Las mejores excursiones de un día desde Roma

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

Roma tiene tanto que ofrecer que puede incluso resultar apabullante en una primera visita. Lo mejor es tomárselo con calma y hacer una visita a la Fontana di Trevi cuanto antes para lanzar la moneda y desear volver pronto a la Ciudad Eterna. Ya sabes que Roma no se construyó en un día y por lo tanto tampoco puede abarcarse en una sola visita. Sobre todo, porque además de recorrer el centro de la ciudad, con el Coliseo, los Foros Romanos, las plazas, las fuentes y los montones de maravillas romanas, tendrás la tentación de visitar los alrededores de Roma, donde te esperan lugares encantadores e inolvidables.

  • Via Appia Antica
  • Villa Adriana en Tívoli
  • Vistas desde las colinas de Orvieto
  • Lago Bracciano
  • Asís
  • Florencia
  • Pompeya

Recorre la Via Appia Antica en bicicleta

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Una de las visitas que merecen mucho la pena si estás en Roma es hacer un recorrido en bicicleta por la Via Appia Antica, la antigua calzada romana que unía Brundisium (actual Brindisi) con la capital. El mejor momento para lanzarse a explorar esta histórica calzada salpicada de monumentos es el domingo, porque es el día que está cerrada al tráfico rodado y podrás disfrutar a tus anchas de tu excursión en bici.

La calzada tiene la friolera de 560 kilómetros, pero no te preocupes, las partes imperdibles están todas a pocos kilómetros del centro de visitantes, que está a 15 minutos del Circo Massimo. Consulta el mapa y decide qué monumentos quieres visitar y dónde quieres hacer paradas para descansar o incluso para hacer un agradable picnic. Tienes mucho donde elegir, porque la ruta está salpicada de iglesias, villas, mausoleos y catacumbas.

Visita Villa Adriana en Tívoli

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Al emperador Adriano le gustaba salir de la ciudad de vez en cuando; sigue sus pasos y visita su villa a las afueras de Tívoli. Por suerte, tú no tendrás que ir en cuadriga, basta que tomes el transporte público en la estación de Termini para llegar a la zona en menos de dos horas (en coche te llevará tan solo media hora). A Adriano, como a todos los emperadores romanos, le encantaba construir cosas, y no cualquier cosita, sino monumentos como el increíble Panteón de Roma o su propia muralla, pero también el magnífico complejo de villas de Tívoli, con termas, templos, teatros y jardines.

Si las ruinas romanas no son lo tuyo, tal vez te interese más visitar la cercana Villa d'Este, un palacio del siglo XVI. Sus extensos terrenos cuentan con uno de los primeros jardines renacentistas italianos, que sentaron las bases del estilo que se extendió por Europa y que consistía en formas geométricas, fuentes y estatuas ornamentales.

Disfruta de vistas panorámicas en Orvieto

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A 90 minutos en tren del centro de Roma, se encuentra la ciudad de Orvieto, encaramada a una enorme roca volcánica y con unas vistas panorámicas inmejorables de las colinas romanas. Sube en teleférico hasta el Duomo (o camina hasta la cumbre para abrir el apetito y disfrutar aún más de la deliciosa pizza o la increíble pasta que te comas en la ciudad) y asciende hasta la torre del reloj para contemplar las vistas de 360 grados de las colinas circundantes.

Si tienes coche, o una vespa, puedes tomar el camino más largo para volver a casa y recorrer las ricas regiones agrícolas de la campiña sabina, haciendo paradas para degustar el delicioso aceite de oliva y las exquisitas trufas de producción local. Si no, puedes volver a Roma a tiempo para disfrutar de una cena tradicional en una terraza en el barrio de Prati.

Disfruta de la naturaleza en el lago Bracciano

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Si te apetece zambullirte en plena naturaleza, pero no tienes tiempo de viajar hasta los Alpes, te recomendamos hacer una excursión de un día al lago Bracciano, que se encuentra a una hora al norte de Roma. Este lago volcánico, muy frecuentado por piragüistas, submarinistas y todo tipo de amantes de los deportes acuáticos, está resguardado por las colinas que lo rodean y protegido por encontrarse en un parque nacional, por lo que el número de embarcaciones motorizadas está restringido.

Aprovecha la excursión para visitar la pequeña ciudad de Bracciano y el castillo medieval de Orsini-Odescalchi, que alberga una impresionante colección de armaduras y armas medievales, aunque quizá sea más famoso por ser el lugar donde se casaron Tom Cruise y Katie Holmes.

Haz una peregrinación hasta Asís

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Menos famosa que la Toscana, aunque igual de bonita, es la vecina región de Umbría, donde se encuentra la encantadora ciudad de Asís, lugar de peregrinaje para amantes del arte y personas devotas del santo patrón de los animales y el medio ambiente. Visita la Basílica de San Francisco de Asís y no te pierdas los maravillosos frescos de Giotto y la tumba de San Francisco.

Cuando termines de visitar la basílica, date un agradable paseo por la ciudad de Asís y recorre sus estrechas callejuelas adoquinadas repletas de tiendas familiares y casitas de piedra. Disfruta de la calma y el encanto de visitar una ciudad pequeña mucho menos atestada de turistas que la capital. Tú decides si te quedas a cenar y a seguir disfrutando de la relajación rural, o si prefieres regresar al bullicio de Roma al atardecer.

Maravíllate ante la belleza arquitectónica de Florencia

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Roma no se queda corta en lo que a grandes obras maestras se refiere (la mayoría se encuentran en los Museos Vaticanos y en el Museo Capitolino), pero si te gusta el arte, lo más seguro es que no puedas resistirte a la tentación de visitar Florencia. Esta fascinante ciudad italiana fue el epicentro de la creación artística italiana durante el renacimiento, hecho que queda más que patente en su bella arquitectura y en sus impresionantes galerías.

Madruga para tomar el tren temprano y visitar la Galería de los Uffizi por la mañana. Por la tarde, podrás visitar la Academia o subir al Duomo. Termina el día con una visita autoguiada a pie por el Ponte Vecchio y la Piazza Della Signoria, donde podrás empaparte del ambiente florentino mientras tomas un refrescante aperitivo antes de volver a Roma.

Haz un viaje en el tiempo hasta Pompeya

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Destruida por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., la ciudad de Pompeya no fue redescubierta hasta el siglo XVIII, perfectamente conservada bajo una gran capa de ceniza. De hecho, casi todo lo que sabemos sobre la vida cotidiana del pueblo romano procede de lo que se ha descubierto en los yacimientos de Pompeya, donde se conservan desde huertos, panaderías y burdeles, hasta lámparas, utensilios de cocina e incluso grafitis.

Puedes pasar fácilmente más de un par de horas paseando por las ruinas, pero lo mejor es acabar la visita antes de que lleguen las horas de más calor, ya que no hay muchas sombras donde cobijarse en Pompeya. Por la tarde, podrás aprovechar para para subir al volcán o para visitar la caótica e inimitable ciudad de Nápoles.

Ahorra en Roma con Go City®

Es bien sabido que todos los caminos llevan a Roma, por lo que no es de extrañar que desde Roma haya montones de excursiones increíbles que hacer en un día. No importa si prefieres las ruinas antiguas, el esplendor renacentista o la suntuosidad barroca, todo ello y mucho más, podrás disfrutarlo en Roma y en sus alrededores.

Y si además de aprovechar al máximo tu viaje a Roma, también quieres ahorrar en las entradas para las principales atracciones turísticas de la Ciudad Eterna, solo tienes que hacerte con un Pase Explorer de Go City®. ¡No te lo pierdas! Con los pases turísticos de Go City®, cuanto más visitas, más ahorras.

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Qué hacer en Roma cuando llueve

Antigua y moderna al mismo tiempo, la ciudad de Roma es realmente un gran museo al aire libre, llena de edificios clásicos, plazas impresionantes, sitios arqueológicos, fuentes barrocas y estatuas de bronce. No hay nada mejor que deambular por sus calles y dejarse sorprender a cada paso. Por otro lado, dado que la ciudad se encuentra a sólo 24 kilómetros del mar, las lluvias son frecuentes y los planes mejor trazados se pierden en las antiguas (y todavía muy eficientes) alcantarillas de Roma. El invierno es la época más lluviosa, con el máximo de precipitaciones en diciembre, aunque también puede sorprenderte un chaparrón repentino en abril o mayo (o en cualquier momento del año). Pero no te preocupes: en la Ciudad Eterna siempre habrá una opción para refugiarte del agua, y aquí hemos recopilado algunos de los mejores planes en Roma para un día de lluvia. Incluimos: Un tour en autobús San Pedro y el Vaticano El Museo Capitolino El Panteón ¡Come algo! Refúgiate bajo tierra Recorre la ciudad en el Big Bus La mejor manera de hacer turismo y al mismo tiempo estar protegido de los elementos es desde el interior de un Big Bus climatizado. Ponte cómodo en el piso de abajo o disfruta de las vistas desde la parte superior techada. El recorrido te dará una buena visión general de la ciudad, pasando por lugares como el Coliseo, la Plaza de España, el Circo Máximo y la Plaza Venecia. Además, puedes escuchar tu audioguía para conocer todas las historias sobre la antigua Roma. Disfruta del tour completo y después utiliza su billete para subir y bajar durante el resto del día y mantenerte seco entre las paradas. Los Museos del Vaticano y San Pedro Entre los dos, estos dos titanes son suficientes para mantener ocupado (y seco) durante todo el día al amante serio del arte o la historia. Aunque no lo seas, dedica al menos unas horas a hacerles justicia. Empieza haciendo una visita autoguiada por los Museos Vaticanos, repletos de obras maestras del Renacimiento. Terminarás en la Capilla Sixtina, donde se encuentran los magníficos frescos de Miguel Ángel (qué mejor techo para protegerte de la lluvia), y después dirígete a la Basílica de San Pedro. Este inmenso lugar de culto merece una visita guiada para no perderse tesoros como la Piedad de Miguel Ángel, las criptas o el Trono Papal. Aunque llueva, merece la pena subir a la cúpula después de la visita para disfrutar de unas vistas despejadas de 360 grados de la ciudad. El Panteón El Panteón —o “Templo de todos los dioses”— es una de las estructuras más impresionantes de la antigua Roma. Se conserva en buen estado, principalmente gracias a su ingeniosa construcción. La altura de su cúpula semicircular es imponente cuando la ves desde el interior, pero cuidado si llueve, porque puede entrar agua por el óculo del techo. Afortunadamente, los romanos sabían cómo drenar el agua, y no te mojarás cuando estés dentro, preferiblemente con un guía apasionado que te contará todo sobre su construcción y algunos de los italianos célebres que están enterrados allí. Museo Capitolino En lo alto de la Colina Capitolina, entre el Foro y el Monumento a Víctor Manuel, se encuentra el elegante Museo Capitolino, repleto de tesoros. El museo, que comenzó como colección privada del Papa Sixto IV en el siglo XV, cuenta con pinturas de Tiziano, Caravaggio y Rubens entre otros, pero sobre todo con estatuas que datan de la época clásica hasta el Renacimiento. Destacan los bustos de los emperadores romanos, la escultura de mármol de El Galo Moribundo y la loba de bronce representada junto a los legendarios fundadores de la ciudad, Rómulo y Remo. Es una gran opción para los amantes del arte clásico, y otro de los lugares imprescindibles que hay que visitar en Roma. Castillo de Sant'Angelo La historia se mezcla con la intriga en esta fortaleza en forma de estrella, con siete plantas, cada una de ellas con una función diferente. Originalmente fue concebido como mausoleo para el emperador Adriano y su familia, pero desde entonces ha sido reconvertido en prisión, base militar, opulenta residencia papal y fortaleza a la que escapaban los papas cuando el Vaticano estaba sitiado. Utiliza tu audioguía para explorar cada nivel y escuchar las increíbles historias que han sucedido entre estos muros. La recompensa final son unas vistas impresionantes desde el último piso. O, si el tiempo no acompaña, tómate un tentempié en la cafetería cubierta. No te olvides de comer Después de toda la mañana caminando por los museos de Roma, vas a necesitar una buena dosis de carbohidratos para continuar. Además, estás en Italia, cuna de una de las gastronomías más celebradas del mundo. Si necesitas un poco de inspiración, apúntate a una comida de tres tiempos con vino en el barrio de Prati, a poca distancia del Museo Vaticano. Si te sientes creativo, puedes probar a hacer tu propia pizza o pasta fresca en una clase de cocina, o si de pronto te urge una buena hamburguesa, puedes ir al Hard Rock Café, donde las amplias ventanas sobre la Via Veneto permiten observar a la gente mientras te proteges de los elementos. Elijas lo que elijas, asegúrate de terminar con un espresso para animarte a seguir haciendo turismo. Bajo tierra Seguro has escuchado que Roma es un palimpsesto, una ciudad de capas, destruida y construida muchas veces. Durante la primera época de la cristiandad, los romanos utilizaron las capas más profundas para esconderse de persecuciones y enterrar a sus líderes. Mantente caliente y seco mientras exploras las antiguas catacumbas romanas, los inquietantes y fascinantes cementerios subterráneos creados por los primeros cristianos. O si prefieres conocer antiguas leyendas e infraestructuras romanas, haz una visita subterránea a la Fontana de Trevi, o ve a explorar el Estadio de Domiciano bajo la Piazza Navona, que en su momento tuvo capacidad para 30 000 espectadores. Sea como sea, ¡sal a pasear! En primavera, la temperatura durante el día oscila entre los 15 °C y los 20 °C, así que si llevas el calzado y la chamarra adecuados, serás invencible (en invierno es más probable que ronde los 5 °C y 10 °C, así que lo dejamos a tu elección). El mármol y los adoquines resplandecen bajo la lluvia, habrá mucha menos gente en lugares icónicos como la Fontana de Trevi, y además, lugares como el Coliseo son especialmente mágicos cuando llueve. También puedes ir de compras o admirar los escaparates con la última moda italiana en la Via Condotti o la Via del Corso. Si tienes una cámara resistente al agua, podrás tomar muchas fotos sin que la gente se interponga. Nada más ten cuidado de no resbalar en los adoquines. Canta bajo la lluvia con Go City Es una sensación maravillosa poder ahorrar en todas tus atracciones favoritas. Consigue hoy mismo tu Pase Explorer de Go City y disfruta de Roma sin importar el tiempo que haga.
Anna Rivero
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Cómo moverse en Roma sin coche: las mejores opciones de transporte

Ya conoces el dicho: todos los caminos llevan a Roma, tal vez por eso la capital italiana sea una de las ciudades con más turismo del mundo, independientemente de la época del año. Seguro que también influye el hecho de que Roma sea una de las ciudades más fascinantes del planeta, adornada con joyas arquitectónicas de todas las épocas, salpicada de encantadoras plazas atestadas de gente y ejemplo del estilo de vida relajado y disfrutón de los pueblos mediterráneos. Una vez en Roma, se plantea la cuestión de moverse por sus atestadas calles. Seguramente ya conocerás la fama que tiene el tráfico de Roma, por lo que es mejor olvidarse del coche si pretendes moverte por el casco antiguo. Por suerte, existen muchas otras alternativas para moverse como pez en el agua por la Ciudad Eterna. A continuación, te contamos las mejores opciones de transporte para moverse por Roma. Nuestra selección incluye: Autobús turístico Caminar Metro Autobús Tranvía Alquiler de vespa Alquiler de bicicleta Autobús turístico Hop-On Hop-Off de Roma Un recorrido en autobús turístico Hop-On Hop-Off es una de las mejores maneras de orientarse y hacerse una idea de lo grande que es la ciudad. Además, es la forma de asegurarse de verlo todo en una ciudad como Roma que esconde tesoros en cada esquina. Empieza el día haciendo el recorrido completo y bájate cuando sientas que quieres empezar a explorar a pie, como, por ejemplo, en el Coliseo o en el Vaticano. Si solo dispones de un día en Roma, el autobús turístico es una de las mejores opciones para ir de un monumento a otro sin perder tiempo. Contempla las atracciones turísticas desde el autobús y escucha la historia de lo que vas viendo. El autobús para en los puntos más emblemáticos, como el Circo Máximo, la Fontana di Trevi y la Plaza de España... También es buena idea dar una última vuelta en el autobús turístico al caer la noche para contemplar los monumentos iluminados y las calles algo menos atestadas de turistas. Caminar por Roma No hay nada como explorar una nueva ciudad a pie, y no hay mejor manera de disfrutar de las vistas, los aromas y el ambiente que a ras de suelo, especialmente en una ciudad famosa por sus delicias culinarias como Roma. Prueba a desconectar el GPS y a deambular sin prisas por las calles de Roma; con suerte, te toparás con un pequeño mercado de barrio o girarás la esquina en una diminuta y serpenteante callejuela para descubrir una majestuosa plaza llena de restaurantes y terrazas. Si no te fías demasiado de tu sentido de la orientación o necesitas algo de contexto para interesarse por lo que estás viendo, lo mejor es que te unas a alguno de los paseos guiados que ofrece la ciudad. Los hay de todos los tipos, desde los típicos que te llevan a las principales atracciones turísticas, hasta los que exploran diferentes zonas, como el encantador barrio de Trastevere o el interesante gueto judío de Roma, pasando por otros más originales que te endulzan el paseo llevándote a probar cremosos helados y suculentos tiramisús. También hay paseos aún más curiosos y entretenidos, como el que te lleva a la caza de los fantasmas de Roma al anochecer o el que te cuenta la historia de las emperatrices del Antiguo Imperio Romano. Metro de Roma Si hay algo que en Roma es realmente complicado es la construcción de un gran sistema de transporte subterráneo. No se trata de falta de interés por parte de las instituciones sino de que, en una ciudad con un patrimonio histórico y artístico tan descomunal, cada vez que se realizan excavaciones, aparecen nuevos hallazgos arqueológicos que obligan a detener las obras. Como resultado, el metro de Roma es el más pequeño de toda Europa, lo que lo convierte también en uno de los más fáciles de usar. Solo hay tres líneas, aunque lo más probable es que solo necesites usar la línea A, para ir al Vaticano, San Pedro y la Escalinata de Piazza di Spagna, y la línea B para ir al Coliseo y al Circo Máximo. Ambas líneas están muy concurridas en las horas punta y, como en cualquier zona de mucha afluencia de turistas, lo mejor es mantener tus pertenencias bien controladas, por si acaso. El metro es muy buena opción para ir de una zona a otra sin perder demasiado tiempo. Los billetes de metro se compran en las propias estaciones de metro, en quioscos y en estancos. Hay billetes individuales, múltiples, de día o de varios días. Calcula cuál te viene mejor. Lo más probable es que si no vas a cambiar muchas veces de zona en el mismo día, con billetes individuales te baste. Recuerda que los billetes de metro sirven también para el autobús y el tranvía. Y si viajas en familia, ten en cuenta que las personas menores de 10 años viajan gratis. Red de autobuses de Roma Los autobuses circulan las 24 horas en Roma, por lo que son una forma práctica de desplazarse por la ciudad a cualquier hora. La mayoría son pequeños modelos eléctricos o híbridos que pueden circular por las estrechas calles del centro, donde todo es demasiado antiguo y valioso como para excavar túneles de metros o construir vías de tranvía. Hay montones de líneas de autobús en Roma, así que usa tu aplicación de mapas o la página web oficial del transporte público romano para calcular la ruta óptima para llegar a tu destino. Ten en cuenta que el autobús no es tan fiable como el metro a la hora de asegurarte desplazamientos rápidos. Dependerá de cómo esté en ese momento el tráfico de Roma, que ya hemos establecido que no es precisamente escaso. Así que es posible que te toque esperar o que el trayecto se alargue por culpa de un atasco. Tómatelo con paciencia y disfruta de las vistas (en Roma, es casi imposible que no haya algo bonito cerca que contemplar). Tranvía de Roma El sistema de tranvías de Roma es más limpio y ecológico que otros medios de transporte de la ciudad, pero es poco probable que necesites utilizarlo, a menos que te alojes fuera del centro o que quieras visitar Trastevere, cosa que te recomendamos vivamente. La línea 8 de tranvía comunica Largo di Torre Argentina con Trastevere, así que si esa es la ruta que has elegido, tal vez sí que uses el tranvía durante tu visita a Roma. El resto de las líneas son poco interesantes para hacer turismo. Recuerda que el billete es el mismo que para el metro y el autobús, solo tienes que acordarte de validarlo cada vez que subas al tranvía. Alquiler de vespa en Roma Si quieres vivir la experiencia más típicamente italiana en lo que a medios de transporte se refiere, lo mejor es que te alquiles una vespa por unos 60-65 euros al día. Ten en cuenta que, para alquilar una moto, te exigirán más o menos lo mismo que para alquilar un coche: un permiso de conducir internacional y ser mayor de 18 años. Y, por supuesto, es obligatorio llevar el casco en todo momento (tanto si eres una como si sois dos personas en la moto). Antes de lanzarte a la carretera, recuerda que el tráfico en Roma es bastante caótico, así que mantente alerta y no bajes la guardia en ningún momento. Una vez que te adaptes al ritmo frenético romano, podrás disfrutar de la forma más popular, rápida y divertida de moverse por Roma. Eso sí, acostúmbrate a marcar en el mapa donde has aparcado... es más frecuente de lo que parece olvidarse de dónde dejaste la moto. Alquiler de bicicleta en Roma Y si buscas la opción más sana para ganar velocidad en tus desplazamientos, la elección es clara: la bicicleta. Si no te apetece usar el transporte público, pero tampoco quieres tardar demasiado en moverte de una zona a otra, nuestra recomendación es que te alquiles una bici para desplazarte por Roma; no solo disfrutarás de las vistas, además puedes aprovechar para abrir el apetito para la deliciosa pizza o el exquisito plato de pasta que te esperan tras el paseo. Hay muchas opciones de alquiler de bicicleta, puedes elegir una estándar o ponértelo más fácil con una eléctrica. La duración del alquiler también es algo que tendrás que elegir, depende de si quieres usar la bici para moverte durante todo el día o si la quieres solo para hacer una ruta concreta. También hay alquileres que combinan el uso de la bici con actividades y entradas a atracciones en Roma. Algunas de las más populares son la experiencia de realidad virtual en el Circo Máximo o la visita con audioguía a las Termas de Caracalla. Si piensas usar la bici en domingo, nuestra recomendación es que te acerques a la Via Appia Antica para recorrerla a tu aire, ya que es el día que se cierra al tráfico. Ahorra en Roma con Go City® Como ves, no es solo que todos los caminos lleven a Roma, sino que también dentro de ella hay montones de opciones para desplazarse cómodamente de un sitio a otro. Y si además de moverte por Roma como si llevases en la ciudad toda la vida, también quieres ahorrar en las entradas para las principales atracciones y actividades de la ciudad, solo tienes que hacerte con una pase turístico de Go City®. La mejor manera de viajar y ahorrar al mismo tiempo. ¡No te lo pierdas!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez

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