Qué hacer en East Village, Nueva York

Vintage Village vibes in the bohemian birthplace of American punk.

Última actualización: 24 de abril de 2026
Vinyl record shop

Empecemos con la realidad: ¡nos encanta el East Village! Antiguamente parte del Lower East Side, esta zona se considera popularmente la cuna del punk. Hoy en día, este próspero centro urbano ofrece grandes oportunidades de exploración: desde interesantes servicios culturales y monumentos históricos hasta bares y restaurantes de moda, este lugar lo tiene todo. Independientemente de lo que decidas hacer aquí, es imposible aburrirse. Pero ¿por dónde deberías empezar? Pues bien, si tienes pensado hacer una visita, lee nuestra lista para que puedas disfrutar de lo mejor del East Village.

Empápate de cultura

Una de las cosas más emocionantes que se pueden hacer en Nueva York es ir a ver un espectáculo. Aunque la zona ofrece una gran variedad de teatros para elegir, nuestra primera opción siempre es el Orpheum Theater. Fundado en 1904, este lugar es conocido por popularizar La tiendita de los horrores y Stomp. Hoy en día, puedes disfrutar de todo, desde comedias desternillantes hasta dramas evocadores, bajo un mismo techo. Con su historia única y su elegancia discreta, no hay mejor lugar para los amantes de las artes escénicas. Famoso por su historia de activismo social y pensamiento creativo, la vida nocturna del East Village no tiene rival. ¡Quienes se acerquen a la zona en busca de arte de primera clase no se llevarán una decepción! Una joya cultural emblemática y un pilar de la escena artística del East Village, el Nuyorican Poets Café es conocido por haber impulsado el slam poetry. Durante décadas, la institución ha servido como hogar para obras fundamentales de poesía, música, teatro y mucho más. Con sus extraordinarios artistas y su ambiente relajado, este lugar es perfecto para tomar unas copas y empaparse del ambiente del East Village en todo su esplendor. No hay nada mejor que ver una película con unos amigos. Si buscas el lugar perfecto, no te preocupes: ¡nosotros nos encargamos! Tanto para los cinéfilos más apasionados como para los espectadores ocasionales, el Anthology Film Archives proyecta una oferta maravillosamente diversa de películas de cine de autor. Desde viejas favoritas y grandes clásicos hasta cine independiente y comedias mudas, aquí hay algo para todos los gustos. Tras un largo día de turismo, este es un lugar ideal para desconectar y relajarse.

Explora la zona

Si te interesa saber más sobre la historia de la zona, quizá quieras visitar el Museum of the American Gangster. Conocida en su día como uno de los bares clandestinos más famosos de la ciudad, la institución se dedica ahora a analizar la historia del crimen organizado en Estados Unidos. Entre su insólita y fascinante colección, encontrarás las máscaras mortuorias de John Dillinger, balas de la investigación de la Matanza de San Valentín y casquillos del tiroteo final de Bonnie y Clyde. Aunque el museo es pequeño, creemos que su colección hace que la visita valga mucho la pena. Nueva York no se queda corta en grandes instituciones culturales, y el East Village alberga algunos de los encuentros especializados más interesantes de la ciudad. Diseñado por el arquitecto ucraniano-estadounidense George Sawicki, el Ukranian Museum está reconocido como la mayor institución de Estados Unidos dedicada exclusivamente al patrimonio cultural de la comunidad. En su inusual colección, encontrarás desde bellas artes y trajes tradicionales con bordados intrincados hasta fotografías y documentos históricos. El museo también ofrece charlas en las galerías, conciertos y talleres creativos para quienes tengan interés en participar. Tras una intensa jornada de exploración, es muy probable que quieras descansar los pies. Por suerte, el East Village cuenta con muchos espacios verdes preciosos, perfectos para desconectar y tomar un poco el sol. Aunque en el pasado fue el centro de la actividad criminal de la zona, Tompkins Square Park es ahora un lugar ideal para disfrutar de un rato de ocio. Pasea, disfruta de un pícnic o asiste a actuaciones musicales en directo. Si vas a viajar durante Halloween, también te recomendamos echar un vistazo al Halloween Dog Parade, donde podrás ver a los perros del barrio desfilando con sus mejores galas para intentar ganar un gran premio de miles de dólares. ¿Qué podría haber mejor que eso?

Visita monumentos increíbles

Impregnado de historia y cultura viva, el East Village tiene mucho que ofrecer al viajero curioso gracias a sus preciosos monumentos. Si te apasiona la historia, no hay mejor lugar para descubrir estos edificios que el distrito histórico del East Village/Lower East Side. Situada en el número 59 de East 2nd Street, la catedral ortodoxa rusa es una de nuestras favoritas por su impresionante fachada. La catedral fue diseñada por el reputado arquitecto Josiah Cleveland Cady, quien más tarde construiría monumentos tan emblemáticos como la primera Metropolitan Opera House y el auditorio del American Museum of Natural History. Quienes la visiten pueden realizar recorridos para contemplar sus techos altos, sus preciosas pinturas decorativas y sus intrincados tallados. Tanto si te interesa el pasado de la zona como si buscas descubrir tu lado espiritual, merece mucho la pena visitar este lugar. Aunque Midtown es conocido por sus imponentes rascacielos, el East Village alberga muchos edificios venerables que narran la rica historia del barrio. Construida en 1910, la sinagoga de Meserich refleja los fuertes lazos de la zona con la comunidad judía a principios de siglo. El edificio destaca por su llamativa fachada neoclásica de piedra y su interior cuenta con un arca imponente y vidrieras. Aunque el edificio se ha reformado, esta joya oculta sigue reflejando tanto la experiencia de los inmigrantes en la ciudad como un momento crucial de la historia judía. Vibrante y repleto de cultura, el East Village es sin duda una de las zonas más de moda de Nueva York. Resulta más barato explorar este barrio que otras zonas de The Village, aunque no por ello es menos interesante. Sería fácil pasar un día entero simplemente admirando la arquitectura y disfrutando del ambiente del barrio. Tanto si te apasiona la gastronomía, la historia o el arte, esta zona tiene mucho que ofrecerte. Para descubrir cómo ahorrar dinero en tu viaje, echa un vistazo a nuestro Pase Explorer y a nuestro Pase Todo Incluido. Para más detalles, asegúrate de conectar con nosotros en Instagram y Facebook.

Take a St Marks Place stroll

East Village in NYC

It’s no exaggeration to say that St Mark’s Place is to the East Village what Chelsea Market is to Chelsea, or what Wall Street is to FiDi. This legendary strip has been at the epicenter of the East Village counter-culture ifor decades, from the punk fashions and paraphernalia of Trash and Vaudeville to the poetry archives and performances at nearby St Mark’s Church-in-the-Bowery. 

Sure, it runs just a few blocks but within that relatively small area lie decades of cultural capital. Neon-lit ramen shops, incense-scented novelty stores, tattoo parlors and manga bookshops sit elbow to elbow and, as with much of Manhattan, there are world-class people-watching opportunities at every turn.

Start at Astor Place and wander east, pausing whenever a crepe stand, lively Japanese izakaya or vintage thrift store catches your eye. Vinyl record stores also abound here, all brimming with classics and punk memorabilia. And where better to pick up a Ramones LP than in the very neighborhood that birthed them.

Street murals add extra layers (and multiple Insta-perfect photo ops) to your stroll, so allow time to wander, peer into alleyways and people-watch from tiny sidewalk cafés. It’s pure East Village magic.

Go barking mad in Tompkins Square Park

Dog dressed for Halloween

All that urban exploring will almost certainly have exhausted your poor little feety-weet. Fortunately for you and your tender toes, the East Village has plenty of beautiful green spaces in which to relax and recharge, perhaps while gloating over your vinyl haul and/or guzzling down a legendary falafel wrap from East Village stalwart Mamoun’s.

Once a hotbed of criminal activity, Tompkins Square Park has been fully gentrified for your perfectly safe, crime-free pleasure. Wander its leafy lanes, pause for a picnic on the lawns, check out the plaques commemorating protests and punk rock riots, and take on the local chess sharks at the gaming tables. 

Pro-tip: You’re in for a spooktacular treat if you happen by Tompkins Square Park on Halloween. For this is the location for the East Village’s annual Halloween Dog Parade, which is precisely what it sounds like. Expect pooches strutting their stuff in costume, with big cash prizes for the best dressed. Our money’s on the labrador in a lab coat or the shitsu in sheep’s clothing.

Explore more local landmarks

Steeped in living history and several impressive landmarks, the East Village has plenty more to offer the curious, camera-toting traveler. Mosey over to 59 East 2nd Street, where the striking exterior of the Russian Orthodox church there – all bright red bricks and soaring arched windows – is perfect eye candy for your Insta reels. Take a tour to ogle its no-less-impressive interiors: high ceilings, decorative paintings and intricate carvings abound. It’s almost, dare we say, a spiritual experience.

Elsewhere, the presence of the Meserich Synagogue, built in 1910, reflects the neighborhood's strong ties with the Jewish community around the turn of the century. Though now largely a condo, the synagogue’s striking neoclassical façade remains, and is another East Village showstopper, featuring a stunner of a stained-glass window.

Culture and Village vibes

Take in a show

Theater audience

You’re in New York, baby, so of course Broadway beckons, with its bright lights and big-ticket shows like The Lion King, Wicked and Cabaret. But there are also theatrical treasures to be found off-Broadway, including over here in the East Village, where the Orpheum Theater, established way back in 1904 has staged landmark productions of Anything Goes, Little Shop of Horrors and Stomp.

Or, for more intimate performances, hit up the 198-seat New York Theatre Workshop for boundary-pushing productions with up-and-coming actors – shows including Rent, Dirty Blonde and Once all made their debuts here before graduating to Broadway.

Visit the Merchant’s House Museum

The only 19th-century building in Manhattan with both interior and exterior still intact, the Merchant’s House Museum harks back to a bygone era of life in NYC. Merchant Seabury Tredwell and his wife Eliza bought this sweet crib in 1835 and the house (and many of its contents and heirlooms) stayed in the family until around a century later, at which point the house became a museum. And the rest, as they say, is history.

Step inside to find yourself inside a Victorian time capsule, filled with hundreds of antiques and artifacts, from horsehair furniture and vintage children’s toys to oil lamps, a music box and several haunting family portraits. Speaking of haunting, it’s said that many of the former residents of this perfectly preserved family home decided to stick around after they passed. So don’t be surprised if you feel a sudden cold draft along the creaky corridors, or spot a spectral woman in a nightgown out of the corner of your eye.

Hit the East Village vintage shops

Vintage store

If you’re into quirky vintage finds and thrift store treasures, it’s highly likely you’ll hit the jackpot in the East Village. Hip shops line streets from Avenue A to Third, toting everything from O.G. Levi’s denim jackets from the ‘70s to rhinestone boots, retro band tees and bold costume jewelry. 

L Train Vintage is where it’s at for racks stacked with retro denim and classic bombers, or visit the East Village Vintage Collective for more upscale pieces and accessories. Self-styled ‘thriftique’ AuH2O mixes curated women’s wear with killer accessories and, if old-school vinyl’s your vibe, pop into Academy Records nearby to dig through crates of classic LPs. Who knows, this might just be the place to find that original Patti Smith pressing you’ve been seeking for years.

Get bookish at the Strand Book Store

Every New York bibliophile worth their salt knows the flagship store on Broadway, but savvy readers head to Strand’s East Village Annex for a quieter, more neighborhood-y browsing experience. This sweet little corner of literary heaven stocks everything from secondhand novels to offbeat magazines, graphic novels and hefty art tomes. You’ll spot local zines, cool poetry collections, and even (perhaps inevitably) piles of vintage vinyl.

Staff here are enthusiastic about recommendations, so don’t be shy about asking what’s good – or bad. Just wander in on any rainy afternoon and let the bookish hush cocoon you; we pretty much guarantee you’ll walk out with a parcel of new reads tucked under your arm and – perhaps more importantly – dry feet. 

The Ukrainian Museum

Often overlooked, this fine repository of all things Ukrainian is well worth an hour or two of your time. Located on East 6th Street just a few blocks from Tompkins Square, it preserves Ukrainian cultural heritage via a number of different strands. The first is via documentation of the legacy of Ukrainian immigration in the USA, including photographs, letters, posters, travel documents and more; indeed the building itself was designed by celebrated Ukrainian-American architect George Sawicki.

Secondly, there’s a whole world of fine folk art to explore, with exhibits that run the gamut from ceramics and traditional costumes to hand-painted pysanky (Ukrainian Easter eggs). Lovers of fine art will also be in clover – the museum’s collection of Ukrainian painting, drawing and sculpture is second-to-none, including pieces by Nikifor, Emma Andiewska, Oleksa Novakivskyi, Ivan Trush and many more.

East Village eats and drinks

Veselka

Pierogi

Carrying on the theme, Veselka has been feeding hungry Ukrainian-Americans (and, well, anyone else with operational tastebuds) from the same Second Avenue venue since 1954. We’re talking proper old-school Ukrainian comfort food: perfect pierogi, beautiful borscht and sensational stuffed cabbage for the win.

Veselka’s unpretentious and buzzy diner-style set-up has been winning hearts (and stomachs) for decades. For our money, it’s the pierogi that steals the show. Order a selection – potato, braised beef short rib, cheese, and sauerkraut, served with sour cream – for the full experience, then follow with hearty chicken paprikash and a dreamy blintz plate with sweetened cheese. Yum.

Pro-tip: Veselka stays open round the clock on weekends, perfect for post-nightlife munchies.

Momofuku Noodle Bar

For something a little lighter, hit up Momofuku Noodle Bar, David Chang’s trendsetting East Village O.G. This is the place that helped put ramen on the NYC map and, more than two decades later, the food still has the power to dazzle. 

On the menu: stellar ramen bowls (natch, don’t skip the smoked pork belly, pillowy shiitake buns, and small plates that riff on classic Asian flavors; think pickle plates, hand rolls and fried fingerling potatoes. Frankly it’s making us hungry just writing about it. 

The cocktails here are clever, too, with house infusions and a rotating sake menu. Try a vodka-spiked Vietnamese Coffee or go on in on a three-shot sake flight.

McSorley’s Old Ale House

Nothing says East Village quite like McSorley’s. This old-school boozer has hardly changed at all since opening way back in 1854 – yep, it’s an original alright, right down to the sawdust floors. Do the time warp as you step through those storied doors into a world of antique artifacts, newspaper clippings, pub memorabilia and other ephemera from the last two centuries. Look out for Houdini’s handcuffs and unsnapped turkey wishbones dangling from gas lanterns – relics left by the WWI soldiers who never returned. 

The drinks menu is minimal. Choose from light or dark ale and pair with a cheese plate for the full, immersive McSorley’s experience. Suffice to say that, despite the limited options, NYC’s oldest pub must be doing something right to have survived for this long – it’s said that some long-dead regulars liked it so much that they’re still hanging around here somewhere, long after their last call.

Death & Co

Cocktail barman

Which, by a fine happenstance, brings us to Death & Co, a bucket-list (geddit?) East Village stop if ever there was one. Cocktail aficionados flock to this, their final destination (of the day) for high-class mixology in a moody speakeasy-style lounge. Dress to impress and sashay on in for impeccably balanced signature classics and innovative guest cocktails that change with the seasons. 

This is craft cocktail chic for the Insta generation. Camera phones at the ready for flamboyant mixology stunts and equally colorful garnishes sure to make your reels pop.

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Sarah Harris
Experto/a de viajes de Go City®

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Mejor época para viajar a Nueva York

Tal vez llevas mucho tiempo soñando con este viaje, y no estás seguro de cuál es la mejor época para viajar a Nueva York. Lo cierto es que la ciudad cambia mucho en sus cuatro (muy marcadas) estaciones, y tendrás que decidir qué prefieres. En Go City nos hemos dado a la tarea de ayudarte a escoger. El clima en esta esquina del planeta es extremo en verano e invierno, y súper agradable en primavera y otoño. Si puedes escoger, viaja en alguna de estas dos últimas estaciones. Si no, no te preocupes: el verano y el invierno en Nueva York tienen muchos encantos que no se repiten en las otras dos épocas de clima más suave. Así que lee este artículo, consulta con tu almohada, pero no le des muchas vueltas: compra ya tus boletos de avión y haz realidad el viaje de tus sueños. Primavera: cerezos en flor y largos paseos Para muchos viajeros, esta es la mejor época para venir a Nueva York. Las temperaturas son digamos perfectas (ni mucho frío ni mucho calor), es decir, ideales para caminar durante horas y descubrir la ciudad a pie, y los días se notan ya más largos. Si vienes a Nueva York en primavera, te recomendamos hacer tours guiados para aprender un montón de cosas interesantes sobre la ciudad. Es una de las ciudades que más oferta tiene en este sentido: desde tours gastronómicos, hasta street-art, pasando por todos los barrios que quieras, los paseos guiados son tal vez la mejor manera de entender Nueva York. Y además, si vienes entre mediados de abril y mediados de mayo, alcanzas a ver uno de los episodios más hermosos en Nueva York: la época de floración de los cerezos. En el Jardín Botánico de Brooklyn es donde se puede ver el mayor número de estos árboles: actualmente hay más de 220, de unas 30 especies diferentes. Durante la temporada de florecimiento se celebra aquí un festival de un fin de semana que atrae a más de 60,000 visitantes cada año, con música y puestos de comida en el parque. Además, el Museo de Brooklyn está justo al lado: no dejes de visitarlo. Verano: playas, parques y eventos al aire libre El termómetro sube mucho en Nueva York en verano. Las temperaturas rondan los 30°C de media entre julio y agosto, y pueden superar fácilmente los 35°C durante las olas de calor. Para colmo, el calor es húmedo, y esto hace que las condiciones puedan ser un poco sofocantes en medio del asfalto y los edificios. También es la época del año en la que hay más turistas. Pero si vienes en verano, tendrás la oportunidad de disfrutar del mar (¡ve a Coney Island!), de las piscinas públicas, de los grandes parques urbanos y de todas las actividades culturales que se dan en esta época al aire libre, muchas de ellas de forma gratuita, como la temporada de conciertos de Summer Stage, o la de teatro Shakespeare at the Park. En nuestro blog tenemos sendos artículos —Nueva York en julio y Nueva York en agosto— para que sigas leyendo y encuentres más detalles sobre tu viaje. Las otras ventajas de la estación son que, aunque hay más turistas, muchos neoyorquinos abandonan la ciudad (a muchos los encontrarás en los pueblos costeros de Long Island); los días son largos, con atardeceres espectaculares, ideales para hacer tours por los ríos o para contemplar la ciudad desde las alturas de alguno de sus rascacielos; y por último, ¡es el mejor momento para explorar la ciudad en bici! El color (y el calor) del otoño El otoño en Nueva York es divino. Confesamos que es nuestra época favorita. Un poco como la primavera, es una estación con temperaturas agradables, y a veces, en octubre, pueden darse días calurosos, una especie de verano de San Martín (el “Indian summer” le llaman aquí). Y si en primavera están los cerezos en flor, en octubre el espectáculo lo dan las hojas de los árboles cambiando de color, desde el amarillo limón de los ginkgos hasta el rojo profundo de los arces, pasando por una extensa gama de naranjas y ocres. Y de nuevo, como la primavera, es una buena estación para recorrer la ciudad a pie, para disfrutar de los parques y las bellas vistas desde los puentes y los rascacielos. La luz es especialmente mágica durante esta época, con atardeceres y amaneceres dramáticos en los que el cielo se enciende con púrpuras y rosas. Sube al mirador Top of the Rock para obtener la mejor panorámica del Central Park con los árboles de colores; ve a The Edge para sentir el vértigo de su mirador con suelo de cristal; o acércate al observatorio del One Word Trade Center y sube 102 pisos en 47 segundo en el elevador más rápido que te puedas imaginar (y podrás aprovechar para visitar el museo en homenaje a las víctimas del 9/11). Invierno: temporada festiva Más de 8 millones de habitantes, cinco distritos y multitud de barrios por descubrir, Nueva York es una ciudad de superlativos. Y lo mismo ocurre con el clima. Después del calor del verano, el invierno neoyorquino es súper frío, especialmente en enero y febrero. La nieve está muy presente, a veces en forma de tormenta, y tendrás que abrigarte bien, porque las temperaturas pueden bajar hasta los -10°C. Sin embargo, Nueva York en invierno tiene mucho encanto. Durante las festividades de diciembre la ciudad se prende de luces, y los escaparates de las grandes tiendas sobre la Quinta Avenida son un espectáculo digno de ver. Hay pistas de hielo para patinar, y mercados navideños para comprar regalos. Destacamos el de Bryant Park, frente a la Biblioteca Pública de Nueva York, con una pista de patinaje gratuita (solo tienes que pagar por la renta de los patines, a menos de que viajes con ellos), y la mítica pista del Rockefeller Center, súper fotogénica y con el árbol de Navidad más grande de la ciudad. Después de las fiestas, a mediados de enero y durante todo el mes de febrero, Nueva York resiste el último trecho del invierno a base de calefacción y entretenimiento en interiores. Es un buen momento para recorrer todos los grandes museos como el Guggenheim o el Museo Americano de Historia Natural, y para ver algún espectáculo de Broadway si eso te llama la atención. La temporada más baja es por supuesto la mejor para encontrar buenas ofertas en vuelos y alojamientos. Y tal vez para conocer la ciudad en su momento más auténtico (¡y es la época de las grandes rebajas en las tiendas!). En pocas palabras... En realidad, estamos seguros de que vayas cuando vayas será un viaje que nunca podrás olvidar. Después de todo, estás en Nueva York, donde todo es posible en cualquier momento. Así que anímate, empaca tus maletas y no olvides tu Pase Explorer de Go City que te hará la vida mucho más fácil, además de ayudarte a ahorrar en las entradas a las principales atracciones de la ciudad. Y si luego te quedas con las ganas, ¡siempre puedes regresar en otra época! Why not?
Anna Rivero
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Las mejores visitas educativas en Nueva York

Nueva York es una ciudad estupenda para hacer excursiones culturales con tus estudiantes. Su amplísima oferta de museos, monumentos históricos y atracciones modernas fascinará de tal manera a tus estudiantes que aprenderán casi sin darse cuenta. Si quieres planificar algunas salidas educativas por Nueva York, no te pierdas la lista que te hemos preparado. ¡No solo van a aprender, se lo van a pasar en grande! Autobús turístico de Nueva York Museo Americano de Historia Natural Museo Guggenheim Rutas históricas de Nueva York Estatua de la Libertad y Ellis Island USS Intrepid y Transbordador Espacial Monumento Nacional y Museo del 11-S 1. Autobús turístico de Nueva York Si quieres que tus estudiantes conozcan la diversidad cultural y arquitectónica de la ciudad de Nueva York, una excursión en autobús es sin duda una actividad estupenda. El autobús se detiene en los lugares de interés más populares de la ciudad, como el Empire State Building y Times Square. Y lo bueno es que, si queréis explorar algún lugar más en profundidad, solo tenéis que bajaros en el monumento en cuestión. Una vez hayáis terminado la exploración, podréis volver a subir al autobús y continuar con la ruta. Gracias a la narración del autobús (disponible en español), tus estudiantes no solo descubrirán los monumentos de la ciudad, sino su historia. Entrada: las entradas para el autobús turístico de Nueva York están disponibles con un pase de Go City®. 2. Museo Americano de Historia Natural Crédito de la imagen: Museo Americano de Historia Natural El Museo Americano de Historia Natural es una de las mejores visitas que se pueden hacer en Nueva York con estudiantes. De hecho, prácticamente todos los estudiantes de la zona lo han visitado. El museo ofrece multitud de oportunidades de aprendizaje en sus exposiciones específicas y, por supuesto, gracias a los más de 34 millones de especímenes que componen su colección permanente. Dos de las salas más espectaculares son la Milstein Family Hall of Ocean Life, un espacio inmersivo en el que tus estudiantes explorarán la complejidad y la diversidad de la vida submarina, y la David H. Koch Dinosaur Wing, una exposición de más de 700 fósiles que muestran la evolución de los ecosistemas a lo largo de los siglos. Además, el museo ofrece opciones educativas para grupos escolares como talleres, actividades, charlas y mucho más. Entrada: las entradas para el Museo Americano de Historia Natural están disponibles con un pase de Go City®. 3. Museo Guggenheim Esta maravilla arquitectónica alberga en su interior algunas de las obras de arte más emblemáticas de la historia reciente. El Museo Guggenheim es tanto un centro cultural como una institución educativa. Su colección, en constante evolución, se centra en el arte del siglo XX y posterior. Y también cuenta con oportunidades educativas para estudiantes de todas las edades, como visitas guiadas, audioguías gratuitas y mucho más. Y lo mejor de todo es que los menores de 12 años entran gratis al Guggenheim. Entrada: las entradas para el Museo Guggenheim están disponibles con un pase de Go City®. 4. Rutas históricas de Nueva York No hay mejor manera de reforzar o fijar los conocimientos de historia que recorrer los lugares en que tuvieron lugar los acontecimientos. Con esta idea, los tours guiados por la ciudad que se centran en la historia de Nueva York son perfectos para que tus estudiantes descubran en primera persona los fríos datos que aprendieron en su libro de texto. Podéis hacer, por ejemplo, una visita guiada sobre los orígenes de la ciudad de Nueva York, como asentamiento neerlandés, y su transformación durante la época colonial británica en los siglos XVII y XVIII. También podéis optar por el tour que explora la relación de Nueva York con la esclavitud y la historia de los valerosos neoyorquinos que se lo jugaron todo para crear el llamado Ferrocarril Subterráneo. Deja que la historia cobre vida ante los ojos de tus estudiantes y no se les olvidará nunca. Aviso: los tours se realizan en inglés, por lo que debes asegurarte de que tus estudiante tengan el nivel de inglés necesario para comprenderlos. Entrada: las entradas para el tour del Ferrocarril Subterráneo y la esclavitud y para la visita guiada por el pasado colonial de Nueva York están disponibles con un pase de Go City®. 5. Estatua de la Libertad y Ellis Island La Estatua de la Libertad, otra de las principales atracciones de los viajes de estudios de todo el país, es una opción perfecta para grupos escolares de todas las edades. Este icono de la cultura estadounidense es una pieza crucial para comprender la historia de Nueva York. Del mismo modo que la visita al Museo de la Inmigración de Ellis Island es el lugar perfecto para descubrir las raíces de la diversidad y la riqueza cultural de Nueva York. Aunque las entradas a la Estatua de la Libertad y al Museo de Ellis Island son gratuitas, el trayecto en ferry no lo es, por lo que podrás beneficiarte de tu pase para ahorrar en el viaje. Entrada: los billetes para el ferry a la Estatua de la Libertad y Ellis Island están disponibles con un pase de Go City®. 6. Museo naval, aéreo y espacial del USS Intrepid Este portaviones histórico reconvertido en museo naval, aéreo y espacial siempre es un gran éxito entre los estudiantes de todas las edades. Tus alumnos descubrirán la evolución del transporte a lo largo de los siglos mientras contemplan auténticos buques, submarinos, helicópteros, aeronaves y mucho más. Y por si eso fuera poco, también podrán visitar el Enterprise, uno de los primeros transbordadores espaciales de los programas espaciales estadounidenses. Entrada: las entradas para el Museo naval, aéreo y espacial del USS Intrepid están disponibles con un pase de Go City®. 7. Monumento Nacional y Museo del 11-S La visita al Monumento Nacional y al Museo del 11-S será sin duda una de las más emotivas de tu viaje escolar a Nueva York. Los estudiantes aprenderán sobre los trágicos acontecimientos de 2001 y 1993, mientras contemplan algunos de los restos de la zona cero o las obras de arte que se inspiraron en los terribles acontecimientos. Aviso: debido a la naturaleza sensible del contenido del museo, es más adecuado para estudiantes de educación secundaria y bachillerato. Entrada: las entradas para el Monumento Nacional y Museo al 11-S están disponibles con un pase de Go City®. No te olvides de ahorrar en las entradas Ahora que tienes algunas ideas para tu viaje escolar a Nueva York, ¿por qué no consultas las ventajas que te ofrece Go City® para ahorrar en tu visita? Selecciona el pase que mejor se adapte a las necesidades de tu grupo y disfruta contemplando cómo tus alumnos se divierten mientras aprenden casi sin darse cuenta.
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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