lugares silvestres en un entorno urbano, y además, con la ciudad a tus pies la experiencia se vuelve seductora y romántica. Las laderas del Montjuïc esconden miradores y jardines preciosos como el Jardín Botánico de Barcelona y el Mirador de l’Alcalde, un escenario perfecto para experimentar en pareja. El día de Sant Jordi: regala flores y libros A Sant Jordi se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal el día 23 de abril. La costumbre dicta regalar rosas y libros a tu pareja, y, por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es un poco como San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas para los barceloneses, y un gran momento para visitar la ciudad con tu pareja. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas catalanas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracià. La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas, volviéndola más irreal aún. Cenas románticas Para muchos de nosotros no hay nada más propicio para el romance que una deliciosa cena en un buen restaurante. Barcelona no se queda corta en opciones, y los hay para todos los gustos y bolsillos. En esta ciudad es difícil comer mal. Reserva una mesa en alguno de estos tres restaurantes históricos que sirven comida catalana tradicional: Can Culleretes (en funcionamiento desde 1796), Els 4 Gats (ambos en el Barrio gótico), o el 7 Portes muy cerca de la Barceloneta. Los restaurantes japoneses son un favorito para las citas románticas. Recomendamos el Ikoya: un chef japonés y otro vasco se han asociado en este restaurante tipo izayaki en donde hacen maravillas con el producto mediterráneo. El Yashima ofrece un menú de platos japoneses tradicionales, con opción de cenar en mesas bajas al estilo nipón. El Pla B en el Barrio gótico es un local pequeñito y acogedor con una propuesta gastronómica innovadora y sorpresiva, ideal para una cena en pareja. Ve a La Dama en la Avenida Diagonal para cenar o para tomar un cava y unas ostras en un edificio art decó divino. Más actividades para hacer en pareja Excursión a Montserrat (viñedos y santuario): A aproximadamente una hora de Barcelona se encuentra este famoso monasterio y basílica de la Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña (junto con Sant Jordi), y también de las mujeres embarazadas. El paisaje es espectacular, con viñedos y montañas alrededor. Sube en el funicular hasta el Mirador de Sant Joan para disfrutar las mejores panorámicas. Excursión a Sant Pol: Perfecto para una escapada de un día, y sobre todo si tu viaje es en verano y buscas un poco de paz, toma el tren con tu pareja hasta Sant Pol, un pequeño pueblo frente al mar a una hora de Barcelona. Hay varios restaurantes famosos donde comer un delicioso arroz, tomar una botella de cava, y una serie de playas muy bonitas para echar la siesta o nadar. Museu de L’Erotica: Un repaso a la larga historia de lo erótico a través de una veintena de salas temáticas es una buena manera de encender la pasión. Este museo está a pocos pasos del Mercado de la Boquería, otro lugar que hay que visitar cuando estés en Barcelona. Chocolate y flores: Ambas cosas son una especie de obsesión barcelonesa. Sorprende a tu media naranja con un ramo de flores: las puedes adquirir en cualquiera de las floristerías que dan color a Las Ramblas. Para comprar bombones, dirígete a Petrixol Xocoa en la calle Petrixol, también conocida como “la calle del chocolate”. Ciudad inagotable Por supuesto, esto es solo un botón de muestra de todo lo que puedes hacer en Barcelona con tu pareja. Sigue leyendo en nuestro blog para encontrar más ideas, y no te olvides de escoger uno de los dos pases que Go City ofrece en esta ciudad para ayudarte a ahorrar en las entradas a las atracciones principales de la ciudad. ¡Viajar nunca ha sido tan fácil!
Anna Rivero

¡5% de descuento, porque sí!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.