Las 10 mejores vistas de Barcelona

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Siempre es enriquecedor ver la vida desde nuevas perspectivas. Y más aún, si desde el nuevo ángulo, lo que descubres son unas vistas maravillosas de Barcelona. Eso es justo lo que vamos a explorar a continuación: una selección de las mejores vistas de Barcelona.

Mientras paseas por las calles, es difícil que te hagas una idea de dónde está cada cosa o a cuánta distancia quedan los distintos lugares. Sin embargo, si buscas un lugar elevado, toda la ciudad comienza a cobrar sentido. Además de que si se trata de una metrópolis tan bonita como Barcelona, te regalará maravillosas vistas de postal que querrás inmortalizar para siempre.

No queremos que te pierdas nada, así que nos subimos a montañas, edificios, torres, estatuas y azoteas para contemplar contigo las mejores vistas panorámicas de Barcelona.

Nuestra selección:

  • Montjuïc
  • Tibidabo
  • Parque Güell
  • La Sagrada Familia
  • ¡Y muchas más!

1. Museu Nacional d’Art de Catalunya

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Sitúate en la Plaça d'Espanya y extiende la vista más allá de las torres venecianas para contemplar la hermosa cúpula y los altos campanarios del Palau Nacional de Montjuïc. Este precioso palacio se construyó para la Exposición Universal de 1929 y, hoy en día, es la sede del Museu Nacional d’Art de Catalunya. Dentro del museo descubrirás miles de obras de arte históricas (y contemporáneas). Lo que no todo el mundo sabe es que, además de lo que guarda en su interior, hay mucho que ver también desde el exterior. La azotea del Palau Nacional ofrece vistas panorámicas de Barcelona de 360o. Admira la famosa Fuente Mágica, localiza las torres de la Sagrada Familia y descubre los edificios que formaron parte del Parque Olímpico de 1992. Además, la azotea cuenta con un bar de cócteles, ¡por si quieres mejorar aún más la experiencia de las vistas!

2. Montjuïc

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¿El Palau no te parece lo suficientemente alto? No pasa nada, puedes seguir subiendo. Toma el Funicular de Montjuïc hasta la estación base del teleférico y deslízate sobre las copas de los árboles mientras contemplas la ciudad, el puerto y el inmenso azul del Mediterráneo.

La siguiente parada del teleférico es la del Mirador d'Alcalde, una serie de terrazas desde las que disfrutarás de unas vistas aún más impresionantes. Si tienes ganas de caminar, no te pierdas los preciosos jardines públicos de la zona.

La última parada es la del Castillo de Montjuïc, una antigua fortaleza y prisión, que hoy día funciona como museo militar. La mejor vista de pájaro podrás disfrutarla desde la Terraza Martínez, donde también podrás tomar algo de beber, un delicioso plato de marisco o una de las mejores paellas de la ciudad.

3. Tibidabo

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Seguro que pensabas que habías alcanzado el punto más alto de la ciudad, pero la verdad es que Montjuïc es solo la segunda montaña más alta de Barcelona. De hecho, no es más que una colina en comparación con el Tibidabo, que, con sus 512 metros sobre el nivel del mar, puede verse prácticamente desde todos los puntos de la ciudad.

La ruta azul del autobús turístico te llevará hasta allí. Si lo prefieres, también puedes tomar el Tramvia Blau, un encantador tranvía azul vintage que te lleva hasta la primera parada del Funicular del Tibidabo. Este funicular totalmente renovado se conoce ahora como Cuca de Llum (luciérnaga), y cuenta con un diseño futurista y unos ventanales ampliados para mejorar las impresionantes vistas, además de paneles educativos a bordo.

Al llegar arriba, puedes darte un paseo con vistas por el Parque Natural de Collserola o hacer un picnic con vistas panorámicas junto a la iglesia del Sagrat Cor (Sagrado Corazón). Aunque lo más famoso del Tibidabo probablemente sea su parque de atracciones, uno de los más antiguos del mundo.

Su área panorámica ofrece las mejores vistas de Barcelona además de dos atracciones icónicas de la ciudad. El famoso Avió, el primer simulador de vuelo del mundo, es una réplica del avión que realizó el vuelo Barcelona-Madrid por primera vez en la historia. Este avión rojo fuego propulsado por su hélice original desde 1928 no solo te ofrecerá buenas vistas, sino un viaje emocionante que hará volar tu imaginación. El imponente mirador de la Talaia (Atalaya), que se eleva a 551 metros sobre el nivel del mar, fue tal éxito cuando se inauguró en 1921 que la gente pensaba que tenía propiedades curativas y que si los niños con tos ferina subían unos minutos, se curaban. ¡Tal vez decir que las vistas son curativas es un poco exagerado, pero desde luego merecen muchísimo la pena!

4. Búnkers del Carmel

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No hay nada mejor que encontrar joyas ocultas en ciudades turísticas, y esta lo es. Cada vez se va haciendo más conocida y la gente empieza a reunirse aquí, sobre todo para ver la puesta de sol. Pero aún sigue siendo uno de los lugares menos concurridos para disfrutar de unas vistas estupendas de Barcelona.

A pesar de su nombre, los Búnkers del Carmel, también conocidos como Turó de la Rovira por la colina en la que se encuentran, nunca fueron búnkers en realidad, sino fortificaciones antiaéreas utilizadas durante la Guerra Civil Española. En las bases de hormigón se encontraban los cañones con los que se defendía la posición y se vigilaba toda la ciudad. Y desde los trabajos de renovación de Barcelona en 1992, acoge a visitantes aficionados a los atardeceres panorámicos.

Si te decides a visitarlos, ten en cuenta que, independientemente de si llegas a la zona en metro, autobús o taxi, tendrás que caminar una cierta distancia cuesta arriba. Así que, ponte tus zapatillas más cómodas, mete un par de bebidas en la mochila y prepárate para disfrutar de las vistas. ¡Haznos caso, merecerá la pena!

5. Parque Güell

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¿Cómo hemos llegado hasta aquí en un artículo sobre Barcelona sin mencionar a Antoni Gaudí? Es extraño, desde luego, pero ha llegado el momento de hablar del genio modernista que tanto ha aportado a la personalidad de esta ciudad.

El Parque Güell es uno de los puntos más altos de Barcelona y se extiende sobre una colina antaño desnuda, de hecho, antes se conocía como Muntanya Pelada. Gaudí la transformó en un parque exuberante y maravilloso, y lo adornó con algunas de sus mejores obras, como la Escalinata del Dragón y los Jardines de Austria. Pero además de todo eso, desde la terraza de la zona monumental podrás contemplar toda Barcelona enmarcada por coloridos mosaicos modernistas y con el mar Mediterráneo al fondo.

6. Torres de la Sagrada Familia

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La obra maestra inacabada de Gaudí es todo un símbolo de Barcelona. Es imposible no maravillarse ante su imponente arquitectura, sus deslumbrantes vidrieras y los detalles infinitamente imaginativos de sus fachadas. Empápate de sus secretos en una visita guiada y, si lo que te interesan son las vistas, hazte con una entrada para la cima de las elevadas torres de la basílica.

El diseño original de Gaudí cuenta con 18 torres, que simbolizan los 12 apóstoles, los cuatro evangelistas, la Virgen María y Jesucristo. Hasta ahora sólo se han terminado ocho. Si finalmente se completan todas (la torre dedicada a Jesucristo debería alcanzar 170 m de altura), la Sagrada Familia se convertirá en el edificio religioso más alto del mundo.

La Torre del Nacimiento, ricamente decorada, fue la única torre que se construyó bajo la supervisión del propio Gaudí, visita su obra original de cerca y siente la brisa marina mientras recorres el puente que une las torres de la fachada del Nacimiento. Si miras hacia el este, verás una estupenda panorámica de la ciudad con cadenas montañosas al fondo. La Torre de la Pasión, que representa la muerte y resurrección de Cristo, es mucho más reducida, pero su vista oeste, hacia el Mediterráneo, es igual de increíble.

7. Casas de Gaudí en Barcelona

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Las casas que creó Gaudí en el Passeig de Gràcia no son tan altas como la Sagrada Familia, pero son igualmente maravillosas.

Desde la azotea de la Casa Batlló, cuyas baldosas de cerámica recuerdan el lomo de un dragón, se puede contemplar el casco antiguo y la ondulante fachada de La Pedrera, o Casa Milá. Si visitas Barcelona en verano, consulta la agenda de la ciudad, porque puede que encuentres lo que llaman "noches mágicas" en las azoteas, donde las vistas panorámicas se complementan con bebida grati y música en directo.

Al otro lado del Passeig de Gràcia, en la terraza situada sobre la enorme ola de piedra que es La Pedrera, encontrarás simpáticas y onduladas chimeneas centinela, muchas de ellas con cascos de guerrero, además de espectaculares vistas de 360o sobre el barrio de Gràcia y Barcelona al completo.

8. Las Arenas de Barcelona

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Otro mirador muy popular en el centro de la ciudad, que además ofrece la posibilidad de tomar algo mientras disfrutas de las vistas, es la azotea de Las Arenas de Barcelona. Este peculiar edificio de la Plaça d’Espanya fue en su día una de las tres plazas de toros de la ciudad y tenía capacidad para unos 15 mil espectadores. Posteriormente, el legendario arquitecto británico Richard Rogers lo transformó en un centro comercial y de ocio. Su ambicioso diseño mantuvo la fachada original, pero añadió una cúpula y una terraza circular en el tejado.

No hace falta que tomes el ascensor acristalado; los ascensores del centro comercial son gratuitos y te llevarán hasta el mirador de la azotea, donde descubrirás una interesante oferta de bares y restaurantes.

9. Estatua de Colón

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Al pie de la Rambla, se alza una columna corintia de 60 metros de altura coronada por una estatua de bronce que marca el lugar en el que el famoso explorador puso el pie por primera vez en Cataluña tras su viaje al Nuevo Mundo. El dedo señala hacia el sureste, al mar; no hacia América, como muchos creen, ya que para eso, la estatua debería señalar hacia la Rambla y el efecto no sería el mismo.

Si quieres contemplar las vistas del mismísimo Colón, sube al ascensor oculto en el interior de la columna y asciende hasta el pedestal. En los días más ventosos se puede apreciar cómo se comba la columna con el viento. Desde el mirador acristalado, disfrutarás de unas vistas estupendas del puerto, la Rambla, el Barrio Gótico, Montjuïc y el maravilloso Mediterráneo. ¡Una perspectiva de lo más inspiradora para seguir “descubriendo” Barcelona!

10. Los mejores bares de azotea en Barcelona

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Si quieres acompañar las vistas con un cóctel o una cena, no te pierdas los mejores bares y restaurantes de azotea en Barcelona.

El elegante Sky Bar del Grand Hotel Central abre al público después de las 20:00 y sirve comida y cócteles. Además, cuenta con una piscina infinita que parece caer en cascada sobre la ciudad.

Para contemplar una vista panorámica mágica de 360o, visita el Terrat, en el Mandarin Oriental. Además de disfrutar de las vistas, podrás degustar deliciosa comida peruana.

También puedes subir en ascensor a la azotea 360o del Hotel Barceló Raval para disfrutar de cócteles clásicos, tapas y DJs en directo los fines de semana de verano.

Por la zona de la playa de la Barceloneta, no te puedes perder el Hotel W Barcelona, también conocido como el Hotel Vela, por su forma. Este particular edificio se viste de tonos azules y rojos por la noche. Sube en el ascensor hasta el bar Eclipse, en la planta 26, para bailar hasta el amanecer, mientras contemplas la playa de la Barceloneta y las luces parpadeantes de la ciudad.

Preguntas frecuentes

¿Dónde ver Barcelona desde lo alto? Además de las que te hemos recomendado, también puedes ver unas buenas vistas de Barcelona desde la torre de Collserola: es una torre de telecomunicaciones que cuenta con una plataforma de observación en su parte superior y ofrece vistas panorámicas de 360 grados de la ciudad y sus alrededores.

¿Dónde ver el skyline de Barcelona? Además de los lugares que te hemos recomendado, también es posible ver el skyline de Barcelona desde la azotea del Hotel Grand Central.

¿Cómo se llama el mirador de Barcelona? Hay varios miradores en Barcelona, pero uno de los más famosos es el Mirador de Colón, el cual ya te hemos recomendado más arriba.

Ahorra en Barcelona con Go City®

Esperamos que esta selección de las mejores vistas de Barcelona te haya servido de inspiración para tu viaje a la ciudad.

Y si además de disfrutar de las mejores atracciones turísticas de Barcelona, también quieres ahorrar en las entradas, solo tienes que consultar las ventajas de Go City® en la ciudad. ¡Aprovecharás tu viaje al máximo y pagarás mucho menos!

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Barcelona en agosto

Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). 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Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. 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Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera. Arquitectura, cultura al aire libre, comida deliciosa, sol y calor, y terracitas para tomar una caña mientras ves pasar a la gente: pocas ciudades tienen todo lo que ofrece Barcelona en agosto, así que no es sorprendente que tanta gente quiera visitarla. Como en otras ciudades y pueblos de España, en agosto en Barcelona se celebran fiestas populares como la Festa Major de Gràcia o la de Sant Roc en el Barrio Gótico. Por si fuera poco, estás en una ciudad con nueve playas, más todas las que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Para evitar decepciones, lo mejor es que reserves con antelación las entradas a las actividades de más demanda como la visita a la Sagrada Familia o los tours guiados por los diferentes barrios. Empaca ligero, lleva unas sandalias cómodas y frescas, y prepárate para sentir el ambiente más animado de todo el año en la ciudad junto al mar. Las nueve playas de Barcelona La de la Barceloneta es la más popular y frecuentada, en gran medida porque en el paseo adyacente hay buenos restaurantes y cafeterías, pero también sobre todo porque está bien comunicada con el resto de la ciudad y es muy fácil llegar a ella. Pero Barcelona tiene otras playas para disfrutar del mar y del sol. De hecho, oficialmente hay nueve playas: Somorrostro y Sant Miquel también son muy populares por lo mismo que la Barceloneta (se encuentran muy a mano del transporte público); Mar Bella tiene una parte nudista y un ambiente joven; Bogatell también tiene área nudista. Nova Icària es de las más tranquilas y familiares, y además dispone de un área para personas con capacidades diferentes que incluye personal para prestar apoyo, sillas anfibias y baños accesibles. La playa de Llevant es la última playa de Barcelona, y, por lo tanto, es donde seguramente encontrarás menos personas. No solo puedes disfrutar de la playa por el día. Las noches de verano se animan con el Cinema Lliure, una iniciativa que presenta películas independientes gratuitamente en diferentes playas de la ciudad. Consulta su cartelera para obtener toda la información que necesitas. Al aire libre Otra alternativa para disfrutar del calor y el aire libre son los parques y zonas verdes de la ciudad, entre las que destacan Montjuic, el parque de la Ciutadella, el monte Tibidabo y por supuesto, el parque Güell. Al Montjuic se puede subir en teleférico, y allí hay muchos lugares interesantes, como el Castillo mismo, un fuerte militar hoy en día convertido en centro cultural y museo de historia; o el Jardín Botánico, o la Fundación Joan Miró, todos ellos con magníficas panorámicas de la ciudad a tus pies. En el Foso de Santa Eulalia, alrededor del Castillo, cada verano se proyectan películas dentro del programa Cine a la fresca. Muy cerca del Barrio Gótico y del Born está el Parc de la Ciutadella, un parque decimonónico dedicado a la historia natural, con una impresionante fuente, y el zoológico de Barcelona (es un buen lugar para pasar un buen rato con niños). No te pierdas el mamut a tamaño natural, una escultura hecha de hormigón armado que causó una gran sensación cuando se inauguró en 1907. El Parque Güell es una de las obras maestras de Gaudí. Para no perder ningún detalle de su historia fascinante, recomendamos mucho recorrerlo de la mano de un guía, y a poder ser temprano o al atardecer, cuando la luz juega con las estructuras escultóricas del parque. La zona alrededor del monte Tibidabo ofrece paseos en la naturaleza y vistas espectaculares de la ciudad. Este monte es la cima más cercana y alta de Barcelona, y aquí encontrarás varios lugares súper interesantes, como el observatorio astronómico Fabra y, para ir con niños, el ya centenario Parque de Atracciones Tibidabo —es uno de los más antiguos en el mundo. Fiestas populares en Barcelona en agosto En agosto la Barcelona cosmopolita y vanguardista muestra su otra cara, la de los barrios y tradiciones, la de las costumbres arraigadas y antiguas. Los pasacalles, los gigantes y cabezudos, el baile de la sardana, los castells, los correfocs y las verbenas tienen su origen en el medievo, y siguen gozando de buena salud. Las primeras fiestas del mes son las de Sant Roc en el Barrio Gótico, que se celebran del 11 al 16 de agosto desde ¡1589! Una de las tradiciones peculiares de esta celebración popular es que los perros también participan en ella. El mismo día del santo (el 16 de agosto), los perros del barrio pasean frente a su imagen para pedir protección, y se organiza una exhibición canina. Otra peculiaridad más: el concurso del porró llarg (el porrón largo), en el que se insta a quien quiera participar a tomar vino de un porrón especial con un dispensador larguísimo. No es nada fácil, pero sí muy divertido. Sant Roc también es el patrón de Gràcia, y del 16 al 21 de agosto este barrio toma el relevo al Gótico con su fiesta mayor. Los habitantes del barrio decoran sus calles, cada una con un tema diferente, para competir en el concurso de carrers guarnits, y se lo toman muy en serio. Para terminar el mes, sigue la fiesta del barrio de Sants (cerca de Montjuic) que se celebra alrededor del 24 de agosto, el día de San Bartolomé. Igual que en las fiestas de Gracia, los vecinos decoran las calles con gran imaginación. En todas estas fiestas podrás encontrar venta de comida típica en la calle, desfiles de gigantes y cabezudos, música, bailes y castells, y por la noche, los correfocs: personas disfrazadas de diablos que corren por las calles echando petardos y fuegos artificiales. Verano musical Aunque la ciudad esté llena de gente, lo cierto es que también muchos barceloneses salen de vacaciones, y la agenda cultural del mes solía ser una de las más tranquilas del año, pero esto ha cambiado mucho en las últimas décadas con una serie de festivales y eventos veraniegos. En 2003 se lanzó el festival Mas i Mas con un programa que se distribuye durante todo el mes entre varias salas de conciertos, teatros y escenarios, y que ofrece todo tipo de música: jazz, flamenco, hip-hop, blues, rap, electrónica, música caribeña, además de simposios, talleres y encuentros entre músicos de todo el mundo. Brunch-in-the-Park es una iniciativa que organiza conciertos de música electrónica al aire libre en parques o lugares como los jardines de Joan Brossa en Montjuic todos los domingos desde principios de julio hasta finales de septiembre. Los conciertos son diurnos, para no trasnochar, aptos para ir con niños pequeños, bailar, pasar un buen rato y comer un brunch, claro. También está Brunch-in-the-city, que es lo mismo, pero en un entorno más urbano. Otra agenda musical importante es la del programa las Noches del Forum, organizada por Primavera Sound, una serie de conciertos de julio a septiembre con grandes nombres de la escena internacional. El espacio de arte contemporáneo Caixaforum también tiene una agenda veraniega con actividades especiales (conciertos, cine y otras actividades) cada miércoles por la noche. En resumen... Durante su temporada alta, Barcelona se prepara para pasar los días de más calor y visitantes con una plétora de actividades al aire libre, a las que se aúnan todo lo que Barcelona ofrece en cualquier momento del año: una ciudad diversa y la verdad, muy bella, en la que siempre está sucediendo algo, en la que conviven simultáneamente la vanguardia y las tradiciones, y rodeada de mar y montañas. Descubre lo que Go City te puede ofrecer para que no te pierdas nada en Barcelona. Ya sea que escojas el Pase Explorer o el Pase Todo Incluido, Go City te permite ahorrar mucho más que comprando entradas individuales, y te da la flexibilidad que necesitas para que puedas cambiar de planes. Tu viaje. A tu manera.
Anna Rivero
Waterfall feature in front of the Palau Nacional
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Barcelona en abril

Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar. Estás de suerte si puedes visitar Barcelona en abril. Entre el cambio de hora que sucede el último fin de semana de marzo y el año acercándose al solsticio de verano, los días se hacen más largos, las temperaturas van subiendo, y el sol del Mediterráneo te levantará los ánimos, pero sin abrasarte. Es el clima perfecto para explorar la ciudad a pie de calle. La temporada alta del verano todavía está lejos, y aunque el número de visitantes se eleva considerablemente durante la Semana Santa, el resto del mes es ideal para recorrer los lugares más emblemáticos de la ciudad sin demasiada gente a tu alrededor. Varios eventos importantes suceden este mes en Barcelona, entre los que destaca el día del patrón de Cataluña, Sant Jordi. Sigue leyendo nuestras recomendaciones y consejos para que tu viaje a Barcelona en abril sea todo un éxito. La primavera modernista Aprovecha que todavía no hay mucho turismo para visitar los edificios no sólo de Gaudí, sino de otros célebres modernistas catalanes. Este tipo de arquitectura que floreció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX es parte indisoluble del carácter barcelonés, y ninguna visita a la ciudad está completa sin que los conozcas. La catedral de la Sagrada Familia sobresale en el perfil de Barcelona, haciéndola un punto de orientación para habitantes y viajeros por igual. Este magnífico templo (que todavía se encuentra en construcción) es una cita obligatoria y caminar por su interior, una experiencia inolvidable. Ya sea que hagas un tour guiado de arquitectura modernista o que repartas las visitas en varios días a tu propio ritmo, si eres un fan de Gaudí también tendrás que visitar la Casa Batlló, el edificio de departamentos de La Pedrera (también conocido como Casa Milà), la Casa Vicens y por supuesto, el Parque Güell. En el sur del Paseo de Gracia, entre Carrer del Consell de Cent y Carrer d’Aragó, se ubica la “manzanda de la discordia”, una cuadra o manzana constituida por cuatro edificios modernistas de cuatro diferentes arquitectos. Aquí está la Casa Batlló de Gaudí, y adyacente a ella, la Casa Museo Amatller. El contraste entre los cuatro edificios dio lugar al nombre de la manzana. Ojalá fueran así de bellas todas las discordias. Semana Santa en Barcelona En realidad, las procesiones de Semana Santa no son una tradición muy de Barcelona, una ciudad más bien laica y multicultural. Pero como en cualquier país católico, las cofradías y parroquias organizan sus procesiones religiosas por estas fechas, empezando el Domingo de Ramos y culminando el Viernes Santo. El Barrio Gótico y las Ramblas son los lugares por donde dan lugar las procesiones principales. Para ver una procesión realmente fervorosa, como las que se celebran en Andalucía, puedes tomar el metro y llegar a L’Hospitalet de Llobregat, donde un grupo de cofrades andaluces instituyeron la procesión de Viernes Santo en honor a la Virgen de los Dolores allá por los años 60, porque extrañaban las celebraciones de su tierra. La tradición catalana de estas fechas son las monas de Pascua, unas tartas decoradas con una figura de chocolate encima que se comen el lunes de Pascua. La costumbre es que los abuelos o padrinos regalen una mona a los nietos o ahijados en esta fecha. Los escaparates de las pastelerías se transforman en verdaderas exhibiciones de monas, a cada cual más elaborada. La tradicional es la más sencilla: un brioche decorado con huevos cocidos y plumas. Barcelona es la meca de las pastelerías, así que no te pierdas la oportunidad de al menos ver una de estas joyas para golosos. Te recomendamos visitar la pastelería Escribà, donde hacen una de las mejores monas de Pascua de Barcelona, y donde cada año confeccionan una monumental para exponerla en su sede de la Gran Vía de les Corts Catalanes durante todo el mes de abril. Sant Jordi: flores y libros Al santo patrón de Cataluña, Sant Jordi, se le celebra por todo lo alto en la Ciudad Condal. La costumbre dicta regalar rosas y libros, y por lo tanto, las principales calles de la ciudad se llenan de puestos vendiendo ambas cosas. Es como si fuera San Valentín, el Día Internacional de Libro y el día de Cataluña, todo en uno. Es una de las fiestas más queridas en la ciudad, que se enorgullece con ella. En las calles se bailan las sardanas, se despliegan las banderas, y en las plazas se levantan los famosos castillos humanos, los castells (ve a la plaza de Sant Jaume para ver el más espectacular). Absolutamente todo el mundo sale a comprar (o vender) rosas y libros a la calle. Los lugares donde se concentra la animación este día son los jardines del Palau Robert, la plaza del Real y el último tramo del Paseo de Gracia (justo por donde se ubica la manzana de la discordia que mencionamos arriba). La fachada de la Casa Batlló, con su dragón en el tejado, se decora entera con rosas en este día, volviéndola más irreal aún. Otros eventos de abril en Barcelona A finales de mes en Barcelona da lugar una Feria de Abril similar a la de Sevilla. De hecho, el origen de esta feria es la nostalgia de los migrantes andaluces que llegaron en grandes oleadas a Barcelona en la década de los 60. Ellos la empezaron a organizar en 1971, y hoy en día es la segunda feria más grande de este tipo en el país. Se celebra durante la última semana de abril y la primera de mayo en el Parc del Fòrum (dura aproximadamente 10 días). Allí encontrarás todos los elementos de la feria sevillana: casetas, venta de comida típica andaluza, flores, batas largas de volantes y lunares, música y espectáculos flamencos, pescaito frito, y mucho, mucho rebujito, el trago típico de esta fiesta (se hace con fino o manzanilla, refresco de limón, y hierbabuena). Cuenta con un área de atracciones de feria para niños, así que la diversión está asegurada para toda la familia. Para los cinéfilos, Barcelona no se queda corta en festivales. A finales de abril sucede el Barcelona Sant Jordi International Film Festival, que presenta una serie de películas siempre relacionadas con la historia o con la literatura. Ya sean películas basadas en libros o en vidas de personajes reales, el enfoque del festival es subrayar la relación del cine con estos dos ámbitos, y la selección incluye tanto cintas clásicas de todos los tiempos como producciones recientes. Más ideas para explorar Barcelona en abril Dependiendo del tiempo que tengas y de tus intereses, en Barcelona nunca te quedarás sin cosas por hacer. Los tours guiados en bicicleta son una gran idea para esta época; sube al Montjuic para contemplar el atardecer sobre el mar y la ciudad a tus pies y disfrutar del ambiente relajado del lugar; empápate de arte en uno de los fantásticos museos y galerías; investiga la cartelera de las salas de conciertos y teatros... Hagas lo que hagas, en Go City ofrecemos dos tipos de pases con los que podrás ahorrar mucho más que si compras entradas individuales en museos y atracciones. Por último, pero no menos importante: aparta unas horas para pasear por el barrio de la Barceloneta y hundir tus pies en la arena a la orilla del mar en esa playa que es una de las razones por las cuales muchos extranjeros decidieron hacer de esta ciudad su hogar.
Anna Rivero

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