Tres días en Ámsterdam

Canal houses over a canal bridge

Parece poco tiempo, pero te sorprenderá cuántas cosas puedes hacer en tres días en Ámsterdam. Es una ciudad compacta y densa, con un sistema de movilidad urbana ejemplar, y muchos lugares de interés se encuentran a poca distancia unos de otros, lo que la hace un destino ideal para un fin de semana largo.

Si sólo tienes tres días y no sabes ni por dónde empezar a planear un itinerario, esperamos que el nuestro te ayude con un poco de inspiración y que tú lo completes a tu gusto. Por supuesto, te vas a quedar con ganas de regresar (ese es el objetivo).

Día 1

Museumplein: Rijksmuseum y Museo Van Gogh

Para entrar a Ámsterdam por la puerta grande, nada como empezar por el Rijksmuseum, en Museumplein. Este es el museo más importante de arte e historia en Holanda, y el que recibe un mayor número de visitantes. Con 8,000 objetos en exhibición, aquí puedes quedarte toda una mañana sin darte cuenta del paso del tiempo.

Una de las piezas más célebres que se encuentra aquí es La ronda nocturna de Rembrandt, un retrato colectivo de la Compañía de Arcabuceros de Ámsterdam que pintó el gran maestro por encargo de la susodicha. Completado en 1642, este enorme lienzo tiene una larga y fascinante historia que podrás conocer mientras lo ves con tus propios ojos. No te pierdas la galería con las pinturas de Johannes Vermeer, ni la magnífica biblioteca.

Alrededor de Museumplein (un área ajardinada entre plaza y parque, y un animado lugar de encuentro cuando el clima lo permite) se encuentran también otros museos importantes en la vida cultural de la ciudad: el Museo Van Gogh, el Stedelijk y el Moco. Estos dos últimos albergan colecciones internacionales de arte contemporáneo y moderno. En el Moco son muy populares las piezas del artista inglés Banksy.

Voldenpark y De Pipj

Ya sea que tengas la fuerza y la concentración suficiente para ver dos museos en un mismo día o que con uno te parezca suficiente, para la hora de comer te sugerimos dos opciones. Una es Vondelpark, uno de los parques más bonitos y antiguos de la ciudad, a quince minutos caminando desde el Rijksmuseum. En el mismo parque hay lugares donde puedes comer.

Otra opción es ir directamente a pasear por el barrio De Pijp, un barrio multicultural y joven con una gran concentración de boutiques, cafés y restaurantes. Aquí se encuentra el mercado callejero de la calle Albert Cuyp, donde hay literalmente de todo, desde ropa y libros de segunda mano hasta artesanías, productos para el hogar, alimentos y puestos de comida. La pescadería Vishandel en el mercado Albert Cuyp es el lugar para probar el kibbeling, un plato típico de Holanda: pescado rebozado y frito a la perfección.

Para completar el recorrido de De Pijp, hay que visitar la vieja fábrica de cerveza Heineken. La experiencia dura aproximadamente una hora, durante la cual conocerás la historia y algunos secretos de este gigante de la cerveza. El tour de la fábrica, obviamente, termina con una degustación.

Si todavía te quedan fuerzas, anímate a explorar la vida nocturna alrededor de Leidseplein, una de las zonas de bares, clubs y discotecas más populares de la ciudad. Desde la fábrica de Heineken a Leidseplein haces aproximadamente un cuarto de hora caminando.

Día 2

Museo de Ámsterdam, el Begijnhof y las patatas fritas

Para empaparte del carácter de la ciudad, ve al Museo de Ámsterdam, donde, a través de pinturas, objetos y exposiciones interactivas recorrerás la historia de la ciudad. Es un museo que se puede visitar en una hora o dos, ya que no es gigantesco.

A pocos minutos caminando desde el museo se encuentra uno de los lugares más famosos para comer patatas fritas holandesas. Apúnta el nombre porque nunca vas a recordar cómo se escribe: Vlaam Fritehuis Vleminckx. Es un local pequeño, y si no encuentras fila es porque estás de suerte, pero despachan rápido y merece la pena la espera (y así vas decidiendo qué salsa quieres comer con tus “frites”).

Pero entre el Museo de Ámsterdam y las papas hay una pequeña joya escondida: el Begijnhof, un grupo de edificios antiguos con un patio-jardín interior que es un oasis de tranquilidad en medio del bullicio urbano. Detente aquí un rato para admirar los edificios e imaginar todo lo que estas paredes contarían si pudieran hablar.

Amsterdam Noord: La torre A’DAM y This is Holland

Por la tarde, nuestra sugerencia es explorar una zona de la ciudad de más reciente desarrollo, Amsterdam Noord. La manera más rápida de llegar es en bici. Tendrás que cruzar el IJ en el ferry (en nuestro articulo sobre cómo moverse por Ámsterdam encontrarás más consejos).

Aquí está la torre A’DAM, un edificio alto con un mirador al aire libre que permite una panorámica de 360o de la ciudad. También hay un restaurante bar, una exposición interactiva sobre Ámsterdam, y una montaña rusa virtual con un vertiginoso recorrido de las calles (virtuales) de la ciudad. Pero lo mejor es sin duda, y si no sufres de vértigo, el columpio al borde de la torre donde te puedes columpiar sintiendo el vacío a tus pies.

Muy cerca del mirador está el EYE Filmmuseum, un espacio dedicado al séptimo arte. Aquí puedes ver su colección de objetos y maquinas relacionados con el cine, y tal vez, si tienes tiempo e interés, puedas ver una buena película.

Otra opción cercana a la torre A’ADAM es la experiencia This Is Holland, sobre todo si viajas con niños. Se trata de un simulador de vuelo en el que los participantes recorren el paisaje holandés desde los aires. Para terminar el día, puedes explorar los restaurantes de moda al borde del agua en los muelles de Amsterdam Noord. Los hay de todos los presupuestos y gustos.

Día 3

Casa Museo Anne Frank

Ok, ok. Sabemos que la vida del viajero es dura, y por eso proponemos que el tercer día, si quieres visitar sólo un museo más, que sea el de Anne Frank. El museo es el mismo edificio donde Anne y su familia se escondieron durante dos años en un anexo secreto al que se accedía por una puerta disfrazada de librero. Aquí se exhiben sus cuadernos originales, y mucha más información interesante sobre su historia y contexto. Es una experiencia sobrecogedora (recomendamos reservar).

De Negen Straatges y los canales

Muy cerca del museo se encuentra un núcleo de callecitas y plazas conocido como De Negen Straatges (las nueve calles) que forman un pequeño distrito comercial con boutiques independientes, galerías, cafeterías, librerías y restaurantes. Es una zona ideal para agendar un descanso y comer.

Por la tarde puedes relajarte durante una hora en un tour por los canales, navegando por Ámsterdam mientras el barco te lleva a conocer los lugares destacados de la ciudad. Para cerrar la última noche con broche de oro, pasea por el Barrio rojo, o por la zona de bares y terrazas alrededor de Rembrandtplein. ¡O por las dos!

Unos consejos más...

Para más información sobre qué hacer en Ámsterdam, puedes seguir leyendo nuestro blog donde encontrarás consejos sobre cómo moverte, más recomendaciones y eventos especiales de cada mes. También considera el Pase Todo Incluido con el que ahorrarás considerablemente en las entradas a las atracciones principales, y te dará la flexibilidad que requieres para improvisar los itinerarios como tu quieras.

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

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Snowed-over bicycle leaning against the railings of an Amsterdam canal
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Ámsterdam en enero: una guía de viaje

Que no te asuste el clima invernal: el truco para pasar un buen rato es ir equipado con ropa y calzado a prueba de agua. A pesar del clima, o tal vez gracias a este, Ámsterdam es una gran ciudad para visitar en enero, el inicio de su temporada baja. Durante este mes todavía se puede sentir algo del ambiente festivo de la Navidad, pero con muchos menos turistas alrededor. Las ofertas en vuelos y alojamiento abundan, y así puedes emplear ese dinero en visitar más de las atracciones que hacen de esta ciudad una de las más visitadas en Europa. Esculturas lumínicas y patinaje sobre hielo Dos grandes eventos que dan comienzo con la Navidad siguen a lo largo de enero: el Amsterdam Light Show, y Ice*Amsterdam. El festival lumínico reúne unas 30 grandes esculturas urbanas de artistas de todo el mundo, la mayoría de ellas alrededor de los canales, ya sea sobre los puentes, en las riveras o directamente flotando sobre el agua. Una manera excelente de verlas es hacer un paseo en barco por los canales (no te olvides los guantes, el gorro y el súper abrigo). El comité del festival tiene su propio servicio de tours. También vas a necesitar tus guantes y tu gorro abrigado para patinar sobre la pista de hielo que ponen en el Museumplein, ese gran espacio público rodeado de los grandes museos de la ciudad. Ice*Amsterdam funciona durante todo el mes de enero, e incluye una cafetería donde puedes tomar algo para reponerte del esfuerzo después de tus peripecias sobre el hielo. Museos y más museos El clima de enero es especialmente adecuado para disfrutar de los muchos museos de Ámsterdam. Alrededor de la Museumplein están cuatro de los principales: el grandioso Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y para arte contemporáneo, el MOCO y el Stedelijk, y todos muy cerca. Otro de los grandes museos de Ámsterdam es el Museo Nacional Marítimo, donde conocerás la larga historia de las proezas de esta nación de navegantes (y algún que otro pirata). Hay pinturas, modelos de barcos, instrumentos de navegación y exposiciones interactivas que narran la historia del puerto de Ámsterdam. Cerca del Museo Nacional Marítimo están el NEMO, un museo de la ciencia perfecto para ir con niños, y el Museo de la Casa de Rembrandt, donde el maestro vivió y trabajó durante 20 años. Pero además de estas famosas instituciones, Ámsterdam es conocida por sus extravagantes museos de todo tipo. Haciendo gala de su carácter abierto e irreverente, la ciudad de Ámsterdam presume de tener el primer museo del mundo dedicado al sexo y lo erótico (ubicado en una serie de edificios del siglo XVII conectados que forman un laberinto de galerías y exhibiciones). Están también el Museo de las Pipas, el Museo del Tulipán (obvio) y el Museo de los Diamantes. Este último está también muy cerca del Rijksmuseum, y merece mucho la pena visitar, no sólo para ver las magnificas joyas, sino también para aprender la relación de estas gemas con el desarrollo de esta ciudad, la capital mundial de los diamantes. Experiencias en interiores Ok, tenemos que admitir que enero no es el mejor momento para recomendar tours por los canales o paseos de horas en las laberínticas calles de Ámsterdam (aunque, repetimos, si vas bien abrigado todo es posible y hasta divertido). Por eso te sugerimos un par de experiencias que puedes disfrutar en interiores pero que no tienen nada que ver con caminar por largas galerías de museos. This is Holland es una de las atracciones más populares de la ciudad, especialmente para ir con niños. Es un simulador de vuelo 5D en el cual sentirás que vuelas sobre Holanda, con viento en la cara incluido. Antes de la experiencia del vuelo de diez minutos, This is Holland incluye la proyección de una película sobre los Países Bajos en la que se aprenden muchas cosas interesantes. Otra actividad interactiva que no te puedes perder es la visita a la cervecería Heineken, uno de los gigantes de la cerveza en el mundo. La experiencia da lugar en el lugar donde se empezó a fabricar hace 150 años, y en este divertido tour no sólo aprenderás sobre la marca, sino también sobre el proceso de hacer esta bebida. Por supuesto, el recorrido no puede estar completo sin probar sus cervezas. Proost! Dos eventos especiales para finales de enero: teatro de improvisación y tulipanes El tercer sábado de enero en Ámsterdam se celebra el Día Nacional del Tulipán con una enorme exhibición de capullos multicolores en la plaza Dam. Estos tulipanes tempranos se cultivan en invernaderos especialmente para este día, y la gente puede llevarse los bulbos gratuitos para cultivarlos en sus casas. Complementa la experiencia con una visita al Museo del Tulipán, situado en el barrio chic de Jordaan. Es un museo pequeño pero lleno de información sobre esta planta y su relación con la cultura y la economía de Holanda. Ya seas un aficionado al teatro de improvisación, o un profesional, o incluso si no sabes de qué se trata, si tu viaje coincide con el IMPRO Amsterdam, no dejes pasar la oportunidad de asistir a una sesión de esta forma de arte en la que todo lo que sucede en el escenario no estaba escrito. Es uno de los pocos festivales de este tipo de teatro en Europa, y además de las funciones con actores profesionales, el comité organiza talleres y sesiones de “open stage” para quien se atreva. El tiempo en enero en Ámsterdam y qué ropa llevar El clima en enero en Ámsterdam es frío y húmedo, con temperaturas promedio diurnas de alrededor de 5 grados Celsius y nocturnas que pueden bajar a cerca de 0 grados Celsius. La ciudad también experimenta una cantidad significativa de precipitación en enero, con un promedio de 70 mm de lluvia durante todo el mes. A menudo, esta precipitación se presenta en forma de nieve o aguanieve, lo que puede dificultar el transporte y caminar por la ciudad. Si planeas visitar Ámsterdam en enero, es importante llevar ropa de invierno adecuada, incluyendo abrigos cálidos, guantes, bufandas y gorros. También es recomendable usar calzado a prueba de agua para caminar por las calles mojadas y nevadas de la ciudad. Tu viaje, a tu manera Con el Pase Todo Incluido, podrás visitar todas las atracciones que quieras mientras ahorras considerablemente. Empaca tu ropa de abrigo y viaja en enero a Ámsterdam con Go City para disfrutar de una de las ciudades más dinámicas y divertidas de Europa.
Anna Rivero
Amsterdam canal houses and bridge reflected in a still canal
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Qué hacer en Ámsterdam

¿Te preguntas qué puedes hacer en Ámsterdam? ¡Por dónde empezar! Esta antigua ciudad fundada en el siglo XII es hoy en día un experimento de urbanismo futurista, un centro cultural y económico de importancia internacional, una Venecia frente al Mar del Norte, y uno de los destinos turísticos más populares de Europa, y por buenas razones. A continuación, te presentamos una pequeña muestra de algunas de las atracciones principales de Ámsterdam para que te inspires y te animes a conocerla en tu próximo viaje. Estos son algunos de nuestros puntos destacados: Traza urbana: canales y bicicletas El Rijksmuseum, el Museo Van Gogh y el museo de arte contemporáneo Stedelijk Vida nocturna y entretenimiento Parques y jardines La Venecia del norte 160 canales y 1,300 puentes surcan el laberinto de su trama urbana, establecida durante los siglos XVI y XVIII, la época dorada de los Países Bajos. Fue entonces cuando los holandeses desarrollaron su carácter peculiarmente tolerante y abierto, y al mismo tiempo fuertemente influenciado por una ética protestante (aunque fuera y siga siendo un país predominantemente católico). Aquí llegaron muchas personas perseguidas en otros países de Europa: judíos expulsados de España y Portugal, y protestantes franceses y alemanes. Este carácter abierto y hospitalario sigue vivo hoy en día: Ámsterdam, además de cosmopolita, es la ciudad LGBT+ por excelencia, y qué decir de su Barrio Rojo y sus “coffeeshops” (donde el café no es precisamente el protagonista). ¡Ya es hora de que te animes a conocer este pequeño gran país! Empaca tus maletas, no olvides traer los zapatos más cómodos que tengas, y anímate a venir a Ámsterdam. Formas de moverse Una de las cosas que más nos gusta de Ámsterdam es que es una ciudad muy caminable. A todos los lugares donde quieras ir puedes llegar a pie, y el paseo será agradable y lleno de sorpresas (pequeñas placitas o grandes espacios públicos, puentes, canales, edificios antiguos o modernos, tiendas, cafés, iglesias). Hay que tener cuidado con las bicis. La gente maneja con cautela (y la mayoría, sin casco), pero si no estás acostumbrado a semejante densidad bicicletera, puede ser un poco aterrorizante. Si te animas a alquilar una bici, nuestro consejo es que tengas mucho cuidado con el riel de los tranvías en las calles del centro, ya que es fácil que las ruedas se atasquen en ellos (y este es un accidente que les sucede a muchos turistas). Ve a admirar el aparcamiento para bicis de tres pisos en la estación central, una verdadera montaña de bicicletas. El servicio de transporte público es excelente, funciona toda la noche, y entre autobuses, trenes y tranvías, puedes llegar rápidamente a donde quieras ir. Por último, puedes recorrer la ciudad navegando por los canales que la surcan, ya sea en un recorrido turístico organizado, como el 100 Highlights Cruise, o alquilando una barca privada que te llevará a donde tú decidas. Museos para todos los gustos ¿Grandes maestros? Por supuesto: están el Rijksmuseum y el Museo Casa de Rembrandt, por ejemplo. ¿Arte contemporáneo? Tienes el Moco y el Stedelijk, dos instituciones de gran prestigio internacional. Hay un museo dedicado al cine, otro a la ciencia, y varios de historia, como el Museo de Ámsterdam o el Nacional Marítimo. Y esto sólo es el principio. El más conocido es el Rijksmuseum. Aquí se encuentran tesoros de la pintura tales como La lechera de Vemeer, o La ronda nocturna de Rembrandt, y muchas otras piezas célebres de la pintura universal, además de una considerable colección de arte oriental. El edificio del museo está atravesado por una especie de túnel/recinto para peatones y bicis, y opera como una puerta de entrada al viejo centro de la ciudad. Después del Rijksmuseum, los dos más visitados de Ámsterdam son el Museo de Van Gogh y el Museo de Anna Frank. Además, la ciudad tiene varios museos curiosos, como el Museo del Diamante, el de la pipa, el del sexo, o el Museo del Tulipán (esa planta fundamental en la historia de este pequeño gran país). Otra planta que también tiene su propio museo en Ámsterdam es la del cannabis. Vida nocturna y entretenimiento La vida nocturna en Ámsterdam es legendaria, algo que ha atraído desde hace décadas a los turistas más jóvenes que vienen a bailar en sus discotecas y a escuchar conciertos de sus artistas favoritos. Los bares y discotecas se concentran en diferentes áreas de la ciudad. La Leidseplein es una de las zonas más populares para la noche; hay que adentrarse por las callecitas que desembocan en la plaza para explorar la gran cantidad de bares y coffeeshops. Otra zona animada es la Rembrandtplein. Muy cerca de allí, y específicamente para la comunidad LGBT+, la calle Reguliersdwarsstraat reúne algunos de los bares y clubs más divertidos, como el karaoke Duke of Tokyo, el club Taboo, o el Dragshow De Lellebel, uno de los pocos lugares de Ámsterdam con drag-queens. Para pasar la noche bailando, las discotecas favoritas son la Melkweg (la Vía Láctea), que lleva abierta desde los años 70; Escape para escuchar house, electrónica y techno; y el Chicago Social Club en la Leidsplein, que combina el ambiente de discoteca con rincones más íntimos y relajados. Si quieres asistir a algún concierto, mira las agendas de la sala Paradiso y la AFAS Live/Heineken Music Hall, dos espacios construidos especialmente para lograr el mejor sonido posible. Por último, merece la pena pasar una parte de la noche por las animadas calles del Barrio Rojo, el famoso De Wallen, donde se ha ejercido la prostitución desde la época medieval y donde también se encuentra la Oude Kerk (la iglesia vieja), el edificio más antiguo de la ciudad (siglo XIII). Al aire libre Si visitas la ciudad en primavera o verano, o tal vez con niños pequeños, podrás disfrutar de toda una gama de actividades al aire libre en los muchísimos parques y jardines de la ciudad. En Ámsterdam se encuentra uno de los jardines botánicos más antiguos de Europa, el Hortus botaticus Leiden. Pertenece a la universidad de Leiden, y funciona como instituto de investigación y espacio de exhibición de plantas de todo el mundo. Sus nenúfares gigantes son una de sus atracciones principales. Otro lugar que no te puedes perder es el ARTIS Royal Zoo. Mucho más que un zoológico, en el ARTIS no sólo viven aproximadamente 900 animales; en sus jardines se conservan más de 200 especies de árboles, algunos en peligro de extinción. Además, la institución presume de una excelente colección de esculturas, un planetarium y un acuario. Dos de los parques urbanos más populares son el Vondelpark y el Westerpark. En este último se ubica el complejo Westergasfabriek, un grupo de edificios industriales de finales del siglo XIX que hoy en día conforman un centro cultural muy activo con galerías, restaurantes, cafeterías, y un cine. El Amsterdamse Bos es un área natural al sur de la ciudad ideal para ir con niños; en verano se puede nadar en los lagos y riachuelos, o rentar una barquita eléctrica que pueden manejar ellos mismos. Durante los meses de julio y agosto hay funciones de teatro al aire libre casi todos los días. Por último, y en caso de que vengas en primavera, no te puedes ir sin visitar el jardín de Keukenhof, en el municipio de Lisse. Uno de los jardines de flores más grandes del mundo, aquí se abren capullos de cientos de especies de flores –los tulipanes son los protagonistas. Es todo un espectáculo multicolor que va cambiando semana tras semana desde mediados de marzo hasta mediados de mayo. En resumen... Museos, vida nocturna, actividades para todas la edades y gustos, una ciudad dinámica y multicultural: Ámsterdam tiene mil razones para que la visites, y con el Pase Todo Incluido de Go City tendrás la libertad de disfrutar de muchas atracciones mientras ahorras una cantidad considerable de dinero.
Anna Rivero

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