Nueva York en julio

Fecha de publicación: 16 de mayo de 2024

Nueva York cobra vida en verano; un sinfín de actividades divertidas y de eventos interesantes surgen por toda la ciudad. Descubrirás miles de razones para enamorarte de la Gran Manzana en esta época del año. Tanto si buscas ideas para celebrar el Día de la Independencia como si prefieres algo más alternativo, tenemos sugerencias para ti. Sabemos que quieres disfrutar al máximo de tu escapada veraniega, así que, aquí van nuestras mejores recomendaciones para sacarle todo el jugo a Nueva York en julio.

Únete a la fiesta

Si vas a estar en Nueva York el 4 de julio, no deberías perderte los fuegos artificiales de Macy’s. Este espectáculo pirotécnico organizado por los famosos almacenes es uno de los más grandes del país, por lo que atrae a una gran multitud de visitantes y se retransmite en directo por la NBC. Cada año, miles de fuegos artificiales se lanzan desde cuatro barcazas atracadas en el East River, lo que proporciona unas vistas únicas del skyline neoyorquino. Y por si fuera poco, también se organizan actuaciones musicales estelares. Vivirás una noche mágica y emocionante, algo que todo el mundo debería experimentar al menos una vez en la vida.

Una forma fantástica de disfrutar de este espectáculo deslumbrante lejos de las aglomeraciones es hacer un crucero por el Río Hudson al anochecer. Durante la travesía, disfrutarás de la suave brisa veraniega, de una exquisita cena a base de marisco y, por supuesto, de unas vistas insuperables de los monumentos más famosos de la ciudad. Después de la cena, un DJ amenizará la travesía con las canciones favoritas del momento mientras tú disfrutas de la barra libre de vino y cerveza. ¡Ten a mano la cámara de fotos, porque la vas a necesitar!

Otro plan perfecto en julio en Nueva York es visitar Ellis Island y la Estatua de la Libertad. Estos dos emblemáticos monumentos son un hito en la formación de los Estados Unidos como nación. Si lo que te gusta es la Historia, no puedes perderte Ellis Island, donde el pasado de Nueva York cobra vida en el Museo de la Inmigración o el antiguo Hospital de Inmigrantes. También puedes aprovechar para hacer un crucero alrededor de los monumentos más importantes de la ciudad. Y, cómo no, visitar la Estatua de la Libertad, donde no solo harás unas fotos fantásticas, sino que además verás de cerca este hermoso símbolo de la esperanza y la libertad. Será una excursión divertida y educativa para toda la familia.

Empápate de cultura

Seguramente querrás probar algunas de las especialidades culinarias de la ciudad. En el Smorgasburg Festival las encontrarás todas y mucho más. Este festival culinario organizado en un parque estatal a orillas del East River es un auténtico paraíso para los sentidos. Sus más de 100 vendedores artesanos preparan deliciosas especialidades de todo el mundo, como perritos calientes de arroz coreanos, empanadas arcoíris colombianas y esponjosas tortitas japonesas. Pídete una cerveza, pica algo y disfruta de la puesta de sol, ¿qué más se puede pedir?

El verano en Nueva York es sinónimo de ¡festivales de música! Imagina escenarios en pleno Central Park, un cartel de artistas de fama mundial y prometedoras bandas noveles; todo un sueño que se hace realidad en el Summerstage Festival, el plan perfecto del verano neoyorquino si eres amante de la música. En anteriores ediciones, actuaron artistas de la talla de Patti Smith, Indigo Girls y Galactic, entre otros. Pero la música no lo es todo en Summerstage, el festival también organiza programas gratuitos de danza, teatro, cine y spoken word. Como ves, Central Park es mucho más que amplias zonas verdes, en verano, se convierte también en uno de los centros neurálgicos de la cultura neoyorquina.

Si lo que te gusta es el teatro, te encantará Shakespeare in the Park. Esta fascinante cita teatral anual te da la oportunidad de disfrutar gratis de sorprendentes adaptaciones de obras clásicas bajo el cielo estrellado de Central Park. En pasadas ediciones, el afortunado público pudo disfrutar de las actuaciones de Meryl Streep en La fierecilla domada, Philip Seymour Hoffman en Los dos hidalgos de Verona y Al Pacino en El mercader de Venecia. Nadie que disfrute del teatro debería perderse una experiencia tan mágica y única como esta.

Descubre actividades diferentes

Si lo que buscas es una forma diferente y divertida de explorar la ciudad, tal vez debas pasarte por Little Island. Este atractivo paisaje urbano, suspendido en lo alto del Río Hudson y de acceso gratuito, es perfecto para una excursión. Pasa una tarde relajada en esta impresionante zona verde mientras descubres su gran variedad de flora y fauna, y contemplas las espectaculares vistas del skyline de la ciudad. Y cómo no, el parque propone también montones de actividades y actuaciones al aire libre. Disfruta de un apacible paseo veraniego y aprovecha para asistir a un concierto, un monólogo de humor o un espectáculo drag. ¡Tú decides!

Lo más famoso de Nueva York son sus prestigiosos centros culturales y sus altos rascacielos, pero no hay que olvidarse de la diversidad y la riqueza cultural de los diferentes barrios de la ciudad, que se vuelven aún más efervescentes en verano. Coney Island, en el extremo sur de Brooklyn, es uno de los destinos veraniegos favoritos de los propios neoyorquinos, haz como ellos y toma el sol en su animada playa, pasea por su emblemática pasarela de madera y sube a sus atracciones de feria de aire retro. Y si te entra hambre, prueba el puesto de perritos calientes más famoso del mundo, que lleva en funcionamiento desde 1916. ¡Así que, ya sabes, al hacer la maleta, no te olvides el bañador!

¿Te apetece recorrer vastas extensiones de color púrpura y adentrarte en la maravillosa belleza natural del Estado de Nueva York? ¡Tenemos justo lo que necesitas! Lavender By The Bay es una de las plantaciones de lavanda más grandes de los Estados Unidos y te proporcionará la escapada perfecta para relajarte y olvidar el bullicio de la ciudad. Descubre la experiencia única de pasear por un mar de lavanda en esta plantación de más de 80 000 matorrales. Julio es el mes ideal para esta visita, ya que la lavanda estará en plena floración. Una experiencia de la que volverás con montones de fotos para compartir y con una relajación que solo la naturaleza en su máximo esplendor puede otorgar.

No hay nada como Nueva York en verano. Hay tanto que ver, hacer y explorar que es imposible aburrirse en esta deslumbrante metrópolis. Tanto si quieres asistir a las celebraciones del 4 de julio, pasear por campos de lavanda o ver una obra de Shakespeare bajo las estrellas, habrás venido al lugar adecuado. Y con nuestros pases no tienes por qué perderte nada, ya que disfrutarás de montones de actividades por un precio más asequible. Para más información, ponte en contacto con nosotros en Instagram y Facebook. Con Go City, verás más, por menos.

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Mejor época para viajar a Nueva York

Tal vez llevas mucho tiempo soñando con este viaje, y no estás seguro de cuál es la mejor época para viajar a Nueva York. Lo cierto es que la ciudad cambia mucho en sus cuatro (muy marcadas) estaciones, y tendrás que decidir qué prefieres. En Go City nos hemos dado a la tarea de ayudarte a escoger. El clima en esta esquina del planeta es extremo en verano e invierno, y súper agradable en primavera y otoño. Si puedes escoger, viaja en alguna de estas dos últimas estaciones. Si no, no te preocupes: el verano y el invierno en Nueva York tienen muchos encantos que no se repiten en las otras dos épocas de clima más suave. Así que lee este artículo, consulta con tu almohada, pero no le des muchas vueltas: compra ya tus boletos de avión y haz realidad el viaje de tus sueños. Primavera: cerezos en flor y largos paseos Para muchos viajeros, esta es la mejor época para venir a Nueva York. Las temperaturas son digamos perfectas (ni mucho frío ni mucho calor), es decir, ideales para caminar durante horas y descubrir la ciudad a pie, y los días se notan ya más largos. Si vienes a Nueva York en primavera, te recomendamos hacer tours guiados para aprender un montón de cosas interesantes sobre la ciudad. Es una de las ciudades que más oferta tiene en este sentido: desde tours gastronómicos, hasta street-art, pasando por todos los barrios que quieras, los paseos guiados son tal vez la mejor manera de entender Nueva York. Y además, si vienes entre mediados de abril y mediados de mayo, alcanzas a ver uno de los episodios más hermosos en Nueva York: la época de floración de los cerezos. En el Jardín Botánico de Brooklyn es donde se puede ver el mayor número de estos árboles: actualmente hay más de 220, de unas 30 especies diferentes. Durante la temporada de florecimiento se celebra aquí un festival de un fin de semana que atrae a más de 60,000 visitantes cada año, con música y puestos de comida en el parque. Además, el Museo de Brooklyn está justo al lado: no dejes de visitarlo. Verano: playas, parques y eventos al aire libre El termómetro sube mucho en Nueva York en verano. Las temperaturas rondan los 30°C de media entre julio y agosto, y pueden superar fácilmente los 35°C durante las olas de calor. Para colmo, el calor es húmedo, y esto hace que las condiciones puedan ser un poco sofocantes en medio del asfalto y los edificios. También es la época del año en la que hay más turistas. Pero si vienes en verano, tendrás la oportunidad de disfrutar del mar (¡ve a Coney Island!), de las piscinas públicas, de los grandes parques urbanos y de todas las actividades culturales que se dan en esta época al aire libre, muchas de ellas de forma gratuita, como la temporada de conciertos de Summer Stage, o la de teatro Shakespeare at the Park. En nuestro blog tenemos sendos artículos —Nueva York en julio y Nueva York en agosto— para que sigas leyendo y encuentres más detalles sobre tu viaje. Las otras ventajas de la estación son que, aunque hay más turistas, muchos neoyorquinos abandonan la ciudad (a muchos los encontrarás en los pueblos costeros de Long Island); los días son largos, con atardeceres espectaculares, ideales para hacer tours por los ríos o para contemplar la ciudad desde las alturas de alguno de sus rascacielos; y por último, ¡es el mejor momento para explorar la ciudad en bici! El color (y el calor) del otoño El otoño en Nueva York es divino. Confesamos que es nuestra época favorita. Un poco como la primavera, es una estación con temperaturas agradables, y a veces, en octubre, pueden darse días calurosos, una especie de verano de San Martín (el “Indian summer” le llaman aquí). Y si en primavera están los cerezos en flor, en octubre el espectáculo lo dan las hojas de los árboles cambiando de color, desde el amarillo limón de los ginkgos hasta el rojo profundo de los arces, pasando por una extensa gama de naranjas y ocres. Y de nuevo, como la primavera, es una buena estación para recorrer la ciudad a pie, para disfrutar de los parques y las bellas vistas desde los puentes y los rascacielos. La luz es especialmente mágica durante esta época, con atardeceres y amaneceres dramáticos en los que el cielo se enciende con púrpuras y rosas. Sube al mirador Top of the Rock para obtener la mejor panorámica del Central Park con los árboles de colores; ve a The Edge para sentir el vértigo de su mirador con suelo de cristal; o acércate al observatorio del One Word Trade Center y sube 102 pisos en 47 segundo en el elevador más rápido que te puedas imaginar (y podrás aprovechar para visitar el museo en homenaje a las víctimas del 9/11). Invierno: temporada festiva Más de 8 millones de habitantes, cinco distritos y multitud de barrios por descubrir, Nueva York es una ciudad de superlativos. Y lo mismo ocurre con el clima. Después del calor del verano, el invierno neoyorquino es súper frío, especialmente en enero y febrero. La nieve está muy presente, a veces en forma de tormenta, y tendrás que abrigarte bien, porque las temperaturas pueden bajar hasta los -10°C. Sin embargo, Nueva York en invierno tiene mucho encanto. Durante las festividades de diciembre la ciudad se prende de luces, y los escaparates de las grandes tiendas sobre la Quinta Avenida son un espectáculo digno de ver. Hay pistas de hielo para patinar, y mercados navideños para comprar regalos. Destacamos el de Bryant Park, frente a la Biblioteca Pública de Nueva York, con una pista de patinaje gratuita (solo tienes que pagar por la renta de los patines, a menos de que viajes con ellos), y la mítica pista del Rockefeller Center, súper fotogénica y con el árbol de Navidad más grande de la ciudad. Después de las fiestas, a mediados de enero y durante todo el mes de febrero, Nueva York resiste el último trecho del invierno a base de calefacción y entretenimiento en interiores. Es un buen momento para recorrer todos los grandes museos como el Guggenheim o el Museo Americano de Historia Natural, y para ver algún espectáculo de Broadway si eso te llama la atención. La temporada más baja es por supuesto la mejor para encontrar buenas ofertas en vuelos y alojamientos. Y tal vez para conocer la ciudad en su momento más auténtico (¡y es la época de las grandes rebajas en las tiendas!). En pocas palabras... En realidad, estamos seguros de que vayas cuando vayas será un viaje que nunca podrás olvidar. Después de todo, estás en Nueva York, donde todo es posible en cualquier momento. Así que anímate, empaca tus maletas y no olvides tu Pase Explorer de Go City que te hará la vida mucho más fácil, además de ayudarte a ahorrar en las entradas a las principales atracciones de la ciudad. Y si luego te quedas con las ganas, ¡siempre puedes regresar en otra época! Why not?
Anna Rivero

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