De Ámsterdam a Keukenhof: transporte y mejor momento para visitarlo

Campo de tulipanes en Keukenhof. El mejor momento para visitar Keukenhof  desde Ámsterdam.

Keukenhof abre al público cada año entre marzo y mayo. Las fechas varían un poco de un año para otro, pero suele rondar entre el 21 de marzo y el 12 de mayo. Durante este periodo, los jardines abren todos los días de 8:00 a 19:30. Para acceder, es necesario reservar entrada con antelación.

La mejor hora para visitarlo depende mucho de tu punto de vista. Si quieres evitar las grandes aglomeraciones, la página web oficial recomienda ir los lunes, martes o miércoles, cuando los jardines están más tranquilos, aunque siempre habrá algo de gente, ya que es una atracción muy popular que está abierta durante muy poco tiempo a lo largo del año.

Llega antes de las 10:30 o después de las 16:00 para disfrutar de las horas menos concurridas y para hacer las fotos perfectas gracias a la luz especial de la mañana y de la tarde.

Tulipanes en Keukenhof. El mejor momento para visitarlo.

Cada tipo de flor tiene su propio ritmo de floración. Esto significa que las margaritas, las flores de azafrán, los jacintos y algunos tipos de tulipanes estarán en su mejor momento al comienzo de la temporada, mientras que otros bulbos, como las variedades de tulipán más grandes, florecerán más tarde.

Keukenhof alcanza su máximo número de visitantes durante las vacaciones de Semana Santa y durante el mes de abril, cuando es más probable que la mayoría de los bulbos estén ya en flor. A mediados del mes de abril se celebra un desfile floral, en el que carrozas repletas de flores recorren una ruta de 42 kilómetros entre Noordwijk y Haarlem, pasando por Keukenhof. Sin duda, es un gran momento para estar en Keukenhof, pero también hay que tener en cuenta que ese día habrá cortes de carreteras y una gran afluencia de público. Se recomienda estar en el parque antes de las 11:00 de la mañana del día del desfile. Puedes consultar más información sobre el festival de las flores y sobre el desfile aquí.

Cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam

Tulipanes de colores en Keukenhof. Cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam.

Son muchas las opciones de transporte entre Ámsterdam y Keukenhof, desde transporte público a autocares privados, pasando por la posibilidad de alquilar una bicicleta y pedalear hasta allí.

De Ámsterdam a Keukenhof en autocar

Esta es, sin duda, la forma más sencilla de llegar a Keukenhof desde Ámsterdam y no hace falta ser un genio de Google para descubrir que hay casi tantos operadores turísticos que ofrecen paquetes de autocar + entrada como tulipanes en los campos de bulbos. También es posible reservar directamente a través de la página web oficial de Keukenhof, aquí. Solo te costará 2 euros extra (frente a pagar el transporte y la entrada por separado) y ganarás en comodidad. Ya que solo tendrás que presentarte en el punto de salida (Centro de Convenciones RAI de Ámsterdam) y listo. También cabe destacar que esta es la única forma de viajar directamente desde el centro de Ámsterdam a Keukenhof en transporte público; el resto de opciones requieren una combinación de tren y autobús.

El pase turístico de Go City® para Ámsterdam incluye un paquete de autocar + entrada a Keukenhof que te puede suponer un ahorro si vas a pasar unos días en Ámsterdam y tienes pensado visitar algunas de las principales atracciones de la ciudad, como los canales de Ámsterdam, el Rijksmuseum o el mirador A'DAM LOOKOUT.

De Ámsterdam a Keukenhof en transporte publico

Molino y tulipanes rosas en Keukenhof. Cómo llegar a Keukenhof en transporte público.

Hay un par de formas más de llegar a Keukenhof a través del fiable sistema de transporte público de Ámsterdam, dependiendo del lugar desde el que se viaje. Hay autobuses exprés a Keukenhof desde el aeropuerto de Schiphol, Leiden y Haarlem, también disponibles en la página web de Keukenhof.

Si sales desde el centro de Ámsterdam podrás ahorrarte uno o dos euros si tomas el autobús 397 desde el centro de la ciudad y enlazas con el Keukenhof exprés en Hoofddorp. Esta es la forma más barata de realizar el trayecto.

De Ámsterdam a Keukenhof en coche

Plantaciones de tulipanes en Keukenhof. Cómo llegar de Ámsterdam a Keukenhof.

Si quieres evitar las aglomeraciones matutinas, tener tu propio vehículo te dará ventaja sobre el resto de visitantes. El trayecto de 40 minutos hasta Keukenhof, que se encuentra entre Ámsterdam y La Haya, es bastante sencillo, y los jardines están bien señalizados. Sin embargo, hay una razón por la que la mayoría de la gente prefiere desplazarse sobre dos ruedas (o en transporte público): aparcar en Ámsterdam es caro y, si alquilas un coche, aunque solo sea por unos días, es muy fácil que la factura se te dispare... eso, sin mencionar la dificultad de encontrar aparcamiento, que no es poca. Por suerte, es posible reservar plaza de aparcamiento en Keukenhof con antelación en la página web oficial, por el módico precio de 7 €.

De Ámsterdam a Keukenhof en bicicleta

Bici frente a un canal de Ámsterdam. Cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam en bicicleta.

Holanda es uno de los mejores países del mundo para moverse en bicicleta. La excelente infraestructura y el terreno relativamente llano hace que sea fácil y cómodo ir en bici a casi cualquier parte. Solo en Ámsterdam hay 400 km de carriles en los que desaconseja el uso de vehículos a motor, por lo que no es de extrañar que la mayoría de la población se desplace sobre dos ruedas.

Dicho esto, hay unos 40 kilómetros de distancia entre Ámsterdam y Keukenhof, así que esta opción solo es aconsejable para quienes conozcan bien las normas de circulación holandesas y estén lo bastante en forma como para hacer el viaje de ida y vuelta pedaleando. Si es tu caso, te lo recomendamos vivamente. La experiencia de llegar a los campos de flores de Keukenhof en bicicleta mientras disfrutas del aroma de un mar de tulipanes, flores de azafrán y orquídeas en flor, no se olvida fácilmente.

Hay muchas tiendas de alquiler de bicicletas repartidas por toda Ámsterdam, incluso puede que tu hotel o alojamiento disponga de su propio servicio de alquiler de bicicletas.

Ahorra en Ámsterdam con Go City®

Ahora que ya sabes cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam, seguro que te interesará descubrir también cómo ahorrar en las entradas para las principales atracciones y actividades de Ámsterdam. ¡Muy sencillo! Tan solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡Es la mejor manera de ahorrar mientras haces turismo!

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Elevated view of Amsterdam's Church of St. Nicholas among surrounding city
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Ámsterdam en septiembre

Septiembre en Ámsterdam marca el final de la temporada alta del verano. La ciudad todavía se siente animada, pero ya con un ambiente más tranquilo provocado por el inicio del año escolar y los primeros avisos del otoño. Las temperaturas invernales todavía son un lejano recuerdo, y aunque el clima en una ciudad cercana al Mar del Norte siempre será impredecible, lo más seguro es que puedas disfrutar de días templados e incluso soleados, perfectos para caminar entre las estrechas calles de Ámsterdam y descubrir su carácter peculiar. Es un momento muy activo en la agenda cultural de la ciudad, que celebra a lo largo del mes un festival doble de teatro, otro de jazz, la semana del Open Monumentdag, y una fiesta de música y baile, el Valtifest. Sigue leyendo para saber más sobre estos eventos que suceden en Ámsterdam en septiembre y otras recomendaciones especiales para este mes. Festivales de septiembre en Ámsterdam Netherlands Theater Amsterdam y Amsterdam Fringe Festival El Netherlands Theater Amsterdam y su socio, el Amsterdam Fringe Festival, traen lo mejor del teatro de los Países Bajos y de más allá. Ambos festivales suceden en las mismas fechas a principios de septiembre, y duran 11 días durante los cuales la ciudad acoge a cientos de creadores de las artes escénicas y a su público. Es una gran oportunidad para ver una obra de teatro relevante, o en el Fringe, una experimental y vanguardista. En la agenda de su página web busca las funciones que tienen la etiqueta de “language no problem” (si no hablas holandés). Red Light Jazz También a principios de mes, en el Barrio rojo de Ámsterdam se celebra el festival Red Light Jazz para hacer honor a la larga relación del barrio con este tipo de música desde los años 30 y 40, cuando empezaron aquí a tocar los primeros músicos venidos de los Estados Unidos y encontraron un público entusiasta. Con una agenda de más de 20 conciertos, repartidos por diferentes clubs y salas, septiembre es el mes del jazz en Ámsterdam. Valtifest La última gran fiesta de la temporada veraniega también sucede en septiembre, el primer sábado del mes, en un muelle del área norte de Ámsterdam. Es el Valtifest, que cada año propone un código de vestimenta relacionado con un tema sugerente y abierto a interpretación. Algunos temas anteriores incluyen “los siete pecados capitales”, “folklore” o “todo queda en familia”. El Valtifest se define a sí mismo como un festival tanto de música como de moda, y la ropa aquí toma un protagonismo especial. Lo que sigue es un día de locura total, música en directo y sesiones de DJ, con absolutamente todo el público disfrazado. Open Monumentendag Durante la segunda semana de septiembre en Holanda una enorme cantidad de monumentos históricos (más de 4,000) se abren al público de manera gratuita por motivo del Open Monumentendag. Castillos, bibliotecas, iglesias, antiguas casas, edificios modernos, sedes políticas, y todo tipo de espacios de interés histórico se unen a esta iniciativa que también se da en otros países europeos. Además de las visitas, muchos lugares ofrecen durante esta semana exposiciones, conciertos, talleres, charlas informativas, rutas en bicicleta e incluso actividades para niños. Mercados y barrios para explorar en Ámsterdam Los días todavía son largos –faltan meses para el solsticio de invierno–, el verano aún se siente cerca, y esto provoca que las calles de la ciudad estén especialmente animadas. Una vez que hayas cubierto tu lista de lugares imprescindibles (¿el Rijksmuseum? ¿el de Van Gogh? ¿la casa de Anne Frank? ¿los museos de arte contemporáneo?), seguramente se te va a antojar pasar el máximo tiempo paseando por las calles de Ámsterdam (en nuestro blog puedes leer cómo moverte por la ciudad como un profesional). Sea cual sea tu método para moverte (bici, tranvía o tus propios pies), solo tienes que encontrar una excusa para recorrer la ciudad, y qué mejor que ir a explorar los mercados. El más antiguo y grande de la ciudad es el que se pone todos los días menos los domingos en la calle Albert Cuyp. Ubicado en el barrio De Pijp, aquí se vende de todo, desde alimentos frescos hasta comida de calle, pasando por ropa, cerámica, y hasta cámaras fotográficas. En De Pijp también se encuentra la antigua fábrica de cerveza Heineken, donde ofrecen unos tours de degustación fascinantes en los que además aprendes un montón de cosas sobre este gigante de la cerveza. El Bloenmenmarkt es el mercado de flores flotante de Ámsterdam, otro lugar al que merece la pena llegar caminando. Cerca están el Museo Casa de Rembrandt, en el mismo edificio donde vivió y trabajó el pintor, y el Museo de Ámsterdam, una institución dedicada a difundir y preservar la historia del desarrollo urbano de la ciudad (una visita a este museo durante los primeros días de tu viaje es una excelente introducción). Para los amantes de las antigüedades, en el barrio de Jordaan se encuentra un paraíso: el Antiekcentrum, un mercado que ocupa prácticamente todos los edificios de una cuadra, formando un laberinto de tiendas de antigüedades y chácharas. Jordaan es además uno de los barrios donde se concentra la vida nocturna, lleno de bares, restaurantes y cafeterías. También en Jordaan, pero más al norte, está el mercado de calle más antiguo de la ciudad, el Noordermarket, que funciona sábados y lunes desde 1616. Los lunes también se pone otro mercado en una calle aledaña, la Westerstraat, de artículos para el hogar y textiles. El Noordermarket, donde encuentras un poco de todo (ropa, libros, cerámica, alimentos orgánicos, artesanías), está ubicado en una plaza muy bonita rodeada de cafés con terrazas. Más ideas para Ámsterdam en septiembre ¿Qué tal un tour del estadio Johan Cruijff, el hogar del legendario club de futbol Ajax? ¿O una excursión guiada por los canales de la ciudad? Con el Pase Todo Incluido de Go City, ahorrarás mucho más que comprando entradas individuales. ¡Viaja sin perderte nada!
Anna Rivero
Canal houses over a canal bridge
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Tres días en Ámsterdam

Parece poco tiempo, pero te sorprenderá cuántas cosas puedes hacer en tres días en Ámsterdam. Es una ciudad compacta y densa, con un sistema de movilidad urbana ejemplar, y muchos lugares de interés se encuentran a poca distancia unos de otros, lo que la hace un destino ideal para un fin de semana largo. Si sólo tienes tres días y no sabes ni por dónde empezar a planear un itinerario, esperamos que el nuestro te ayude con un poco de inspiración y que tú lo completes a tu gusto. Por supuesto, te vas a quedar con ganas de regresar (ese es el objetivo). Día 1 Museumplein: Rijksmuseum y Museo Van Gogh Para entrar a Ámsterdam por la puerta grande, nada como empezar por el Rijksmuseum, en Museumplein. Este es el museo más importante de arte e historia en Holanda, y el que recibe un mayor número de visitantes. Con 8,000 objetos en exhibición, aquí puedes quedarte toda una mañana sin darte cuenta del paso del tiempo. Una de las piezas más célebres que se encuentra aquí es La ronda nocturna de Rembrandt, un retrato colectivo de la Compañía de Arcabuceros de Ámsterdam que pintó el gran maestro por encargo de la susodicha. Completado en 1642, este enorme lienzo tiene una larga y fascinante historia que podrás conocer mientras lo ves con tus propios ojos. No te pierdas la galería con las pinturas de Johannes Vermeer, ni la magnífica biblioteca. Alrededor de Museumplein (un área ajardinada entre plaza y parque, y un animado lugar de encuentro cuando el clima lo permite) se encuentran también otros museos importantes en la vida cultural de la ciudad: el Museo Van Gogh, el Stedelijk y el Moco. Estos dos últimos albergan colecciones internacionales de arte contemporáneo y moderno. En el Moco son muy populares las piezas del artista inglés Banksy. Voldenpark y De Pipj Ya sea que tengas la fuerza y la concentración suficiente para ver dos museos en un mismo día o que con uno te parezca suficiente, para la hora de comer te sugerimos dos opciones. Una es Vondelpark, uno de los parques más bonitos y antiguos de la ciudad, a quince minutos caminando desde el Rijksmuseum. En el mismo parque hay lugares donde puedes comer. Otra opción es ir directamente a pasear por el barrio De Pijp, un barrio multicultural y joven con una gran concentración de boutiques, cafés y restaurantes. Aquí se encuentra el mercado callejero de la calle Albert Cuyp, donde hay literalmente de todo, desde ropa y libros de segunda mano hasta artesanías, productos para el hogar, alimentos y puestos de comida. La pescadería Vishandel en el mercado Albert Cuyp es el lugar para probar el kibbeling, un plato típico de Holanda: pescado rebozado y frito a la perfección. Para completar el recorrido de De Pijp, hay que visitar la vieja fábrica de cerveza Heineken. La experiencia dura aproximadamente una hora, durante la cual conocerás la historia y algunos secretos de este gigante de la cerveza. El tour de la fábrica, obviamente, termina con una degustación. Si todavía te quedan fuerzas, anímate a explorar la vida nocturna alrededor de Leidseplein, una de las zonas de bares, clubs y discotecas más populares de la ciudad. Desde la fábrica de Heineken a Leidseplein haces aproximadamente un cuarto de hora caminando. Día 2 Museo de Ámsterdam, el Begijnhof y las patatas fritas Para empaparte del carácter de la ciudad, ve al Museo de Ámsterdam, donde, a través de pinturas, objetos y exposiciones interactivas recorrerás la historia de la ciudad. Es un museo que se puede visitar en una hora o dos, ya que no es gigantesco. A pocos minutos caminando desde el museo se encuentra uno de los lugares más famosos para comer patatas fritas holandesas. Apúnta el nombre porque nunca vas a recordar cómo se escribe: Vlaam Fritehuis Vleminckx. Es un local pequeño, y si no encuentras fila es porque estás de suerte, pero despachan rápido y merece la pena la espera (y así vas decidiendo qué salsa quieres comer con tus “frites”). Pero entre el Museo de Ámsterdam y las papas hay una pequeña joya escondida: el Begijnhof, un grupo de edificios antiguos con un patio-jardín interior que es un oasis de tranquilidad en medio del bullicio urbano. Detente aquí un rato para admirar los edificios e imaginar todo lo que estas paredes contarían si pudieran hablar. Amsterdam Noord: La torre A’DAM y This is Holland Por la tarde, nuestra sugerencia es explorar una zona de la ciudad de más reciente desarrollo, Amsterdam Noord. La manera más rápida de llegar es en bici. Tendrás que cruzar el IJ en el ferry (en nuestro articulo sobre cómo moverse por Ámsterdam encontrarás más consejos). Aquí está la torre A’DAM, un edificio alto con un mirador al aire libre que permite una panorámica de 360o de la ciudad. También hay un restaurante bar, una exposición interactiva sobre Ámsterdam, y una montaña rusa virtual con un vertiginoso recorrido de las calles (virtuales) de la ciudad. Pero lo mejor es sin duda, y si no sufres de vértigo, el columpio al borde de la torre donde te puedes columpiar sintiendo el vacío a tus pies. Muy cerca del mirador está el EYE Filmmuseum, un espacio dedicado al séptimo arte. Aquí puedes ver su colección de objetos y maquinas relacionados con el cine, y tal vez, si tienes tiempo e interés, puedas ver una buena película. Otra opción cercana a la torre A’ADAM es la experiencia This Is Holland, sobre todo si viajas con niños. Se trata de un simulador de vuelo en el que los participantes recorren el paisaje holandés desde los aires. Para terminar el día, puedes explorar los restaurantes de moda al borde del agua en los muelles de Amsterdam Noord. Los hay de todos los presupuestos y gustos. Día 3 Casa Museo Anne Frank Ok, ok. Sabemos que la vida del viajero es dura, y por eso proponemos que el tercer día, si quieres visitar sólo un museo más, que sea el de Anne Frank. El museo es el mismo edificio donde Anne y su familia se escondieron durante dos años en un anexo secreto al que se accedía por una puerta disfrazada de librero. Aquí se exhiben sus cuadernos originales, y mucha más información interesante sobre su historia y contexto. Es una experiencia sobrecogedora (recomendamos reservar). De Negen Straatges y los canales Muy cerca del museo se encuentra un núcleo de callecitas y plazas conocido como De Negen Straatges (las nueve calles) que forman un pequeño distrito comercial con boutiques independientes, galerías, cafeterías, librerías y restaurantes. Es una zona ideal para agendar un descanso y comer. Por la tarde puedes relajarte durante una hora en un tour por los canales, navegando por Ámsterdam mientras el barco te lleva a conocer los lugares destacados de la ciudad. Para cerrar la última noche con broche de oro, pasea por el Barrio rojo, o por la zona de bares y terrazas alrededor de Rembrandtplein. ¡O por las dos! Unos consejos más... Para más información sobre qué hacer en Ámsterdam, puedes seguir leyendo nuestro blog donde encontrarás consejos sobre cómo moverte, más recomendaciones y eventos especiales de cada mes. También considera el Pase Todo Incluido con el que ahorrarás considerablemente en las entradas a las atracciones principales, y te dará la flexibilidad que requieres para improvisar los itinerarios como tu quieras.
Anna Rivero
Red Light District Amsterdam
Blog

Guía del Barrio Rojo de Ámsterdam

El Barrio Rojo de Ámsterdam, una de las partes de la ciudad de las que más se habla, es una visita obligada. Emblemático o tristemente célebre: cualquiera que sea el estereotipo, este histórico barrio tiene mucho más de lo que sugiere su reputación. Nuestra guía te ofrecerá más información sobre el Barrio Rojo y sobre la historia del distrito de De Wallen. ¿Qué es el Barrio Rojo de Ámsterdam? Situado en De Wallen, el centro medieval de la ciudad, el Barrio Rojo es una concurrida zona de la ciudad que, a diferencia de la mayoría de las capitales europeas, ofrece una amplia serie de servicios normalmente considerados tabú. Desde prostitución hasta drogas legalizadas, así como espectáculos eróticos y tiendas de artículos sexuales. Muy cercana al puerto de la ciudad, esta zona es desde la edad media el lugar de destino para quienes buscan servicios de naturaleza sexual, ya sean soldados, marineros o caballeros. Sin embargo, ya ha pasado el tiempo en el que el sexo era motivo de vergüenza, y en la actualidad está reconocido como un trabajo legítimo. Tal vez te preguntes de donde proviene el nombre del barrio. El nombre original, “Barrio Rojo” se deriva del uso de luces de neón rojas en la entrada de los salones. La prostitución callejera es ilegal en Holanda y para muchos, el uso de una luz de neón roja en la entrada es un truco inteligente para atraer a los clientes. ¿Qué se ofrece en el Barrio rojo? El Amsterdam Pass incluye un recorrido completo por el barrio más controvertido de la ciudad, con multitud de interesantes historias y datos notables sobre la zona. Los recorridos comienzan al ponerse el sol, a partir de las 19:00 horas, cuando comienza la vida en la zona. Aparte de las ofertas más obvias, el Barrio Rojo también cuenta con multitud de interesantes tiendas, museos y espectáculos. La mayor parte de esta oferta gira alrededor del vicio; sin embargo, también hay oportunidades para disfrutar con la moda y la cultura. Con varias vitrinas de antiguas prostitutas transformadas en la zona, los visitantes pueden ver una oleada de espacios de exposición y estudios que albergan tiendas de ropa de moda, con marcas de calzado y de prendas urbanas a lo largo de las calles. Sabías que... La regulación de las trabajadoras del sexo no es una política gubernamental reciente. Desde 1810, cuando Ámsterdam estuvo bajo el dominio de Napoleón, la prostitución estaba sujeta a medidas sanitarias y las trabajadoras del sexo tenían que obtener un permiso que certificaba su buena salud. El propósito no era proteger a las trabajadoras de enfermedades venéreas, sino a los soldados, que tenían más probabilidad de ser el origen de las enfermedades. Se calcula que hay alrededor de 25 000 trabajadoras sexuales que realizan su labor en Holanda y la mayoría reside en el Barrio rojo. A pesar de que De Wallen es el sitio más famoso por su Barrio rojo, también es el lugar donde se encuentra el barrio chino de la ciudad si quiere comer un delicioso plato del lejano oriente. Repartidas por todo el barrio encontrarás pequeñas esculturas y obras de arte relacionadas con la sórdida reputación de la zona. Cómo comportarse en el Barrio Rojo Durante muchos años el Barrio Rojo fue un lugar hostil para el visitante, pero tras la legalización de la prostitución en 2000, la iniciativa de las autoridades lo han transformado en un lugar seguro y lleno de atractivos para el turista. Sin embargo, existen determinadas normas no escritas que se deben seguir. Las mujeres (y algunos hombres) que trabajan aquí están haciendo justamente eso, trabajar: es mejor no filmar directamente ni hacer fotos. De hecho, a comienzos de este año se declaró ilegal quedarse de pie mirando a los trabajadores sexuales en el caso de las visitas turísticas en grupo. Tampoco está bien visto beber ni consumir drogas en las calles de esta zona: esto está restringido a los numerosos bares y coffee shops del barrio. También te recordamos que no debes gritar ni provocar alborotos en la zona. Debido a la afinidad de la zona con todo lo relacionado con el vicio, te aconsejamos rechazar cualquier oferta de drogas y bicicletas. La policía impone fuertes multas tanto al vendedor como al comprador sorprendidos durante la transacción. ¿Cómo llegar al Barrio Rojo de Ámsterdam? Es un lugar muy visitado y puedes utilizar cualquiera de los siguientes tranvías: 2, 4, 11, 12, 13, 14, 17, 24 Dam. Se encuentra en pleno centro de la ciudad antigua, donde es difícil perderse, pero no dejes de llevar un mapa dondequiera que vayas. De Wallen, también conocido como Rosse Burt, es una popular zona de la ciudad, y muchas personas sabrán indicarte cómo llegar.
Katie Waller

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