Pasa cinco días en San Francisco y seguro que, al igual que el gran Tony Bennett, te dejas allí el corazón. Por supuesto, querrás visitar los lugares más emblemáticos, como Alcatraz y el Golden Gate Bridge. Hay tiempo de sobra para todo eso, además de para conocer a fondo algunos de los barrios más modernos de la ciudad y empaparte de su cultura. Es más, nuestro itinerario sugerido de 5 días para San Francisco incluso deja tiempo para comprar recuerdos. Sigue leyendo nuestra guía para una escapada perfecta a San Francisco.
Día 1: De museos

No tiene sentido andarse con rodeos: San Francisco cuenta con algunos de los mejores museos y galerías de arte de California. Es más, de todo el planeta. De hecho, podrías llenar fácilmente cinco días aquí si ir de museo en museo fuera todo lo que hicieras, desde la impresionante colección de arte estadounidense del de Young Museum en Golden Gate Park hasta la asombrosa variedad de juegos arcade antiguos (en los que se puede jugar), máquinas de pinball y autómatas (a menudo inquietantes) en el Musée Mécanique en Fisherman's Wharf.
El Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) y el Exploratorium son dos de los mejores, además de estar tan cerca que puedes visitar ambos el mismo día, parando a mitad de camino para hartarte de auténtico dim sum en Chinatown o para almorzar queso local y pan de masa madre en el mercado de agricultores del Ferry Building, en el Embarcadero.
El SFMOMA es el rey de los museos de arte de San Francisco y cuenta con una de las mayores colecciones de arte moderno y contemporáneo del mundo. Además de obras maestras fundamentales de artistas como Matisse, Kahlo, Warhol, Richter y Klee, hay un enorme muro vegetal que cambia con las estaciones, un jardín de esculturas en la azotea y mucho más. En el Exploratorium, en el Pier 15, puedes interactuar con todo tipo de exposiciones artísticas y científicas extrañas y maravillosas: simular una tormenta de arena en el Aeolian Landscape, perder el norte en el Fog Bridge e ir a la instalación Recollections para bailar con una versión animada de... ti mismo.
Día 2: Subidas y bajadas

Gracias a sus 11 colinas (nada menos), San Francisco es, literalmente, una ciudad de subidas y bajadas, un lugar donde quienes disfrutan caminando reciben como recompensa unas vistas impresionantes y unos glúteos de acero. Oriéntate subiendo a un emblemático tranvía para salir del Downtown. Ambas líneas van a Fisherman's Wharf, pero la de Powell-Hyde ofrece las mejores vistas de Alcatraz mientras tu vagón de madera pintada sube y baja las colinas como una montaña rusa. También pasarás por las curvas de Lombard Street, la famosa calle sinuosa con sus coloridos parterres de flores y sus ocho curvas de herradura.
Si de verdad quieres que la sangre te bombee, acepta el desafío de las escaleras de Filbert Street. Hay unos 500 escalones desde la base hasta donde la Coit Tower, de estilo art déco, se alza sobre North Beach. Es un trabajo duro, pero merece la pena por las impresionantes vistas de la bahía que incluyen Treasure Island y el San Francisco Bay Bridge. También te cruzarás con los parlanchines loros rojos y verdes de Telegraph Hill al subir, además de casitas pintorescas, preciosos jardines y flores silvestres por doquier. Admira los murales que decoran el interior de la Coit Tower antes de subir rápidamente a la cima para disfrutar de unas vistas panorámicas de 360 grados que incluyen Twin Peaks, Alcatraz y el Golden Gate Bridge.
Después, ve a saludar a los leones marinos en el Pier 39 antes de subir a un crucero a la isla de Alcatraz para recorrer su famosa prisión.
Día 3: Fotos de los iconos de San Francisco

San Francisco tiene la suerte de contar con atracciones verdaderamente fotogénicas, así que si eres de esas personas que viven para llenar su Instagram de fotos bonitas, ¡estás de suerte! Empieza tu recorrido fotográfico en las Painted Ladies, una hilera de casas victorianas de colores pastel en Steiner Street, junto a Alamo Square Park; su posición elevada permite hacer fotos fantásticas con los rascacielos del distrito financiero de fondo. Hay muchos más edificios coloridos que admirar mientras paseas por el barrio de Haight-Ashbury hacia el Golden Gate Park. Aquí, las pagodas y el pabellón del Japanese Tea Garden y el encantador Dutch Windmill son las atracciones ideales para conseguir las fotos y selfis más memorables.
Hay unos cinco kilómetros desde aquí hasta el emblemático Golden Gate Bridge, gran parte de los cuales transcurren por las zonas más salvajes de El Presidio. O, ya sabes, puedes ir en autobús. En cualquier caso, subir a ese gran y hermoso puente debe considerarse una parte esencial de cualquier aventura en San Francisco. Tus fans de Instagram te agradecerán el esfuerzo.
Día 4: Compras de recuerdos

San Francisco es el paraíso de las compras, con todo tipo de establecimientos, desde grandes almacenes de lujo hasta tiendas de regalos de lo más curiosas. Hazte con una bola de niebla del Golden Gate Bridge en cualquier tienda de recuerdos que se precie, o pásate por los museos para comprar bellos objetos de arte como, por ejemplo, un monopatín de Andy Warhol en el SFMOMA. El Cable Car Museum es el lugar ideal para comprar modernas camisetas con el logotipo de MUNI y pequeños vagones de recuerdo en todas las formas imaginables: imanes para la nevera, tazas, llaveros, adornos... lo que quieras.
Dirígete a la librería City Lights en North Beach para comprar un ejemplar de On the road o de Howl and other poems. No hay lugar más apropiado para hacerlo: la tienda tuvo estrechos vínculos con ambos escritores allá por los años 50. Las galletas de la Golden Gate Fortune Cookie Factory, en el vecino Chinatown, son una parada obligatoria para quienes buscan regalos comestibles originales, mientras que las calles que rodean la cercana Union Square son el lugar donde tu tarjeta de crédito echará humo, con grandes marcas como Saks, Macy's, Gucci, Chanel, Louis Vuitton y Apple dispuestas a ayudarte con tu experiencia de compras ideal.
Día 5: Un paseo por The Mission

The Mission es, sin duda, uno de los barrios más modernos de la Ciudad Dorada, un punto de fusión de murales épicos, fantásticos tostaderos de café y burritos de talla mundial que no deben faltar en ningún itinerario de 5 días por San Francisco. Empieza tu visita simplemente paseando por las calles y asombrándote con la omnipresencia de esos coloridos murales: algunos políticos, otros de homenaje y otros, bueno, simplemente por diversión. Encontrarás la mayor concentración en Balmy Alley y Clarion Alley y sus alrededores.
Da un paseo por Valencia Street para comprar esos regalos de última hora que olvidaste ayer. Hay una mezcla ecléctica: desde moda vintage y vinilos de segunda mano hasta (prepárate) una tienda de suministros para aspirantes a piratas, donde los parches, la comida para ballenas y las medicinas para el escorbuto están a la orden del día. Tómate un café de especialidad mientras curioseas y luego ve directo a las mejores taquerías de la zona para comer. Lo que buscas es un "Mission Burrito", famoso por aquí por sus tortillas suaves y tiernas, sus ingredientes frescos y su tamaño francamente gigantesco. Llévatelo a Dolores Park y busca un sitio para comer mientras ves el mundo pasar y contemplas el brumoso perfil del centro a lo lejos.
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