Navidad en Barcelona

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

La Navidad en Barcelona es un momento muy especial. Si quieres conocer la ciudad en un momento al mismo tiempo íntimo y de celebración, esta es tu oportunidad. Desde finales de noviembre hasta los Reyes Magos, la ciudad se convierte en un escenario de luces y decoraciones, de eventos culturales y fiestas populares.

Aunque la ciudad se anima mucho por las Navidades, el número de turistas dista mucho de las masas que llegan en verano para disfrutar de las playas y el sol del Mediterráneo, así que también es un momento ideal para visitar atracciones y monumentos populares sin tantas aglomeraciones. Y aunque los días sean cortos, la vida nocturna de Barcelona es legendaria, y sobre todo en esta época en la que todos los barceloneses salen a reunirse con amigos y familiares en bares, restaurantes y terrazas.

En este artículo te presentamos una panorámica general de lo que la ciudad ofrece en Navidades, desde la Nochebuena hasta el día de los Reyes Magos.

Ambiente festivo pre-navideño

 

Desde finales de noviembre ya se empieza a sentir, con el olor de las castañas asadas en la calle, pero sobre todo por las luces y decoraciones que aparecen en calles y escaparates. Una de las peculiaridades de la Navidad barcelonesa es la proliferación de Nacimientos (que en España llamamos “pesebres” o “belenes”). Algunos son francamente espectaculares, como el de la plaza Sant Jaume, el del Museu Marès y el de la parroquia de Nuetra Señora de Belén, en el Raval.

Y para comprar todas las figuritas y detalles para decorar los pesebres, están las ferias navideñas donde también podrás adquirir regalos y comida. La clásica es la Fira de Santa Llúcia, en la explanada frente a la catedral de Barcelona, con ya más de dos siglos de tradición; otra feria importante es la que se arma frente a la Sagrada Familia.

 

Otra peculiaridad de la Navidad catalana que suele sorprender a los fuereños por su escatología son estos dos personajes que verás por todos los lados: el caganers y el Tió de Nadal. Los caganers son figuritas que se colocan en algún lugar discreto del Nacimiento porque (lo has adivinado) están aliviando sus necesidades fisiológicas, y el Tió de Nadal (“tronco de Navidad”), es literalmente un tronco de madera con carita simpática que los niños tienen la responsabilidad de cuidar, pero que también “caga” dulces si lo golpean con un palo, y por eso también se conoce como “Caga Tió”.

Los caganers suelen representar a alguna celebridad de la actualidad (incluyendo futbolistas, políticos, superhéroes, y algún papa que otro), están totalmente aprobados por las autoridades eclesiásticas, y dicen que traen buena suerte. No pierdas la oportunidad de llevarte unos cuantos a casa.

Nochevieja, Año Nuevo

 

En Barcelona se recibe al Año Nuevo con cohetes, cava, doce uvas, y alegría en cada casa y cada esquina. Muchos hoteles y restaurantes ofrecen cenas especiales de Nochevieja, y las discotecas y clubs organizan fiestas (los llamados “cotillones”, y si ese es tu plan, hay que reservar con antelación).

El lugar oficial para presenciar la cuenta atrás del año que se va es la Fuente Mágica de Monjuïc, muy cerca de la Plaza de España y colindante con el Poble Espanyol, a donde mucha gente se va después del espectáculo de la fuente para continuar con la fiesta en los bares y calles. Por otras zonas de la ciudad también encontrarás muchos bares abiertos, llenos de gente, con avenidas y plazas concurridas toda la noche (especialmente a partir de las 2AM) hasta el amanecer.

También te puedes unir a la locura del primer baño del año en la Barceloneta, si las condiciones climáticas lo permiten. Organizado por el Club Natació Atlètic-Barceloneta desde 1996, los cientos de participantes de todas las edades colaboran con una cantidad de dinero simbólica para donar a una causa social, y en masa se echan a las frías aguas del Mediterráneo, muchos de ellos disfrazados de Santa Claus. La cita es a las 12 del mediodía el 1 de enero en la playa de San Sebastián, en frente del club.

Por supuesto, también puedes interpretar la tradición libremente y meterte al mar en otro momento o en otra playa cercana. ¡No serás el único! Es una manera liberadora y vigorizante de entrar en el nuevo año. No podemos asegurar que traiga suerte, pero desde luego, la experiencia será inolvidable. (Después puedes correr a tomar un caldo caliente en algún bar de la Barceloneta.)

Cabalgata de los Reyes Magos (¡y las roscas!)

 

A Barcelona los Reyes llegan en barco al Port Vell puntualmente a las 16 horas el 5 de enero, y las autoridades de la ciudad les dan la bienvenida para después iniciar su cabalgata por las calles principales de la ciudad. No tienes que ser un niño para disfrutar del espectáculo, una oportunidad para interactuar con la gran diversidad de barceloneses (y recolectar dulces de los que los Reyes arrojan al público).

Antes de que termine el día 5, y sobre todo si eres goloso, aprovecha para comprar una rosca de Reyes (“tortell de Reis” en catalán) que proliferan en todas las pastelerías de la ciudad. Prueba las de La Colmena, donde también fabrican unos famosos caramelos de miel, o aventúrate al barrio más fino de la ciudad y visita la legendaria pastelería Foix de Sarrià. Así, el día 6 podrás dar cierre oficial a la temporada navideña como se merece: acompañando el café de la mañana con un buen pedazo de rosca. Si te toca la figurita, te podrás poner la corona.

En resumen...

 

Si viajas a Barcelona en Navidad te encontrarás con una ciudad súper animada, pero sin tantos turistas como en verano. Haz reservaciones en restaurantes y atracciones sin problemas, y disfruta de la ciudad en uno de sus mejores momentos para ver exposiciones y asistir a conciertos y eventos culturales. En nuestro blog tenemos más ideas para que sepas qué hacer en Barcelona en cualquier época del año, por si necesitas más inspiración.

¡Empaca tu traje de baño para participar en una de las tradiciones más locas de Barcelona! Y no te olvides también de incluir en tu lista uno de los dos pases que Go City te ofrece para explorar Barcelona. Además de las principales, nuestra lista de atracciones también incluye experiencias y lugares que tal vez no se te hubiera ocurrido visitar.

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

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Montserrat, Barcelona: una guía esencial

Unas vacaciones en Barcelona no tienen por qué ser cien por cien urbanas. Si te gustan las montañas, aprovecha para visitar Montserrat, el macizo rocoso donde se ubica el santuario de la virgen del mismo nombre, que los catalanes llaman cariñosamente La Moreneta. Las impresionantes vistas, los edificios religiosos y las oportunidades de unas buenas caminatas son el nombre del juego. Así que ponte tus botas de montaña, lleva mucha agua y prepárate para escalar. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre Montserrat: cómo llegar, qué vas a encontrar allí y por qué es uno de los destinos más bellos de Barcelona. ¡Que lo disfrutes! Incluimos: Qué es Montserrat Por qué deberías visitar Montserrat Cómo llegar a Montserrat desde Barcelona Qué hacer en Montserrat ¿Qué es Monsterrat? Tal vez nos estás leyendo desde España, en cuyo caso Montserrat no necesita presentación. Pero si nos lees desde más allá de las fronteras nacionales, tienes que saber que Montserrat es mucho más que un bonito nombre de mujer. Montserrat es un macizo montañoso a unos 60 km de Barcelona (en coche se llega aproximadamente en una hora). Su nombre quiere decir “monte serrado”, y cuando lo veas comprenderás por qué se llama así. Sus formas caprichosas y sus picos serrados le otorgan una belleza peculiar. Es un lugar muy especial para los catalanes porque allí habita la patrona de la región autónoma de Cataluña, la Virgen de Montserrat, a quien se celebra el día 27 de abril. La Moreneta es una figura del siglo XII tallada en madera blanca de álamo, muy bonita y no muy alta (95 cm). A través de los siglos, el barniz de la imagen se oscureció (y por eso la llaman “morenita”). En la montaña hay dos monasterios benedictinos en funcionamiento, uno de hombres y otro de mujeres. El más grande y famoso es el de los monjes, que es donde se encuentra el santuario de la virgen. ¿Por qué visitar Montserrat? Tanto si eres religioso como si no, las vistas desde la cima de Montserrat son insuperables. Situada en medio de una región relativamente plana, la montaña se eleva solitaria hasta casi los 1,000 metros sobre el nivel del mar. En los días despejados, se pueden apreciar kilómetros y kilómetros del territorio circundante, incluyendo el perfil de Barcelona y un cachito del Mediterráneo. Es realmente impresionante, y si te gusta tomar fotos, aquí te vas a dar un banquete. Si practicas el senderismo habitualmente y quieres sudar, no dudes en subir a pie. No es la forma más fácil de llegar a la cima, pero es la más gratificante. Sin embargo, con sus vertiginosos 1,000 metros de altura, hay que ir bien preparado para subirla. Unas botas de monte, mucha agua y un mapa te vendrán muy bien. Cómo llegar a Montserrat desde Barcelona Suponiendo que te estés alojando en el centro de Barcelona, hay varias formas de llegar a Montserrat. En primer lugar, puedes alquilar un coche y hacer el viaje de una hora a tu ritmo. Es bastante fácil. Otra manera sencilla de llegar es apuntarte a una excursión en autobús que te lleva desde la Plaza de Cataluña hasta el santuario, y que te deja suficiente tiempo para explorarla a tu propio ritmo (no es un tour guiado). También puedes hacer el viaje en tren. Tomas la línea R5 desde Placa Espanya hasta Monistrol de Montserrat, un trayecto de una hora. Después tienes que transbordar al Tren Cremallera (es verde, no tiene pérdida), y ese te deja en la misma cima. Los montañeros más veteranos suelen tomar el tren hasta Monistrol de Montserrat y caminar por los sinuosos senderos hasta la cima de la montaña. Es una caminata de media hora más o menos, pero por la inclinación de la subida te parecerá que has caminado mucho más. ¡No te olvides de desayunar bien antes de empezar la excursión! Por último, la manera más divertida de subir tal vez sea en teleférico. Para tomarlo, y si vas en el tren desde Barcelona, te tienes que bajar una parada antes de Monistrol, en Aeri de Montserrat. Si no sufres de vértigo, las vistas desde el teleférico son muy impresionantes. Qué hacer en Montserrat De cualquier forma en la que logres llegar, una vez allí encontrarás muchas cosas que hacer en Montserrat. Empecemos por las vistas. Oh, las vistas: suaves ondulaciones de colinas, cultivos, la metrópolis catalana de Barcelona en la distancia, y el impresionante cielo azul que se une a la cima de los lejanos Pirineos. (Esperamos que escojas un día despejado.) Santa María de Montserrat se llama la abadía benedictina que atrae a muchos peregrinos de los alrededores y que se empezó a construir por ahí del lejano siglo X. Puedes entrar a visitarla, aunque, dada su popularidad, es posible que tengas que esperar algún tiempo en la fila (a menos que llegues temprano). Aquí es donde se encuentra la capilla que alberga la imagen de la Virgen. También puede visitar el Museo de Montserrat, inaugurado a principios del siglo XX. En su interior aprenderás todo sobre la historia de la montaña, descubrirás artefactos de culturas antiguas y disfrutarás de obras de arte de la talla de Dalí y Monet. Junto al museo, encontrarás el restaurante Mirador, donde sirven comidas de menú fijo a un precio muy razonable. Justo al lado del restaurante encontrarás la Escalera del Cielo, una escultura impresionante para fotografiar. Este conjunto de nueve bloques de hormigón asciende hacia el cielo como una escalera (de ahí su nombre), y representa la subida que hacen los peregrinos para llegar a este lugar sagrado, así como su eventual ascenso al cielo. Y no, no se puede subir a ella. Está rodeada de una valla para evitar que los aspirantes a santo caigan al vacío. Otra caminata bonita es la de la capilla de la Santa Cova, un hermoso lugar sagrado construido en la montaña que se encuentra a media hora caminando desde el monasterio. La leyenda dice que es aquí donde apareció la virgen en el año 880. La capilla, construida entre 1691 y 1704, parece parte del acantilado vertical al que se aferra. Desde la capilla, puedes rodear la montaña hasta llegar a otro de los lugares más emblemáticos de Montserrat: la Cruz de Sant Miquel. Este imponente monumento a la cristiandad también tiene unas vistas magníficas, así que saca tu cámara. Si quieres subir más alto, deja atrás los caminos trillados e intenta ascender a Sant Jeroni. A 1,236 metros, es el pico más alto de Montserrat, así que no es una hazaña menor. Si esta idea te mueve, ve a la estación del funicular de Sant Joan, sube la escalera hasta el mirador, ¡y empieza la subida! Desde allí te llevará aproximadamente una hora llegar a la cima. La subida es sencilla (en algunos tramos hay escaleras), y desde allí podrás ver toda Cataluña a tus pies, incluyendo los Pirineos a 100 km de distancia. ¡Es muy impresionante! Y esto es todo lo que necesitas saber sobre Montserrat. ¿Buscas más diversión en Barcelona? Tenemos montones de artículos sobre lo mejor de la ciudad, desde las playas hasta los museos y mucha información más para que puedas planear tu viaje y aprovechar tu tiempo al máximo.
Anna Rivero
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Teleféricos de Barcelona: Montjuïc y Port Vell. Horarios y precios

¿Vas en busca de las mejores vistas de Barcelona y te apetece algo más emocionante que un mirador? Tenemos justo lo que necesitas: un teleférico. Bueno, en realidad dos. No todo el mundo sabe que en Barcelona hay dos teleféricos diferentes, uno con las cabinas rojas y el otro, plateadas. Cada uno recorre una ruta diferente y ambos son realmente increíbles. A continuación, te contamos todos los detalles. ¿En qué se diferencian los teleféricos de Barcelona? Lo primero es lo primero. No hay que confundir el Transbordador Aeri del Port (o Teleférico del Puerto de Barcelona) con el Teleférico de Montjuïc. El Teleférico del Puerto recorre alrededor de kilómetro y medio sobre Port Vell, el antiguo puerto de Barcelona, y llega hasta la ladera de la montaña de Montjuïc. El Teleférico de Montjuïc, sin embargo, hace un recorrido más corto. Sus cabinas, más modernas y algo más pequeñas, parten de la ladera de la montaña de Montjuïc y llegan hasta la cima. Si viajas con niños, también descubrirás diferencias entre los dos teleféricos, el Teleférico del Puerto no tiene precios reducidos para los más pequeños. El de Montjuïc, sin embargo, cuenta con precios reducidos hasta los 12 años y los menores de cuatro años suben gratis. Otra diferencia importante entre ambos es que el Teleférico del Puerto, al ser más antiguo, no está adaptado para recibir a visitantes en silla de ruedas. El Teleférico de Monjuïc sí es accesible para sillas de ruedas. Teleférico del Puerto, Port Vell Basta con mirar hacia arriba desde la zona del puerto para divisar las cabinas rojas y blancas del Transbordador Aeri del Port atravesando el horizonte de la ciudad. Estos grandes teleféricos tradicionales, diseñados en origen para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, se han convertido en todo un icono de la ciudad, aunque quizás no sean los más adecuados si te dan un poco de respeto las alturas. ¿Cómo llegar al Teleférico del Puerto? Si te decides a probarlo, solo tienes que tomar la línea 4 de metro hasta la Barceloneta, desde allí solo hay que caminar un poco hasta la estación base del teleférico. Durante los meses de verano, es conveniente reservar con antelación, ya que las colas pueden ser bastante largas. En invierno, sin embargo, es posible que algunos días no haya servicio debido al mal tiempo, por lo que puede que sea mejor esperar a estar en Barcelona para reservar. El teleférico abre hasta las 20:00 durante los meses de verano, y se puede comprar tanto billete solo de ida como de ida y vuelta. Recuerda que el Teleférico del Puerto no es accesible para sillas de ruedas. ¿Qué se ve desde el Teleférico del Puerto? Al llegar, tendrás que hacer cola para subir hasta lo más alto de una torre metálica de 75 metros de altura, la Torre Sant Sebastián. Si te apetece vivir una experiencia gastronómica de 360o, tal vez te interese reservar mesa en Torre d'Alta Mar, el restaurante gourmet de cocina mediterránea situado en la cima de la torre. Durante la Guerra Civil española, la Torre de San Sebastián se utilizó como torre defensiva, por lo que el teleférico dejó de funcionar y se retiraron los cables. Afortunadamente, volvieron a instalarlo en 1963 y en la década de los 90, se hicieron trabajos de renovación. Por lo que esta emblemática reliquia está hoy en perfecta forma para hacernos volar. Tras el escalofrío inicial cuando la cabina se pone en marcha, tu valentía se verá recompensada con unas vistas impresionantes tanto del puerto como de la ciudad. Sobrevolarás el puerto viejo (Port Vell), podrás admirar los lujosos yates y los enormes cruceros del puerto deportivo y avistarás algunos de los principales lugares de interés de la ciudad, como la Sagrada Familia o las Ramblas. ¿Hasta dónde llega el Teleférico del Puerto? El viaje, de alrededor de un kilómetro y medio de largo, dura unos 10 minutos. Prepárate para el estruendo a mitad de camino cuando la cabina atraviese la torre central, la Torre de Jaume I. Las cabinas del Teleférico del Puerto no tienen asientos, por lo que sus ocupantes van de pie a lo largo del recorrido. Aprovecha para moverte por la cabina para asomarte por las diferentes ventanas y disfrutar de las vistas en todas direcciones. La ruta termina en la Estación de Miramar, un auténtico aterrizaje entre flores, ya que se encuentra en los Jardines de Miramar de Montjuïc, un lugar encantador en el que terminar de disfrutar de las vistas desde tierra firme. Aprovecha para explorar el precioso Jardín Botánico o para relajarte tomando algo en la terraza del lujoso Hotel Miramar. Explora también las pintorescas calles del Poble Espanyol, un espacio que combina historia y cultura recreando los distintos estilos arquitectónicos españoles. En esta especie de país en miniatura encontrarás también multitud de talleres artesanales, tiendas y restaurantes. Y lo mejor de todo es que si te has quedado con ganas de seguir volando, solo tienes que caminar cinco minutos para llegar a la estación base del Teleférico de Montjuïc. Teleférico de Montjuïc El Telèferic de Montjuïc se introdujo en los años 70 para ofrecer a los visitantes otra forma de llegar a la cima de la montaña. Hoy en día, sus renovadas y modernas cabinas, con capacidad para ocho personas y accesibles para sillas de ruedas, permiten subir cómodamente los 100 metros de desnivel. ¿Cómo llegar al Teleférico de Montjuïc? Si has decidido probar los dos teleféricos en el mismo día, lo mejor es que empieces con un viaje de ida en el Teleférico del Puerto, ya que su estación final está a solo unos minutos andando de la estación base del Teleférico de Montjuïc. Si vas directamente desde el centro, la forma más fácil de llegar a la estación base del Teleférico de Montjuïc es tomar el metro hasta la estación Paral-lel (líneas 2 y 3) y allí tomar el Funicular de Montjuïc. También se puede llegar en el autobús turístico de Barcelona o en los autobuses de las líneas 50 y 55. El Teleférico de Montjuïc está abierto hasta las 21:00 en temporada alta y es fácil reservar online tanto billetes de ida como de ida y vuelta. ¿Qué ver en Montjuïc? Desde la estación base del Parque de Montjuïc se puede llegar fácilmente al Estadio Olímpico, que acogió los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Además de explorar el Poble Espanyol y los preciosos Jardines de Miramar, no te pierdas la Fundación Joan Miró, que expone obras del famoso artista catalán. ¿Hasta dónde llega el Teleférico de Montjuïc? El viaje en el Teleférico de Montjuïc dura unos cinco minutos y te lleva sobre las copas de los árboles directamente hasta la cima de la montaña. Descubrirás el Castillo de Montjuïc, una antigua fortaleza y prisión, reconvertida en Museo Militar. Una vez arriba, tal vez te apetezca tomarte algo mientras disfrutas de las vistas en la terraza Martinez; son especialistas en marisco y paella, de modo que tal vez sea el momento de recuperar fuerzas con lo mejor de la dieta mediterránea. En el camino de descenso, puedes detenerte en los Jardines del Mirador del Alcalde y asomarte a sus terrazas para disfrutar de las que quizá sean las vistas más impresionantes de la ciudad, del puerto y del apacible mar Mediterráneo. Palau Nacional y Fuente Mágica de Barcelona Cuando sientas que has disfrutado suficiente de las vistas, dirígete al Palau Nacional, sede del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). Eso sí, organízate bien para asegurarte de llegar a la base de Montjuïc (en teleférico o paseando) a tiempo para disfrutar de una de las atracciones turísticas más famosas de Barcelona: la Fuente Mágica. Déjate sorprender por este espectáculo luminoso y sonoro que comienzan al anochecer y tiene lugar cada media hora. Ahorra en Barcelona con Go City® Seguro que a estas alturas tienes las ganas de ir a Barcelona por las nubes. Si quieres seguir descubriendo planes increíbles en la ciudad solo tienes que consultar las ventajas de Go City® en Barcelona. No solo descubrirás montones de atracciones, también averiguarás cómo ahorrar en todas ellas. ¡Prepárate a volar!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

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