Refréscate en Nueva York: los mejores planes para los días más calurosos del verano

Desde cruceros bajo el sol hasta las heladerías más famosas de la ciudad, tenemos todo lo que necesitas para tus planes de verano en Nueva York.

Fecha de publicación: 1 de mayo de 2025
Hombre bebiendo agua en un día caluroso

¿Quieres saber cómo moverte durante una ola de calor en Nueva York sin desfallecer? Cuando las temperaturas suben y la ciudad arde bajo el sol de verano, puedes estar seguro de algo: no faltan formas de mantener la frescura. Tanto si sueñas con refugiarte en galerías de fama mundial (con aire acondicionado) como si prefieres refrescarte con cócteles y helados o disfrutar de la brisa del Hudson, esta ciudad sabe cómo hacer que los días calurosos brillen. Así que ponte protección solar, saca tu sombrero más grande y exploremos cómo aprovechar al máximo una ola de calor en la Gran Manzana…

Circle Line Sightseeing Cruises

Estatua de la Libertad

Combate el calor escapando al agua. Nos encanta subir a un Circle Line cruise, donde la brisa del río y las cubiertas abiertas ofrecen un alivio inmediato en los días más bochornosos. ¿Y las vistas? Espectaculares. Mientras el perfil de la ciudad se desliza ante ti, podrás hacerte selfies con la Estatua de la Libertad o ver cómo el puente de Brooklyn se aleja en la distancia, todo ello mientras descansas en asientos a la sombra o en cabinas con aire acondicionado. El personal sabe cómo mantener la diversión: los bares de a bordo sirven bebidas heladas, desde margaritas frappé hasta limonadas clásicas, mientras navegas por el Hudson. Tanto niños como adultos disfrutarán descubriendo los secretos de la ribera de Nueva York, narrados por guías que mezclan datos curiosos e historias locales. Ya elijas el recorrido completo alrededor de la isla o un crucero rápido hasta la Estatua de la Libertad, estos barcos te acercan a la acción y te alejan del calor.

Museo de Arte Moderno (MoMA)

Nada representa mejor el verano en Nueva York que pasear por galerías con aire acondicionado llenas de arte y rodeadas de asombrosas obras maestras modernas. La colección del MoMA incluye desde el surrealismo de Dalí hasta instalaciones digitales inmersivas, y cada una de sus seis plantas ofrece un tipo de escape diferente. Relájate en sillas de diseño, contempla obras de arte atrevidas, repón fuerzas en su fresca cafetería y, sencillamente... desconecta. No te pierdas «Las señoritas de Avignon» de Picasso ni «La noche estrellada» de Van Gogh en la quinta planta, y contempla los enormes paneles de los Nenúfares de Monet, que se extienden por paredes enteras. También puedes ver de cerca las icónicas latas de sopa y los retratos de Marilyn del arte pop de Andy Warhol, además de coloridas obras de Rothko, Pollock y O’Keeffe. Entra en el Café 2, en la segunda planta, para disfrutar de ensaladas y repostería de inspiración italiana, o simplemente observa a la gente en el aireado patio del jardín rodeado por las ingeniosas esculturas de Alexander Calder.

Alquiler de botes de remos en Central Park

A veces, todo lo que necesitas para refrescarte en Nueva York es un bote y un par de remos. Loeb Boathouse, junto al resplandeciente lago de Central Park, es una forma inigualable de disfrutar de la brisa, especialmente al atardecer. Es el clásico plan veraniego: trae algo de picar y déjate llevar por la corriente, saluda a los patos y haz fotos del perfil de la ciudad asomando entre las ramas de los árboles. En el agua se respira un ambiente relajado y casi de otra época, acentuado por el suave sonido de los remos al golpear el agua y las risas que llegan desde cada bote. Consejo: El Boathouse Restaurant, situado justo al lado, sirve cócteles refrescantes y ensaladas de mariscos con toques cítricos con vistas al lago, para que puedas relajarte a la sombra cuando termine tu excursión en bote.

Edge Observation Deck

Vistas desde Edge

¿Quieres sentir la brisa veraniega sin salir de Manhattan? Edge ofrece el respiro definitivo en las alturas. Situada a 100 pisos sobre Hudson Yards, esta plataforma exterior en las nubes no es un mirador más: es una maravilla de la ingeniería con un emocionante suelo de cristal y paredes inclinadas que te sitúan justo encima de la ciudad. A esta altura, es probable que sudes tanto si hace sol como si no, por lo que esa brisa refrescante será una bendición sin importar el tiempo que haga. Su diseño al aire libre te permite escapar de las sofocantes aceras, mientras contemplas el perfil de la ciudad bañado por el sol. Hay muchos asientos para relajarse y, gracias a las barreras de cristal bien situadas, disfrutarás de unas vistas sin obstáculos de toda la ciudad. Pídete un cóctel veraniego en el Sky Bar (como un refrescante gin-tonic con pepino o una limonada con fresas) y brinda por la ciudad que nunca se sofoca. Tanto si buscas emociones fuertes como si solo quieres el selfie perfecto con las nubes de fondo, Edge es el lugar ideal.

Jardín Botánico de Nueva York (NYBG)

Situado en el Bronx, el New York Botanical Garden es un refugio de más de 100 hectáreas que ofrece un respiro del calor lejos de las sofocantes aceras de la ciudad; imagina senderos boscosos a la sombra, árboles imponentes y praderas tranquilas repletas de flores silvestres. ¿Por qué es una visita obligada durante una ola de calor? El Conservatorio Enid A. Haupt es una maravilla arquitectónica que alberga desde selvas tropicales húmedas hasta entornos desérticos con neblina. Busca la sombra en el Thain Family Forest, una densa zona de árboles autóctonos que se mantiene agradablemente fresca incluso en los días más calurosos. El Rock Garden es otra delicia donde el agua que fluye y los bancos a la sombra te invitan a hacer una pausa, beber una limonada refrescante y disfrutar del silencio. El Peggy Rockefeller Rose Garden rebosa color y fragancia, mientras que el Children’s Adventure Garden ofrece exhibiciones interactivas y juegos de agua ideales para que los pequeños exploradores se refresquen. En resumen: el Jardín Botánico de Nueva York es un lugar de lo más fresco (en todos los sentidos). Ya sea porque quieras pasear durante horas, hacer un picnic bajo olmos centenarios o buscar un rincón tranquilo para leer, te marcharás con energías renovadas y ganas de vivir más aventuras en la ciudad.

Trampélope Lounge en Time Out Mercado

Cuando el sol del mediodía pida un descanso, dirígete al Time Out Market de DUMBO y al Trampélope Lounge, un elegante bar en la azotea con ventiladores de techo, asientos a la sombra y vistas en primera fila del East River hacia Manhattan. En la planta baja, decenas de puestos de comida preparan clásicos refrescantes: como café helado vietnamita, poke de atún picante y helados suaves y esponjosos de colores increíbles. El ambiente en el interior es animado, pero al subir a la planta superior todo se calma: pide un daiquiri helado o comparte una tabla de embutidos mientras contemplas el puente de Brooklyn brillando a lo lejos. Incluso en los días más calurosos, el espacio se siente fresco (gracias al río) y el ir y venir de la gente rara vez decepciona.

Día de spa en QC NY

Día de spa

Saca la estrella que llevas dentro en QC NY, el paraíso del bienestar de la ciudad en Governors Island. Accesible en ferri (¡disfruta del frescor del río en el trayecto!), este enorme spa de día ofrece de todo, desde salas de bruma fría hasta salones de inspiración zen con vistas al perfil urbano. Sumérgete en una piscina de hidroterapia con burbujas, relájate con un masaje reconfortante o descansa en salas de relajación con tumbonas mullidas y una suave luz natural. ¿Qué hace que QC NY sea especial además de sus vistas increíbles? El ambiente es relajado y natural, con una mezcla distendida de lugareños y viajeros. Prueba tés helados de hierbas, pica algo ligero en el spa y deja que el caluroso día pase sin prisas. Las piscinas infinitas al aire libre se mantienen frescas durante las olas de calor, y el servicio junto a la piscina hará que nunca te falte un agua con pepino o una copa de prosecco.

Astoria Pool

El verano en Nueva York no está completo sin una aventura en las piscinas municipales, y Astoria Pool, en Queens, es una leyenda local por una buena razón. Esta enorme piscina, que se extiende a lo largo del East River con impresionantes vistas al Triborough Bridge, ofrece una experiencia casi digna de un complejo vacacional, además de espacio de sobra para chapotear y refrescarse. Este lugar clásico de estilo art déco de los años 30 está rodeado de zonas de césped para tomar el sol entre baño y baño, y amplias terrazas de hormigón que rebosan nostalgia veraniega. El ambiente es distendido y energético, perfecto para observar a la gente o simplemente flotar de espaldas mientras contemplas el infinito cielo de verano. Es gratuita, abierta a todo el mundo y cuenta con zonas de sombra y puestos de comida cerca; solo recuerda traer tu propio candado para las taquillas (los neoyorquinos ya se saben el truco). Tanto si quieres tirarte de bomba como si prefieres mojarte los pies en la orilla, Astoria Pool ofrece pura diversión veraniega al estilo de la vieja escuela.

Chinatown Ice Cream Factory

Chinatown Ice Cream Factory puede presumir de tener algunos de los helados más memorables de Nueva York, y lleva más de cuatro décadas asombrando tanto a locales como a viajeros con sabores que no encontrarás en ningún otro lugar: piensa en lichi, sésamo negro, taro y galleta de almendra. Entra y admira la colorida decoración llena de dragones mientras incluso la cola más larga y sedienta avanza a la velocidad del rayo. Oirás al personal bromeando con los clientes habituales mientras sirven generosas bolas en cucuruchos y tarrinas. ¿No sabes qué elegir? Te ofrecerán encantados una muestra de cualquier cosa que veas en la reluciente vitrina. Si te apetece algo atrevido, el de durián es sorprendentemente refrescante. O para algo un poco menos arriesgado, el de melón y el de té verde son aciertos seguros.

Ve a la playa en Rockaway

Rockaway Beach

Cuando solo te sirvan la arena de verdad y el océano, pon rumbo con tu tarjeta de metro hacia Rockaway Beach, en Queens. Este tramo de la costa atlántica se siente como una vía de escape urbana: amplias playas de arena, olas suaves y un ambiente alegre y festivo. El Boardwalk está rodeado de coloridos puestos de comida (puestos de tacos, tiendas de batidos), canchas de voleibol y carriles bici. ¿Quieres un poco más de acción? Prueba una clase de surf con Locals Surf School (no hace falta experiencia ni neopreno, ellos se encargan de todo). O simplemente extiende tu toalla, pica unos tacos de pescado de Tacoway Beach y disfruta del ambiente. Los baños públicos gratuitos y limpios y las duchas al aire libre facilitan que las familias o grupos de amigos pasen allí todo el día.

Ferry a la Estatua de la Libertad

Ningún viaje a Nueva York está completo sin ver a la mismísima Dama de la Libertad, y el verano es el momento perfecto para disfrutar de la brisa fresca del río en el Statue of Liberty Ferry. Así que cambia las aceras ardientes por el salitre del mar y unas vistas panorámicas insuperables, además de una dosis de historia americana por el camino. Embarca en Battery Park, donde el extremo sur de la ciudad se abre al puerto de Nueva York. Desde el principio parece una aventura: cielos azules, aves marinas revoloteando y el perfil de Manhattan alejándose a tus espaldas mientras dejas atrás la orilla. Busca un sitio en la cubierta superior para sentir el viento en el pelo. Al llegar a Liberty Island, puedes quedarte a la sombra de los senderos arbolados o entrar en el museo para conocer a fondo la fascinante historia de la estatua. Hay un bar para tomar bebidas frías y helados, además de muchas zonas de césped para disfrutar de un pícnic. Si tienes tiempo y energía, sigue hasta Ellis Island: el billete de ferry cubre ambas paradas históricas y la brisa del puerto hace que el trayecto sea agradablemente fresco de principio a fin.

Museo y jardines de The Cloisters (The Met Cloisters)

Escultura en The Met Cloisters

En la zona de Uptown, sobre el Hudson, se encuentra una de las joyas ocultas más fascinantes de la ciudad: The Met Cloisters. Está dedicado al arte y la arquitectura medievales, pero también te sentirás como si hubieras entrado en un tranquilo monasterio europeo, con sus arcos de piedra a la sombra, jardines apacibles y galerías de muros gruesos que se mantienen frescos de forma natural. Pasa el tiempo paseando por los jardines de hierbas aromáticas, escuchando el suave chapoteo de las fuentes o entrando en galerías repletas de tapices centenarios y retablos dorados. Tranquilo y contemplativo, es un mundo aparte del ajetreo de la ciudad y, gracias al ingenioso diseño medieval, apenas se calienta incluso en los días más calurosos del verano. Además, el frondoso parque exterior es perfecto para un pícnic a la sombra si te apetece quedarte un rato más con tu grupo.

Brooklyn Museum

El Brooklyn Museum es un tesoro de arte, cultura y un aire acondicionado de lo más agradable. Al entrar, te rodearán columnas altísimas y amplios vestíbulos con suelos de mármol que transmiten calma y frescor, incluso en los días de más calor. La colección permanente es ecléctica y emocionante, con de todo, desde artefactos del antiguo Egipto hasta pinturas contemporáneas. Visita el Elizabeth A. Sackler Center for Feminist Art y repón fuerzas después en la popular cafetería del museo. El vestíbulo es un lugar ideal para tomarse un respiro, con techos altos y vistas panorámicas al jardín. En verano, las exposiciones temporales aportan un aire nuevo y a menudo encontrarás eventos comunitarios o actuaciones de jazz en el interior que hacen de este museo un auténtico lugar de encuentro para el barrio.

Roosevelt Island Tramway

Si te apetece algo un poco peculiar, e indudablemente genial, sube a bordo del Roosevelt Island Tramway. Deslízate sobre el East River y aprovecha para hacer fotos inigualables del skyline de Midtown. Las cabinas de cristal cerradas son frescas y cómodas, raras veces están abarrotadas fuera de las horas punta y tienen el toque justo de espectacularidad para dejar huella. Una vez que llegues a Roosevelt Island, recorre senderos sombreados, relájate con las vistas en el Four Freedoms Park o haz fotos con las peculiares ruinas del hospital de viruela de fondo. El trayecto en sí es sorprendentemente rápido, pero es un atajo con aire acondicionado hacia una parte de Nueva York que muchos nunca piensan en explorar. Extra: El viaje en teleférico está incluido en tu MetroCard, así que puedes subir todas las veces que quieras para refrescarte entre paseo y paseo por la isla.

Museum of Ice Cream

Niños con helado

¿Qué es eso? ¿Quieres más helado? Tus deseos son órdenes para nosotros. El Museum of Ice Cream es un lugar agradablemente divertido donde te animamos a sacar tu lado infantil: sumérgete en una piscina de virutas de colores falsas, degusta muestras ilimitadas de sabores creativos y haz montones de fotos en escenarios de colores pastel, todo ello mientras disfrutas de unas galerías perfectamente climatizadas. Cada sala es una aventura sensorial, desde el aroma de los cucuruchos de barquillo hasta el sonido de los temas pop retro que rebotan en las paredes. Incluso hay una cafetería de estilo retro para tomar batidos rosas o comer minicucuruchos, rodeada de cómodos sofás y alegres neones. El personal, amable y entusiasta, aporta aún más energía y te hace sentir como en casa. Es divertido, dinámico y, lo más importante, deliciosamente gélido. Si buscas alegría a tope con aire acondicionado (y montones de helado), este es el lugar ideal para poner la guinda a tu aventura veraniega en Nueva York.

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Disfruta de una noche de cine en una azotea

Persigue el atardecer con una película al aire libre en Rooftop Cinema Club o en una de las sesiones de cine estacionales de la ciudad (prueba el Skyline Drive-In en Greenpoint o el Rooftop Cinema Club en Midtown). Al caer el crepúsculo, la brisa refresca lo justo para estar a gusto, y hay algo mágico en ver una película con las luces centelleantes de la ciudad como telón de fondo. Llega temprano para pillar la mejor tumbona o puf, y luego pide palomitas y cócteles helados. Cada lugar tiene su toque especial: algunos entregan auriculares inalámbricos, otros ofrecen fantásticos jardines en la azotea o vistas panorámicas del horizonte. Las películas varían desde éxitos recientes hasta clásicos de la pantalla grande: imagina ver «King Kong» con el auténtico Empire State Building a la vista. Ya sea que elijas una cita un jueves por la noche o una proyección familiar de fin de semana, te irás sintiéndote genial en todos los sentidos. ¿Buscas más planes fantásticos para hacer en Nueva York? Echa un vistazo athe city’s spookiest attractions and experiences, o lánzate a por el frescor definitivo con estas snow day suggestions.

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Comparativa de miradores: Top of the Rock vs. Edge

¿Sabes qué es mejor que un mirador con vistas panorámicas a Manhattan? Dos miradores con vistas panorámicas a Manhattan. Y de eso es justo de lo que te queremos hablar, del mirador Top of the Rock y del mirador Edge. Dos titanes en las alturas. Acompáñanos en esto, vamos a llevar la metáfora hasta sus últimas consecuencias... Imagina que realmente se trata de dos titanes. Dos seres con vida y voluntad propias. No, no te vayas, no nos hemos vuelto tarumbas, solo es un ejercicio de imaginación. Imagina que estos dos seres titánicos se enfrentan en una batalla encarnizada hasta que solo quede uno. ¿Quién crees que ganaría? Bueno, pues eso es justo lo que vamos a tratar de averiguar. Exploraremos sus puntos fuertes y sus puntos débiles... Hasta descubrir quién quedaría en pie en un cara a cara entre el Top of the Rock y Edge. ¡Que empiece la lucha! Top of the Rock vs. Edge: un poco de historia El mirador Top of the Rock se encuentra en lo más alto del número 30 de Rockefeller Plaza. Si esa combinación de palabras te suena ligeramente familiar, lo más probable es que se deba a la exitosa comedia 30 Rock, que tiene lugar entre los muros de este histórico rascacielos. El Rockefeller Center tiene casi 100 años de antigüedad, se construyó en 1933, por lo que es sin duda el ganador en veteranía. El Rockefeller Center, además de ser una joya arquitectónica del art déco que tanto gustaba en los años 30, ha sido sede de algunas de las mayores empresas estadounidenses, como General Electric, Comcast y NBC (la cadena creadora de 30 Rock). Por su parte, Edge no es más que un bebé al lado del Top of The Rock. Se inauguró el 10 de marzo de 2020, por lo que lleva casi un siglo de retraso respecto a su contrincante en lo que se refiere a historia. Claro que todo depende de cómo lo veamos, si valoramos la modernidad, Edge gana por goleada. Y no solo el número 30 de Hudson Yards, donde se encuentra The Edge, sino todo el barrio. Hudson Yards es el barrio más nuevo y floreciente de Nueva York, una zona que ha pasado de ser un distrito naviero para convertirse en un barrio moderno con montones de tiendas, restaurantes, oficinas, edificios residenciales, plazas, jardines, obras de arte público, como The Vessel, y centros culturales, como The Shed. Top of the Rock vs. Edge: las vistas Por supuesto, hay ciertos monumentos que podrás ver desde ambos miradores. Pero vamos a explorar más en detalle lo que se ve desde el mirador Top of the Rock y desde el mirador Edge para que sepas hacia donde tienes que apuntar la cámara en cada uno de ellos. Desde el mirador Top of the Rock, obtendrás vistas despejadas del Empire State Building, de todo Central Park, de la Estatua de la Libertad (si el día está despejado, pero no cuentes con ello al 100%), de Times Square (sobre todo de noche, cuando los carteles luminosos te servirán de guía) y del Chrysler Building. Así que, como ves, hay mucho que ver. Desde el mirador Edge, también verás el Empire State Building, el Chrysler Building y, si hace buen día, la Estatua de la Libertad. Pero, ¿qué más contemplarán tus ojos desde este triángulo que desafía la gravedad en las alturas? Verás el One World Trade Center, The Vessel (una instalación artística interactiva en Hudson Yards) y el río Hudson. Qué hacer en el mirador Top of the Rock Visitar el mirador, evidentemente es el objetivo final, pero no hay por qué precipitarse, ¿no? No olvides que la paciencia es una virtud, por lo que no viene mal ejercitarla de vez en cuando. Te preguntarás a qué viene este afán por hacerte esperar. Muy sencillo, no queremos que te pierdas nada, y 30 Rock es mucho más que un fantástico mirador. Empieza por abajo, recorre este mastodóntico rascacielos art déco, en el que encontrarás varias exposiciones dedicadas al edificio, a la zona y a Nueva York en general. Verás un vídeo sobre los 10 años que duró la histórica construcción del Rockefeller Center durante la Gran Depresión de los años treinta. Incluso conocerás la vida y la época del mismísimo John D. Rockefeller, el hombre que dio nombre al rascacielos. Una vez te hayas empapado de historia, ha llegado el momento de subir. El ascenso dura apenas un minuto y te eleva hacia el cielo como una especie de catapulta moderna, solo que mucho más cómoda. Después, al salir del ascensor, te darás de bruces con las impresionantes vistas. Tómate tu tiempo, contémplalo todo, trata de localizar todos los lugares que ya conoces y, por supuesto, saca la cámara o el teléfono y empieza a hacer fotos. Haz fotos como si no hubiera un mañana. Como si tu vida dependiera de ello, porque serán recuerdos irrepetibles. No te despiste, hay varios niveles en Top of the Rock, están las zonas cubiertas de los pisos 67 y 69, y luego está el mirador al aire libre de la planta 70. ¡Recórrelos todos! Listo. Ya puedes bajar y seguir explorando el corazón de Manhattan. Qué hacer en el mirador Edge En el caso de Edge, nada de andarse por las ramas. Entra directamente y sube en ascensor hasta la planta 100. A continuación, sal al mirador al aire libre y empápate de las vistas. Recorre el amplio espacio del mirador con calma para aprovechar cada ángulo de esta fantástica plataforma en mitad de las nubes. Fíjate bien, porque no todo es mirar al horizonte, también hay una pequeña parte del suelo que está acristalado. ¿Te atreves a colocarte justo encima y mirar para abajo? Si te lanzas, verás cómo se desarrolla la vida neoyorquina bajo tus pies, aunque a tal altura te parezca más bien un diminuto y ajetreado hormiguero multicolor. Cuando te hayas empapado de las vistas y hayas localizado todos los monumentos que venías buscando, vuelve a bajar y date una vuelta por Hudson Yards. Explora este efervescente ecosistema de tiendas, restaurantes, bares, plazas y parques. Cómo llegar al mirador Top of the Rock Rockefeller Plaza está en pleno corazón de Manhattan, por lo que el mirador está muy bien comunicado y hay varias formas de llegar. Si optas por el metro, las líneas B, D, F y M paran en la estación 47-50th Streets-Rockefeller Center, a un paso del mirador Top of the Rock. Otra opción es tomar las líneas de metro 1, E o C hasta la estación de 50th Street. Si prefieres el autobús, hay montones de rutas que llegan a la zona: M1, M2, M3, M4, M5, M6, M7, M27, M50 y M104. Si has pensado disfrutar del autobús turístico de Nueve York el día que visites el mirador Top of the Rock, ten en cuenta que la parada de Times Square está solo a 7 minutos a pie de tu destino. Si vas en coche, hay varios aparcamientos de pago en las inmediaciones. Pero ten en cuenta que el tráfico en el centro de Manhattan puede ser brutal. Por lo que te recomendamos dejar el coche en casa o, como mucho, optar por un taxi. Cómo llegar al mirador Edge Si vas en metro hasta el mirador Edge, la estación más cercana es la de 34th Street-Hudson Yards, a la que puedes llegar en la línea 7. Desde la estación de metro, solo hay un paseo de unos pocos minutos hasta Hudson Yards. Si prefieres el autobús, también hay varias líneas que llegan a la zona de Hudson Yards, como la M12, la M34 y la M34A. La ruta roja (Downtown Loop) del autobús turístico de Nueva York también tiene parada en Hudson Yards. Si lo tuyo es conducir, encontrarás varios aparcamientos de pago en el barrio. Pero aparcar en Manhattan no es precisamente saludable para tu economía, y conducir por allí tampoco es precisamente un paseo. Así que, como siempre en Nueva York, lo mejor es dejar el coche en casa y aprovechar el transporte público. Ahorra en Nueva York con Go City® Y hasta aquí llega nuestro cara a cara: Top of the Rock vs. The Edge. Ahora la decisión es solo tuya. ¿A quién le otorgarás el título de campeón? ¿Aún no lo tienes claro? ¿Necesitas verlo con tus propios ojos? Esa es justo nuestra recomendación: en lugar de elegir solo uno, visita ambos y disfruta de dos puntos de vista diferentes del skyline de Manhattan. ¿Te parece demasiado caro subir a más de un mirador en Nueva York? ¡No tiene por qué serlo! Con un pase turístico de Go City®, podrás visitarlos ambos, así como muchas otras de las mejores atracciones turísticas de Nueva York por un módico precio. ¡Descubre cómo ahorrar en tus entradas con Go City® y no te pierdas nada!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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Halloween en Nueva York

¿Sientes que la luna cada día está más misteriosa y por las noches oyes más ruidos extraños de lo habitual? Eso claramente solo puede significar una cosa: ¡se acerca Halloween! La época más espeluznante del año en Estados Unidos. ¿Y qué mejor lugar para celebrarlo que Nueva York? Durante la época de Halloween, la Gran Manzana se vuelve más terrorífica que nunca, con montones de actividades y experiencias para ponerte los pelos de punta. Si no quieres perderte ninguna, solo tienes que seguir leyendo nuestra guía de Halloween en Nueva York. ¿Te atreves? Nuestra guía incluye: ¿Cuándo se celebra Halloween en Nueva York? ¿Dónde se celebra Halloween en Nueva York? Cabalgata Village Halloween Parade Catacumbas a la luz de las velas Fantasmas de Greenwich Village ¡Y mucho más! ¿Cuándo se celebra Halloween en Nueva York? Probablemente ya lo sepas, pero quién sabe, lo mismo algún tipo de embrujo te impide recordarlo, así que no está de más anotarlo aquí: el día más espeluznante del año es el 31 de octubre. Claro, dependiendo del año, el 31 puede caer entre semana, lo cual es un poco rollo si la idea es pasarse la noche en blanco disfrutando del terror en Nueva York. Pero no te preocupes, está todo calculado, a las criaturas de ultratumba les gusta pillarte con ganas y con energía, no a medio gas. Por eso, gran parte de las celebraciones y de la diversión tendrán lugar durante el fin de semana anterior. Es más, lo más probable es que las celebraciones se extiendan también hasta el fin de semana siguiente. Así que tendrás tiempo de sobra para pasarlo de miedo en Nueva York. ¿Dónde se celebra Halloween en Nueva York? Pues eso, en Nueva York. La Gran Manzana. La Ciudad que Nunca Duerme. En fin..., has hecho clic en este blog precisamente por eso, ¿no? Porque hablaba de Halloween en Nueva York. ¿Estás bien? ¿Necesitas un abrazo, un exorcismo, algo? A ver si va a ser verdad lo de que te han embrujado y te han dejado sin memoria. Venga vale, fuera de bromas; seguro que quieres saber cuáles son los mejores planes de Halloween en Nueva York. Y eso es justo lo que te vamos a contar: qué hacer y dónde ir para celebrar Halloween en Nueva York. Ahora en serio..., de verdad. ¿Qué hacer en Halloween en Nueva York? En Nueva York hay varias atracciones y experiencias terroríficas, o al menos ligeramente espeluznantes, algunas son exclusivas de esta época del año, otras, podrás disfrutarlas siempre que quieras. Vamos a contártelas todas, para que pases un Halloween en Nueva York pavorosamente divertido. Village Halloween Parade Imagen propiedad de Inspired By Maps/Shutterstock Cada 31 de octubre, Nueva York sufre una invasión demoníaca: miles de criaturas de la noche llegan a la Gran Manzana, toman sus calles y aterrorizan a sus habitantes. Claro que las criaturas humanas también pueden unirse (siempre que no se note demasiado que son humanas). Por supuesto, estamos hablando de la cabalgata Village Halloween Parade. Esta espeluznante cabalgata recorre la Sexta Avenida desde Canal Street hasta 15th Street, en Manhattan. Así que mete tu mejor disfraz en la maleta y dirígete a la esquina de la Sexta Avenida con la Calle Canal a las 18:30, porque la cabalgata comienza a las 19:00. Ten en cuenta que cada año, tiene una temática diferente, así que consulta la web para enterarte bien de todo y sacar ideas para tu disfraz. Si prefieres que te asusten a asustar, no hay problema. Dirígete a la Sexta Avenida con antelación para hacerte con un sitio estratégico en el que lo veas todo bien (se irá llenando de gente a medida que se acerque la cabalgata). También puedes colocarte directamente en el final del recorrido, entre la Calle 14 y la 16, para ver cómo cruzan la línea de meta todo tipo de criaturas monstruosas, probablemente ya cansadas y sudorosas a esas alturas. Catacumbas a la luz de las velas Combinar turismo y experiencias tenebrosas... ¿Qué más se le puede pedir a un viaje a Nueva York en Halloween? En este recorrido a la luz de las velas por las catacumbas de la antigua basílica catedral de San Patricio te sumergirás en un viaje a través de la historia mientras recorres sus más recónditas y oscuras profundidades. Una visita guiada de 90 minutos le llevará por los innumerables túneles y pasadizos subterráneos que se ocultan bajo este lugar sagrado. Tu guía te contará todo tipo de historias espeluznantes y curiosas a medida que avanzas por los pasadizos. Muchos neoyorquinos famosos descansan en estas catacumbas, por lo que además de vivir una experiencia bastante tenebrosa, también aprenderás sobre la historia de la ciudad y sobre las vidas (y las muertes) de sus habitantes más insignes. Fantasmas de Greenwich Village No es necesario descender a húmedas y oscuras catacumbas para descubrir historias paranormales en Nueva York. Basta con recorrer las calles del barrio de Greenwich Village para sentir la presencia de fantasmas y espectros. De hecho, seguro que no sabías que el nombre de Greenwich proviene de una habitante muy particular del barrio: una "bruja verde" (green witch, en inglés). Bueno, vale, puede que eso nos lo hayamos inventado (la famosa bruja verde es de Oz no de Greenwich), el nombre del barrio no tiene nada que ver con brujas; sin embargo, todo el mundo dice que está plagado de fantasmas. Así que solo tienes que unirte a una visita nocturna por la zona para descubrir los secretos más escalofriantes de Manhattan. Tu guía te llevará a recorrer Greenwich Village mientras te cuenta su historia más macabra, con relatos sobre niños perdidos, fantasmas de personajes famosos y apariciones en parques. ¡Ten la cámara a mano, tal vez consigas cazar alguna sombra extraña! El retorno de las brujas en Brooklyn Si decides salir a tomar algo para que se te pase el susto de las festividades, no hay mejor sitio que A Drinking Game (ADG NYC), en Brooklyn. Para la ocasión, las actrices del espectáculo de Halloween se inspiran en el clásico de Disney El retorno de las brujas (Hocus Pocus, en inglés). ¿Y en qué consiste la cosa? Pues bien, el elenco de ADG NYC reinterpreta clásicos de culto de Hollywood en un espectáculo diferente cada mes. Pero ahí no acaba la cosa, cada película tiene una serie de palabras clave que, en cuanto se pronuncian, suena una campana y todo el mundo bebe (¡incluidos los actores y las actrices!). Vamos, una especie de híbrido entre teatro y fiesta loca en un bar. Así que ojo con la campana, o es posible que acabes viendo doble... y no precisamente por un embrujo maléfico. Blood Manor Si todo lo anterior se te queda corto porque a ti lo que te gusta es el terror más salvaje, tu sitio es Blood Manor. Esta enorme y aterradora casa embrujada se encuentra en el número 359 de la calle Broadway y no es nada recomendable para gente que se asuste fácilmente. De hecho, los menores de 14 años no pueden entrar (para evitar traumatizarlos de por vida, suponemos). Si todo esto no te ha disuadido, prepárate a descubrir salones embrujados, pasadizos terroríficos y una multitud de intérpretes que se especializan en una sola cosa: dar muchísimo miedo. Y lo mejor es que si sobrevives y estás tan majareta como para querer volver al año siguiente, la casa será completamente distinta, ya que la renuevan cada año. Así que la próxima vez que dobles esa esquina que sabías que era segura, puede que te lleves una gran sorpresa. Ahorra en las entradas de Nueva York con Go City® Y hasta aquí ha llegado nuestra espeluznante guía de Halloween en Nueva York. Esperamos que te haya gustado y que te inspire para vivir una experiencia terrorífica en la ciudad. Si quieres descubrir también otros planes menos macabros en la ciudad, solo tienes que consultar las ventajas de Go City® en Nueva York. Descubrirás montones de atracciones a un precio estupendo, para que aproveches a tope tu viaje a Nueva York sin que te mueras del susto cuando revises las cuentas.
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

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