Qué hacer en Roma en octubre

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

Con la llegada del otoño, Roma vuelve a su habitual bullicio de temporada baja. Aunque la ciudad dista mucho de volverse tranquila, al menos, el ajetreo de las hordas de veraneantes se sustituye por quienes buscan descubrir una faceta más auténtica de la cultura, la gastronomía y los monumentos romanos.

Si buscas huir tanto de la temporada alta como de las altísimas temperaturas del verano romano para disfrutar de una forma más serena y fresquita de las maravillas de la ciudad, octubre es un gran momento para visitar Roma. El clima es aún templado (con algo de lluvia) y la programación cultural arranca la nueva temporada, tras el parón veraniego, con montones de planes divertidos e interesantes.

Datos prácticos para visitar Roma en octubre

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Temperatura media: 12 °C - 23 °C • Días de lluvia: 8 días/mes • Horas de sol: 6 horas/día

Con el verano ya convertido en un grato recuerdo, Roma regresa rápidamente a un flujo constante de turistas. Aunque la ciudad eterna nunca está realmente tranquila, a partir del mes de octubre se puede esperar una afluencia mucho menor de visitantes. Además, es probable que los precios de los billetes de avión y de los alojamientos bajen, lo que a menudo supone un ahorro considerable respecto a los precios de la temporada alta.

Casi de forma paralela a la cantidad de turistas en la ciudad, las tórridas temperaturas veraniegas de Roma comienzan a descender significativamente en octubre, cuando el otoño entra en pleno apogeo. Lo bueno es que aún se mantienen suaves y los días siguen siendo soleados en su gran mayoría. Eso sí, te recomendamos meter un paraguas en la maleta, porque es probable que algún día te llueva al menos un poco. ¡Las preciosas zonas verdes de la ciudad lo agradecen, lo notarás en su colorido y frondosidad!

Cosas que hacer en Roma en octubre

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Roma está salpicada de montones de monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y es que el hecho de haber sido la capital del Imperio romano, por suerte, se deja ver aún hoy en día, un par de milenios después de su época de esplendor. El Coliseo, una de las siete maravillas del mundo, es el anfiteatro más grande del planeta que aún se mantiene en pie y, junto con el fascinante Panteón, ofrece a sus visitantes una visión única de la vida cotidiana y los pasatiempos típicos del antiguo pueblo romano.

Otro de los lugares claves para el turismo es la Ciudad del Vaticano, residencia permanente del Papa y corazón simbólico del catolicismo romano. Un estado independiente en pleno corazón de Roma que cuenta con maravillosas obras de arte, como la emblemática Plaza de San Pedro y la sobrecogedora Capilla Sixtina, decorada con los inconfundibles y geniales frescos de Miguel Ángel.

También sus plazas, llenas de la vida y el bullicio típicamente romanos, son increíblemente fotogénicas. Basta que visites la famosísima y elegante Fontana de Trevi o que te acerques hasta la inmensa Escalinata Española, que une Piazza di Spagna con Piazza Trinità dei Monti, para que lo compruebes con tus propios ojos. Eso sí, trata de evitar las horas punta si buscas algo de tranquilidad, de lo contrario, prepárate para reunirte con grandes cantidades de gente que probablemente querrán hacer las mismas fotos que tú.

Si te gusta la historia antigua y sus monumentos, Roma te va a parecer el paraíso terrenal. Dedícale tiempo a pasear por el imponente Foro Romano, y trata de imaginar cómo serían en su época de esplendor, con todos los templos, los palacios y los mercados en pie. ¿No es fascinante? Pues, aunque te parezca mentira, hay ruinas más antiguas aún que las del foro, justo en lo alto del monte Palatino, la más céntrica de las siete colinas de Roma, considerada la cuna de la civilización romana.

Si no tienes demasiado tiempo y no puedes permitirte pasear tranquilamente por la ciudad, tu mejor opción para no perderte nada es hacer un recorrido en el autobús turístico de Roma. La ruta principal del tour pasa por el Coliseo, la Ciudad del Vaticano y los principales lugares de interés de la ciudad. Y lo mejor es que podrás bajar siempre que quieras explorar algo con más detenimiento y volver a subir al autobús cuando te apetezca retomar la ruta. No te pierdas la narración de audio, disponible en siete idiomas, que te ofrecerá información cultural e histórica de los lugares por los que vayas pasando.

Qué se cuece en Roma en octubre (¡además de pasta!)

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Festival Romaeuropa

Romaeuropa, uno de los acontecimientos culturales más esperados del año en Roma, reúne a cientos de artistas de las más variadas disciplinas y de igualmente variadas procedencias para contribuir en la elaboración de un impresionante programa internacional de espectáculos de danza, música, teatro, circo y artes digitales.

A lo largo de varios meses, Roma se convierte en el verdadero epicentro cultural de Italia, con artistas, tanto de renombre como emergentes, que comparten su talento y su pasión por el arte multidisciplinar para disfrute de miles de personas. En definitiva, si te gustan las artes escénicas, te va a encantar este festival romano.

Rome Art Week

Durante una semana de octubre, Roma acoge un gran festival dedicado al arte contemporáneo en todas sus formas: la Rome Art Week (Semana del Arte de Roma), en la que se exponen las obras de más de 300 artistas visuales repartidas en más de 100 sedes por toda la ciudad. Si te interesa el arte contemporáneo, esta es tu oportunidad de disfrutar de la obra tanto de los grandes nombres como de las promesas que vienen pisando fuerte en una misma ciudad.

Festa del cinema di Roma​

El festival de cine de Roma o Festa del cinema di Roma​ se celebra durante aproximadamente dos semanas a mediados de octubre y ofrece una amplia programación de proyecciones, exposiciones, conferencias y mesas redondas en torno al cine. Los actos del festival se celebran en varias sedes, con el impresionante Auditorium Parco della Musica como centro neurálgico del evento, que cuenta con una de las alfombras rojas más grandes del mundo.

Halloween

No es una celebración tradicionalmente italiana, pero Roma, al igual que muchas otras grandes ciudades europeas, ha adoptado a su manera la fiesta anglosajona de los fantasmas y las apariciones, tan popular ya en casi todo el mundo. A medida que octubre se acerca a su fin, muchos comercios y locales se suman a la espeluznante fiesta con todo tipo de decoraciones y productos de Halloween. Muchos bares, discotecas y restaurantes de la ciudad organizan también sus propias noches de terror, a menudo espectaculares, como el Hard Rock Café, que cada año organiza un evento muy popular.

Si estás en Roma por estas fechas, una forma segura de contagiarse del espíritu de Halloween es explorar el macabro subsuelo de la ciudad eterna. Las Catacumbas de Roma, por ejemplo, se extienden a lo largo de kilómetros bajo las calles de la ciudad. Pocos lugares más apropiados si lo que buscas son fantasmas y esqueletos, desde luego. En la misma línea, la Cripta de los Capuchinos, bajo la iglesia de Santa Maria della Concezione, consta de varias capillas diminutas decoradas con los huesos y las calaveras de antiguos monjes del lugar.

Otra opción divertida para entrar en el ambiente de Halloween es unirse a alguna visita guiada de temática espeluznante. Como la que se centra en los misterios y fantasmas de Roma. O sencillamente puedes darle un toque un tanto macabro a tu exploración turística con un juego de búsqueda de pistas como el del Asesinato en el Panteón.

Ahorra en Roma con Go City®

Y si además de aprovechar al máximo tu visita a Roma en octubre también quieres ahorrar a lo grande en las entradas para las principales atracciones y experiencias de Roma, solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡La mejor manera de ahorrar mientras haces turismo!

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Roma en septiembre

Cuando el resto del mundo se prepara para iniciar un nuevo año escolar, o para regresar a la rutina del trabajo, Roma en septiembre espera a los viajeros suertudos como tú. No solo ya pasó el pico de la temporada alta (no habrá tantos turistas); también pasaron las olas de calor del verano, y el tiempo es por lo general mucho más agradable. Para este mes hemos preparado una breve guía con cinco de nuestros monumentos favoritos, más cinco parques y cinco mercados para descubrir esta fabulosa ciudad y a sus habitantes. Cinco monumentos Roma es conocida en todo el mundo por la grandeza de sus monumentos, desde los restos de la antigua Roma hasta las iglesias paleocristianas, pasando por edificios medievales, barrocos y neoclásicos. Todas las épocas dejaron aquí su huella, y esta es realmente una de las características más notables de Roma. Así que aquí te van los cinco monumentos que no puedes perderte en tu visita a la capital italiana: - El Coliseo: Este inmenso anfiteatro es una obra maestra de la antigua arquitectura romana. Construido entre el 70 y el 72 de nuestra era, el Coliseo podía albergar a más de 50,000 espectadores. La gente acudía a ver las luchas de gladiadores y de animales salvajes, y también las representaciones teatrales de batallas y mitos. A lo largo de los milenios la estructura se ha visto afectada por terremotos, guerras y olvidos, pero sigue siendo un monumento impresionante, un símbolo de la Roma de ayer y de hoy. - El Panteón: Una proeza arquitectónica del siglo I, es uno de los edificios mejor conservados de la antigua Roma. Originalmente se utilizaba para rendir culto a las deidades de la mitología: su nombre significa "todos los dioses" en griego antiguo. Se convirtió en una iglesia católica en el siglo VII, y sigue en uso hoy en día. Entra para situarte bajo la mayor cúpula de toda la antigüedad: mide más de 43 metros de diámetro, y en su centro hay un ojo de luz. - La Fontana di Trevi: esta fuente barroca es uno de los lugares más emblemáticos de la capital italiana. Construida entre 1732 y 1762, tiene más de 26 metros de altura y se apoya en cuatro pilares monumentales. En el centro, la imponente estatua de Neptuno, el dios romano del océano, se eleva sobre un carro tirado por dos caballos marinos o hipocampos. Aquí es donde hay que echar monedas, con la idea de que si lo haces regresarás a Roma. No pierdes nada por intentarlo. - El Foro Romano: Este es el sitio arqueológico más importante de Roma. Era el centro político y ceremonial de la ciudad en la antigüedad: aquí se celebraban bodas, se organizaban fiestas y celebraciones, y también se anunciaban las últimas noticias políticas. - La pirámide de Cestio: ¡sí, hay una pirámide de inspiración egipcia en Roma! Se construyó entre el 18 y el 12 de nuestra era, poco después de la conquista de Egipto por el Imperio Romano. Es en realidad la monumental tumba de Cayo Cestio, el gran magistrado romano que ordenó su construcción. Cinco parques Es septiembre, el tiempo sigue siendo agradable y es un buen momento para hacer picnics y pasear en uno de los muchos parques romanos. Aquí están nuestros favoritos: Empezaremos por el más famoso: la Villa Borghese. Pasea por sus tranquilos y acogedores senderos, admira las numerosas estatuas repartidas por el parque, recorre el lago y no te pierdas el Templo de Esculapio, un pequeño edificio neoclásico dedicado al dios de la medicina. Aprovecha para visitar la Galería Borghese, uno de los museos de arte más importantes del mundo. Podrás admirar obras de los grandes maestros italianos como Rafael, Caravaggio, Bernini y Canova. En el parque hay otros dos museos, el Carlo Bilotti de arte moderno, y el Pietro Canonica, con obras del artista del mismo nombre, que también era compositor y político. Para un viaje en el tiempo, ve a recorrer en bici el parque de la Via Appia Antica : esta antigua carretera tiene casi 500 kilómetros de longitud y va de Roma a Apulia. El tramo que se conserva en Roma está situado en un espacio verde, tranquilo y virgen, donde incluso pastan rebaños de ovejas. Otros parques y jardines ofrecen vistas panorámicas de la capital italiana, como el Parco Savello, en la colina del Monte Aventino, también conocido como el Jardín de los Naranjos, en referencia a las decenas de naranjos que crecen aquí. Cerca de este parque hay una salumeria famosa en Roma, la Volpetti, donde puedes comprar comida para tu picnic. El parque que tal vez sea más popular entre los romanos es el de Villa Pamphili con sus 180 hectáreas de pinar y la magnífica fachada del Casino del Bel Respiro. Ven a disfrutar de la compañía de los romanos que vienen aquí a pasear a sus perros, hacer deporte y pasar la tarde con sus amigos y familiares. Otro lugar con una vista panorámica de la ciudad es la colina del Janículo (Beldevere del Gianicolo). Desde un punto de este parque cada día unos guardias uniformados lanzan un cañonazo que anuncia las 12 del mediodía, con la idea de que todos los campanarios y relojes de Roma estén sincronizados (una tradición que empezó antes de los teléfonos inteligentes, obviamente). Fuera de ese momento, la colina es un lugar tranquilo, con amplios espacios verdes para disfrutar de un picnic (y hasta una siesta). En este parque también se encuentra el jardín botánico de Roma, el Orto Botanico dell'Università di Roma "La Sapienza". Cinco mercados ¿A quién no le gustan los mercados? No hay mejor manera de descubrir una ciudad en profundidad que meterse en el lugar donde hacen sus compras (de todo tipo). El de Porta Portese es el mercado de pulgas más famoso de Roma. Se pone los domingos nada más en el barrio de Trastevere. Pasa un rato divertido cazando tesoros entre los puestos de todo tipo de artículos de segunda mano, y después sigue explorando el barrio de Trastevere (no te pierdas la basílica de Santa María de Trastevere, una de las iglesias más antiguas de la ciudad). También nos gusta el Mercato di Campagna Amica, abierto solo los fines de semana, donde se pueden encontrar productos ecológicos de los alrededores de Roma. Otro lugar excelente para abastecerse antes de irse de picnic. Para frutas, verduras, charcutería y demás delicias italianas, dirígete al mercado en la plaza Campo de’Fiori, uno de los mercados al aire libre con más solera de Roma (fue escenario de una comedia del director de cine Mario Bonnard, con la fantástica Anna Magnani de protagonista: ¡vela!). Si quieres conocer dos mercados cubiertos grandes y auténticos, a donde vienen chefs y gastrónomos a comprar sus ingredientes, ve al Mercato Triomfale, situado cerca del Vaticano, una verdadera institución de Roma. Por último, el Mercato di Testaccio es un mercado cubierto con aires innovadores ubicado en un edificio minimalista, con una excelente iluminación natural y puestos de ropa, bolsos, artesanías y, cómo no, comida (estás en Italia). En resumen... Septiembre es un mes excelente para conocer Roma. El tiempo agradable y los días todavía largos del fin del verano permiten hacer muchas actividades al aire libre. De hecho, si tienes tiempo y ganas podrías incluso ir a la playa (lee nuestro artículo de Roma en julio para conocer cuáles son nuestras favoritas). La última recomendación es que, por favor, no vayas a Roma sin el pase Explorer de Go City. No sólo ahorrarás en el precio de las entradas a los monumentos y atracciones principales de la ciudad; también te puede inspirar a conocer lugares en los que no habías pensado. Y si quieres, cuéntanos cómo te fue en nuestras redes sociales. ¡Disfruta!
Anna Rivero
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Qué hacer en 2 días en Roma

¿Tienes dos días para visitar Roma? No entres en pánico. Ok, tal vez dos días no son suficientes para volverse romano. Tampoco te va a dar tiempo a ver todos los grandes monumentos de Roma, ni a pasear por los caminos menos trillados y admirar las joyas escondidas en cada barrio de esta fabulosa ciudad desde donde se expandió un imperio del que todavía hoy en día sentimos la influencia. El truco para aprovechar al máximo dos días en Roma es planear con antelación, es decir, escoger qué quieres ver antes de llegar, especialmente si viajas acompañado, ya que así evitarás perder tiempo en decidir. A continuación, para hacerte la vida más fácil, te proponemos un itinerario con varias alternativas para cada día. Muchas de las entradas a los monumentos, tours y servicios que reseñamos aquí vienen incluidas en el Pase Explorer de Go City. Con nuestro pase, ahorrarás dinero, y aprovecharás al máximo tu tiempo. Día 1 – Big Bus – Los principales de Roma Por suerte, las grandes atracciones de Roma se encuentran muy cerca unas de otras. El centro de la ciudad es compacto y está llenísimo de tesoros de la antigüedad y de todas las épocas que han ido dejando su rastro en las calles adoquinadas y plazas romanas. Dirígete a la estación Termini y espera al autobús turístico Big Bus o el City Sightseeing Rome (las dos compañías operan la misma ruta y tu Pase Explorer te da acceso a ambos autobuses). El servicio funciona desde las 9 de la mañana hasta las 6:30 de la tarde, y puedes bajar y subir en cualquiera de las paradas durante todo el día. Los autobuses pasan cada 10-15 minutos, y la ruta entera se completa en poco menos de dos horas. Por ejemplo, podrías darte la vuelta completa y después seguir utilizando el servicio como transporte para ir de un sitio de interés a otro. Una opción para este primer día son los sitios arqueológicos más famosos del mundo: el Coliseo, la Colina Palatina, el Circo Máximo, el Foro, y por supuesto el Panteón. Puedes hacer un tour a tu propio ritmo con una audioguía que te llevará por el Coliseo, el Foro y la Colina Palatina y que te llevará aproximadamente dos horas. Después de tanta ruina, tal vez tengas ganas de pasear por algún parque y sentir la vida contemporánea de la ciudad. Te sugerimos ir directamente al parque más popular de Roma, el de Villa Panphili, y llevarte un picnic para merendar allí mismo. Si quieres unas vistas de la ciudad para tomar fotos, dirígete ya sea al Jardín de los Naranjos o al mirador del Gianicolo, ambos en la colina Janiculum, donde también se ubica el precioso Jardín Botánico (si vas en primavera, no te lo pierdas). Para tomar algo por la noche y tal vez escuchar algo de música en directo, ve al barrio del Trastevere, donde se concentran los bares de moda de la ciudad. Para comer, te recomendamos Le Mani in Pasta para la pasta, Ai Marmi para las pizzas o Nanarella para las especialidades romanas. En cuanto a bares, prueba el San Calisto, uno de los más antiguos del barrio, el Babylon, con su impresionante colección de cócteles, o la Enoteca Ferrara, con una magnífica carta de vinos italianos. Día 2 – El Vaticano – Los Museos Capitolinos – Tours guiados Ya sabemos que no te va a dar tiempo a verlo todo, pero todavía tienes un día, y un día tiene muchas horas. Tal vez quieras visitar el Vaticano. Mucha gente viene a Roma solo para visitar el corazón palpitante del catolicismo, y no necesitas ser católico para apreciar la grandiosa arquitectura y las maravillas del arte que hay aquí. El país más pequeño del mundo tanto en territorio (menos de 50 kilómetros cuadrados) como en habitantes (unos 800) guarda una cantidad de tesoros impresionante, empezando por la gran obra maestra de Michelangelo, la Capilla Sixtina. Alrededor del Vaticano tienes muchas opciones para comer y seguir con tu día. Para la tarde te proponemos varias opciones de paseos guiados por guías expertos (ojo: algunos de estos tours solo se dan en inglés). Puedes escoger entre el barrio del Trastevere, o el interesantísimo barrio judío de Roma, una de las comunidades más antiguas de judíos en el mundo. O, si quieres seguir con el tema cristiano y no sufres claustrofobia, haz el tour de las catacumbas de Roma. Se encuentran en el Parque Regional de la Antigua Vía Apia, un espacio verde rodeado de calzadas romanas, con antiguos restos de villas y termas, y las famosas Catacumbas de San Calixto. Ten en cuenta que solo se hacen dos tours al día, el de la mañana de 9:30 a 12 horas, y el de la tarde (que es el que te proponemos), de 14 a 17 horas. Otra opción para tu segundo día son los Museos Capitolinos, en el mero centro de Roma. Aquí tienes tres palacios dedicados al arte antiguo (lo más “moderno” que te puedes encontrar es tal vez a Caravaggio y a Rubens). Rinde pleitesía a la famosa estatua de bronce que representa a la loba amamantando a Rómulo y Remo, y después aprovecha el resto del día para caminar por las laberínticas calles de Roma y descubrir la ciudad a tu ritmo por unas horas. Si de pronto te encuentras en la Piazza di Sant’Eustachio, busca el café del mismo nombre y tómate un espresso a nuestra salud. Si te gusta mucho, te puedes llevar una lata de café para moler en casa. Nos lo vas a agradecer. Algunos consejos generales para viajar a Roma Reserva las entradas a las atracciones más populares como el Coliseo o los Museos Vaticanos con mucha antelación. Sobre todo, si viajas con tiempo limitado, es mejor reservar las entradas en línea (o adquirir el Pase Explorer de Go City). Si vas en verano: ve a visitar los sitios arqueológicos que están a la intemperie lo más temprano que puedas. Lleva ropa ligera y cómoda, sombrero, lentes para el sol, sombrero, crema de protección solar, y un sombrero. ¿Ya lo entendiste? Vas a necesitar un sombrero. ¡Aprovecha para conocer las catacumbas! La temperatura es deliciosa bajo tierra. Trae tu botella de agua reusable, no importa la estación. En Roma el agua de la llave (el grifo) es potable y de alta calidad. Además, la ciudad dispone de muchas fuentes de agua, algunas muy hermosas y antiguas; se llaman “nasoni” (narizones). Puedes bajarte una aplicación para encontrarlas o consultar la ubicación de las fuentes en una página web. ¡Hay una dentro del Foro! Es una ciudad muy densa, ruidosa, y la fama de su tráfico infernal no es una leyenda. Hay que hacer como los romanos, y tomárselo con serenidad y buen humor. Pero si eres de los que cualquier ruidito te quita el sueño, te sugerimos no olvidarte de tus tapones para los oídos. Pueden salvarte la noche. Lleva zapatos súper cómodos, unos que ya hayas usado y comprobado que funcionan bien. Muchas calles de Roma son de adoquines, así que olvídate de los tacones. ¡Usa el transporte público! Haz un plan que incluya un viaje en metro o autobús. Es la mejor forma de cubrir largas distancias en la ciudad, y además así convives con los romanos y su vida cotidiana. Por último, en el Vaticano y en muchas iglesias de la ciudad que siguen en funcionamiento, hay que respetar el código de vestimenta. No se permiten faldas ni pantalones cortos, ni gorras, ni hombros descubiertos. Así que en caso de que viajes en primavera o verano, lleva un chal ligero en el bolso para cubrirte cuando lo necesites. En resumen... Dos días Roma es más que suficiente para hacer un poco de turismo y visitar los grandes hits de la ciudad, conocer un par de barrios, comer delicioso, e incluso disfrutar de la vida nocturna romana. Planea bien tu viaje, no seas demasiado ambicioso, y no olvides dejar algo de tiempo para callejear, perderte e improvisar. Para aprovechar tu tiempo al máximo y ahorrar en las entradas a las principales atracciones de Roma, considera adquirir el Pase Explorer de Go City. ¡Dos días en Roma no tienen por qué salir tan caros! Además, si echaste tus moneditas en la fuente, no te quedará más remedio que regresar.
Anna Rivero
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Un fin de semana en Roma

¿Planeas pasar un fin de semana en Roma? Lee este artículo que hemos preparado especialmente para ti, y toma nota. Son solo dos días (asumiendo que llegas un viernes y te vas el domingo o el lunes), pero serán 48 horas inolvidables de intensidad romana. Por suerte, es una ciudad compacta, y las grandes atracciones de la ciudad no están lejos unas de otras. Además, siempre hay que dejar algo para después, porque seguro que regresas. Un salto al pasado Roma está llena de maravillas de la Antigüedad, ya lo sabes. Pocas ciudades del mundo pueden presumir de un patrimonio tan rico, y si estás en Roma el fin de semana, no puedes perdértelo. Las grandes estrellas son el Coliseo y el Foro Romano. El Coliseo, ese enorme anfiteatro con capacidad para 50 000 espectadores donde se celebraban luchas de gladiadores y de animales salvajes, así como representaciones de batallas y mitos famosos, es una imagen familiar que seguro has visto en películas y fotos, pero nada te prepara para verlo en realidad. La otra estrella es el Foro, el yacimiento arqueológico más importante de Roma: fue el centro político, religioso e histórico de la antigua ciudad. El Panteón también es un monumento de visita obligada en la capital italiana: toda una proeza arquitectónica, es uno de los edificios mejor conservados de la Roma antigua. Data del siglo I y originalmente, se utilizaba para venerar a los dioses de la mitología (su nombre significa "todos los dioses" en griego antiguo). En el siglo VII se convirtió en una iglesia católica, que sigue en uso hoy en día. Aquí se puede ver la cúpula más grande de toda la Antigüedad, con más de 43 metros de diámetro. Las Termas de Caracalla son otro lugar impresionante un poco apartadas de la ruta turística y por lo tanto más tranquilas. Aunque no quede gran cosa del antiguo esplendor de estos enormes baños en los que romanos de todas las clases sociales disfrutaban de agua caliente, saunas y solariums, todavía se puede sentir su grandeza en el tamaño de los muros y en algunos de los mosaicos que aún sobreviven. Ahora vayamos a las capas subterráneas de Roma, una ciudad-palimpsesto construida, destruida y vuelta a construir desde hace un par de milenios. El mejor ejemplo es, sin duda, los pasadizos subterráneos del barrio de Trevi. Bajo tierra, a nueve metros de profundidad, se encuentra una fascinante colección de edificios romanos. Aquí podrás ver las casas que ocupaban las clases altas de la época, así como uno de los once acueductos que abastecían de agua a la antigua Roma. Es un auténtico viaje en el tiempo. Bajo la plaza Navona también se esconde un tesoro insospechado: ¡los restos del estadio de Domiciano! Con más de 2000 años de antigüedad, es el único estadio de mampostería conocido de Roma. Podrás ver de cerca las excavaciones arqueológicas y aprender más sobre el lugar que ocupaba el atletismo en la antigua Roma. Mercados y compras Después de una buena dosis de turismo, quizás te apetezca comer algo, comprar algún recuerdo y descubrir cómo es la vida romana en la actualidad. La mejor manera de hacerlo es visitar los mercados de la ciudad. El mercado de los domingos en Porta Portese es muy conocido, y se encuentra en el precioso barrio de Trastevere (del que hablaremos un poco más adelante). Siempre abarrotado, es toda una aventura ir en busca de las mejores gangas. Entre productos baratos para el hogar, bolsos de imitación y muchos otros artículos también encontrarás puestos de ropa y objetos vintage, y lugares donde comerte una deliciosa pizza. Lo mejor es definitivamente el ambiente. Si quieres conocer a los auténticos romanos, no te lo pierdas. También puedes visitar el Mercato di Campagna Amica, abierto sábados y domingos, donde sólo encontrarás productos ecológicos de toda la región para llevarte a tu casa y soñar que sigues en Roma. Otros mercados de comida famosos son el de la plaza Campo dei Fiori, y el Mercato Triomfale, situado cerca del Vaticano, que cuenta con casi 300 puestos de queso, carne, pescado, fruta y verdura. Toda una institución local. ¿Dónde salir por la noche? ¿Estás de escapada de fin de semana y quieres aprovechar la noche para salir de fiesta? Trastevere es tu barrio. Además de ser muy bonito, está repleto de opciones para disfrutar de noches inolvidables. Para comer, te recomendamos Le Mani in Pasta para la pasta, Ai Marmi para las pizzas o Nanarella para las especialidades romanas. En cuanto a bares, prueba el San Calisto, uno de los más antiguos del barrio, el Babylon, con su impresionante colección de cócteles, o la Enoteca Ferrara, con una magnífica carta de vinos italianos. Campo dei Fiori y San Lorenzo son otras zonas populares entre los juerguistas. Aquí la gente suele ser más joven, el ambiente es relajado y la fiesta continúa hasta altas horas de la madrugada. Cómo moverse por Roma Sólo estás en Roma un fin de semana, así que mejor aprovechar el tiempo. Los monumentos y lugares emblemáticos de la ciudad están bastante cerca unos de otros, y es fácil caminar de uno a otro. Elige una zona céntrica para dejar tus maletas, como Trevi, donde también podrás admirar la famosa fuente del mismo nombre. La ciudad está bien comunicada por transporte público, con líneas de metro, tranvía y autobús. La mejor oferta para ti es comprar un billete válido durante 48 horas: cuesta 12,50 euros y te permite utilizar todo el sistema de transporte tantas veces como quieras. También existe una versión para 72 horas, que cuesta 18 euros. Por último, una opción fácil y divertida es subirte al autobús turístico Big Bus. Pasan por todas las atracciones turísticas de la capital y ofrecen comentarios en decenas de idiomas. El billete te sirve para todo el día, y puedes bajar y subir tantas veces quieras. En resumen... Un fin de semana en Roma es más que suficiente para hacer un poco de turismo y visitar los grandes hits de la ciudad, conocer un par de mercados, comer delicioso, e incluso pasar una (¡o dos!) noches disfrutando de la vida nocturna romana. Planea bien tu viaje, reserva tus entradas en los lugares más populares (Coliseo, Galería Borghese, San Pedro en el Vaticano, etc.), y no olvides dejar algo de tiempo para callejear, perderte e improvisar. También: ten paciencia con las filas y la gente. Los fines de semana en Roma son muy animados. Para aprovechar al máximo y ahorrar en las entradas a las principales atracciones de Roma, no olvides llevar tu pase Explorer de Go City. ¡Tu fin de semana en Roma no tiene por qué salir tan caro!
Anna Rivero

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