Cómo moverse en París: una guía del transporte público

Te contamos todo lo que necesitas saber para moverte por París como si llevaras en la ciudad toda la vida. Consejo número 1: olvídate del coche y disfruta del transporte público. Por suerte, París está muy bien comunicada, tienes metro, autobús, tren, tranvía, taxi, bici... ¡Tú decides la ruta!

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024
Parada de metro modernista de París. Guía de los medios de transporte en París.

Ya tienes tus billetes de avión, tu alojamiento, tu lista de lugares que quieres visitar... Ahora necesitas saber cómo moverte por París, y has llegado al lugar adecuado para averiguarlo. ¿Qué transporte utilizar en París?

En primer lugar, a no ser que seas masoquista, no alquiles un auto para moverte por París. Aparte de que las calles están muy (muy, muy) congestionadas y de que las plazas de estacionamiento son tan caras como escasas, la ciudad cuenta con una red de transporte público eficaz, asequible y segura.

Sigue leyendo nuestro blog para descubrir todo sobre los metros y autobuses de la capital, sin olvidar el nuevo aliado de los parisinos, la bicicleta, además de un par de formas inusuales de descubrir la ciudad.

Image of Sign, Symbol, Road Sign, Leaf, Mailbox,

París en metro

El metro de París, con sus más de 300 estaciones, es uno de los más densos del mundo. Así que nunca estarás lejos de una parada de metro. Hay 14 líneas, y cada una está marcada en el mapa con un color diferente, por lo que encontrar el camino es casi un juego de niños. Como en muchos sistemas de metro, la dirección está marcada por la última estación de la línea.

¿Cómo se paga el transporte público en París? Los billetes se compran en cualquier estación, ya sea en las máquinas expendedoras o en lugares autorizados. Si compras un paquete de 10 billetes, ahorrarás algo de dinero y podrás usarlo entre las personas que quieras. Son billetitos de cartulina que tienes que introducir en la entrada de la estación; guarda tu billete hasta el final del viaje porque las inspecciones dentro de los trenes son frecuentes. Cuando salgas, recuerda tirar tu billete o meterlo en un lugar diferente al de los billetes sin usar. ¡Es muy fácil confundirse!

La línea 1, de color amarillo, da servicio a numerosas atracciones turísticas, desde el Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Bastilla, pasando por los Campos Elíseos, el Louvre y el Jardín de las Tullerías. La línea 4, de color rosa, también te será muy útil, ya que conecta tres de las principales estaciones parisinas, la de Montparnasse en el sur, y las de Norte y Este.

Image of City, Metropolis, Urban, Office Building, Cityscape, Railway, Train, Person, Car,

Pero nuestra favorita es la línea 6, en verde claro en el mapa, ya que tiene una parte exterior desde donde puedes disfrutar de unas magníficas vistas de París. No te pierdas la sección entre las estaciones de Trocadero y La Motte-Piquet, que pasa por encima del Sena justo delante de la Torre Eiffel, así que ten tu cámara lista.

Image of Adult, Male, Man, Person, Handbag, Boarding,

El “Réseau Express Régional”, o RER, es el sistema regional de trenes de cercanías. Aunque la mayoría de los turistas no lo usan, si te interesa conocer los castillos y palacios de los alrededores parisinos como Versalles, Saint-Germain-en-Laye o Malmaison, esta es la mejor forma de llegar a ellos.

Image of Head, Person, Face, Female, Girl, Teen, Happy, Boy, Child, Male, Selfie, Train,

Aquí dejamos algunos datos interesantes del metro de París para los más curiosos:

  • La primera línea de metro parisina se inauguró el 19 de julio de 1900, con motivo de la Exposición Universal. Unía Porte Maillot y Porte de Vincennes en 27 minutos, y es la antecesora de la actual línea 1.
  • La línea más corta es la 3bis, con solo 4 estaciones (Gambetta, Pelleport, Saint-Fargeau y Porte des Lilas).
  • Châtelet es la estación de metro más grande del mundo. En hora punta, pueden pasar por ella hasta 120 trenes por hora.
  • La estación de Abbesses es la más profunda de la red: los andenes tienen más de 30 metros de profundidad.
  • El metro de París es casi un museo: hay reproducciones de estatuas egipcias en la estación Louvre-Rivoli (línea 1), Art Decó en Pelleport (línea 3bis) y Vaneau (línea 10), la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en las paredes de la estación Concorde (líneas 1-8-12-13). Así que haz una pausa en tu trayecto, y disfruta de las vistas.
Image of Chair, Furniture, Bicycle, Vehicle, Person, Indoors, Lounge,

París en autobús

Además de la red de metro, París cuenta con una red de autobuses muy extensa y completa. Es ideal para los que quieran desplazarse admirando las calles de la ciudad, o para los que prefieren evitar las multitudes del metro, ya que los autobuses suelen estar menos concurridos que el metro. Por ejemplo, si viajas con bebés en carriola o con alguien que va en silla de ruedas, el autobús es una gran opción.

Como circulan por carriles especiales, el tráfico parisino les afecta poco, pero aun así, desplazarse en autobús lleva más tiempo que hacerlo en metro.

El metro de París se detiene alrededor de la 1 de la madrugada y los autobuses toman el relevo. Así, los noctámbulos pueden llegar a sus casas en uno de los muchos Noctiliens que circulan durante toda la noche en la capital hasta que se reanudan los servicios normales de autobuses y metro, entre las 5.30 y las 6 de la mañana.

Ten en cuenta esta pequeña peculiaridad de los autobuses parisinos: no se pueden comprar los billetes al subir al autobús, hay que comprarlos de antemano. Son los mismos billetes y tarjetas que para los metros.

Image of Vehicle, Adult, Female, Person, Woman, Machine, Wheel,

París en bicicleta

Por último, la red de carriles bici de París está muy bien desarrollada y crece cada año. Varios carriles para bici siguen las principales líneas de metro y permiten descongestionar las estaciones con más tráfico.

Por ejemplo, puedes tomar el carril para bici de Bastilla-La Défense a través de la rue de Rivoli, que es mucho más agradable ahora que se ha liberado del tráfico y se usa exclusivamente por bicicletas, autobuses y taxis. Sigue más o menos la misma ruta que la línea 1 del metro.

También puedes recorrer en bicicleta todos los muelles del Sena. Para los más deportistas, ésta puede ser la forma ideal de descubrir la ciudad.

El servicio de bicicletas públicas de París se llama Vélib'. Hay muchas terminales y las verás por todas partes en la capital. Hay dos tipos: bicicletas tradicionales (verdes) y bicicletas eléctricas (azules). Puedes tomar una directamente en la terminal con tu tarjeta de crédito, o suscribirte gratuitamente en la aplicación y pagar por un pase de 24 horas, o uno de tres días.

Image of

Taxis y Uber en París

Puede que sean caros en comparación con otras formas de moverse por París, pero los taxis tienen su utilidad. Por un lado, podrás encontrar un taxi a cualquier hora del día o de la noche, así que son prácticos para llegar al aeropuerto si tienes un vuelo temprano.

Los taxis se pueden parar en la calle o en cualquiera de las 500 paradas oficiales que hay en la ciudad. Los taxis desocupados tienen una luz verde en la parte superior, pero no pueden recoger pasajeros a menos de 50 metros de una parada de taxis.

No te recomendamos llamar a un radiotaxi. A no ser que hables perfectamente el francés, no sólo tendrás que lidiar con el problema del idioma, sino que las tarifas comienzan a partir del momento en que el conductor se dirige a recogerte.

Un problema adicional al utilizar los taxis en París es el tráfico. Las tarifas se calculan por kilómetro recorrido más un cargo inicial equivalente a recorrer unos dos kilómetros. Pero estar atrapado en un atasco de tráfico no es manera ideal de pasar tus vacaciones.

Hay que pagar en efectivo: no todos los vehículos aceptan pagos con tarjeta. La propina del 10% es de rigor si quieres evitar malas caras.

Uber es otra opción. Lyft no opera en Francia por el momento. Pero debido a las condiciones de licencia de Uber en París, la diferencia de precio es mínima, así que la única razón para recurrir a Uber es que no encuentres un taxi convencional.

Image of Bus, Vehicle, Person, Tour Bus,

Más maneras de transportase por París

Algo que siempre recomendamos a todos nuestros lectores en todas las ciudades es subirse al autobús turístico hop-on hop-off el primer día. Es una manera estupenda de hacerse una idea general del mapa de la ciudad, y puedes subir y bajar tantas veces como quieras en las paradas de las rutas y aprovechar para tachar alguno de los lugares de interés de tu lista.

Los famosos barcos, los “bateaux-mouches”, atraviesan el Sena de un extremo a otro. Un crucero es otra forma ideal de echar un primer vistazo a París, o de organizar una velada romántica.

También puedes ver la capital desde un globo aerostático (Parc André Citroën, distrito 14), o en el trenecito que recorre Montmartre (con salida en la Place Blanche o en la Place du Tertre).

Y por supuesto, la mejor manera de recorrer la ciudad siempre será la más barata y sencilla: tus propios pies. Si puedes caminar, hazlo, y encontrarás lugares que no están en ninguna guía turística.

Image of Person, Walking, Coat, Pedestrian, Path, Female, Girl, Teen, Adult, Woman, Hand,

Ahora ya tienes todos los datos que necesitas para moverte por París como un profesional. Solo te falta hacer tus maletas y elegir uno de los dos pases de Go City para disfrutar de todo lo que París ofrece de una manera súper cómoda y, además, ahorrando considerablemente en las entradas a las principales atracciones turísticas de la ciudad. Bon voyage !

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

Seguir leyendo

A toddler enjoys a snow shower in Paris in January
Blog

París en enero: consejos de viaje para disfrutar la ciudad

Tras las fiestas de fin de año, una relativa calma regresa a París en enero. Decimos relativa porque después de todo, París es una de las grandes capitales del mundo, y como tal, siempre está en movimiento. Si eliges viajar a París en enero, no solo te encontrarás con las temperaturas más bajas del año (junto con febrero), sino también con los precios más económicos para visitantes (vuelos y alojamiento). Es la mejor época para pasear por la ciudad sin turistas, y para entrar a los grandes museos y monumentos que en otras épocas del año están realmente atascados. Y en realidad, para combatir el frío lo único que necesitas es ropa invernal adecuada. ¿Y qué mejor lugar para agenciarse con un buen abrigo que la capital mundial de la moda, en la época de rebajas? Sigue leyendo y toma nota de nuestras recomendaciones que incluyen una pequeña agenda de eventos parisinos durante el mes de enero. Año Nuevo en París Si tu viaje empieza a principios de mes, podrás vivir la llegada del Año Nuevo en París. Las calles se animan con gente celebrando en plazas, bares y clubs nocturnos. El metro funciona toda la noche, pero ten en cuenta que justo después de la media noche puede llenarse demasiado. Los fuegos artificiales de Nochevieja se lanzan desde el Arco del Triunfo, y como los Campos Elíseos están cerrados a los coches para la ocasión, es desde donde mejor se ven. Si quieres evitar las multitudes, tienes que ser previsor y reservar mesa en un restaurante con vistas (qué tal la Torre Eiffel, por ejemplo), o un lugar en un crucero por el Sena. Los cabarets de Montmartre organizan espectáculos y fiestas especiales de Nochevieja con cena, espectáculo y baile. Sobra decir que los precios son elevados, pero si te lo puedes permitir es una excelente forma de empezar el año en París. El 1 de enero es un día festivo y la mayoría de las tiendas, restaurantes y cafés estarán cerrados. Pero si no te pasaste de lanza la noche anterior (o tal vez viajas con niños), puedes asistir al gran desfile de Año Nuevo a lo largo de los Campos Elíseos, que empieza a las 13:00 horas. Los Reyes Magos En Francia el día de los Reyes Magos no es festivo como en muchos países de habla hispana, pero sí tienen una tradición golosa similar a la de nuestra rosca. En Francia la rosca se convierte en tarta de almendras: la famosa Galette des Rois, que verás en muchas de las pastelerías parisinas alrededor del 5 y el 6 de enero. Al que le toque la figurita se le nombra rey o reina por un día (por eso las tartas se venden acompañadas de una corona de cartulina). Pero hay un lugar en París a donde sí llegan los tres Reyes Magos: ¡Disneyland! Cada cinco de enero, el parque de atracciones organiza un evento especial para los niños de habla hispana, con juegos, comida, globos y por supuesto, el encuentro con Melchor, Gaspar y Baltasar para que les puedan entregar su carta en persona. ¡Rebajas! Estás en uno de los centros mundiales de la moda —algunos dirían que en EL centro—, así que sería una oportunidad perdida no aprovechar las rebajas de enero para comprarte “algo”, aunque sea un recuerdito. Además, aunque no quieras comprar nada, los edificios de los grandes almacenes parisinos son dignos de ver, verdaderos monumentos y símbolos de la ciudad. Probablemente el más famoso es el de las Galerías Lafayette, con su enorme domo acristalado (¡1,000 metros cuadrados!) al estilo Art Nouveau y construido en 1912. Los otros grandes almacenes de alcurnia en París son Le Bon Marché, el Bazar de l’Hôtel de Ville, y el Printemps Haussmann, cada uno con su propia personalidad, y con una feroz competencia entre ellos. También puedes explorar los establecimientos comerciales que animan los pasajes cubiertos de París, como el Passage Verdeau, con sus tiendas de antigüedades y librerías de segunda mano, o la muy elegante Galerie Vivienne, donde las tiendas de prêt-à-porter y de diseño de interiores se codean con agradables cafés. Y si lo tuyo es el vintage, no te pierdas las tiendas de Kilo-Shop, con varias sucursales en París. Como su nombre lo indica, la ropa aquí se vende por peso. ¡La opción más ecológica de adquirir buena ropa es también la más económica! Entra en calor en un café Después de las celebraciones de fin de año, la ciudad vuelve a ponerse en marcha poco a poco y se prepara para aguantar el resto del invierno. Para combatir el frío, ve a uno de los muchos cafés de la capital. Forman parte del ambiente de la ciudad y, tanto en verano como en invierno, las terrazas suelen estar llenas de gente. Cada café tiene su propio ambiente y sus propios clientes, y están abiertos desde temprano hasta bien entrada la noche. Puedes ir a tomar el café a primera hora de la tarde o un vino a primera hora de la noche, pero nuestro momento predilecto es la mañana, cuando la gente está fresca y con la energía de comenzar un nuevo día. Tómate tu tiempo y saborear el desayuno clásico (baguette, mermelada y mantequilla —salada, por favor—, zumo de naranja recién exprimido y un café o un té), y disfruta observando a los parisinos: su forma de vestir, de dirigirse unos a otros, el sonido del francés hablado a toda velocidad... Cosas tan deliciosas como un croissant crujiente mojado en un café con leche. Uno de nuestros establecimientos favoritos es el Café Louise, situado en el barrio de Saint-Germain-des-Prés. Sus vecinos literarios, el Café de Flore y el Deux Magots, fueron la guarida de muchos artistas y escritores... ¿serás tú el próximo en fijar tu residencia allí? Eventos en París en enero Nunca hay tiempo para aburrirse en París: incluso después de haber tachado todas las atracciones principales de la lista, siempre hay algo interesante sucediendo. Los eventos de enero suelen incluir el festival de cine organizado a finales de mes por la revista de televisión, radio y cine Télérama, en el que una selección de películas hecha por los editores se proyecta en diferentes salas de cine a un precio de súper descuento (y si te compras un pase es mucho más económico aun). Enero es también el mes de Nuits de la Lecture, una serie de eventos literarios con presencia de autores; el festival de danza Faits d’Hiver, y la gran expo Paris Maison & Object, que, aunque no seas un profesional de la industria, seguramente podrás disfrutar paseando entre stands con lo más puntero en diseño industrial y de objetos. El tiempo en París: enero París es una ciudad hermosa en cualquier época del año, pero en enero puede ser un poco fría y húmeda. Durante este mes, las temperaturas oscilan entre los 2°C y los 8°C, con días cortos y nublados. A menudo, hay lluvias ligeras y nieblas frecuentes, lo que puede afectar la visibilidad y hacer que la ciudad se sienta aún más fría. A pesar del clima, enero es un buen momento para visitar París, ya que la ciudad es menos concurrida y los precios son más bajos que en los meses de verano. ¿Qué ropa llevar a París en enero? Es importante llevar ropa abrigada y a prueba de agua para hacer frente al clima frío y húmedo de la ciudad en este mes. Se recomienda llevar un abrigo grueso, bufanda, gorro y guantes, así como también zapatos cómodos y resistentes al agua para caminar por las calles mojadas. También es útil llevar varias capas de ropa para adaptarse a los cambios de temperatura, ya que a menudo se siente más cálido en lugares interiores que en el exterior. Además, puede ser útil llevar un paraguas compacto para protegerse de la lluvia frecuente de enero en París. En resumen... ¿Por qué no venir a París en enero? Podrás sentir la ciudad en su momento más íntimo y tranquilo, sin demasiados turistas, y con las calles iluminadas tan bellas que no te importará que las noches sean aún largas. Descubrirás cómo resguardarte del frío como un auténtico parisino, con un café y un buen abrigo en la terraza de un café. Con un poco de suerte, igual te tocan días de sol, iluminados con esa luz difusa del invierno que envuelve todo en un brillo mágico. Época de rebajas, de grandes exposiciones y de los primeros eventos culturales de la agenda anual, enero en París nos parece una idea excelente. No olvides de ir preparado con uno de los dos pases que Go City ofrece para que puedas ahorrar en los precios de las entradas a las atracciones principales de París. ¡Vas a necesitar todo tu presupuesto para gastar en las rebajas!
Anna Rivero
Alexander III Bridge over the Seine lit up at nightfall
Blog

Cosas gratis que hacer en París

No nos sorprende que estés leyendo este artículo: París es una de las ciudades más caras de Europa para los visitantes. Entre el transporte, comidas, desayunos y cenas, y las entradas a las atracciones y museos, el dinero vuela, y eso sin contar con la tentación de comprar en las magníficas tiendas de la ciudad. Pero también hay cosas gratis que hacer en París, así que si quieres ahorrar, sigue con nosotros otro ratito y toma nota. Recorre los espacios verdes de París Más allá de su carácter urbano, París es también una ciudad en la que la naturaleza tiene un lugar propio. El río Sena atraviesa la ciudad, y sus orillas ofrecen paseos muy agradables, sobre todo cuando hace buen tiempo. Vaga sin rumbo en el Barrio Latino, o en las islas —Ile Saint-Louis y Ile de la Cité— para observar la vida en las riberas del río. Los muelles del Sena están muy animados, sobre todo por las tardes y los fines de semana, y son el lugar ideal si buscas actividades gratuitas: a menudo hay músicos que tocan al aire libre. Si quieres un poco de paz y tranquilidad después de recorrer las calles de la capital, hay nada menos que 450 espacios verdes en París, y cada uno tiene su propio carácter. Desde el elegante Jardin du Luxembourg hasta el familiar Parc Montsouris, pasando por el moderno Parc de Belleville o el deportivo Bois de Boulogne, la exploración de los parques y jardines de París podría mantenerte ocupado durante semanas. Y hay algunos muy novedosos: por ejemplo, el Parc des Buttes-Chaumont, cuyo diseño imita un paisaje montañoso. Puedes trepar por las rocas, pasear al lado de un lago e incluso ver una cascada. La Coulée Verte es otra joya: este paseo de casi cinco kilómetros sigue una antigua línea de ferrocarril y serpentea elevado entre edificios parisinos. Paseo temático: arquitectura Art-Decó Este primer consejo puede parecer sencillo y básico, y sin embargo es LA mejor manera de descubrir París y empaparse del inimitable ambiente de la capital: pasear por las calles, mirar hacia arriba y observar las fachadas de los edificios, perderse y encontrar el camino de vuelta, y todo esto es gratis. Por supuesto, pasarás por los monumentos emblemáticos, desde la Torre Eiffel hasta el Arco del Triunfo; la Catedral de Notre-Dame o la pirámide del Louvre. Pero también puedes elegir un tema, el hilo conductor de tu deriva. Te sugerimos que busques los edificios Art Decó: hay muchos en la capital, y están perfectamente integrados en el paisaje urbano. Ir en su búsqueda puede ser una auténtica caza del tesoro. Los más conocidos son el cine Grand Rex (distrito 2), el Luxor (distrito 10), el Théâtre des Champs-Elysées (distrito 8) y el Folies Bergères (distrito 9). Más Art Decó: el Hôtel de Police en el distrito 12, la Eglise Saint-Jean-Bosco (20), así como las estaciones de metro Vaneau (línea 10) y Pelleport (línea 3bis). Caminar tras las huellas del Art Decó puede ayudarte a descubrir toda la ciudad, mientras admiras estas obras tan especiales y parisinas. Montmartre Otra manera de no gastar demasiado dinero es concentrarse en un barrio y recorrer sus calles en busca de sus tesoros. En este caso, te recomendamos Montmartre. Este barrio, situado en el distrito 18, es famoso por albergar la basílica del Sacré-Coeur: el acceso a la plaza frente a la iglesia es totalmente gratuito y ofrece una vista excepcional de la ciudad. Más allá del Sacré-Coeur, las calles empedradas de Montmartre son un campo de juego con innumerables posibilidades. Busca los monumentos del barrio, como la Maison Rose que ha inspirado a muchos pintores y músicos, o encuentra la estatua del busto de la cantante Dalida, que vivió en el barrio durante mucho tiempo. Otra curiosidad de Montmartre son sus viñedos. Sí, antes de formar parte de la capital, la colina de Montmartre estaba muy lejos de París, y era una zona agrícola, un granero para la ciudad. Hoy en día quedan pocos vestigios de esta época, pero todavía hay una parcela de viñedos, que sigue produciendo unas 750 botellas cada año. La vendimia (la Fête de Vendanges), que suele tener lugar en septiembre, es ocasión de una gran fiesta en las laderas de la Butte Montmartre, y es totalmente gratuita. Si tu viaje es en septiembre, este es un evento que no te puedes perder. Eventos y museos gratuitos Dependiendo de cuándo vayas a París, seguro que habrá eventos gratuitos. Ya te hemos mencionado la Fête de Vendanges en septiembre en Montmartre, pero hay muchos otros. El 21 de junio, la Fiesta de la Música es una gran oportunidad para celebrar la llegada del verano y festejar en las calles de la capital. Muchas bandas salen a la calle para tocar sus repertorios, y la ciudad se transforma en una sala de conciertos al aire libre. El Marais y los muelles del Canal Saint-Martin son algunos de los lugares más animados de la noche. Y si te encuentras en París el 14 de julio, te tocará vivir la Fiesta Nacional de Francia. Por la mañana ve a los Campos Elíseos, donde podrá ver el tradicional desfile militar. Por la noche hay un espectáculo de fuegos artificiales desde la Torre Eiffel. El evento está muy concurrido; asegúrate de buscar un lugar adecuado con tiempo. En octubre, durante la Nuit Blanche, los museos abren sus puertas hasta altas horas de la noche, y el Louvre es gratuito el primer domingo de cada mes. También hay varios museos cuya entrada es siempre libre, como el Museo de Arte Moderno de la Villa de París, o el magnífico Museo Carnavalet (este último sobre la historia de París desde sus inicios prehístoricos). Ve al canal de Saint-Martin para admirar los grafitis y los murales de arte urbanos. Oh, y si vas en julio o agosto, no dejes de ver una peli al aire libre en el Parc de la Villette. Mira su agenda en Cinéma en Plein Air, agénciate una cobija y un picnic y disfruta la noche como un verdadero parisino. En resumen... Como ves, en París puedes pasarla en grande sin tener que gastar demasiado dinero. No todos los parisinos son millonarios; es más, la gran mayoría no lo son, y por eso cuando buscas cosas gratis que hacer en la ciudad te vas a encontrar con su lado más auténtico. En los últimos años han aparecido nuevas iniciativas y nuevos espacios culturales democráticamente gratuitos: Le Hasard ludique, Les Grands voisins y 104, por ejemplo, son lugares alternativos y comunitarios donde puedes descubrir a los artistas emergentes de la escena parisina. Y si te preocupa tu presupuesto, considera nuestros dos pases en París, el Todo Incluido y el Explorer: con ellos, Go City te ayuda a ahorrar en las entradas a las atracciones principales de la ciudad como la Torre Eiffel, la catedral de Notre Dame o el Museo del Louvre. Así que ya ves, no necesitas ser Bernard Arnaud para disfrutar al máximo de la Ciudad de las Luces. ¡Haz tu maleta ya!
Anna Rivero

¡5% de descuento, porque sí!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.