Qué hacer en 2 días en Roma

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

¿Tienes dos días para visitar Roma? No entres en pánico. Ok, tal vez dos días no son suficientes para volverse romano. Tampoco te va a dar tiempo a ver todos los grandes monumentos de Roma, ni a pasear por los caminos menos trillados y admirar las joyas escondidas en cada barrio de esta fabulosa ciudad desde donde se expandió un imperio del que todavía hoy en día sentimos la influencia.

El truco para aprovechar al máximo dos días en Roma es planear con antelación, es decir, escoger qué quieres ver antes de llegar, especialmente si viajas acompañado, ya que así evitarás perder tiempo en decidir.

A continuación, para hacerte la vida más fácil, te proponemos un itinerario con varias alternativas para cada día. Muchas de las entradas a los monumentos, tours y servicios que reseñamos aquí vienen incluidas en el Pase Explorer de Go City. Con nuestro pase, ahorrarás dinero, y aprovecharás al máximo tu tiempo.

Día 1 – Big Bus – Los principales de Roma

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Por suerte, las grandes atracciones de Roma se encuentran muy cerca unas de otras. El centro de la ciudad es compacto y está llenísimo de tesoros de la antigüedad y de todas las épocas que han ido dejando su rastro en las calles adoquinadas y plazas romanas.

Dirígete a la estación Termini y espera al autobús turístico Big Bus o el City Sightseeing Rome (las dos compañías operan la misma ruta y tu Pase Explorer te da acceso a ambos autobuses).

El servicio funciona desde las 9 de la mañana hasta las 6:30 de la tarde, y puedes bajar y subir en cualquiera de las paradas durante todo el día. Los autobuses pasan cada 10-15 minutos, y la ruta entera se completa en poco menos de dos horas. Por ejemplo, podrías darte la vuelta completa y después seguir utilizando el servicio como transporte para ir de un sitio de interés a otro.

Una opción para este primer día son los sitios arqueológicos más famosos del mundo: el Coliseo, la Colina Palatina, el Circo Máximo, el Foro, y por supuesto el Panteón. Puedes hacer un tour a tu propio ritmo con una audioguía que te llevará por el Coliseo, el Foro y la Colina Palatina y que te llevará aproximadamente dos horas.

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Después de tanta ruina, tal vez tengas ganas de pasear por algún parque y sentir la vida contemporánea de la ciudad. Te sugerimos ir directamente al parque más popular de Roma, el de Villa Panphili, y llevarte un picnic para merendar allí mismo. Si quieres unas vistas de la ciudad para tomar fotos, dirígete ya sea al Jardín de los Naranjos o al mirador del Gianicolo, ambos en la colina Janiculum, donde también se ubica el precioso Jardín Botánico (si vas en primavera, no te lo pierdas).

Para tomar algo por la noche y tal vez escuchar algo de música en directo, ve al barrio del Trastevere, donde se concentran los bares de moda de la ciudad. Para comer, te recomendamos Le Mani in Pasta para la pasta, Ai Marmi para las pizzas o Nanarella para las especialidades romanas. En cuanto a bares, prueba el San Calisto, uno de los más antiguos del barrio, el Babylon, con su impresionante colección de cócteles, o la Enoteca Ferrara, con una magnífica carta de vinos italianos.

Día 2 – El Vaticano – Los Museos Capitolinos – Tours guiados

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Ya sabemos que no te va a dar tiempo a verlo todo, pero todavía tienes un día, y un día tiene muchas horas.

Tal vez quieras visitar el Vaticano. Mucha gente viene a Roma solo para visitar el corazón palpitante del catolicismo, y no necesitas ser católico para apreciar la grandiosa arquitectura y las maravillas del arte que hay aquí. El país más pequeño del mundo tanto en territorio (menos de 50 kilómetros cuadrados) como en habitantes (unos 800) guarda una cantidad de tesoros impresionante, empezando por la gran obra maestra de Michelangelo, la Capilla Sixtina.

Alrededor del Vaticano tienes muchas opciones para comer y seguir con tu día.

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Para la tarde te proponemos varias opciones de paseos guiados por guías expertos (ojo: algunos de estos tours solo se dan en inglés). Puedes escoger entre el barrio del Trastevere, o el interesantísimo barrio judío de Roma, una de las comunidades más antiguas de judíos en el mundo.

O, si quieres seguir con el tema cristiano y no sufres claustrofobia, haz el tour de las catacumbas de Roma. Se encuentran en el Parque Regional de la Antigua Vía Apia, un espacio verde rodeado de calzadas romanas, con antiguos restos de villas y termas, y las famosas Catacumbas de San Calixto. Ten en cuenta que solo se hacen dos tours al día, el de la mañana de 9:30 a 12 horas, y el de la tarde (que es el que te proponemos), de 14 a 17 horas.

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Otra opción para tu segundo día son los Museos Capitolinos, en el mero centro de Roma. Aquí tienes tres palacios dedicados al arte antiguo (lo más “moderno” que te puedes encontrar es tal vez a Caravaggio y a Rubens). Rinde pleitesía a la famosa estatua de bronce que representa a la loba amamantando a Rómulo y Remo, y después aprovecha el resto del día para caminar por las laberínticas calles de Roma y descubrir la ciudad a tu ritmo por unas horas.

Si de pronto te encuentras en la Piazza di Sant’Eustachio, busca el café del mismo nombre y tómate un espresso a nuestra salud. Si te gusta mucho, te puedes llevar una lata de café para moler en casa. Nos lo vas a agradecer.

Algunos consejos generales para viajar a Roma

  • Reserva las entradas a las atracciones más populares como el Coliseo o los Museos Vaticanos con mucha antelación. Sobre todo, si viajas con tiempo limitado, es mejor reservar las entradas en línea (o adquirir el Pase Explorer de Go City).
  • Si vas en verano: ve a visitar los sitios arqueológicos que están a la intemperie lo más temprano que puedas. Lleva ropa ligera y cómoda, sombrero, lentes para el sol, sombrero, crema de protección solar, y un sombrero. ¿Ya lo entendiste? Vas a necesitar un sombrero. ¡Aprovecha para conocer las catacumbas! La temperatura es deliciosa bajo tierra.
  • Trae tu botella de agua reusable, no importa la estación. En Roma el agua de la llave (el grifo) es potable y de alta calidad. Además, la ciudad dispone de muchas fuentes de agua, algunas muy hermosas y antiguas; se llaman “nasoni” (narizones). Puedes bajarte una aplicación para encontrarlas o consultar la ubicación de las fuentes en una página web. ¡Hay una dentro del Foro!
  • Es una ciudad muy densa, ruidosa, y la fama de su tráfico infernal no es una leyenda. Hay que hacer como los romanos, y tomárselo con serenidad y buen humor. Pero si eres de los que cualquier ruidito te quita el sueño, te sugerimos no olvidarte de tus tapones para los oídos. Pueden salvarte la noche.
  • Lleva zapatos súper cómodos, unos que ya hayas usado y comprobado que funcionan bien. Muchas calles de Roma son de adoquines, así que olvídate de los tacones.
  • ¡Usa el transporte público! Haz un plan que incluya un viaje en metro o autobús. Es la mejor forma de cubrir largas distancias en la ciudad, y además así convives con los romanos y su vida cotidiana.
  • Por último, en el Vaticano y en muchas iglesias de la ciudad que siguen en funcionamiento, hay que respetar el código de vestimenta. No se permiten faldas ni pantalones cortos, ni gorras, ni hombros descubiertos. Así que en caso de que viajes en primavera o verano, lleva un chal ligero en el bolso para cubrirte cuando lo necesites.

En resumen...

Dos días Roma es más que suficiente para hacer un poco de turismo y visitar los grandes hits de la ciudad, conocer un par de barrios, comer delicioso, e incluso disfrutar de la vida nocturna romana.

Planea bien tu viaje, no seas demasiado ambicioso, y no olvides dejar algo de tiempo para callejear, perderte e improvisar.

Para aprovechar tu tiempo al máximo y ahorrar en las entradas a las principales atracciones de Roma, considera adquirir el Pase Explorer de Go City. ¡Dos días en Roma no tienen por qué salir tan caros! Además, si echaste tus moneditas en la fuente, no te quedará más remedio que regresar.

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

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Diez planes relajantes y tranquilos en Roma

La vida del turista es dura, lo sabemos por experiencia propia. Y Roma tiene suficientes monumentos, museos y restaurantes para mantener ocupado durante varios días al más ávido viajero. Pero ¿para qué sirven unas vacaciones si no es para relajarse? ¿dónde está la gracia de ir de un lado para otro todo el tiempo? Aléjate de las zonas turísticas más concurridas, con sus bulliciosas aglomeraciones y las bocinas de los coches a todo volumen, y descubrirás rápidamente otra cara de la Ciudad Eterna, la de las iglesias silenciosas, los picnics en la cima de las colinas y los paseos al atardecer. Sigue leyendo para descubrir nuestra selección de los 10 planes más tranquilos y relajantes que hacer en Roma... Visita el Giardino degli Aranci Este pequeño jardín es conocido entre los lugareños sobre todo por las naranjas amargas que crecen en sus árboles. Su nombre oficial es Parco Savello, pero todos los romanos lo llaman el Jardín de los naranjos. Cómprate algo dulce y un espresso para llevar, y dirígete a los bancos del parque, donde podrás ver pasar el mundo y disfrutar de los aromas cítricos del jardín. La fuente de la entrada está coronada por un rostro de mármol del siglo XVI, y la posición elevada del parque ofrece excelentes vistas de la ciudad. A un lado del jardín está la Piazza dei Cavalieri di Malta, donde una mirada a través del ojo de la cerradura de la puerta que conduce a la Villa dei Cavalieri revela la cúpula de la Basílica de San Pedro perfectamente enmarcada entre los setos del jardín. Cata de vinos Cuando estés en Roma, haz como los romanos: ¡bebe vino! Ya sea un barolo, un chianti o un valpolicella, en VinoRoma encontrarás variedades italianas interesantes y sabrosas. Sus sesiones de cata incluyen información sobre cómo se producen los vinos y los mejores acompañamientos gastronómicos para cada variedad, así como aperitivos tradicionales como los taralli (similares a los picos de pan españoles) y, por supuesto, el importantísimo trío de vinos. Además, el local está situado a tiro de piedra del Coliseo. Relájate en un spa Spa es un acrónimo del latín Salus per Aquam, lo que demuestra que los romanos prácticamente inventaron los balnearios, así que cuando se está en Roma... bueno, ya te haces una idea. Como era de esperar, en la ciudad abundan las opciones de bienestar. El QC Terme Roma es uno de los mejores: ubicado en una antigua casa de baños dentro de un yacimiento arqueológico romano, sus instalaciones terapéuticas incluyen una preciosa piscina termal al aire libre, cascadas revitalizantes, saunas, baños de sal e incluso piscinas con música subacuática. Presumiblemente, música chillout ambiental y nada de AC/DC. Hoteles de lujo como el Trilussa Palace y el Palazzo Montemartini prometen experiencias rejuvenecedoras similares. Ve a un concierto en una iglesia Roma posee algunas de las iglesias más bellas del planeta, la mayoría de ellas centenarias. Los conciertos son una magnífica manera de disfrutar de estos espacios sagrados, entre frescos medievales, vidrieras altísimas, antiguos objetos, estatuas doradas y, en ocasiones, reliquias extrañas. Ya sea un estruendoso recital de órgano, un coro dándolo todo, una orquesta clásica al completo o Los Tres Tenores, no hace falta ser religioso para vivir una experiencia realmente edificante. Paseo al atardecer El atardecer es el momento más romántico de Roma: el cielo se tiñe de naranjas, rosas, morados y rojos, y los monumentos más emblemáticos, como el Coliseo y la Fontana de Trevi, se iluminan con un estilo espectacular. Apúntate a tour a pie por algunas de los lugares más icónicos de Roma, desde la escalinata de la Plaza de España hasta el antiguo Panteón, magníficamente conservado. Tira una moneda en la Fontana de Trevi y pide un deseo, y saca fotos que te convertirán en la envidia de todos tus amigos de Instagram. Pero, sobre todo, relájate y disfruta este paseo en el que sólo te tienes que dejar llevar. Pasa el día en Villa Borghese Si quieres relajarse en Roma, lo mejor que puedes hacer es pasar un día explorando los encantos de Villa Borghese, uno de los parques más grandes de la ciudad. Un paseo por sus arbolados senderos revela impresionantes edificios y monumentos históricos, tranquilas fuentes y hectáreas de exuberantes jardines. Visita las numerosas grandes villas que salpican el recinto, incluida la que da nombre al parque y que ahora alberga la Galería Borghese, con su magnífica colección de obras de Rafael, Caravaggio, Tiziano y otros. Renta una barca para remar por el lago y contemplar de cerca el Templo de Esculapio, del siglo XVIII. O asiste a una obra de teatro en el Globe Theater, basado, por supuesto, en el teatro londinense de Shakespeare y con obras (principalmente) shakesperianas en su programación. Las obras son en italiano y la temporada del teatro va de finales de junio a principios de octubre. El café más relajante de Roma El bistró Romeow, en el barrio de Ostiense, destaca por dos razones principales: su conmovedor grupo de gatos y su simpático nombre, un juego de palabras entre “Roma” y “meow”, que es “miau” en inglés. La comida es excelente: en el restaurante ofrecen una selección de coloridos platos veganos italianos, mientras que el bistró es el lugar ideal para tomar un buen café y sabrosos pasteles caseros, acompañados del relajante sonido de varios gatos ronroneando. Con unos pasteles tan buenos que querrás pedir un segundo trozo y unos simpáticos gatitos como compañía, ¿qué puede no gustarte? Cena, monumentos, and all that jazz ¿Qué se obtiene cuando se combina el jazz en directo con una cena y un tour guiado? Nada más y nada menos que el TramJazz, una aventura musical única por las calles de Roma. Sube a bordo del Stanga 1947, un tranvía antiguo iluminado con velas que ahora es un restaurante rodante y una sala de conciertos que recorre los monumentos de la ciudad mientras tú cenas con el relajante sonido de fondo de una banda de jazz en directo. Al aperitivo le siguen tres platos, servidos mientras recorres poco a poco la metrópolis, con paradas en Villa Borghese y oportunidades fotográficas en el Coliseo y el Circo Máximo. Se trata de una experiencia única y casi onírica, tanto si eres un fan del jazz o no. Picnic en Monte Mario Justo fuera de los límites de la ciudad, y con unas vistas excepcionales de Roma, Monte Mario es la colina más alta de la ciudad, con 139 metros de altura. Por supuesto, la subida a la cima quizá no sea lo que tenías en mente cuando, buscando actividades relajantes y tranquilas en Roma, encontrarte este artículo, pero la paz y la relativa soledad que se respiran aquí arriba, junto con esas maravillosas vistas panorámicas bien merecen el esfuerzo. Llévate un picnic —burrata, pecorino, salami, y pan fresco para empezar, cannoli y una botella de barolo de postre— y túmbate sobre la hierba para dar un descanso a tus cuádriceps antes de emprender el viaje de vuelta. Un taller de pintura con comida y vino Este viaje a Roma puede ser el momento en el que por fin te atreves a tomar un pincel y explorar tu talento para la pintura. Si ya la practicas, sabrás que no hay nada más relajante que pasar un rato pintando, sobre todo si estás en buena compañía y puedes tomar unos vinos para desinhibirte y soltar la mano. Toma un taller de pintura en Roma para crear un recuerdo imborrable y, quién sabe, tal vez hasta una obra maestra. Hasta aquí nuestra lista de planes relajantes y tranquilos en Roma. Tenemos otro consejo más, y es que consideres el Pase Explorer de Go City en Roma, con el que podrás aprovechar al máximo tu tiempo y gastar lo mínimo en el costo combinado de las entradas a las atracciones principales de la Ciudad Eterna. ¡Cuéntanos cómo te fue en Instagram o Facebook, y síguenos para enterarte de nuestras promociones! (Tenemos otros pases en muchas otras ciudades del mundo. Con Go City, viajar es más fácil.)
Anna Rivero
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Roma en noviembre

Roma en noviembre se repliega un poco hacia sí misma. Se acerca el invierno, pero en la capital italiana las temperaturas siguen siendo bastante suaves y el sol es más visible que en muchas otras ciudades de Europa. Es un buen momento para viajar a la Urbe y encontrar buenas ofertas en vuelos y alojamiento, y menos gente en las filas para entrar a los grandes monumentos romanos. Si te lo estás pensando, esperamos que este artículo te persuada y te decidas de una vez por todas. Y si ya tienes tu viaje reservado, aquí encontrarás algunas ideas para ayudarte a escoger qué hacer en noviembre en esta ciudad inagotable y dinámica desde hace 3,000 años. Roma, la antigua Cuando vengas a Roma, podrás ver con sus propios ojos algunas de las maravillas de la antigüedad romana, así que aquí tienes un pequeño resumen de los lugares principales. El más famoso de todos es seguramente el Coliseo, el anfiteatro más grande del Imperio Romano. Construido en la segunda mitad del siglo I, este enorme anfiteatro podía albergar a más de 50,000 espectadores en sus 80 filas de gradas. La gente venía a ver las luchas de gladiadores y de animales salvajes, representaciones teatrales de batallas y mitos famosos y otros espectáculos públicos. A un tiro de piedra se encuentra el sitio arqueológico más importante de Roma, el Foro Romano. Este era el centro político y ceremonial de la ciudad: aquí se celebraban bodas, se organizaban fiestas y celebraciones, y se anunciaban las últimas noticias políticas; aquí también tuvo lugar la cremación del emperador Julio César. La tercera joya de la corona de la Roma antigua es el Panteón, uno de los edificios mejor conservados de aquella época. Originalmente se utilizaba para rendir culto a las deidades de la mitología: su nombre significa "todos los dioses" en griego antiguo. Su gran cúpula, de más de 43 metros de diámetro, es toda una hazaña arquitectónica, y sigue causando asombro y admiración hoy en día. Roma, la clásica Por supuesto, la antigüedad romana es solo una capa de este palimpsesto que es Roma. El arte de todas las épocas está presente en la ciudad, que después de la caída del Imperio se mantuvo como un centro cultural importante en Europa por ser sede de la Iglesia católica desde sus orígenes. La capital italiana cuenta con uno de los museos de arte más importantes del mundo, la Galería Borghese, donde se pueden admirar obras de los grandes maestros italianos, como Rafael, Caravaggio, Bernini y Canova. Merece la pena visitarlo tanto por sus colecciones como por su magnífico edificio de principios del siglo XVII y por el amplio y hermoso parque en el que está ubicado. Por último, todo aquel que venga a Roma debe ver la Fontana di Trevi: construida entre 1732 y 1762, esta fuente barroca tiene más de 26 metros de altura y es probablemente la fuente más famosa del mundo, con su imponente estatua de Neptuno domando a los hipocampos. Aquí es donde se lleva a cabo la famosa costumbre de lanzar una moneda con el brazo derecho dando la espalda a la fuente antes de irse de Roma, con la idea de que, si lo haces, seguro regresas. No pierdes nada por intentarlo. Roma contemporánea (y futurista) Para sentir el pulso de los romanos de hoy en día, nada como dar un paseo y disfrutar del clima otoñal en Villa Pamphili, el jardín público más grade de la ciudad, sobre todo durante los fines de semana. Aquí vienen los habitantes de la ciudad a caminar con sus perros, o a practicar algún deporte, o simplemente a sentarse a la sombra de uno de los magníficos pinos del jardín. El jardín y el palacio que le da nombre tienen por su puesto una larga e ilustre historia que tendrás que descubrir por ti mismo. El museo de arte contemporáneo en Roma se llama MACRO, y por supuesto está ubicado en un edificio histórico de la ciudad. Está a unos 15 minutos caminando desde la Galleria Borghese, así que puedes combinar las dos visitas en un día si así lo deseas. Otro lugar interesante es el Mattatuoio, un antiguo matadero que hoy es sede de un programa vanguardista de artes visuales y performance. Y por supuesto, está MAXXI, el Museo Nacional de Arte del Siglo XXI, donde la cosa se pone más futurista: el edificio del museo fue diseñado por la arquitecta iraní-británica Zaha Hadid, quien ganó un importante premio por ello. La institución tiene dos facetas distintas, ya que se dedica al arte y a la arquitectura, ofreciendo un programa de eventos y exposiciones en ambas disciplinas. Eventos de noviembre en Roma Día de Todos los Santos Como muchos países católicos, en Italia también se celebra el día de Todos los Santos el 1 de noviembre. Si tu viaje coincide con este día, ten en cuenta que es fiesta nacional y muchos negocios, museos y restaurantes estarán cerrados. Si eres creyente, tal vez quieras asistir a la Plaza de San Pedro para escuchar el Ángelus del Papa. Ese día también se celebra una carrera deportiva de 10 kilómetros, la Corsa dei Santi, cuya ruta recorre el centro de Roma. Festival Romaeuropa Este festival de tres meses de duración presenta una abigarrada agenda de teatro, danza, artes digitales y música de artistas y compañías de todo el mundo en varios foros de Roma, como la Villa Medici, el teatro Parco della Musica y el Teatro Argentina. Si te gustan las artes escénicas, no dejes de consultar la cartelera y aprovechar la ocasión para ver un espectáculo de gran calidad. En resumen... Menos turistas, un clima agradable, y toda la ciudad de Roma por conocer... ¿Qué más necesitas? ¿Tal vez una manera de ahorrar en las entradas a las principales atracciones de Roma? Go City te puede echar la mano con eso: además de los descuentos que proporciona, la lista de experiencias y atracciones incluidas en el pase Explorer te ayudará a armar un itinerario para tu viaje. ¡No olvides mencionarnos en tus redes sociales!
Anna Rivero
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Barrios de Roma que no deberías perderte

Roma aparece todos los años en los rankings de las ciudades más visitadas del mundo y no es por casualidad. La capital italiana ofrece todo tipo de maravillas a sus visitantes a cada paso; desde edificios de la Antigua Roma en un estado de conservación envidiable, hasta callejuelas adoquinadas flanqueadas por encantadoras casas en tonos ocres, pasando por monumentales plazas ornamentadas con fuentes y palacetes barrocos. Y todo esto sin mencionar su exquisita riqueza culinaria y su envidiable estilo de vida mediterráneo. Como ves, te sobran motivos para visitar esta ciudad que se extiende en un mosaico de 21 distritos (rione) y cuenta con siete colinas. Acompáñanos en este recorrido relámpago por siete de los mejores barrios de Roma, para que conozcas las zonas de la ciudad que nadie debería perderse. Nuestra selección incluye: Centro Storico Tridente Monti Monteverde Vecchio Trastevere Ostiense Parione Centro Storico En pleno corazón de la acción, el centro histórico de Roma es sin duda el mejor lugar para empezar a descubrir la Ciudad Eterna. Se trata de una zona relativamente compacta que abarca nada menos que el Coliseo, el Foro Romano, el Panteón, los Museos Capitolinos y el Circo Máximo. Y eso solo para empezar. Este mágico laberinto de callejuelas adoquinadas, amplias plazas barrocas e imponentes palacios renacentistas es un tesoro para quienes aman el arte y la historia (o sencillamente para quienes tienen ojos en la cara, sinceramente). Encontrarás obras de maestros del calibre de Caravaggio, Bernini o Miguel Ángel en muchos de los museos, plazas e iglesias del casco histórico. Y, si te apetece tomarte un descanso de tanto monumento, siempre puedes hacer una pausa para disfrutar de un delicioso plato de tagliatelle en una trattoria tradicional o para tomarte un diminuto pero fortísimo café espresso con cannoli en una coqueta cafetería de la zona. Después, acércate hasta Largo di Torre Argentina, donde se encuentra el mayor santuario felino de Roma, para ver a los famosos gatos romanos tomar el sol entre las antiguas ruinas del Teatro de Pompeyo. Tridente El Tridente continúa donde lo dejó el centro histórico, y se define vagamente como la zona que rodea la triple punta de calles que irradian hacia el sur desde la Piazza del Popolo, una gran plaza adoquinada flanqueada de iglesias y palacios, y adornada con grandes fuentes y un monumental obelisco egipcio (como ves, en Roma, las cosas no se hacen a medias). Si te interesa la moda, en esta zona encontrarás las mejores boutiques de Roma, concretamente en Via dei Condotti y sus alrededores. Hablamos de marcas patrias del nivel de Gucci, Fendi, Armani o Valentino; así que prepara la tarjeta de crédito (o escóndela bajo siete llaves, tú decides). Tras el frenesí consumista, dirígete a la Fontana di Trevi y cumple con la tradición de lanzar una moneda (si es que te queda alguna tras la incursión comercial). A continuación, pon a prueba tus cuádriceps subiendo los 135 escalones de la Escalinata de Piazza di Spagna. El esfuerzo merecerá la pena no solo por las impresionantes vistas de la ciudad, sino por la magnífica iglesia renacentista de la cima: Trinità dei Monti, donde podrás contemplar un par de frescos del siglo XVII. Monti Encajonado entre el Coliseo, la colina del Quirinal y la basílica de Santa Maria Maggiore, el diminuto barrio de Monti es una atracción en sí mismo. La hiedra trepa por las casas de tonos ocres y se enrosca en los balcones de hierro forjado. Los romanos y las romanas se reúnen en las pintorescas plazas del barrio para charlar y tomar café. Por si aún no era obvio, este barrio residencial de Roma es un paraíso para quienes disfruten de la fotografía y busquen captar la vida romana más auténtica. Si quieres hacerte con una instantánea única, acércate hasta La Casetta, una pequeña trattoria para la que la expresión "cubierta de hiedra" se queda corta: ¡prácticamente desaparece tras ella! O dirígete a la Piazza della Madonna dei Monti, una animada plaza donde los aperitivos al atardecer se acompañan no solo de refrescantes spritz sino también de unas vistas sensacionales del Coliseo. Monteverde Vecchio La pista está en el nombre: Monteverde Vecchio es uno de los barrios más verdes de Roma. Si buscas un respiro de la expansión urbana, aquí podrás disfrutar del aire fresco y de la tranquilidad que se respira en la colina de Gianicolo. Desde esta hermosa colina, no solo podrás disfrutar de unas vistas panorámicas increíbles de la ciudad, especialmente del cercano barrio de Trastevere, sino que además podrás contemplar suntuosas villas rodeadas de fascinantes jardines, como la gran Villa Doria Pamphili o la, ligeramente más decadente, Villa Sciarra. Trastevere Trastevere significa más allá del Tíber, que es justo donde se encuentra este animado y encantador barrio de Roma, a orillas del río, en la ribera opuesta del Centro Storico. Trastevere es otro de esos barrios de Roma en los que te será imposible soltar la cámara de fotos, repleto como está de plazas salpicadas de deliciosas trattorias, pintorescas iglesias medievales y casas ocres con extravagantes llamadores de hierro fundido en las puertas y persianas pintadas de vivos colores en las ventanas. Tómate un helado y pasea por el Ponte Sisto hasta la Piazza Trilussa, lugar de reunión de la población local para charlar y disfrutar del fresco del atardecer alrededor de la monumental fuente. Visita el bello jardín botánico que adorna el barroco Palazzo Corsini. Y no te pierdas el mercadillo de los domingos en Porta Portese, un auténtico paraíso para quienes disfrutan del arte del regateo. Ostiense A la otra orilla del Tíber y algo más al sur, se encuentra el barrio de Ostiense, un lugar diferente e interesante debido a su legado industrial, claramente visible, por ejemplo, en el enorme gasómetro metálico de la antigua fábrica de gas. Si te interesan este tipo de contrastes entre lo antiguo y lo moderno, te encantará el museo de Centrale Montemartini, donde se exponen estatuas, bustos y frisos de mármol griegos y romanos en salas plagadas de tuberías, motores y turbinas de una antigua central eléctrica. Ostiense es también uno de los mejores lugares para contemplar las obras de las nuevas figuras del grafiti romano, además del lugar perfecto si lo que buscas son bares de moda, cervecerías artesanales y cafeterías con gatos. Otra de las joyas del barrio es la preciosa basílica de San Pablo Extramuros, una de las "cuatro grandes" de Roma; sin duda otro elemento de contraste en el paisaje urbano y moderno de Ostiense. Parione El rione central del barrio de Parione cuenta con dos joyas arquitectónicas en forma de amplias plazas. Visita el ajetreado y colorido Campo dei Fiori, donde cada mañana (excepto los domingos) el mercado más antiguo de Roma (en funcionamiento desde 1869) ofrece un derroche de colores, sonidos y aromas típicamente romanos. Sigue tu olfato más allá del arco iris de gerberas en flor hasta llegar a los fabulosos puestos de comida. Pon a prueba tu fuerza de voluntad y trata de resistirte a la tentación ante las montañas de pasteles caseros, panes recién horneados y fuertes quesos italianos. Por la noche, haz como los romanos y las romanas, y disfruta del esplendor barroco de Piazza Navona. Date un paseo crepuscular por su enorme extensión adoquinada; dedícale todo el tiempo que necesites a contemplar la fascinante Fontana dei Quattro Fiumi (Fuente de los Cuatro Ríos) de Bernini; disfruta de las actuaciones callejeras, y llena tu Instagram de fotos de los palacios e iglesias de cuento de hadas que rodean la plaza. Nuestra recomendación: termina la visita al barrio de Parione con una pizza al horno de leña de masa ultrafina y crujiente en una auténtica trattoria romana de la zona; es el final perfecto para un día en Roma. Ahorra en Roma con Go City® Y si además de moverte por los barrios de Roma como pez en el agua, también quieres aprovechar al máximo tu visita a Roma sin que tu presupuesto salte por los aires, solo tienes que hacerte con un pase de Go City®. Un pase turístico que te permitirá ahorrar en las entradas para las principales atracciones y actividades de Roma. ¡No te lo pierdas!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

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