Cosas que hacer en Ámsterdam cuando llueve

Ámsterdam es tan hermosa por dentro como por fuera, lo que significa que podrás pasártelo en grande incluso cuando la lluvia te impida pasear por los canales o explorar sus resbaladizas callejuelas en bicicleta. Así que, no lo dudes, ponte las botas de agua y el impermeable, y sumérgete en nuestra lista de los mejores planes en Ámsterdam cuando llueve.

Fecha de publicación: 4 de noviembre de 2024
Canales de Ámsterdam durante un día de lluvia. Los mejores planes en Ámsterdam cuando llueve.

Los mejores museos de Ámsterdam para un día de lluvia

Si lo que necesitas es un lugar en el que refugiarte durante un chaparrón en Ámsterdam, tu primera opción debería ser uno de sus numerosos museos y galerías. Hay alrededor de 75 en toda la ciudad, un número nada despreciable si tenemos en cuenta el tamaño relativamente diminuto de Ámsterdam en comparación con otras capitales europeas. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber sobre los museos que (con chaparrón o sin él) no deberías perderte en Ámsterdam.

Rijksmuseum

Explanada frente al Rijskmuseum, Ámsterdam. Cosas que ver en Ámsterdam cuando llueve.

El Rijksmuseum es el museo nacional de los Países Bajos, y el más grande de Ámsterdam. Su colección se centra en el arte holandés y, en particular, en el Siglo de Oro (1588-1672). La calidad de la colección es asombrosa, abarca casi 800 años y está protagonizada por obras tan famosas como "La lechera" de Vermeer, "Autorretrato" de Van Gogh y "La ronda de noche" de Rembrandt. También están representados grandes artistas europeos como Rubens, El Greco y Tintoretto. Y no solo hay pintura en el Rijksmuseum (aunque sí es la gran protagonista), también hay escultura, mobiliario, arte textil y cerámica.

Museo Van Gogh de Ámsterdam

Girasoles en primer plano con señales indicativas al Museo Van Gogh y otros museos en Ámsterdam,

Si lo tuyo es el postimpresionismo y, en concreto, los girasoles, los autorretratos, los campos de trigo y los cielos estrellados, el Museo Van Gogh será tu lugar favorito para resguardarte de la lluvia en Ámsterdam. En sus salas descubrirás la mayor colección de obras de Van Gogh de todo el mundo, con unas 1300 pinturas, dibujos y cartas del pintor. Destacan entre sus obras maestras más conocidas los "Girasoles", "Los comedores de patatas", "Almendros en flor" y "Autorretrato como pintor".

Museo de Ana Frank

Pocos museos más conmovedores en Ámsterdam (y en cualquier otro lugar) que la casa donde se escondió la familia Frank durante la II Guerra Mundial. Visitarás la "casa de atrás", el anexo secreto descrito en el Diario de Ana Frank. Esta discreta ampliación en la parte trasera de un almacén en la calle Prinsengracht, frente al canal, alberga ahora una exposición sobre la persecución nazi de los judíos en Holanda y sobre los dos años de vida oculta narrados en los diarios de Ana Frank. Ten en cuenta que es muy recomendable reservar con antelación, sobre todo en días lluviosos.

Y si el día mejora y te decides a explorar la zona, te recomendamos el paseo guiado por el barrio de Ana Frank, en el que descubrirás también los lugares que frecuentaba la familia Frank antes de los desgraciados acontecimientos de la ocupación nazi.

Casa Museo de Rembrandt

Rembrandt van Rijn no era más que un pintor y grabador de éxito moderado cuando vivió en la calle Jodenbreestraat a mediados del siglo XVII. Ahora, casi 400 años después, se pueden visitar las habitaciones en las que comía, trabajaba y dormía el hombre que se convertiría en el gran icono del Siglo de Oro holandés. Los interiores han sido minuciosamente recreados según los cánones de la época, con muebles del siglo XVII. También podrás contemplar una gran colección de grabados de Rembrandt, así como objetos personales del artista, como su medallón funerario y las vasijas que utilizaba para mezclar arcilla y cuarzo para preparar sus lienzos.

Y, si quieres completar esta experiencia con un recorrido más amplio por su obra en formato inmersivo, solo tienes que visitar la Rembrandts Amsterdam Experience. Un espectáculo de unos 25 minutos que te mostrará la vida y la obra de Rembrandt como nunca la has visto antes. 

De tiendas por Ámsterdam

Bicicleta con flores en la puerta de un café en Ámsterdam. Cosas que hacer en Ámsterdam cuando llueve.

¿Qué mejor manera de levantar el ánimo durante un día lluvioso que con un poco de la terapia tradicional holandesa para estos casos? Nos referimos a ir de compras, disfrutar de un buen café (o un chocolate caliente) y probar las deliciosas tortitas y gofres holandeses.

Negen Straatjes (Nueve Calles, en castellano) es un barrio a orillas de uno de los canales del centro de Ámsterdam y está repleto de tiendas y restaurantes de lujo. Asegúrate de llevar impermeable, calzado para la lluvia y... las tarjetas de crédito para explorar las perfumerías, boutiques, chocolaterías y joyerías de la zona.

Elige entre más de 400 quesos (incluidas montones de variedades holandesas) en Kaaskamer, sacia tu sed de cafeína en Screaming Beans y date un capricho en la chocolatería Pompadour. Si buscas accesorios para el hogar, pásate por Hay House. Y si te faltan prendas para la lluvia en la maleta, no dejes de visitar Rain Couture, donde descubrirás que el estilo y la elegancia no están reñidos con la protección contra la lluvia.

Café y dulces

Tortitas con frutos rojos. Cosas que hacer en Ámsterdam cuando llueve.

Tanto caminar por las calles (mojadas) de Ámsterdam seguro que te ha abierto el apetito y, aunque en Negen Straatjes hay un montón de locales de alta cocina entre los que elegir, queremos recomendarte también otros locales con un ambiente más acogedor y platos típicos.

Prueba las omnipresentes tortitas en Pancakes Amsterdam en su sede original, en Berenstraat, o en cualquiera de sus otros locales por toda la ciudad. Tampoco deberías perderte los populares bruin cafés (cafés marrones) de Ámsterdam, llamados así por sus tradicionales paneles de madera y sus techos oscurecidos por el humo. Los mejores cafés marrones llevan en la ciudad décadas o incluso siglos, por lo que será casi como hacer un viaje en el tiempo refugiarse en ellos para disfrutar de un café y un gofre o una porción de appeltaart. Algunos de los más populares y concurridos son el Café 't Smalle, el Café Slijterij Oosterling y el Café de Wetering.

Más planes para días lluviosos en Ámsterdam

Tienda de tulipanes en Ámsterdam. Planes para días lluviosos en Ámsterdam.

Hay montones de atracciones diferentes en las que entretenerse en Ámsterdam mientras pasa la tormenta. Si te gusta la cerveza, por ejemplo, te encantará la antigua fábrica de Heineken en Ámsterdam, donde las visitas incluyen una explicación sobre el proceso de elaboración de la cerveza y, por supuesto, una refrescante degustación de los productos.

Si prefieres zambullirte en un universo de ficción para olvidarte del mal tiempo, nuestra recomendación es que disfrutes de una película en el encantador Teatro Tuschinski, una auténtica joya art déco que además cuenta con unas butacas de lo más cómodas.

Si prefieres algo más emocionante (y terrorífico), puedes optar por descender al subsuelo de la ciudad para profundizar en el lado más oscuro de la historia de Ámsterdam, en el popular The Amsterdam Dungeon.

También puedes visitar algunos de los museos más peculiares de la ciudad, como el Nxt Museum, un vasto espacio industrial que sumerge a sus visitantes en proyecciones audiovisuales envolventes. También está el surrealista y algo desconcertante Kattenkabinet, un museo enteramente dedicado a los gatos. Y, por supuesto, un museo que no podía faltar en Ámsterdam: el Museo del Tulipán.

Ahorra en Ámsterdam con Go City®

Uno de los canales de Ámsterdam con bicicletas y vegetación. Planes en Ámsterdam cuando llueve.

Como ves, hay montones de opciones para disfrutar de Ámsterdam llueva o truene. Y lo mejor es que, con Go City®, puedes ahorrar mientras haces turismo. Los pases turísticos de Go City® para Ámsterdam incluyen el acceso a montones de atracciones de interior y de exterior en la ciudad. Algunas de las más populares que no deberías perderte (además de las ya mencionadas) son los cruceros por los canales, el mirador A'DAM LOOKOUT y el Museo Madame Tussauds Ámsterdam.

Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Escritor/a de viajes freelance

Mitas es una traductora de español afincada en Madrid que disfruta acercando todo tipo de historias al público hispanohablante, ya sea en forma de videojuegos, novelas o blogs de viajes. Cuando no está tomando café y jugando con las palabras, a Mitas le encanta emplear su tiempo en viajar, ir a conciertos y ver teatro, mucho teatro.

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Campo de tulipanes en Keukenhof. El mejor momento para visitar Keukenhof  desde Ámsterdam.
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De Ámsterdam a Keukenhof: transporte y mejor momento para visitarlo

Keukenhof abre al público cada año entre marzo y mayo. Las fechas varían un poco de un año para otro, pero suele rondar entre el 21 de marzo y el 12 de mayo. Durante este periodo, los jardines abren todos los días de 8:00 a 19:30. Para acceder, es necesario reservar entrada con antelación. La mejor hora para visitarlo depende mucho de tu punto de vista. Si quieres evitar las grandes aglomeraciones, la página web oficial recomienda ir los lunes, martes o miércoles, cuando los jardines están más tranquilos, aunque siempre habrá algo de gente, ya que es una atracción muy popular que está abierta durante muy poco tiempo a lo largo del año. Llega antes de las 10:30 o después de las 16:00 para disfrutar de las horas menos concurridas y para hacer las fotos perfectas gracias a la luz especial de la mañana y de la tarde. Cada tipo de flor tiene su propio ritmo de floración. Esto significa que las margaritas, las flores de azafrán, los jacintos y algunos tipos de tulipanes estarán en su mejor momento al comienzo de la temporada, mientras que otros bulbos, como las variedades de tulipán más grandes, florecerán más tarde. Keukenhof alcanza su máximo número de visitantes durante las vacaciones de Semana Santa y durante el mes de abril, cuando es más probable que la mayoría de los bulbos estén ya en flor. A mediados del mes de abril se celebra un desfile floral, en el que carrozas repletas de flores recorren una ruta de 42 kilómetros entre Noordwijk y Haarlem, pasando por Keukenhof. Sin duda, es un gran momento para estar en Keukenhof, pero también hay que tener en cuenta que ese día habrá cortes de carreteras y una gran afluencia de público. Se recomienda estar en el parque antes de las 11:00 de la mañana del día del desfile. Puedes consultar más información sobre el festival de las flores y sobre el desfile aquí. Cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam Son muchas las opciones de transporte entre Ámsterdam y Keukenhof, desde transporte público a autocares privados, pasando por la posibilidad de alquilar una bicicleta y pedalear hasta allí. De Ámsterdam a Keukenhof en autocar Esta es, sin duda, la forma más sencilla de llegar a Keukenhof desde Ámsterdam y no hace falta ser un genio de Google para descubrir que hay casi tantos operadores turísticos que ofrecen paquetes de autocar + entrada como tulipanes en los campos de bulbos. También es posible reservar directamente a través de la página web oficial de Keukenhof, aquí. Solo te costará 2 euros extra (frente a pagar el transporte y la entrada por separado) y ganarás en comodidad. Ya que solo tendrás que presentarte en el punto de salida (Centro de Convenciones RAI de Ámsterdam) y listo. También cabe destacar que esta es la única forma de viajar directamente desde el centro de Ámsterdam a Keukenhof en transporte público; el resto de opciones requieren una combinación de tren y autobús. El pase turístico de Go City® para Ámsterdam incluye un paquete de autocar + entrada a Keukenhof que te puede suponer un ahorro si vas a pasar unos días en Ámsterdam y tienes pensado visitar algunas de las principales atracciones de la ciudad, como los canales de Ámsterdam, el Rijksmuseum o el mirador A'DAM LOOKOUT. De Ámsterdam a Keukenhof en transporte publico Hay un par de formas más de llegar a Keukenhof a través del fiable sistema de transporte público de Ámsterdam, dependiendo del lugar desde el que se viaje. Hay autobuses exprés a Keukenhof desde el aeropuerto de Schiphol, Leiden y Haarlem, también disponibles en la página web de Keukenhof. Si sales desde el centro de Ámsterdam podrás ahorrarte uno o dos euros si tomas el autobús 397 desde el centro de la ciudad y enlazas con el Keukenhof exprés en Hoofddorp. Esta es la forma más barata de realizar el trayecto. De Ámsterdam a Keukenhof en coche Si quieres evitar las aglomeraciones matutinas, tener tu propio vehículo te dará ventaja sobre el resto de visitantes. El trayecto de 40 minutos hasta Keukenhof, que se encuentra entre Ámsterdam y La Haya, es bastante sencillo, y los jardines están bien señalizados. Sin embargo, hay una razón por la que la mayoría de la gente prefiere desplazarse sobre dos ruedas (o en transporte público): aparcar en Ámsterdam es caro y, si alquilas un coche, aunque solo sea por unos días, es muy fácil que la factura se te dispare... eso, sin mencionar la dificultad de encontrar aparcamiento, que no es poca. Por suerte, es posible reservar plaza de aparcamiento en Keukenhof con antelación en la página web oficial, por el módico precio de 7 €. De Ámsterdam a Keukenhof en bicicleta Holanda es uno de los mejores países del mundo para moverse en bicicleta. La excelente infraestructura y el terreno relativamente llano hace que sea fácil y cómodo ir en bici a casi cualquier parte. Solo en Ámsterdam hay 400 km de carriles en los que desaconseja el uso de vehículos a motor, por lo que no es de extrañar que la mayoría de la población se desplace sobre dos ruedas. Dicho esto, hay unos 40 kilómetros de distancia entre Ámsterdam y Keukenhof, así que esta opción solo es aconsejable para quienes conozcan bien las normas de circulación holandesas y estén lo bastante en forma como para hacer el viaje de ida y vuelta pedaleando. Si es tu caso, te lo recomendamos vivamente. La experiencia de llegar a los campos de flores de Keukenhof en bicicleta mientras disfrutas del aroma de un mar de tulipanes, flores de azafrán y orquídeas en flor, no se olvida fácilmente. Hay muchas tiendas de alquiler de bicicletas repartidas por toda Ámsterdam, incluso puede que tu hotel o alojamiento disponga de su propio servicio de alquiler de bicicletas. Ahorra en Ámsterdam con Go City® Ahora que ya sabes cómo llegar a Keukenhof desde Ámsterdam, seguro que te interesará descubrir también cómo ahorrar en las entradas para las principales atracciones y actividades de Ámsterdam. ¡Muy sencillo! Tan solo tienes que hacerte con un pase turístico de Go City®. ¡Es la mejor manera de ahorrar mientras haces turismo!
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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Moverse en Ámsterdam: Transporte público

Ámsterdam tiene todas las características de una gran metrópoli: es un centro económico y cultural de importancia internacional, con uno de los aeropuertos principales de Europa a su lado, y el dinamismo de una población joven y cosmopolita. Sin embargo, no es una ciudad gigantesca, y su zona central se puede recorrer fácilmente a pie en una tarde. Lo cierto es que moverse por Ámsterdam no es solo fácil, sino también es divertido. La ciudad presume de tener uno de los mejores sistemas de transporte público en Europa, combinando autobuses, tranvías, metro, ferris y trenes de cercanías; además están los canales, que además de ser bonitos forman parte del sistema funcional conectivo de la ciudad, y por supuesto, una red de ciclopistas que ha fomentado el uso de las bicicletas hasta límites insospechados. Sigue leyendo para descubrir más detalles útiles que te servirán para moverte por la ciudad (casi) como si hubieras nacido en Ámsterdam. Transporte público Autobuses Ámsterdam cuenta con una amplia red de autobuses que prestan servicio entre el centro de la ciudad y los barrios que la rodean. Operados por tres compañías —GVB, Connexxion y EBS— los autobuses de Ámsterdam ofrecen un medio perfecto para desplazarse rápidamente por la ciudad, con muchas rutas que tienen paradas cerca de las atracciones principales. Doce rutas de autobuses nocturnos te ayudarán a desplazarte cuando explorar la legendaria vida nocturna de la ciudad. Cada una de estas rutas conecta el centro de la ciudad con los suburbios circundantes. Entre la medianoche y las 7 de la mañana hay un autobús cada media hora en cada ruta. Tranvía Después de las bicicletas, los tranvías son quizás el medio de transporte más conocido de Ámsterdam. Las líneas 1, 2, 5, 9, 13 y 17, que conectan la Estación Central de Ámsterdam con las principales zonas y barrios de la ciudad, suelen ser la mejor opción para moverse por la ciudad. Dependiendo del día y la hora, la frecuencia de los tranvías varía, pero por lo general llegan cada 5 minutos —10 máximo. Metro El metro de Ámsterdam ofrece un medio alternativo para atravesar el eje central de la ciudad y acceder a las afueras. Con cinco líneas y un total de 39 paradas, el metro es el medio más rápido y eficaz para atravesar la ciudad, ya que pasa por los principales distritos de negocios y oficinas y se conecta con las principales estaciones de tren. Si tienes prisa, puede ser la mejor opción de transporte. Horarios Los tres medios de transporte público que componen la infraestructura de transporte de Ámsterdam funcionan prácticamente con el mismo horario y servicio de venta de billetes. La mayoría de los servicios comienzan a funcionar a las 6 de la mañana y suelen continuar hasta las 24:30 del día siguiente. Por la noche, y como mencionamos arriba, las rutas de autobuses nocturnos son la única opción. Cómo pagar por tu viaje en transporte público Esto depende totalmente de la duración de tu estancia en Ámsterdam y de la frecuencia con la que pienses utilizar el transporte público. Si solo lo vas a usar ocasionalmente, puedes comprar billetes de ida y vuelta en todos los servicios, o incluso un viaje sencillo. También puedes adquirir abonos que permiten viajar de forma ilimitada durante periodos de 24, 48, 72 y 96 horas. Si vas a usar mucho el transporte público, esta es una opción que te conviene. Por otro lado, si te vas a quedar en Holanda más de tres días, tal vez la mejor opción sea comprar y recargar una tarjeta OV-chipkaart en cualquier estación, tienda de periódicos o supermercado. Este es el pase que más utilizan los propios holandeses; es fácil de usar (simplemente escaneas tu tarjeta al entrar), y sirve para todos los medios de transporte, incluyendo los ferris. En busca del tesoro: un juego en transporte público La empresa municipal de transporte público GVB tiene un divertido juego que consiste en encontrar seis de las 16 “GVBestiecillas” (GVBeasties) escondidas en diferentes puntos de interés de la ciudad. Cada vez que te encuentras con una, tienes que tomarte un selfie con ella, y si logras encontrar seis, recibes un premio. Si quieres participar en el reto, encuentra toda la información en la página de GVB. Caminos de agua Los canales de Ámsterdam forman parte indisoluble de su fisionomía desde principios del siglo XVII, cuando los oficiales de la ciudad planearon su construcción para facilitar el comercio y la gestión del agua. Hoy en día surcan la ciudad más de 100 kilómetros de canales, cruzados por unos 1,300 puentes. Además de ser hermosos, son un excelente medio de transporte —pero no si vas con prisa. Además de los “waterbuses” que navegan por el IJ, las opciones para transportarte sobre ellos son múltiples. Puedes participar en una excursión turística con un guía que va explicando los diferentes puntos de interés del recorrido, o alquilar un “pedaló” (bici de agua). Otra opción popular es rentar un barco con piloto incluido para pasear por la ciudad a tus anchas. ¡En bici! El hecho es que en Holanda hay más bicicletas que personas, y esta abundancia es la consecuencia de un plan deliberado de los ciudadanos holandeses que desde principios de los 70 decidieron que los coches no eran lo suyo, y protestaron hasta que las autoridades vieron que sería mejor hacerles caso, construyendo carriles para las bicis y haciendo cada vez más difícil el tráfico en coche por la ciudad. Más de la mitad de los 800,000 habitantes de Ámsterdam utilizan la bicicleta como medio de transporte cotidiano, y la planificación urbana refleja esta preferencia. La red de ciclopistas es simplemente impresionante, y por si fuera poco, Ámsterdam tiene una tasa bajísima de accidentes de bici en comparación con otras ciudades europeas. Para los visitantes, la mejor opción es rentar una bicicleta por día o por semana en uno de los muchos establecimientos que ofrecen este servicio; en ocasiones, los hoteles tienen su propia flotilla de bicicletas que puedes alquilar a precio reducido. Eso sí, necesitas un poco de suerte para encontrar un lugar donde estacionarla, o tener la habilidad de un holandés para hacerlo. A continuación, te dejamos unas cuantas reglas de circulación para pedalear con seguridad por Ámsterdam: Trata de ir siempre por el carril para bicicletas. Un accidente muy común de los turistas es meter las ruedas de la bici en el carril del tranvía. Mantente en el lado derecho del carril y deja espacio para otros ciclistas. Lleva luces delanteras y traseras cuando circules de noche. Observa el lenguaje corporal de los demás ciclistas para anticiparse a sus acciones, y señalizar las tuyas (es decir, aplica el viejo principio de “allá donde fueres haz lo que vieres”). Si vas a usar tu teléfono para seguir una ruta, asegúrate de utilizar un soporte legal para el manillar. Los ciclistas deben adelantarse por la izquierda, pero pueden adelantar a otros vehículos por la derecha. Usa el timbre sólo cuando sea necesario. Estaciona siempre la bicicleta en los espacios destinados a ello y asegúrate de utilizar un candado fiable. Taxis En Ámsterdam el coche es el medio de transporte menos utilizado. Es carísimo estacionar dentro de la ciudad, y durante las horas de más tráfico entre bicis, tranvías y peatones, tal vez no sea la manera más eficaz de moverse. De cualquier manera, los taxis siempre serán de gran ayuda si necesitas cubrir una distancia considerable en poco tiempo, como por ejemplo llegar a tiempo a un concierto en la otra parte de la ciudad. Los taxis están regulados por las autoridades municipales, así que no tendrás sorpresas, pero ten en cuenta que las tarifas son altas en comparación con otras ciudades europeas. También puedes reservar un servicio de taxi en la página de TCA, o utilizar aplicaciones como Uber o Bolt. Y ahora que ya sabes cómo moverte, ¿quieres saber cómo ver todos los museos, atracciones y disfrutar de los mejores tours en Ámsterdam sin explotar tu presupuesto? Nosotros te podemos ayudar con nuestros pases de Go City (son dos diferentes: el Pase Explorer, y el Pase Todo Incluido). Decide cuál te conviene, y prepárate para aprovechar tu tiempo al máximo en la ciudad de los canales y las bicicletas.
Anna Rivero
Amsterdam bridge and canal houses surrounded by fall-colored trees
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Ámsterdam en noviembre

Si prefieres viajar cuando no mucha gente lo hace, noviembre es un buen mes para venir a Ámsterdam. Con el año escolar y laboral en plena marcha, y el invierno acechando con su frío y su lluvia, podrás disfrutar de las atracciones de esta ciudad a tus anchas, además de aprovechar las mejores ofertas en alojamiento y vuelos. Que sea temporada baja para el turismo no quiere decir que en la ciudad no haya miles de cosas que hacer. Más allá de las actividades imprescindibles como visitar los grandes museos o explorar su dinámica vida nocturna, en noviembre suceden varios eventos especiales, como la llegada de Sinterklaas (el personaje que trae regalos a los niños holandeses la noche del 5 de diciembre). ¡Sigue leyendo y descubre nuestros consejos para que tu viaje a Ámsterdam en noviembre sea memorable! Museos de Ámsterdam El clima de noviembre incita a escoger actividades en interiores, y Ámsterdam tiene una gran selección de museos de importancia internacional que simplemente tienes que visitar cuando estés aquí. El Rijksmuseum es la joya de la corona de los museos de la ciudad, ocupando un lugar prominente en la Museumplein, donde también se ubican los museos de arte contemporáneo Stedelijk y Moco, y por si fuera poco, el Museo de Van Gogh. Puedes pasar todo un día en esta zona de la ciudad visitando dos o tres de estas instituciones, las que más te interesen. La Casa Museo de Anne Frank es otro de los lugares más populares para visitar, y aunque noviembre no sea un mes de mucho movimiento, recomendamos reservar la visita con antelación. Es una experiencia sobrecogedora visitar el anexo donde se escondió la familia Frank durante dos años y la pequeña cronista escribió su famoso diario. Para los amantes del séptimo arte, Ámsterdam tiene un fantástico museo de cine e imagen en movimiento, el EYE Filmmuseum. Aquí podrás aprender muchísimo sobre todo lo relacionado con el cine, sobre todo con el aspecto técnico de la filmación, y desde una perspectiva histórica. Y por supuesto, el museo tiene un programa continuo de ciclos de cine con diferentes temáticas. Otros museos interesantes de Ámsterdam: Museo del Diamante Museo del Tulipán Museo Casa flotante Museo de las Pipas Museo del Sexo Bebidas de Ámsterdam para el mundo Hay muchas maneras de refugiarse de la lluvia en Ámsterdam, y tal vez una de las más divertidas es hacer un tour de la antigua cervecería Heineken, donde dio comienzo la historia de la marca en 1894. Aquí puedes aprender sobre las innovaciones que introdujeron en la industria y el método que utilizan para producir su deliciosa cerveza. Por supuesto, también podrás probar el producto en su sala de degustaciones, y salir muy feliz de la experiencia. La otra bebida espirituosa de Ámsterdam es la ginebra Bols, que técnicamente no es una ginebra. Se llama genever, y Bols lleva haciéndola desde 1575, así que saben una cosa o dos sobre este delicioso licor. La experiencia Bols es un viaje por la historia y el método de fabricación de la bebida espirituosa, y por supuesto incluye un coctel mezclado por alguno de los expertos bartenders del lugar (el coctel está incluido en la entrada). También dan talleres diarios para aprender a mezclar cocteles. Lo mejor es que estas dos actividades están ubicadas muy cerca de Museumplein, donde se encuentran algunos de los museos que mencionamos arriba. El plan perfecto: puedes pasar la mañana en el museo, y la tarde descubriendo alguna de las dos bebidas que siendo de Ámsterdam, llegaron a todo el mundo. Eventos especiales de noviembre Sinterklaas El acontecimiento principal de noviembre, sobre todo para los niños (y todos llevamos un niño dentro) es la llegada de Sinterklaas el primer sábado después del día de San Martín, el 11 de noviembre, que también se celebra en Holanda: los niños salen por la noche a pedir dulces de casa en casa, como en Halloween, con lamparitas de papel. La similitud de Sinterklaas (San Nicolás) con Santa Claus no es casual: es uno de los predecesores del tradicional Santa que llega del Polo Norte. Sinterklaas, más mundano, es santo y obispo y llega (dice la leyenda) de España en un barco de vapor. Se le recibe con gran alegría y ceremonia desde el momento que desembarca en el Museo Marítimo, donde da comienzo el desfile con Sinterklaas montado en su caballo blanco, Amerigo. Los niños holandeses tendrán que esperar hasta la noche del 5 de diciembre para recibir los regalos de este “primo” de Santa. Seguro que durante este intervalo de aproximadamente dos semanas todos los niños holandeses se portan como angelitos. Desde el mes de noviembre también se puede patinar sobre hielo en la pista Ice*Amsterdam, por lo general en el gran espacio público de la Museumplein. Aunque no te animes a hacer piruetas, es un lugar fantástico para ver gente y tomar algo al aire libre. International Documentary Film Amsterdam El mes de noviembre es también el mes del cine documental en Ámsterdam. El Festival Internacional de Documentales (IDFA) presenta un extenso programa de películas de todo el mundo seleccionadas para participar en el concurso. A lo largo de todo el mes dan lugar más de 1,000 proyecciones en varias sedes (como el EYE Filmmuseum), además de charlas, exposiciones y cursos. Si te interesa el futuro del cine de no-ficción, este es tu mes para visitar Ámsterdam. Y por último: tulipanes. Noviembre es el mejor mes para comprar (y plantar) los bulbos que después alegrarán la primavera. Ve al mercado de flores flotante, el Bloemenmarkt, para comprar bulbos listos para exportación, o simplemente para disfrutar de la variedad de colores y la animación del mercado, donde también hay puestos de souvenirs y lugares donde tomar un chocolate caliente. En resumen... Ámsterdam es una ciudad súper dinámica y multicultural, donde es posible sorprenderse con sólo caminar sin rumbo por sus calles y puentes, y en cualquier época del año. Para más ideas de qué hacer en Ámsterdam, sigue leyendo nuestro blog. Y recuerda que mientras vayas bien preparado para protegerte del clima, en noviembre podrás disfrutar de una ciudad sin las hordas de turistas del verano y con grandes descuentos en alojamiento y vuelos. Si estás planeando ir, considera el Pase Todo Incluido de Go City para ahorrar considerablemente en las entradas a sus atracciones principales. Una última recomendación: no te vayas sin probar las patatas fritas que venden por toda la ciudad, y recuerda que en Ámsterdam son una religión. Nunca, nunca pidas kétchup para acompañarlas.
Anna Rivero

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