Diez planes relajantes y tranquilos en Roma

La vida del turista es dura, lo sabemos por experiencia propia. Y Roma tiene suficientes monumentos, museos y restaurantes para mantener ocupado durante varios días al más ávido viajero. Pero ¿para qué sirven unas vacaciones si no es para relajarse? ¿dónde está la gracia de ir de un lado para otro todo el tiempo?

Aléjate de las zonas turísticas más concurridas, con sus bulliciosas aglomeraciones y las bocinas de los coches a todo volumen, y descubrirás rápidamente otra cara de la Ciudad Eterna, la de las iglesias silenciosas, los picnics en la cima de las colinas y los paseos al atardecer. Sigue leyendo para descubrir nuestra selección de los 10 planes más tranquilos y relajantes que hacer en Roma...

Visita el Giardino degli Aranci

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Este pequeño jardín es conocido entre los lugareños sobre todo por las naranjas amargas que crecen en sus árboles. Su nombre oficial es Parco Savello, pero todos los romanos lo llaman el Jardín de los naranjos. Cómprate algo dulce y un espresso para llevar, y dirígete a los bancos del parque, donde podrás ver pasar el mundo y disfrutar de los aromas cítricos del jardín.

La fuente de la entrada está coronada por un rostro de mármol del siglo XVI, y la posición elevada del parque ofrece excelentes vistas de la ciudad. A un lado del jardín está la Piazza dei Cavalieri di Malta, donde una mirada a través del ojo de la cerradura de la puerta que conduce a la Villa dei Cavalieri revela la cúpula de la Basílica de San Pedro perfectamente enmarcada entre los setos del jardín.

Cata de vinos

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Cuando estés en Roma, haz como los romanos: ¡bebe vino! Ya sea un barolo, un chianti o un valpolicella, en VinoRoma encontrarás variedades italianas interesantes y sabrosas. Sus sesiones de cata incluyen información sobre cómo se producen los vinos y los mejores acompañamientos gastronómicos para cada variedad, así como aperitivos tradicionales como los taralli (similares a los picos de pan españoles) y, por supuesto, el importantísimo trío de vinos. Además, el local está situado a tiro de piedra del Coliseo.

Relájate en un spa

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Spa es un acrónimo del latín Salus per Aquam, lo que demuestra que los romanos prácticamente inventaron los balnearios, así que cuando se está en Roma... bueno, ya te haces una idea. Como era de esperar, en la ciudad abundan las opciones de bienestar. El QC Terme Roma es uno de los mejores: ubicado en una antigua casa de baños dentro de un yacimiento arqueológico romano, sus instalaciones terapéuticas incluyen una preciosa piscina termal al aire libre, cascadas revitalizantes, saunas, baños de sal e incluso piscinas con música subacuática. Presumiblemente, música chillout ambiental y nada de AC/DC. Hoteles de lujo como el Trilussa Palace y el Palazzo Montemartini prometen experiencias rejuvenecedoras similares.

Ve a un concierto en una iglesia

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Roma posee algunas de las iglesias más bellas del planeta, la mayoría de ellas centenarias. Los conciertos son una magnífica manera de disfrutar de estos espacios sagrados, entre frescos medievales, vidrieras altísimas, antiguos objetos, estatuas doradas y, en ocasiones, reliquias extrañas. Ya sea un estruendoso recital de órgano, un coro dándolo todo, una orquesta clásica al completo o Los Tres Tenores, no hace falta ser religioso para vivir una experiencia realmente edificante.

Paseo al atardecer

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El atardecer es el momento más romántico de Roma: el cielo se tiñe de naranjas, rosas, morados y rojos, y los monumentos más emblemáticos, como el Coliseo y la Fontana de Trevi, se iluminan con un estilo espectacular. Apúntate a tour a pie por algunas de los lugares más icónicos de Roma, desde la escalinata de la Plaza de España hasta el antiguo Panteón, magníficamente conservado. Tira una moneda en la Fontana de Trevi y pide un deseo, y saca fotos que te convertirán en la envidia de todos tus amigos de Instagram. Pero, sobre todo, relájate y disfruta este paseo en el que sólo te tienes que dejar llevar.

Pasa el día en Villa Borghese

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Si quieres relajarse en Roma, lo mejor que puedes hacer es pasar un día explorando los encantos de Villa Borghese, uno de los parques más grandes de la ciudad. Un paseo por sus arbolados senderos revela impresionantes edificios y monumentos históricos, tranquilas fuentes y hectáreas de exuberantes jardines.

Visita las numerosas grandes villas que salpican el recinto, incluida la que da nombre al parque y que ahora alberga la Galería Borghese, con su magnífica colección de obras de Rafael, Caravaggio, Tiziano y otros. Renta una barca para remar por el lago y contemplar de cerca el Templo de Esculapio, del siglo XVIII. O asiste a una obra de teatro en el Globe Theater, basado, por supuesto, en el teatro londinense de Shakespeare y con obras (principalmente) shakesperianas en su programación. Las obras son en italiano y la temporada del teatro va de finales de junio a principios de octubre.

El café más relajante de Roma

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El bistró Romeow, en el barrio de Ostiense, destaca por dos razones principales: su conmovedor grupo de gatos y su simpático nombre, un juego de palabras entre “Roma” y “meow”, que es “miau” en inglés. La comida es excelente: en el restaurante ofrecen una selección de coloridos platos veganos italianos, mientras que el bistró es el lugar ideal para tomar un buen café y sabrosos pasteles caseros, acompañados del relajante sonido de varios gatos ronroneando. Con unos pasteles tan buenos que querrás pedir un segundo trozo y unos simpáticos gatitos como compañía, ¿qué puede no gustarte?

Cena, monumentos, and all that jazz

¿Qué se obtiene cuando se combina el jazz en directo con una cena y un tour guiado? Nada más y nada menos que el TramJazz, una aventura musical única por las calles de Roma. Sube a bordo del Stanga 1947, un tranvía antiguo iluminado con velas que ahora es un restaurante rodante y una sala de conciertos que recorre los monumentos de la ciudad mientras tú cenas con el relajante sonido de fondo de una banda de jazz en directo. Al aperitivo le siguen tres platos, servidos mientras recorres poco a poco la metrópolis, con paradas en Villa Borghese y oportunidades fotográficas en el Coliseo y el Circo Máximo. Se trata de una experiencia única y casi onírica, tanto si eres un fan del jazz o no.

Picnic en Monte Mario

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Justo fuera de los límites de la ciudad, y con unas vistas excepcionales de Roma, Monte Mario es la colina más alta de la ciudad, con 139 metros de altura. Por supuesto, la subida a la cima quizá no sea lo que tenías en mente cuando, buscando actividades relajantes y tranquilas en Roma, encontrarte este artículo, pero la paz y la relativa soledad que se respiran aquí arriba, junto con esas maravillosas vistas panorámicas bien merecen el esfuerzo. Llévate un picnic —burrata, pecorino, salami, y pan fresco para empezar, cannoli y una botella de barolo de postre— y túmbate sobre la hierba para dar un descanso a tus cuádriceps antes de emprender el viaje de vuelta.

Un taller de pintura con comida y vino

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Este viaje a Roma puede ser el momento en el que por fin te atreves a tomar un pincel y explorar tu talento para la pintura. Si ya la practicas, sabrás que no hay nada más relajante que pasar un rato pintando, sobre todo si estás en buena compañía y puedes tomar unos vinos para desinhibirte y soltar la mano.

Toma un taller de pintura en Roma para crear un recuerdo imborrable y, quién sabe, tal vez hasta una obra maestra.

Hasta aquí nuestra lista de planes relajantes y tranquilos en Roma. Tenemos otro consejo más, y es que consideres el Pase Explorer de Go City en Roma, con el que podrás aprovechar al máximo tu tiempo y gastar lo mínimo en el costo combinado de las entradas a las atracciones principales de la Ciudad Eterna.

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Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

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La mejor época para visitar Roma

Ni el frío invierno ni los calores veraniegos detienen a los turistas que quieren visitar Roma: ¡la capital italiana recibió más de 5 millones de turistas en 2022! Cada cual elige su época preferida, ya sea el verano y su sol, el invierno y la magia de las fiestas, la primavera o el otoño, con su tiempo agradable... ¿No te decides? Entonces lee nuestra guía para saber cuál es la mejor época para visitar Roma, según tus gustos y expectativas. Invierno: La cuna de las fiestas navideñas Temperatura media: de 3 a 15 °C - Precipitaciones medias: de 6 a 9 días al mes - Sol: de 3 a 5 horas al día. En invierno, la capital italiana es relativamente tranquila: a falta de sol y calor, hay menos visitantes que durante el resto del año... pero cuidado, ¡Roma nunca está completamente tranquila! Sus atracciones emblemáticas la convierten en un destino muy concurrido, incluso en invierno. Eso sí, puedes esperar acceder a los monumentos y museos con menos colas de lo habitual en los meses más calientes. La temporada festiva es muy diferente del resto del invierno, ya que Roma vuelve a su ajetreo y bullicio característicos. Roma alberga el corazón de la Iglesia católica, el Vaticano, y a finales de diciembre, creyentes y turistas acuden a disfrutar de los numerosos actos culturales y religiosos que tienen lugar en la capital italiana. ¿Qué hacer en invierno? Pocos lugares son más apropiados para celebrar las fiestas navideñas que el corazón palpitante del catolicismo romano. Roma y el Vaticano hacen todo lo posible para celebrar la Navidad, con impresionantes exposiciones navideñas en la Plaza de San Pedro, así como belenes artesanales en la Iglesia de los Santos Cosme y Damián (que tiene unos maravillosos mosaicos bizantinos de los siglos VI y VII. Aunque hay que tener mucha suerte para ver Roma nevada, eso no significa que no se pueda disfrutar del frío estacional. Durante un tiempo limitado a lo largo de las fiestas, el Auditorium Parco della Musica y el Ice Space Village ofrecen excelentes pistas de hielo para quienes tengan suficiente equilibrio o determinación. Una buena manera de contagiarse del espíritu navideño. La capital italiana es también un destino privilegiado para celebrar la llegada del Año Nuevo: el punto culminante de las fiestas es, sin duda, la Festa di Roma en el Circo Máximo: 24 horas de fiesta, decenas de conciertos, y más de 1 000 artistas. El espectáculo comienza el 31 de diciembre a las 21:00 en la explanada del Circo Máximo, y se prolonga durante toda la noche y el día siguiente. Cada año, la Fiesta de Roma tiene un tema diferente. Verano: Calor y Spritz Temperatura media: de 20 a 32 °C - Precipitaciones medias: de 3 a 6 días al mes - Sol: de 8 a 11 horas al día. El verano italiano es el periodo más popular para el turismo. Elige el verano si quieres sol, calor y la dolce vita italiana, pero reserva tus entradas para las distintas atracciones con mucha antelación, porque puedes quedarte sin entrar si no lo haces. Y es fácil entender por qué: el clima mediterráneo del verano es ideal para dar largos paseos por los parques, descubrir las maravillas históricas a la vuelta de cada esquina y disfrutar de las templadas noches en Trastevere. Para muchos, el verano es la época ideal para descubrir lo mejor de la capital italiana. Qué hacer en verano Celebra la fiesta nacional de Italia, el Día de la República, 2 de junio, con un desfile militar a lo largo de la Via dei Fori Imperiali. Pero lo mejor está en el aire: podrás asistir a un auténtico desfile aéreo, conocido como Frecce Tricolori. Aviones de combate surcan los cielos romanos en una nube de humo verde, blanco y rojo... ¡los colores de Italia, por supuesto! El desfile pasa por algunos de los monumentos más famosos de la ciudad, como el Coliseo o el Monumento a Víctor Manuel II. El verano también es tiempo de música, y hay muchos festivales para disfrutar, como el Rock in Roma, centrado en el pop y el rock (por lo general da lugar en julio), y el festival Lungo il Tevere ("a lo largo del Tíber" en español): como su nombre indica, se celebra a lo largo del emblemático río que atraviesa Roma y dura todo el verano. Pasea por sus orillas para disfrutar de un amplio programa de conciertos, venta de arte y artesanías, exposiciones y espectáculos artísticos de todo tipo. Primavera: flores y fiestas Temperatura media: de 10 a 28 °C - Precipitaciones medias: de 4 a 7 días al mes - Sol: de 7 a 9 horas al día. Aunque la capital italiana atrae a turistas durante todo el año, las estaciones clave de primavera y otoño son más tranquilas que el pico estival. A partir de abril, el clima mediterráneo de Roma empieza a asomar la cabeza, y a medida que avanza la estación, las temperaturas no hacen más que subir. ¿Qué hacer en primavera en Roma? El domingo más cercano al 21 de abril se considera el aniversario de la fundación de Roma, en el año 753 a.C. En esta ocasión, la antigua ciudad da un salto atrás en el tiempo, y las calles se llenan de cientos de personas que participan en uno de los acontecimientos más esperados de la temporada. Ataviados con trajes históricos que representan las distintas épocas de la antigua Roma, los participantes desfilan durante todo el día por las calles del centro de la ciudad. La procesión va acompañada de diversas recreaciones, actos históricos y actividades por toda la ciudad, seguidas de un impresionante espectáculo de luces y fuegos artificiales. Otoño: tranquilidad (y festivales) Temperatura media: de 8 a 22 °C - Precipitaciones medias: 8 días al mes - Sol: de 4 a 6 horas al día. Con la llegada del otoño, Roma adquiere poco a poco sus resplandecientes colores y se engalana de rojos, ocres y naranjas, por lo que es un momento interesante para descubrir la capital italiana bajo una luz única: de hecho, pocos viajeros eligen esta época para visitar la ciudad. Y es un error, porque si decides visitar Roma en otoño, podrás disfrutar de un clima excelente y muchos menos turistas (= menos filas). ¿Qué se puede hacer en otoño en Roma? La ciudad está llena de eventos otoñales. Por ejemplo, el Festival Romaeuropa es uno de los acontecimientos más esperados del año. Cientos de artistas de las más diversas procedencias y disciplinas se reúnen para presentar un increíble programa de danza, música, teatro, circo y artes digitales. La Semana del Arte de Roma es una celebración del arte contemporáneo en todas sus formas, mientras que durante la segunda quincena de octubre, los cinéfilos no querrán perderse el Festival de Cine de Roma, con multitud de conferencias y talleres y, por supuesto, proyecciones especiales. Muchos cines de Roma participan en el evento; para ver a las estrellas y la alfombra roja, tendrá que ir al gran Auditorium Parco della Musica. En resumen... Es difícil decidir cuál es la mejor época para visitar la Ciudad Eterna, pero si nos pones entre la espada y la pared, nosotros diríamos que otoño. De cualquier manera, vayas cuando vayas, no olvides tu Pase Explorer de Go City , un pase único que te da acceso a las principales atracciones y monumentos de la ciudad, tours guiados, experiencias gastronómicas y muchas otras actividades. ¡Podrás ahorrar hasta un 50% en el precio combinado de las entradas!
Anna Rivero
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Roma en agosto

En la plenitud del verano mediterráneo, Roma en agosto ralentiza su ritmo frenético. Aunque es la temporada alta del turismo, muchos romanos aprovechan las vacaciones escolares para salir de su ciudad (como hacen muchos otros seres humanos en todo el planeta). Esto se traduce en menos tráfico y congestión, pero verás que algunos establecimientos (restaurantes, tiendas, peluquerías, etc.) permanecen cerrados, y las filas para las atracciones principales pueden ser un poco más largas que en otras épocas. Pero con un poco de paciencia y planeación, se pueden evitar las situaciones desagradables. Después de todo, ¡estás en la ciudad de la dolce vita! Si quieres tomar nota de algunos consejos generales para viajar a Roma en verano, puedes leer nuestro artículo de Roma en julio. Aquí te sugerimos una pequeña guía esencial de qué hacer en la Ciudad Eterna en agosto. Conoce la Roma antigua Cualquier viaje a la ciudad eterna está destinado a incluir sus lugares más emblemáticos. Tanto el Coliseo, el anfiteatro antiguo más grande que se construyó durante el Imperio, como el Panteón, el templo para todos los dioses con su cúpula, una hazaña arquitectónica que aún hoy en día causa admiración, ofrecen una visión única de la vida cotidiana y el esplendor de la cultura romana. El Foro, centro ceremonial y político de la Roma antigua, es el otro gran sitio arqueológico embutido en la cotidianeidad romana, pero lo cierto es que te vas a cruzar con muchos otros lugares a cada paso. Esta es una ciudad en la que las capas de su historia son visibles y forman parte del paisaje urbano. Por ejemplo, hay otro anfiteatro romano, el Teatro de Marcelo (más antiguo que el Coliseo) donde en verano se celebra una serie de conciertos al aire libre, el festival Concierti del Tempietto. En verano también te vas a alegrar de poder visitar las catacumbas, donde además del fresquito que hace bajo tierra, podrás sentir los ecos de las primeras comunidades clandestinas de cristianos. El país más chiquito del mundo El corazón del catolicismo es un elemento fundamental del atractivo histórico y cultural de Roma. La Ciudad del Vaticano es al mismo tiempo uno de los centros religiosos más visitados del mundo, la residencia permanente del Papa, y el país más pequeño del planeta. Además, cuenta con las impresionantes obras de arte y arquitectura de la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro, así como con una de las mayores colecciones de arte del mundo, albergada en los Museos Vaticanos. Así que, aunque sea el país más chiquito del mundo, vas a necesitar mucho tiempo para explorarlo. Aparta todo un día para esta actividad, y asegúrate de que cumples con el código de vestimenta para la visita (tendrás que llevar los hombros cubiertos, y no están permitidos la gorra, los pantalones ni las faldas cortas), pero si te pilla de sorpresa, no te apures: a la entrada venden ponchos para los desprevenidos. Picnic en Roma Un día que no haga demasiado calor, ir de picnic a una de las colinas de Roma es una idea excelente para descansar de la ajetreada vida de turista. Compra algo de comida para llevar, un vino fresco, y dirígete a uno los jardines y parques de la ciudad, algunos con vistas incomparables. En el Jardín de los Naranjos (Giardino degli Aranci), en la colina Aventina, es un lugar mágico desde donde se puede ver hasta la colina Palatina y todas la torres y cúpulas que tus ojos puedan imaginar (hay una salumeria famosa muy cercana, la Volpetti, donde puedes comprar comida para tu picnic). Otro lugar con una vista panorámica de la ciudad es la colina del Janículo (Beldevere del Gianicolo). Desde un punto de este parque cada día unos guardias uniformados lanzan un cañonazo que anuncia las 12 del mediodía, con la idea de que todos los campanarios y relojes de Roma estén sincronizados (una tradición que empezó antes de los teléfonos inteligentes, obviamente). Fuera de ese momento, la colina es un lugar tranquilo, con amplios espacios verdes para disfrutar de un picnic (y hasta una siesta). En este parque también se encuentra el jardín botánico de Roma, el Orto Botanico dell'Università di Roma "La Sapienza". El parque predilecto de los romanos es el de Villa Panphili, el más amplio y popular en el centro de la ciudad. Ve allí para sentir la vida cotidiana de Roma, relajarte entre los árboles y descubrir magníficos edificios y fuentes. Un día de excursión En caso de que el calor en la ciudad se vuelva realmente insoportable y tengas algún día extra en tu viaje a Roma en agosto, agarra tu traje de baño y ve de excursión a alguna de las playas cercanas a la ciudad. Hay muchas a menos de una hora de trayecto, y si vas entre semana no estarán demasiado abarrotadas. En nuestro artículo de Roma en julio te damos más detalles sobre las playas romanas, pero de todas formas aquí te va un mini resumen: Ostia, Fregene y Maccarese son tres lugares que puedes considerar para tu escapada al mar, y también Santa Severa, que, aunque se encuentra un poco más lejos, tiene el atractivo añadido de un antiguo castillo medieval a la orilla de la playa. No solo está el mar; también puedes escaparte al lago Bracciano, también a una hora de Roma. El agua de este lago surte a la ciudad, y por eso no se pueden practicar aquí los deportes acuáticos ni utilizar lanchas motoras. La calidad del agua es excelente para nadar, y puedes visitar los pueblos de Bracciano o Manziana para comer y disfrutar las vistas. Para terminar... Un par de consejos más: si puedes, renta una Vespa por unos días. Es la manera más fresquita de moverte por la ciudad, y son fáciles de estacionar. En su defecto, también puedes alquilar una bici eléctrica por unas horas y hacer alguna de las rutas que te propone la autoguia con la que viene equipada la bici. ¡Tómate un café a nuestra salud en la legendaria cafetería Sant’Eustachio! Nuestro último consejo es que no vayas a Roma sin tu pase de Go City, con el que podrás ahorrar en la entrada a las atracciones principales de la ciudad y completar tu itinerario con algunas de las experiencias y actividades que están en nuestra lista. ¡Fai un buen viaggio!
Anna Rivero

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