Una semana en París

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024
Vistas de la Torre Eiffel al otro lado del río Sena

¿Estás planeando unas vacaciones en París? En primer lugar: ¡qué suerte tienes! En segundo lugar, aunque una semana pueda parecer mucho tiempo para una escapada urbana, hay tanto que ver y hacer en París que, en realidad, siete días es el tiempo justo para ver los monumentos y enamorarte del lugar. Recuerda que el tiempo que pases desplazándote y haciendo cola en algunas de las atracciones más populares se va acumulando. Así que decide cuáles son tus visitas imprescindibles, recuerda que las entradas con acceso prioritario son tus mejores aliadas y sumérgete en nuestro itinerario sugerido para una semana en la Ciudad del Amor.

Día 1: Visita a los monumentos principales

Empieza tu escapada por todo lo alto tachando de la lista algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Subir a la Torre Eiffel es imprescindible en cualquier visita a París y, con una semana entera por delante, no tienes excusa para no hacerlo. Climb the steps (¡los 674 que hay!) hasta el segundo piso para disfrutar de uno de los entrenamientos más inolvidables del mundo, o tómatelo con calma y cruise up in the great glass elevator. Después, cruza el elegante Pont d'Iéna hacia the Jardins du Trocadéro con su llamativo espectáculo de fuentes, y continúa hasta the Arc de Triomphe, donde los escaladores más entregados pueden volver a subir por las escaleras hasta el mirador superior (284 peldaños esta vez, para los amantes de los datos). Desde aquí, las vistas a lo largo de los Campos Elíseos, con el Obelisco de Luxor, el Jardin des Tuileries y la pirámide de cristal del Louvre perfectamente alineados, son sencillamente extraordinarias.

Día 2: arte y cultura

Te recomendamos elegir entre el Louvre o el Musée d’Orsay y dedicar un día entero al museo que escojas. Después de todo, estos museos albergan algunas de las mejores obras de arte del planeta, así que no tiene sentido ir con prisas. The Louvre, con su característica pirámide, es gigannnte: se estima que se tardarían unos 200 días en ver cada pieza de su colección de 35.000 obras, por lo que, de nuevo, es importante planificar qué obras maestras quieres ver sí o sí (¿alguien ha dicho la Mona Lisa?) antes de ir. El relativamente manejable Musée d’Orsay se encuentra en la preciosa antigua estación de tren Gare d’Orsay y contiene algunos enormes relojes originales de la estación, además de la mayor colección de arte impresionista y posimpresionista del mundo, que incluye obras de Monet, Manet, Degas y Renoir. Si después de la visita te sobra tiempo, hay mucho que hacer a poca distancia a pie de ambos museos. Pasea por el impresionante Jardin des Tuileries, junto al Louvre, y relájate junto a los lagos o móntate en su carrusel antiguo. Desde el Musée d’Orsay, camina hacia el este por el Sena para curiosear en los puestos de libros junto al río y haz una pausa para tomar un café y un dulce en el bohemio Barrio Latino.

Día 3: Con calma

Tras dos días de turismo intenso, es hora de relajarse y bajar un poco el ritmo. Pasea tranquilamente por las auténticas callejuelas empedradas de the Marais district, con sus coquetas boutiques independientes, sus encantadores cafés con terraza y, en el Marché des Enfants Rouges, algunas de las mejores propuestas de comida callejera de la ciudad. Observa el ambiente con un pícnic en los jardines de la Place des Vosges, del siglo XVII, y deja pasar una hora o dos admirando las pinturas y esculturas de the Picasso Museum. Cruza uno de los pintorescos puentes arqueados hacia la Île de la Cité. Esta pequeña isla en medio del Sena concentra un número impresionante de atracciones emblemáticas, como Notre-Dame Cathedral, the Conciergerie y la medieval Saint-Chapelle con sus extraordinarias vidrieras. Compra flores frescas en el mercado de flores diario (que los fines de semana se transforma mágicamente en un mercado de aves) y refréscate con algunos de los mejores helados de París en la tienda Berthillon.

Día 4: ¡De compras!

París es la meca absoluta para los amantes de las compras, desde las firmas de lujo que bordean el amplio bulevar de los Champs-Élysées hasta las antigüedades y curiosidades a buen precio en el rastro más grande del mundo en Saint-Ouen, justo al norte del distrito 18. Encontrarás historic 19th-century shopping arcades repartidos por todo el centro de la ciudad. En su interior, bajo elegantes marquesinas de hierro y cristal, descubrirás de todo, desde boutiques de moda chic hasta relojerías, bodegas y anticuarios de estilo clásico que venden piezas de época únicas. El Passage du Jouffroy, en el distrito 9, es uno de los más populares y cuenta con baldosas geométricas ideales para Instagram, un ornamentado reloj de estuco e incluso un pequeño museo de cera de 150 años de antigüedad. Dirígete a Galeries Lafayette Haussmann para comprar en grandes almacenes de alta gama bajo galerías opulentas y una elevada cúpula de cristal de colores. Este emblemático megacentro comercial de París cuenta con unos 65.000 metros cuadrados de boutiques de grandes marcas por explorar, además de un spa Decléor y más de 20 cafeterías y restaurantes.

Día 5: Descanso y relajación

Las vacaciones consisten en relajarse, ¿verdad? Y las zonas verdes son algunos de los lugares más relajantes del planeta, ¿no crees? Buenas noticias: París cuenta con más de 400 parques y jardines públicos por descubrir, muchos de ellos a poca distancia a pie de las principales atracciones de la ciudad. Compra algo para un picnic en la boulangerie local y dirígete al Jardin du Luxembourg, donde podrás sentarte a ver tranquilamente cómo los niños navegan con barcos de juguete en el lago frente al Palais y observar a los parisinos compitiendo en las pistas de petanca. O pasea por los jardines repletos de flores del cercano Jardin des Plantes, que también alberga un pequeño zoo y el museo de historia natural. Más lejos, en el distrito 16, puedes subir a un bote de remos tradicional en el lago del Bois de Boulogne, donde un sendero forestal y un jardín botánico también te ayudarán a recargar pilas. ¿Aún no has descansado lo suficiente? París también cuenta con docenas de excelentes spas, con instalaciones que se pueden encontrar en lugares como el ultralujoso La Réserve Paris o la exquisita Gran Mezquita de París, en el Barrio Latino, con su precioso hammam de estilo bizantino y su frondoso patio. Mantén la calma con un a champagne cruise along the Seine al atardecer, admirando las vistas de la ciudad mientras se pone el sol.

Día 6: Altibajos

The Paris Catacombs es, sin duda, una de las atracciones más interesantes (y más macabras) de París. Aquí, en las profundidades de las sencillas calles del distrito 14, se encuentra un laberinto de túneles donde las almas curiosas pueden encontrarse cara a cara con las calaveras de unos seis millones de parisinos fallecidos hace tiempo, cuyos restos mortales fueron trasladados aquí desde los desbordados cementerios de París en los siglos XVIII y XIX. Recorre a pie el trayecto de 1,5 kilómetros por estos túneles silenciosos y tenuemente iluminados para vivir una experiencia espeluznante que jamás olvidarás. Después, quítate el frío de encima con una visita rápida a la whiz up the nearby Montparnasse Tower, donde las vistas ininterrumpidas de París desde el piso 56 se consideran unas de las mejores de la ciudad. Verás que la gente local se deshace en elogios hacia estas vistas porque es uno de los pocos miradores de la ciudad desde donde no se ve la propia Torre Montparnasse, ¡ya que se considera un poco antiestética en el horizonte!

Día 7: Montmartre

Ningún viaje a París estaría completo sin una visita a Montmartre. Puedes pasar fácilmente un día aquí explorando el laberinto de calles empedradas que albergan atracciones de fama mundial, como el cabaré Moulin Rouge y la Sacré-Cœur Basilica. No canses las piernas y sube en funicular a la empinada butte (colina), para después orientarte en el a walking tour of the main sights. Luego, almuerza en uno de sus encantadores cafés o date un capricho en restaurantes célebres como el Café des Deux Moulins, famoso por la película Amélie, o el Moulin de la Galette, que forma parte del famoso molino de viento inmortalizado en el arte tanto por Van Gogh como por Renoir. Sigue con la temática artística y pasea hasta la Place du Tertre para que uno de los artistas residentes te pinte un retrato a la sombra de la basílica. Recorre la idílica Rue des Abbesses, un lugar ideal para observar a la gente y sede del rastro dominical, donde podrás comprar antigüedades, así como joyas y obras de arte de diseñadores locales. Y no te pierdas el atardecer desde las escaleras de la basílica donde, mientras el cielo se vuelve rosa y naranja y el tiovivo empieza a girar a tus pies, sentirás de verdad que has dejado lo mejor para el final.

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Stuart Bak
Stuart Bak
Escritor/a de viajes freelance

Stu caught the travel bug at an early age, thanks to childhood road trips to the south of France squeezed into the back of a Ford Cortina with two brothers and a Sony Walkman. Now a freelance writer living on the Norfolk coast, Stu has produced content for travel giants including Frommer’s, British Airways, Expedia, Mr & Mrs Smith, and now Go City. His most memorable travel experiences include drinking kava with the locals in Fiji and pranging a taxi driver’s car in the Honduran capital.

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Cosas que hacer en París en solitario

París es un auténtico paraíso para quienes viajamos en solitario. Una visita a París en solitario es siempre un éxito, lo único que puede resultar un poco difícil es decidirse entre la infinidad de opciones que ofrece la ciudad: museos de fama mundial, fotogénicos monumentos, encantadores parques... por no hablar de los elegantes cafés, los deliciosos bistros y las increíbles boutiques. Así que, desempolva el poco francés que eres capaz de chapurrear (caerás mejor con solo intentarlo), ponte calzado cómodo, abre tu navegador y prepárate para disfrutar de París a tu aire. Para ayudarte con el itinerario, te hemos preparado una lista con nuestras recomendaciones de las mejores cosas que hacer en París si viajas en solitario. Recorre París a tu aire Hay muchas formas de moverse por el centro de París, pero si lo que buscas es comodidad y velocidad, una trottinette (patín eléctrico) es difícil de superar. Disponibles para alquilar en casi todas partes, estas pequeñas y veloces máquinas te ofrecen la flexibilidad necesaria para visitar varios monumentos en un solo día. Si prefieres una opción también rápida, pero algo más relajada, puedes alquilar una bicicleta Vélib para tus paseos por el centro. Pocos planes más encantadores que el de pedalear a orillas del Sena. Tal vez te apetezca hacer una parada para visitar la mayor colección de arte impresionista del mundo en el Museo de Orsay o para comprar unos deliciosos chouquettes en una boulangerie del barrio de Le Marais. El itinerario lo decides tú. Otra forma estupenda de ver la ciudad si viajas en solitario es hacerte una ruta en el autobús turístico de París. Si el día ha amanecido soleado, siéntate en el piso superior para tomar las mejores fotos del recorrido. Lo bueno del autobús turístico además de la narración y las vistas es que te puedes bajar siempre que quieras, explorar la zona a pie y volver a subir cuando te apetezca a lo largo de todo el día. Si prefieres probar otra perspectiva, sube a bordo de un crucero. Los cruceros turísticos por el Sena funcionan durante todo el día y son especialmente fascinantes a última hora de la tarde, cuando el sol se pone sobre la ciudad y comienzan a iluminarse los monumentos a tu paso, ¡no pierdas de vista el Louvre y la Torre Eiffel! Planes para disfrutar de París y conocer gente Si los paseos en solitario no son lo tuyo, no te preocupes, hay montones de visitas guiadas en grupo a las que te puedes unir. Algunas tan interesantes como la que te cuenta los escándalos y las pasiones de las personalidades más famosas del cementerio de Père Lachaise, la que te desvela las joyas ocultas del barrio de Le Marais o la que te cuenta las vidas de las mujeres más relevantes de la historia de París. Si además de hacer turismo, también te gusta aprender a hacer cosas nuevas, te recomendamos la clase de elaboración de macarons en las emblemáticas Galerías Lafayette no solo aprenderás la receta de este dulce típicamente parisino y conocerás a gente simpática, además podrás degustar el delicioso resultado de tu taller. ¡Bon appetit! Y, si además de conocer a turistas como tú, también quieres mezclarte con la población local, te recomendamos uno de los grandes eventos de patinaje sobre ruedas de París. Únete a patinadores y patinadoras de todos los niveles, cada domingo, en el Sunday Skate. Si prefieres los planes noctámbulos, únete al Pari Roller, una ruta en patines que sale de Montparnasse todos los viernes a las 22:00 y termina de madrugada. Contempla las mejores vistas de París Si vas por las calles de París preguntando a la gente cuáles son las mejores vistas de la ciudad, seguramente cada persona te diga una cosa diferente. Lo que es seguro es que una de las respuestas será el mirador de la Torre Montparnasse, el mirador está en el piso 56 de la torre, por lo que las vistas panorámicas están aseguradas. Además, es posible que te digan también que una de las ventajas de subir a la Torre Montparnasse es precisamente no verla en el skyline de París (como ves, su belleza no es precisamente algo que valore la gente en la ciudad). Otro de los favoritos de la gente es el Ballon de Paris Generali. Un globo aerostático situado en el Parque André Citroën que se eleva 150 metros en el cielo y ofrece unas increíbles vistas panorámicas de todos los monumentos de París. Si lo prefieres, por supuesto, también puedes subir a la Torre Eiffel en ascensor... o, si te ves con ganas y con fuerzas, subir a pie los 674 escalones. El único inconveniente de subir a la Torre Eiffel es justo el contrario de la Torre Montparnasse, que te faltará su silueta en las vistas de la ciudad. Desde tierra firme también se pueden contemplar magníficas vistas. Prepara un picnic parisino a base de pan, queso y vino, y extiende la manta en los Campos de Marte, una enorme zona verde a los pies de la Torre Eiffel. También puedes optar por el Parc des Buttes-Chaumont, en el distrito 19. Está menos concurrido que los parques del centro de la ciudad y el hecho de que esté en una colina hace que las vistas de París sean magníficas. Pasea por Montmartre El ambiente bohemio de Montmartre, con sus encantadores cafés y sus animados bares, lo convierten en uno de los lugares favoritos para pasar un rato divertido tanto si viajas en solitario como si no. Después de explorar el Sacré-Cœur y admirar las impresionantes vistas desde su escalinata, date un paseo por las callejuelas adoquinadas hasta el Musée de Montmartre, donde se exponen obras de la serie del Moulin Rouge de Toulouse-Lautrec, además de muchas otras obras maestras impresionistas. ¿Sabías que Renoir residió en el edificio del siglo XVII que ahora ocupa el museo e incluso inmortalizó sus jardines en varias de sus obras? A la vuelta de la esquina, en la Place du Tertre podrás ver cómo se crea arte en la calle en vivo y en directo. Busca un sitio en uno de los animados cafés que salpican la plaza y pídete un espresso mientras contemplas el ajetreo del lugar. Quién sabe, tal vez te animes a posar para un retrato o una caricatura que te sirva de recuerdo de tu viaje a París. Vete de compras Parte del encanto de París reside en sus laberínticas callejuelas, placitas y galerías, así que no lo dudes y lánzate a explorarlas. Sus pasajes y galerías cubiertas, una especie de antepasado de los actuales centros comerciales, son un tesoro si vas en busca de recuerdos únicos de tu viaje. Pasea bajo las espectaculares vidrieras, admira los intrincados mosaicos y explora las anticuadas tiendas con expositores de madera. Solo recorrerlas ya es un placer para la vista, pero además venden de todo, desde libros antiguos y grabados hasta vinos añejos y moda exclusiva. Si la encantadora librería de viejo Librairie du Passage du Jouffroy te ha dejado con ganas de más, no hay problema, visita los bouquinistes de París, a orillas del Sena, entre el Quai Voltaire y el Quai de la Tournelle, en la orilla izquierda, y entre el Pont Marie y el Quai du Louvre, en la derecha. Recorre los puestos y descubre auténticas joyas: libros de segunda mano, postales antiguas, pósters y montones de cosas más. Como ves, lo bueno de París es que las compras no dejan de tener un ingrediente de turismo, cosa que se cumple también en las emblemáticas Galeries Lafayette Haussmann. Además de visitar cientos de tiendas de marcas internacionales como Armani o Zadig & Voltaire, podrás admirar también su icónica cúpula de vidriera de 43 metros de altura. Otra opción completamente diferente es el mercadillo Puces de Montreuil, en el distrito 20, donde encontrarás montones de ropa vintage, juguetes, discos de vinilo, obras de arte y artículos para el hogar (y casi cualquier otro tipo de artilugio o baratija). Prepárate a regatear y a pasar un domingo divertido si te acercas hasta allí. Ahorra en París con Go City® Ahorra en tus entradas para las principales atracciones de París con Go City®. sigue a @GoCity en Instagram y Facebook para descubrir las últimas noticias y los mejores consejos para tu próximo viaje.
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Pareja sosteniendo un paraguas en forma de corazón frente a la Torre Eiffel.
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Qué hacer en París cuando llueve

París es un espécimen de lo más inusual: una ciudad hermosa tanto por dentro como por fuera. Seguro que has venido para stroll those swoonsome parks and boulevards del brazo de tu pareja, para daros de comer frutas frescas y fromages de the famous street markets y, por supuesto, para juraros amor eterno (y haceros unos selfis, obviamente) en el Pont des Arts. Pero ya habrá tiempo de sobra para todas esas tonterías en cuanto deje de llover. Mientras tanto, ponte tu gabardina y tus botines más elegantes y sumérgete en nuestra guía de los mejores planes en París cuando llueve, desde museos y galerías de talla mundial hasta elegantes galerías comerciales, cafeterías acogedoras y mausoleos subterráneos. Los mejores museos y galerías para un día de lluvia en París Si buscas algo que hacer en un día lluvioso en París, los extraordinarios museos y galerías que salpican la ciudad deberían ser tu primera parada. Hay bastante más de 100 repartidos por los 20 arrondissements de la ciudad y aquí tienes, para tu deleite, algunos de los mejores. El Louvre Este no necesita presentación, pero vamos a hacérsela de todos modos. Con cerca de ocho millones de visitantes anuales, el the Louvre es el museo más visitado del mundo. No es de extrañar, quizá, si tienes en cuenta que alberga la Venus de Milo y la Mona Lisa de Da Vinci, junto con otros muchos tesoros de valor incalculable; una colección que recorre toda la historia del quehacer artístico de la humanidad. Es el típico lugar en el que puedes pasar fácilmente un día entero (de hecho, se estima que harían falta 200 días para ver todas las obras expuestas), así que sacude tu paraguas y prepárate para una jornada larga. Musée d’Orsay Justo al otro lado del Sena, el tamaño relativamente compacto del Musée d’Orsay lo hace algo más manejable para los entusiastas del arte ocasionales. Cruza las puertas de esta impresionante estación de ferrocarril de estilo Beaux-Arts convertida en museo para disfrutar de la mayor colección de arte impresionista y postimpresionista del planeta. Hablamos de obras de muchos de los maestros del movimiento: Monet, Manet, Renoir, Rodin, Van Gogh, Cézanne, Degas, Gaugin... la lista es interminable. Musée du Vin Podrías pensar que has muerto y has ido al más allá de la uva en el embriagador Musée du Vin, donde sus bodegas abovedadas con una atmósfera especial crean el escenario perfecto para una copa de las buenas. Descubre la historia de la elaboración del champán y el vino en estas cuevas calizas subterráneas, utilizadas en el siglo XV por los frailes de la Orden de los Mínimos, antes de degustar el delicioso botín del propio viñedo del museo. Musée National Gustave Moreau Este es una maravilla, sobre todo si acabas de entrar desde las calles empapadas por la lluvia sin tener ni idea de qué esperar. Aviso para navegantes: no es como los demás museos. Antiguo hogar de la familia Moreau, el this eye-popping extravaganza of 19th-century Symbolist art está dedicado a la vida y obra de Gustave Moreau, conocido por sus composiciones algo psicodélicas con criaturas míticas, flora de otros mundos y paisajes infernales alucinatorios. Las guías impresas, que contienen comentarios a menudo inconexos del propio artista, así como una escalera de caracol bastante espectacular, contribuyen al carácter desorientador del lugar. Musée Édith Piaf No te arrepentirás de rien tras visitar el fascinante Musée Édith Piaf, un pequeño apartamento en el distrito 20 que antaño fue el hogar de la legendaria cantante parisina. La colección de objetos personales de Piaf, cuidadosamente seleccionada, incluye fotografías, cartas de admiradores, discos de platino y su famoso vestido negro. Las visitas se realizan solo con cita previa. Después, desafía a la lluvia para visitar el lugar de descanso final del «pequeño gorrión» en el cercano cementerio del Père Lachaise.Check out our full guide to the best museums and galleries in Paris here. Compras para un día de lluvia Y, si los museos no te convencen para un día gris, quizá lo hagan las legendarias opciones de compras de París. Hay de todo, desde megacentros comerciales de lujo hasta mercadillos de gangas y librerías intelectuales para entretener a cualquier adicto a las compras; estos tres lugares son paradas obligatorias cuando llueve... Galeries Lafayette Haussmann Una visita a las icónicas Galeries Lafayette Haussmann puede parecer más una experiencia religiosa que una simple tarde de compras, gracias a sus ornamentadas galerías, su atrio de cinco plantas y su altísima cúpula de cristal y acero. Esta catedral del capitalismo alberga una lista interminable de marcas de diseño y de renombre; 65.000 metros cuadrados de espacio comercial que abarcan desde Armani hasta Zadig & Voltaire, repletos de bistrós, cafeterías, salones y mucho más. Cuando te hayas cansado de comprar, sube a la terraza de la azotea (con tu recién estrenado parapluie de Prada, por supuesto) para disfrutar de unas vistas panorámicas de París que te devolverán la energía. Consejo profesional: Galeries Lafayette también ofrece diversas experiencias adicionales muy parisinas, como a catwalk fashion show y un macaron-making class. Es imprescindible reservar. Compras a cubierto Diseñados a medida para los días de lluvia, los Paris’s covered shopping arcades son un viaje nostálgico y evocador a tiempos más distinguidos. Pasea bajo techos de vidrieras, curiosea en tiendas de madera de estilo tradicional y admira los intrincados mosaicos, los ornamentados relojes de estuco y las cúpulas y marquesinas de hierro y cristal en estas clases magistrales de arquitectura del siglo XIX. Hay unos 20 de estos elegantes pasajes cubiertos para explorar por los distritos 1.º a 9.º, y cada uno promete una tentadora variedad de panaderías y bistrós, además de un sinfín de boutiques chic, emporios de antigüedades, relojeros, joyeros y librerías donde grandes pilas de libros antiguos se amontonan peligrosamente en las esquinas y desafían la gravedad en estanterías abarrotadas. Un paraíso para los amantes de los libros Si la encantadora y antigua Librairie du Passage en el Passage du Jouffroy te ha abierto el apetito de más aventuras literarias, ¡estás de suerte! París es la meca absoluta para los amantes de la lectura, especialmente en las legendarias calles de su carismático Barrio Latino, un enclave bohemio en la orilla izquierda del Sena frecuentado en su día por Ernest Hemingway, Gertrude Stein, F. Scott Fitzgerald, James Joyce y otras luminarias de la literatura. Refúgiate de la lluvia devorando un clásico en uno de los cafés de moda del distrito y sal entre chaparrón y chaparrón para conseguir más libros en ese tesoro semilegendario que es la librería de lengua inglesa Shakespeare and Company. O pasea junto al Sena para encontrar a los bouquinistes de París: un auténtico ejército de libreros que se alinean en la orilla izquierda y ofrecen una variada selección de tomos antiguos, clásicos literarios, libros infantiles, poesía, novelas gráficas, literatura popular, arte y mucho más. Y eso no es todo... No dejes que un poco de lluvia desanime tus ganas de hacer turismo. Un Citroën 2CV es una forma excelente de contemplar los monumentos de la ciudad sin necesidad de poner un pie en la calle. Ideales haga sol o llueva, estos recorridos rápidos pasan por los principales monumentos y tienen capacidad para hasta tres pasajeros a la vez. Evita cualquier posible incomodidad reservando uno de los paquetes con champán. O esquiva los chaparrones adentrándote bajo tierra en la ciudad secreta de las Catacumbas de París: una vasta red de túneles escalofriantes, pasadizos, alcantarillas y cámaras secretas. Este épico osario laberíntico contiene los restos mortales de unos seis millones de parisienses, trasladados aquí desde los saturados cementerios de París en los siglos XVIII y XIX. Así que quizá no sea el mejor plan para una primera cita. Si todo lo demás falla, simplemente haz lo mismo que la gente de París cuando llueve: busca un café con encanto, pide un cruasán y un café crème, y busca un buen asiento junto a la ventana para ver pasar a la gente, al menos hasta que se empañen los cristales. Ahorra en actividades para días de lluvia en París Ahorra en la entrada a las atracciones de París con Go City. Sigue a @GoCity en Instagram para conocer los mejores consejos de última hora e información sobre las atracciones.
Stuart Bak
Stuart Bak
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Guía del Museo del Louvre (y unos consejos para visitarlo)

Si haces una sola cosa en París, ve a ver el Louvre. Visita el mayor museo de arte del mundo y pasa un día entero maravillándote con sus exhaustivas colecciones de arte y objetos. Es uno de los museos de arte más visitados en el mundo y una de las atracciones más populares de París. Aunque las colecciones del museo abarcan más de 600,000 objetos, obviamente sólo una parte de ellos se expone en un momento dado (unos 35,000). Los objetos proceden del mundo entero y de toda la historia de la humanidad, desde la prehistoria hasta obras de arte del siglo XXI. El Louvre es especialmente fuerte en tesoros del antiguo Egipto, así como de Grecia e Italia. Y por supuesto, en maestros italianos del Renacimiento, como nuestro amigo da Vinci. El museo en sí mismo es una obra de arte: alojado en el palacio del Louvre, es un verdadero laberinto de galerías repletas de obras de arte. La emblemática pirámide del arquitecto chino-americano I. M. Pei frente al palacio te dará una impresionante bienvenida. Consejos para visitar el Louvre Descarga un plano interactivo antes de tu visita: está disponible en siete idiomas y te será de gran ayuda para trazar un recorrido por el museo. No vas a poder verlo todo, así que nuestro mejor consejo es que hagas tu investigación previa y decidas qué quieres ver de antemano. Consulta el calendario del museo para ver qué eventos especiales, charlas en las galerías o visitas guiadas tienen lugar durante el día de tu visita. También puedes hacer tu visita con una audioguía. Disponible en siete idiomas, es una de las audioguías más interesantes y completas que existen. El Louvre es grande, muy grande. Es realmente demasiado. Lleva calzado cómodo y toma descansos de vez en cuando. Es fácil perderse en el Louvre, pero desde que codificaron las colecciones por colores se simplificaron un poco las cosas. A cada uno de los ocho departamentos de conservación se le asigna un color y, a continuación, cada sala del departamento recibe un número. Sigue el mapa y las señales en la pared para no dar vueltas en círculos. Lleva a sus hijos a la Touch Gallery. Es el único lugar de todo el museo donde se anima a los visitantes a tocar las esculturas (que son réplicas de las que se encuentran en las colecciones del museo). También puedes visitar con niños los Jardines de las Tullerías, que están llenos de actividades para los pequeños, como un carrusel, camas elásticas y barquitos. Otros lugares importantes, como los ascensores, los baños y los restaurantes, están identificados con pictogramas. ¿Cuál es el mejor momento para ir al Louvre? Si quieres ver una muestra representativa de las exposiciones, debes planear pasar la mayor parte del día en el Louvre; sin embargo, también es posible organizar una visita de los puntos más destacados y realizarla en pocas horas. Te recomendamos que visites el museo a primera hora de la mañana, nada más abrir, para aprovechar al máximo el tiempo dentro de la institución. La afluencia de público será mayor a media mañana y a última hora de la tarde. ¿Qué llevar al Louvre? Zapatos cómodos para caminar: el suelo es duro y tendrás que caminar bastante. Dinero para recuerdos: su librería es uno de los mejores lugares para comprar para los turistas en toda la ciudad y vale la pena pasar algún tiempo allí. Ropa en capas: el museo está climatizado, pero esto puede variar según el tipo de arte. Por ello, es posible en algunas salas sientas frío, y calor en otras. Una cámara: hay lugares del Louvre en los que las fotografías están limitadas o prohibidas, pero si te gusta hacer fotos, tendrás buenas oportunidades. ¿Qué hacer en el Louvre? Empacharte de lo mejor del arte de la historia de la humanidad, por ejemplo. Las colecciones del museo están organizadas en ocho departamentos curatoriales: antigüedades egipcias; antigüedades griegas, etruscas y romanas; antigüedades de Oriente Próximo; arte islámico; pintura; esculturas; artes decorativas; y grabados y dibujos. A continuación, enumeramos algunos de los aspectos más destacados de cada departamento. Antigüedades egipcias El departamento de antigüedades egipcias, una de las colecciones más famosas de los vastos fondos del Louvre, está repleto de cientos de objetos de las civilizaciones del Valle del Nilo. Los objetos se remontan desde la prehistoria (alrededor del año 4000 a.C.) hasta el período cristiano temprano (alrededor del siglo IV A.D.). Los objetos de este departamento incluyen desde pequeñas piezas de joyería, juegos, urnas funerarias y amuletos, hasta grandes sarcófagos, paredes de tumbas decoradas, y estatuas como la magnífica esfinge de Tanis o el escriba sentado. Antigüedades griegas, etruscas y romanas Abarcando las ricas y diversas culturas de Grecia, Italia y la zona mediterránea en general, los objetos y artefactos de este departamento van desde el Neolítico hasta el siglo VI de nuestra era. Esta colección es el paraíso de los aficionados a la arqueología y la mitología clásicas. Con objetos de arte que abarcan desde las icónicas ánforas hasta las intrincadas estatuas de los dioses, aquí están la divina Venus de Milo y el Apolo de Beldevere. Antigüedades de Oriente Próximo El departamento de Antigüedades de Oriente Próximo, una de las colecciones más amplias de arte y objetos del Louvre, abarca un asombroso periodo de nueve mil años, desde la prehistoria hasta el primer periodo islámico. Los artefactos vienen de un área geográfica muy amplia, desde el norte de África hasta Asia Central, y desde el Mar Negro hasta la Península Arábiga. Entre lo más destacado de este departamento se encuentran tablillas con algunas de las primeras formas de escritura, antiguas joyas de cuentas, juegos de mesa y docenas de estatuas y figuras religiosas. Aquí podrás ver el Código de Hammurabi, un código legal babilónico en el que las leyes están escritas literalmente en piedra. Arte islámico En 2012 se abrieron nuevas galerías en este departamento, lo que permitió ampliar la exposición de obras de arte islámicas para los visitantes del Louvre. Aquí se exponen unos cuantos miles de objetos que abarcan desde el sudeste asiático hasta España, y que abarcan casi 1300 años de historia de la humanidad. Algunos de los objetos que puedes ver en este departamento son vajillas y cerámicas, esculturas, tejidos y textos, y páginas de manuscritos. Pintura Con un par de centenares de obras actualmente expuestas, la pintura es uno de los mayores puntos de interés curatorial del Louvre. Este departamento es también uno de los más famosos, con su increíble colección de arte del renacimiento italiano y de maestros holandeses. La colección abarca todas las grandes escuelas europeas de pintura, incluyendo obras desde el siglo XIII hasta el XIX. Algunas de las obras más famosas de esta colección son la mundialmente conocida Mona Lisa de Leonardo da Vinci, La libertad guiando al pueblo de Eugène Delacroix y El astrónomo de Johannes Vermeer. Escultura El departamento de Esculturas ha tenido una larga y accidentada historia. Actualmente alberga esculturas medievales, renacentistas y modernas. Todas las obras son anteriores a 1850, y solo se incluyen las que no corresponden al departamento de griegos, etruscos y romanos. Algunos de los objetos de arte más impresionantes de todo el Louvre se encuentran aquí, desde estatuas de dioses y diosas hasta personajes bíblicos y bustos de los personajes destacados de la historia. Artes decorativas Uno de los mejores departamentos para quienes aprecian o estudian la historia de la cultura material en un contexto global, esta área del Louvre cuenta con una colección de objetos de todo el mundo sencillamente impresionante. Los objetos fueron creados entre la Alta Edad Media y mediados del siglo XIX. Encontrarás de todo, desde joyas y trabajos en marfil hasta vidrieras y muebles. Tal vez regreses a casa con ganas de redecorar. Grabados y dibujos Esta es una para los amantes de los libros. Aquí encontrarás una amplia selección de material impreso, incluyendo dibujos, libros, manuscritos, xilografías y piedras litográficas. La particularidad de este departamento es su forma de exponer las colecciones: debido a su fragilidad, la mayoría de las obras se guardan con cuidado y circulan en exposiciones temporales. En consecuencia, todas las exposiciones son temporales, por lo que lo que verás durante tu visita será totalmente único. Preguntas frecuentes sobre el Museo del Louvre ¿Qué es lo más valioso en el museo Louvre? El Louvre es uno de los museos más grandes del mundo y cuenta con una vasta colección de obras de arte y objetos históricos. Hay muchas piezas valiosas en su colección, por lo que es difícil determinar cuál es la más valiosa. Sin embargo, quizás una de las obras más icónicas y valiosas del Louvre es la Mona Lisa de Leonardo da Vinci. ¿Qué día es gratis la entrada al museo de Louvre? Antes de la pandemia, el Museo del Louvre ofrecía entrada gratuita el primer domingo de cada mes de octubre a marzo. Sin embargo, debido a la situación actual, se recomienda verificar en su sitio web oficial los horarios y políticas de admisión actualizadas. En resumen... Aparta todo un día de tu viaje a París para explorar este grandioso museo. Ten una experiencia del Louvre sin complicaciones con los pases que Go City te ofrece para explorar París. Con Pase Todo Incluido tendrás acceso al Paris Museum Pass (con el que puedes entrar a todos los museos de la ciudad), y el Pase Explorer te ofrece la entrada al museo más un tour guiado de los alrededores del museo para conocer su interesante historia y su importancia como tesoro nacional.
Anna Rivero

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