Siempre es buen momento para viajar a Roma, da igual la época del año. El mes de diciembre es uno de los más fríos en Roma, pero nada que no se pueda superar abrigándose bien. Lo mejor de todo es que para compensar el frío, encontrarás a la ciudad más adornada e iluminada que nunca... y siempre puedes tomarte un buen espresso para entrar en calor cuando lo necesites.

Durante el mes de diciembre en Roma, no solo disfrutarás de su habitual selección de maravillas arquitectónicas y delicias culinarias, también vivirás una época festiva en la que la capital italiana cobra vida. Recorre sus calles engalanadas con todo tipo de decoraciones navideñas y contágiate del ambiente jovial de sus habitantes. ¡Diciembre es una época mágica para visitar Roma!

Visita las maravillas de Roma en diciembre

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Temperatura media: 3 °C - 15 °C • Días de lluvia: 9 días/mes • Horas de sol: 3 horas/día

Como ocurre en muchos destinos europeos durante el periodo festivo, Roma experimenta en diciembre un ligero repunte turístico respecto a su temporada baja. La capital italiana es un caso especial ya que su increíble atractivo turístico tanto en invierno como en verano hace que su temporada baja no sea en realidad tan tranquila como en otros lugares; concretamente durante los meses de invierno, diciembre es el más concurrido de todos.

Las temperaturas en diciembre tienden a variar significativamente, desde suaves y agradables hasta un poco por encima del punto de congelación. Aunque es probable que disfrutes de unas cuantas horas de sol la mayoría de los días, también hay bastantes probabilidades de que llueva al menos un día a la semana. Si quieres explorar algunas de las muchas atracciones al aire libre de Roma (cosa que te recomendamos vivamente), abrígate bien y lleva siempre a mano el paraguas.

En caso de que el día amanezca lluvioso o especialmente frío, deja las visitas imprescindibles al aire libre para otro día y refúgiate en los maravillosos museos de Roma. Empieza, por ejemplo, por los Museos Capitolinos, uno de los museos más antiguos del mundo, donde podrás disfrutar de grandes obras de arte desde la antigüedad hasta Caravaggio. Otro de los museos imprescindibles de Roma son los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina, donde podrás contemplar no solo la gran obra maestra de Miguel Ángel sino también muchas otras maravillas del arte universal.

Otra forma maravillosa de resguardarse del mal tiempo en Italia es entrar en cualquiera de sus deliciosos restaurantes para disfrutar de un plato de pasta o una rica pizza... Aunque nuestra recomendación es aún más divertida. ¿Qué te parecería apuntarte a una clase de cocina italiana en Roma? Aprenderás a hacer un exquisito plato de pasta fresca o una deliciosa pizza que, por supuesto, luego podrás comerte. Apetece, ¿no? Acuérdate de apuntar la receta para dejar a todo el mundo con la boca abierta cuando vuelvas a casa y demuestres tus grandes dotes culinarias ala italiana.

Y si quieres poner un broche de oro a tu día invernal en Roma, acércate a uno de los conciertos que ofrece la ciudad por las tardes en varias iglesias y salas de conciertos. Te recomendamos dos de las más populares: Los Tres Tenores, con su espectáculo de canción popular napolitana y arias famosas, y el concierto de Las cuatro estaciones de Vivaldi y piezas de Bach.

Cosas que hacer en Roma en diciembre

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Pocos lugares son mejores para celebrar las fiestas navideñas que el corazón del catolicismo romano. Tanto Roma como el Vaticano se vuelcan en honrar el periodo festivo. Además de las decoraciones típicas navideñas, la Plaza de San Pedro del Vaticano (Piazza San Pietro) acoge una gran exposición de belenes artesanales: 100 Presepi in Vaticano. Y, si te gustan los belenes, tampoco deberías perderte la Basílica de San Cosme y San Damián, donde podrás contemplar un magnífico belén napolitano del siglo XVIII.

Nada refleja mejor el período festivo en Europa que un mercado navideño, repleto de todo tipo de encantadores regalos y caprichos invernales. Aunque se trata de un concepto relativamente nuevo en Italia, muchos de los mejores mercatini di natale del país se celebran en Milán, Florencia y Bolzano, en el norte, por lo que son una excelente excursión de un día desde la capital. En la misma Roma hay también un puñado de mercados encantadores, el más popular de todos se encuentra en la maravillosa Piazza Navona.

Si estás en Roma durante la Nochebuena y sueles ir a la Misa del Gallo, podrás asistir a una muy especial. ¿No sabes lo que es la Misa del Gallo? Es una misa especial que celebran las iglesias católicas a medianoche el 24 de diciembre. En la Basílica de San Pedro es el propio Papa quien oficia la misa en persona. Si te informas con antelación, existe la posibilidad de que te concedan una de las pocas entradas gratuitas para esta misa de medianoche tan especial.

Hay que tener mucha suerte para ver nevar en Roma, pero eso no significa que no se pueda disfrutar del frío estacional en la ciudad. Durante un tiempo limitado a lo largo del periodo festivo, el Auditorium Parco della Musica ofrece la opción de patinar sobre hielo en una excelente pista de patinaje sobre hielo que abre a principios de diciembre.

Planes especiales en Roma en diciembre

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Fiesta de la Inmaculada Concepción en Roma

Si el 8 de diciembre estás ya en Roma, comprobarás que las calles se llenan de procesiones y de gente devota, estarás asistiendo a la fiesta de la Inmaculada Concepción. Esta fiesta, que se celebra en honor de la concepción de la Virgen María, marca el comienzo de la temporada navideña en Italia.

La festividad está marcada por un par de acontecimientos clave, el más importante de los cuales es el rezo del Ángelus del Papa en la Plaza de San Pedro, seguido de su procesión desde el Vaticano hasta la Plaza de España. Otra tradición clave es la inauguración del belén y el árbol de Navidad de la Plaza de San Pedro..., el comienzo oficial de las festividades navideñas.

Ten en cuenta que la fiesta de la Inmaculada Concepción, Immacolata en italiano, es festivo en toda Italia, por lo que es probable que muchos museos, atracciones y servicios permanezcan cerrados ese día, incluidos los Museos Vaticanos. Sin embargo, la mayoría de las principales tiendas y supermercados del centro permanecerán abiertos, junto con un buen puñado de restaurantes, cafés y bares.

Hanukkah en Roma

Aunque Roma es conocida por ser una ciudad predominantemente católica, también alberga una importante población judía. Si te acercas hasta la Piazza Barberini durante las festividades de Hanukkah, podrás ver una menorá de seis metros de altura, que va encendiendo una de sus velas cada noche mientras dura la fiesta.

El encendido de las velas suele tener lugar a las 16:00 horas el sábado y el último día, y a las 18:00 todas las demás noches. Cada tarde suele ir acompañada de una noche de fiesta y baile, lo que constituye una forma realmente alegre y diferente de pasar una noche de invierno en Roma.

Si además de disfrutar de las celebraciones invernales, también quieres conocer mejor la historia del pueblo judío en Roma, únete a un paseo guiado por el histórico gueto judío de Roma y explora los monumentos, edificios y callejuelas que cuentan la historia de una de las comunidades judías más antiguas del mundo.

Nochevieja en Roma

Tradicionalmente, en Italia, la gente pasa la última noche del año en casa disfrutando del cenone, o "la gran cena". Si vas a cenar en un restaurante la noche de Nochevieja, fíjate en la carta, porque seguro que habrá un menú especial de San Silvestro, que suele consistir en salchichas y lentejas. Estos menús suelen tener un precio fijo y pueden acompañarse de prosecco y pasteles tradicionales como el panettone o el pandoro.

Uno de los principales epicentros de las celebraciones de Nochevieja se encuentra a lo largo de la Via dei Fori Imperiali, que une el Coliseo con la Piazza Venezia. Concretamente en el Circo Massimo, donde se celebra un gran concierto gratuito (al que hay que llegar con antelación para conseguir un buen sitio). Y, por supuesto, mantente alerta para no perderte la exhibición de fuegos artificiales que tiñen el Coliseo con un maravilloso resplandor de arco iris.

Ahorra en Roma con Go City®

Hasta aquí nuestras recomendaciones sobre las mejores cosas que ver y hacer en Roma en diciembre. Si además de aprovechar al máximo tu visita a Roma en diciembre también quieres ahorrar a lo grande en las entradas para las principales atracciones y experiencias de Roma, solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡La mejor manera de ahorrar mientras haces turismo!

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Barrios de Roma que no deberías perderte

Roma aparece todos los años en los rankings de las ciudades más visitadas del mundo y no es por casualidad. La capital italiana ofrece todo tipo de maravillas a sus visitantes a cada paso; desde edificios de la Antigua Roma en un estado de conservación envidiable, hasta callejuelas adoquinadas flanqueadas por encantadoras casas en tonos ocres, pasando por monumentales plazas ornamentadas con fuentes y palacetes barrocos. Y todo esto sin mencionar su exquisita riqueza culinaria y su envidiable estilo de vida mediterráneo. Como ves, te sobran motivos para visitar esta ciudad que se extiende en un mosaico de 21 distritos (rione) y cuenta con siete colinas. Acompáñanos en este recorrido relámpago por siete de los mejores barrios de Roma, para que conozcas las zonas de la ciudad que nadie debería perderse. Nuestra selección incluye: Centro Storico Tridente Monti Monteverde Vecchio Trastevere Ostiense Parione Centro Storico En pleno corazón de la acción, el centro histórico de Roma es sin duda el mejor lugar para empezar a descubrir la Ciudad Eterna. Se trata de una zona relativamente compacta que abarca nada menos que el Coliseo, el Foro Romano, el Panteón, los Museos Capitolinos y el Circo Máximo. Y eso solo para empezar. Este mágico laberinto de callejuelas adoquinadas, amplias plazas barrocas e imponentes palacios renacentistas es un tesoro para quienes aman el arte y la historia (o sencillamente para quienes tienen ojos en la cara, sinceramente). Encontrarás obras de maestros del calibre de Caravaggio, Bernini o Miguel Ángel en muchos de los museos, plazas e iglesias del casco histórico. Y, si te apetece tomarte un descanso de tanto monumento, siempre puedes hacer una pausa para disfrutar de un delicioso plato de tagliatelle en una trattoria tradicional o para tomarte un diminuto pero fortísimo café espresso con cannoli en una coqueta cafetería de la zona. Después, acércate hasta Largo di Torre Argentina, donde se encuentra el mayor santuario felino de Roma, para ver a los famosos gatos romanos tomar el sol entre las antiguas ruinas del Teatro de Pompeyo. Tridente El Tridente continúa donde lo dejó el centro histórico, y se define vagamente como la zona que rodea la triple punta de calles que irradian hacia el sur desde la Piazza del Popolo, una gran plaza adoquinada flanqueada de iglesias y palacios, y adornada con grandes fuentes y un monumental obelisco egipcio (como ves, en Roma, las cosas no se hacen a medias). Si te interesa la moda, en esta zona encontrarás las mejores boutiques de Roma, concretamente en Via dei Condotti y sus alrededores. Hablamos de marcas patrias del nivel de Gucci, Fendi, Armani o Valentino; así que prepara la tarjeta de crédito (o escóndela bajo siete llaves, tú decides). Tras el frenesí consumista, dirígete a la Fontana di Trevi y cumple con la tradición de lanzar una moneda (si es que te queda alguna tras la incursión comercial). A continuación, pon a prueba tus cuádriceps subiendo los 135 escalones de la Escalinata de Piazza di Spagna. El esfuerzo merecerá la pena no solo por las impresionantes vistas de la ciudad, sino por la magnífica iglesia renacentista de la cima: Trinità dei Monti, donde podrás contemplar un par de frescos del siglo XVII. Monti Encajonado entre el Coliseo, la colina del Quirinal y la basílica de Santa Maria Maggiore, el diminuto barrio de Monti es una atracción en sí mismo. La hiedra trepa por las casas de tonos ocres y se enrosca en los balcones de hierro forjado. Los romanos y las romanas se reúnen en las pintorescas plazas del barrio para charlar y tomar café. Por si aún no era obvio, este barrio residencial de Roma es un paraíso para quienes disfruten de la fotografía y busquen captar la vida romana más auténtica. Si quieres hacerte con una instantánea única, acércate hasta La Casetta, una pequeña trattoria para la que la expresión "cubierta de hiedra" se queda corta: ¡prácticamente desaparece tras ella! O dirígete a la Piazza della Madonna dei Monti, una animada plaza donde los aperitivos al atardecer se acompañan no solo de refrescantes spritz sino también de unas vistas sensacionales del Coliseo. Monteverde Vecchio La pista está en el nombre: Monteverde Vecchio es uno de los barrios más verdes de Roma. Si buscas un respiro de la expansión urbana, aquí podrás disfrutar del aire fresco y de la tranquilidad que se respira en la colina de Gianicolo. Desde esta hermosa colina, no solo podrás disfrutar de unas vistas panorámicas increíbles de la ciudad, especialmente del cercano barrio de Trastevere, sino que además podrás contemplar suntuosas villas rodeadas de fascinantes jardines, como la gran Villa Doria Pamphili o la, ligeramente más decadente, Villa Sciarra. Trastevere Trastevere significa más allá del Tíber, que es justo donde se encuentra este animado y encantador barrio de Roma, a orillas del río, en la ribera opuesta del Centro Storico. Trastevere es otro de esos barrios de Roma en los que te será imposible soltar la cámara de fotos, repleto como está de plazas salpicadas de deliciosas trattorias, pintorescas iglesias medievales y casas ocres con extravagantes llamadores de hierro fundido en las puertas y persianas pintadas de vivos colores en las ventanas. Tómate un helado y pasea por el Ponte Sisto hasta la Piazza Trilussa, lugar de reunión de la población local para charlar y disfrutar del fresco del atardecer alrededor de la monumental fuente. Visita el bello jardín botánico que adorna el barroco Palazzo Corsini. Y no te pierdas el mercadillo de los domingos en Porta Portese, un auténtico paraíso para quienes disfrutan del arte del regateo. Ostiense A la otra orilla del Tíber y algo más al sur, se encuentra el barrio de Ostiense, un lugar diferente e interesante debido a su legado industrial, claramente visible, por ejemplo, en el enorme gasómetro metálico de la antigua fábrica de gas. Si te interesan este tipo de contrastes entre lo antiguo y lo moderno, te encantará el museo de Centrale Montemartini, donde se exponen estatuas, bustos y frisos de mármol griegos y romanos en salas plagadas de tuberías, motores y turbinas de una antigua central eléctrica. Ostiense es también uno de los mejores lugares para contemplar las obras de las nuevas figuras del grafiti romano, además del lugar perfecto si lo que buscas son bares de moda, cervecerías artesanales y cafeterías con gatos. Otra de las joyas del barrio es la preciosa basílica de San Pablo Extramuros, una de las "cuatro grandes" de Roma; sin duda otro elemento de contraste en el paisaje urbano y moderno de Ostiense. Parione El rione central del barrio de Parione cuenta con dos joyas arquitectónicas en forma de amplias plazas. Visita el ajetreado y colorido Campo dei Fiori, donde cada mañana (excepto los domingos) el mercado más antiguo de Roma (en funcionamiento desde 1869) ofrece un derroche de colores, sonidos y aromas típicamente romanos. Sigue tu olfato más allá del arco iris de gerberas en flor hasta llegar a los fabulosos puestos de comida. Pon a prueba tu fuerza de voluntad y trata de resistirte a la tentación ante las montañas de pasteles caseros, panes recién horneados y fuertes quesos italianos. Por la noche, haz como los romanos y las romanas, y disfruta del esplendor barroco de Piazza Navona. Date un paseo crepuscular por su enorme extensión adoquinada; dedícale todo el tiempo que necesites a contemplar la fascinante Fontana dei Quattro Fiumi (Fuente de los Cuatro Ríos) de Bernini; disfruta de las actuaciones callejeras, y llena tu Instagram de fotos de los palacios e iglesias de cuento de hadas que rodean la plaza. Nuestra recomendación: termina la visita al barrio de Parione con una pizza al horno de leña de masa ultrafina y crujiente en una auténtica trattoria romana de la zona; es el final perfecto para un día en Roma. Ahorra en Roma con Go City® Y si además de moverte por los barrios de Roma como pez en el agua, también quieres aprovechar al máximo tu visita a Roma sin que tu presupuesto salte por los aires, solo tienes que hacerte con un pase de Go City®. Un pase turístico que te permitirá ahorrar en las entradas para las principales atracciones y actividades de Roma. ¡No te lo pierdas!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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Qué hacer en 2 días en Roma

¿Tienes dos días para visitar Roma? No entres en pánico. Ok, tal vez dos días no son suficientes para volverse romano. Tampoco te va a dar tiempo a ver todos los grandes monumentos de Roma, ni a pasear por los caminos menos trillados y admirar las joyas escondidas en cada barrio de esta fabulosa ciudad desde donde se expandió un imperio del que todavía hoy en día sentimos la influencia. El truco para aprovechar al máximo dos días en Roma es planear con antelación, es decir, escoger qué quieres ver antes de llegar, especialmente si viajas acompañado, ya que así evitarás perder tiempo en decidir. A continuación, para hacerte la vida más fácil, te proponemos un itinerario con varias alternativas para cada día. Muchas de las entradas a los monumentos, tours y servicios que reseñamos aquí vienen incluidas en el Pase Explorer de Go City. Con nuestro pase, ahorrarás dinero, y aprovecharás al máximo tu tiempo. Día 1 – Big Bus – Los principales de Roma Por suerte, las grandes atracciones de Roma se encuentran muy cerca unas de otras. El centro de la ciudad es compacto y está llenísimo de tesoros de la antigüedad y de todas las épocas que han ido dejando su rastro en las calles adoquinadas y plazas romanas. Dirígete a la estación Termini y espera al autobús turístico Big Bus o el City Sightseeing Rome (las dos compañías operan la misma ruta y tu Pase Explorer te da acceso a ambos autobuses). El servicio funciona desde las 9 de la mañana hasta las 6:30 de la tarde, y puedes bajar y subir en cualquiera de las paradas durante todo el día. Los autobuses pasan cada 10-15 minutos, y la ruta entera se completa en poco menos de dos horas. Por ejemplo, podrías darte la vuelta completa y después seguir utilizando el servicio como transporte para ir de un sitio de interés a otro. Una opción para este primer día son los sitios arqueológicos más famosos del mundo: el Coliseo, la Colina Palatina, el Circo Máximo, el Foro, y por supuesto el Panteón. Puedes hacer un tour a tu propio ritmo con una audioguía que te llevará por el Coliseo, el Foro y la Colina Palatina y que te llevará aproximadamente dos horas. Después de tanta ruina, tal vez tengas ganas de pasear por algún parque y sentir la vida contemporánea de la ciudad. Te sugerimos ir directamente al parque más popular de Roma, el de Villa Panphili, y llevarte un picnic para merendar allí mismo. Si quieres unas vistas de la ciudad para tomar fotos, dirígete ya sea al Jardín de los Naranjos o al mirador del Gianicolo, ambos en la colina Janiculum, donde también se ubica el precioso Jardín Botánico (si vas en primavera, no te lo pierdas). Para tomar algo por la noche y tal vez escuchar algo de música en directo, ve al barrio del Trastevere, donde se concentran los bares de moda de la ciudad. Para comer, te recomendamos Le Mani in Pasta para la pasta, Ai Marmi para las pizzas o Nanarella para las especialidades romanas. En cuanto a bares, prueba el San Calisto, uno de los más antiguos del barrio, el Babylon, con su impresionante colección de cócteles, o la Enoteca Ferrara, con una magnífica carta de vinos italianos. Día 2 – El Vaticano – Los Museos Capitolinos – Tours guiados Ya sabemos que no te va a dar tiempo a verlo todo, pero todavía tienes un día, y un día tiene muchas horas. Tal vez quieras visitar el Vaticano. Mucha gente viene a Roma solo para visitar el corazón palpitante del catolicismo, y no necesitas ser católico para apreciar la grandiosa arquitectura y las maravillas del arte que hay aquí. El país más pequeño del mundo tanto en territorio (menos de 50 kilómetros cuadrados) como en habitantes (unos 800) guarda una cantidad de tesoros impresionante, empezando por la gran obra maestra de Michelangelo, la Capilla Sixtina. Alrededor del Vaticano tienes muchas opciones para comer y seguir con tu día. Para la tarde te proponemos varias opciones de paseos guiados por guías expertos (ojo: algunos de estos tours solo se dan en inglés). Puedes escoger entre el barrio del Trastevere, o el interesantísimo barrio judío de Roma, una de las comunidades más antiguas de judíos en el mundo. O, si quieres seguir con el tema cristiano y no sufres claustrofobia, haz el tour de las catacumbas de Roma. Se encuentran en el Parque Regional de la Antigua Vía Apia, un espacio verde rodeado de calzadas romanas, con antiguos restos de villas y termas, y las famosas Catacumbas de San Calixto. Ten en cuenta que solo se hacen dos tours al día, el de la mañana de 9:30 a 12 horas, y el de la tarde (que es el que te proponemos), de 14 a 17 horas. Otra opción para tu segundo día son los Museos Capitolinos, en el mero centro de Roma. Aquí tienes tres palacios dedicados al arte antiguo (lo más “moderno” que te puedes encontrar es tal vez a Caravaggio y a Rubens). Rinde pleitesía a la famosa estatua de bronce que representa a la loba amamantando a Rómulo y Remo, y después aprovecha el resto del día para caminar por las laberínticas calles de Roma y descubrir la ciudad a tu ritmo por unas horas. Si de pronto te encuentras en la Piazza di Sant’Eustachio, busca el café del mismo nombre y tómate un espresso a nuestra salud. Si te gusta mucho, te puedes llevar una lata de café para moler en casa. Nos lo vas a agradecer. Algunos consejos generales para viajar a Roma Reserva las entradas a las atracciones más populares como el Coliseo o los Museos Vaticanos con mucha antelación. Sobre todo, si viajas con tiempo limitado, es mejor reservar las entradas en línea (o adquirir el Pase Explorer de Go City). Si vas en verano: ve a visitar los sitios arqueológicos que están a la intemperie lo más temprano que puedas. Lleva ropa ligera y cómoda, sombrero, lentes para el sol, sombrero, crema de protección solar, y un sombrero. ¿Ya lo entendiste? Vas a necesitar un sombrero. ¡Aprovecha para conocer las catacumbas! La temperatura es deliciosa bajo tierra. Trae tu botella de agua reusable, no importa la estación. En Roma el agua de la llave (el grifo) es potable y de alta calidad. Además, la ciudad dispone de muchas fuentes de agua, algunas muy hermosas y antiguas; se llaman “nasoni” (narizones). Puedes bajarte una aplicación para encontrarlas o consultar la ubicación de las fuentes en una página web. ¡Hay una dentro del Foro! Es una ciudad muy densa, ruidosa, y la fama de su tráfico infernal no es una leyenda. Hay que hacer como los romanos, y tomárselo con serenidad y buen humor. Pero si eres de los que cualquier ruidito te quita el sueño, te sugerimos no olvidarte de tus tapones para los oídos. Pueden salvarte la noche. Lleva zapatos súper cómodos, unos que ya hayas usado y comprobado que funcionan bien. Muchas calles de Roma son de adoquines, así que olvídate de los tacones. ¡Usa el transporte público! Haz un plan que incluya un viaje en metro o autobús. Es la mejor forma de cubrir largas distancias en la ciudad, y además así convives con los romanos y su vida cotidiana. Por último, en el Vaticano y en muchas iglesias de la ciudad que siguen en funcionamiento, hay que respetar el código de vestimenta. No se permiten faldas ni pantalones cortos, ni gorras, ni hombros descubiertos. Así que en caso de que viajes en primavera o verano, lleva un chal ligero en el bolso para cubrirte cuando lo necesites. En resumen... Dos días Roma es más que suficiente para hacer un poco de turismo y visitar los grandes hits de la ciudad, conocer un par de barrios, comer delicioso, e incluso disfrutar de la vida nocturna romana. Planea bien tu viaje, no seas demasiado ambicioso, y no olvides dejar algo de tiempo para callejear, perderte e improvisar. Para aprovechar tu tiempo al máximo y ahorrar en las entradas a las principales atracciones de Roma, considera adquirir el Pase Explorer de Go City. ¡Dos días en Roma no tienen por qué salir tan caros! Además, si echaste tus moneditas en la fuente, no te quedará más remedio que regresar.
Anna Rivero
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Planes emocionantes en Roma (sólo para intrépidos)

Roma es una ciudad ideal para hacer turismo sin prisas, con muchos de sus monumentos antiguos más famosos a poca distancia unos de otros, como el Coliseo, el Foro Romano y el Panteón. También están la Fontana de Trevi, la Escalinata Española, el Vaticano y la Basílica de San Pedro. Cruceros relajados por el Tíber, románticos paseos entre naranjos perfumados al atardecer... Nos podríamos seguir así todo el artículo. En resumen, cuando piensas en Roma es más probable que te imagines contemplando en silencio los famosos frescos del Vaticano que, por ejemplo, haciendo paracaidismo sobre la ciudad o blandiendo una espada de gladiador. Pero si eso es lo que te va, Roma cuenta con un sorprendente número de actividades de alto octanaje para los amantes de las emociones fuertes y los que simplemente disfrutan saliendo de su zona de confort. Sigue leyendo para conocer nuestra selección de los planes más emocionantes que puedes hacer en Roma. Incluimos: Rafting en el Tíber Recorre Roma en Vespa Conviértete en gladiador Las catacumbas de Roma Salto en paracaídas Tour de fantasmas Clases de cocina Y alguna que otra más... Rafting en el Tíber Sí, lo has escuchado bien. El Tíber, ese río de leyenda, también tiene rápidos que pondrán a prueba tu habilidad de marinero. Bueno, al menos tu sangre fría y tu fuerza física. Contempla Roma desde un ángulo diferente mientras disfrutas de una experiencia de rafting única. Después de una sesión informativa sobre seguridad por parte de tus guías, donde aprenderás todos los comandos, técnicas y procedimientos importantes, estarás listo para embarcarte en tu aventura fluvial. La primera parte es suave y relajante, mientras desciendes tranquilamente por el río y te alejas del bullicio de la ciudad. Flotando por el corazón de Roma, verás el Castel Sant'Angelo, la cúpula de la Basílica de San Pedro y pasarás bajo una serie de espectaculares puentes antiguos y modernos. Al llegar a la Isla Tiberina, el recorrido te lleva por el brazo izquierdo del río (donde normalmente los barcos toman el derecho) para enfrentarte a los rápidos bajo el Puente Garibaldi y el Puente Fabricio. Terminarás la excursión pasando bajo el impresionante Ponte Rotto y atracando en el Porto di Ripa Grande. Recorre las calles en Vespa ¿Hay algo más romano que acelerar una Vespa —ese colorido icono del diseño industrial italiano— y recorrer las calles de la ciudad con un casco plateado? Es una forma estupenda de ir de un monumento a otro con estilo, atrayendo las miradas de admiración de los transeúntes mientras te paras a hacer fotos para Instagram en el Coliseo y la Plaza de España. Y, por supuesto, de ti mismo en tu nuevo juguete. Ten en cuenta que esta actividad es solo para conductores experimentados. Manejar una moto en el centro de Roma es francamente aterrador, así que solo los conductores de Vespa más seguros de sí mismos pueden hacerlo. Además, muchas de las calles están empedradas, lo que hace que la moto, y tú y quien sea que vaya contigo, vibren como gelatina. Consejo: también puedes ir en sidecar y dejar que un guía turístico profesional haga todo el trabajo duro por ti. Conviértete en gladiador Ponte tus mejores galas de gladiador, entra en la arena, levanta la espada y prepárate para enfrentarte a tu destino con el Gruppo Storico Roma en la antigua Vía Apia. Un grupo de entusiastas de la historia ofrecen clases de dos horas con las que te adentrarás en el noble arte del combate de gladiadores, haciendo realidad todas tus fantasías de Russell Crowe y Kirk Douglas. De mayo a septiembre, el lugar también acoge espectáculos nocturnos con actores ataviados con armaduras pesadas y armas reales, que se enfrentan cara a cara en (fingidos) combates mortales para entretenimiento de la multitud que aúlla (o sea, tú y tus amigos) en las gradas. También se ofrecen aperitivos, y las bebidas preferidas de los antiguos romanos. Desciende a las catacumbas de Roma Bajo el asfalto de Roma, una red de más de 50 antiguas catacumbas alberga los restos mortales de decenas de mártires cristianos e incluso de algunos papas de la temprana iglesia romana. Cinco de estas catacumbas están abiertas al público y puedes visitarlas con un guía. Allí verás frescos, esculturas y otros ejemplos del arte paleocristiano. Sentirás un escalofrío al descender por estos estrechos pasadizos, por lo que (en serio) no aconsejamos este tour a las personas nerviosas o claustrofóbicas. Sin embargo, para los intrépidos, la recompensa es inmensa. Surca los cielos A un mundo de distancia de los húmedos y oscuros túneles bajo las calles de la ciudad, esta actividad es estrictamente para los adictos a la adrenalina y fácilmente se clasifica como una de las actividades más extremas de Roma. Bueno, no estrictamente en Roma, ya que tendrás que salir de la ciudad, pero no muy lejos. Prepárate para dar un salto de fe a 1200 metros de altura. El paracaidismo en tándem es cada vez más popular en Roma, y hay varias empresas que organizan excursiones de un día precisamente con este fin. Sentirás una fuerte sensación de fatalidad inminente, seguida de un emocionante salto con vistas panorámicas de la costa y la ciudad de Roma (si puedes mantener los ojos abiertos). Los DVD y las fotos del salto suelen estar incluidos en el precio, para que te lleves un recuerdo inolvidable de su viaje (aunque creemos que nunca olvidarás este día). Un tour fantasmal Con casi 3000 años de violenta historia a sus espaldas, puedes estar seguro de que Roma tiene su buena dosis de espíritus inquietos, desde los crueles espectáculos del Coliseo hasta las escalofriantes catacumbas. Por esa misma razón, encontrarás docenas de tours nocturnos con guías expertos que te contarán historias legendarias de los lugares más embrujados de la Ciudad Eterna, como el espeluznante puente de Sant'Angelo y su castillo homónimo, en realidad un mausoleo donde se enterraron las cenizas de emperadores romanos de los siglos II y III. Aprende a cocinar como la nonna Ok, este no es estrictamente un plan extremo, pero si apenas sabes freír un huevo, seguramente te dará emoción. Por fin tienes la oportunidad de volver de tus vacaciones con nuevas habilidades culinarias para sorprender a tus amigos y familiares. Todo el mundo sabe que la cocina italiana es la mejor del mundo (con perdón, Francia, España, México, China, India, Japón, Perú...). Toma una clase de cocina italiana y aprende algunas de las técnicas clásicas italianas para preparar platos de pasta sencillos pero eficaces (¡nada menos que con tu propia pasta fresca hecha por ti!), o una pizza como las que hace la nonna. Cabalga veloz como el viento Imagínate la escena. Corre el año 143 d.C. y acabas de entrar en el Circo Máximo ante los rugidos de más de un cuarto de millón de espectadores. El emperador se impacienta y tú sólo tienes una oportunidad para ganarte su favor. Guía a tus fieles corceles hasta la línea de salida y prepárate para ponerte en modo Ben-Hur en una carrera de cuadrigas cargada de adrenalina por la arena. Ok, vale, no es real, pero esta experiencia de realidad virtual es lo suficientemente emocionante como para hacer que tu sangre fluya a toda velocidad. Todo lo que tienes que hacer es mantener la cabeza fría y los nervios de acero. Recorre Roma en Segway Probablemente no te hará ganar amigos entre los lugareños que se ven obligados a apartarse de su camino para esquivarle, pero un tour en Segway es una buena manera de recorrer la ciudad y ver sus lugares icónicos en un tiempo record (perfecto para los que vienen por dos o tres días). Hay docenas de operadores diferentes, pero un recorrido típico incluye monumentos imprescindibles como el Coliseo, el Foro, la Colina Capitolina y Villa Borghese. También hay recorridos nocturnos, así como la opción de visitar algunos de los barrios más interesantes de Roma como el moderno Trastevere, con sus animadas plazas y sus pizzas de primera clase. Sobrevuela el paisaje romano al amanecer Sobrevolar la campiña romana al amanecer en globo aerostático es una experiencia de ensueño para todos los seres de espíritu aventurero y romántico. Podrás contemplar a vista de pájaro pueblos medievales, colinas ondulantes y dorados campos de trigo mientras el sol se asoma por el horizonte, y tendrás la oportunidad de desayunar quesos y embutidos locales al final del vuelo. Si reservas un paquete de lujo te regalarán una copa de champán. Perfecto. Hasta aquí llegó nuestra lista de actividades emocionantes, extremas y aventureras que puedes hacer en Roma, pero no nos queremos ir sin un consejo más: considera el Pase Explorer de Go City cuando vayas a Roma. Con más de 40 atracciones y monumentos imprescindibles (estamos hablando del Coliseo, los museos del Vaticano o la Galería Borguese), tours guiados, experiencias culinarias y muchas otras actividades, el Pase Explorer te permite ver más por menos dinero y aprovechar al máximo tu viaje a la Ciudad Eterna. Síguenos en Facebook o Instagram para enterarte de nuestras ofertas y promociones, y ¡cuéntanos cómo te fue en tu viaje a Roma!
Anna Rivero

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