Qué hacer en Roma cuando llueve

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024

Antigua y moderna al mismo tiempo, la ciudad de Roma es realmente un gran museo al aire libre, llena de edificios clásicos, plazas impresionantes, sitios arqueológicos, fuentes barrocas y estatuas de bronce. No hay nada mejor que deambular por sus calles y dejarse sorprender a cada paso.

Por otro lado, dado que la ciudad se encuentra a sólo 24 kilómetros del mar, las lluvias son frecuentes y los planes mejor trazados se pierden en las antiguas (y todavía muy eficientes) alcantarillas de Roma. El invierno es la época más lluviosa, con el máximo de precipitaciones en diciembre, aunque también puede sorprenderte un chaparrón repentino en abril o mayo (o en cualquier momento del año). Pero no te preocupes: en la Ciudad Eterna siempre habrá una opción para refugiarte del agua, y aquí hemos recopilado algunos de los mejores planes en Roma para un día de lluvia.

Incluimos:

  • Un tour en autobús
  • San Pedro y el Vaticano
  • El Museo Capitolino
  • El Panteón
  • ¡Come algo!
  • Refúgiate bajo tierra

Recorre la ciudad en el Big Bus

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La mejor manera de hacer turismo y al mismo tiempo estar protegido de los elementos es desde el interior de un Big Bus climatizado. Ponte cómodo en el piso de abajo o disfruta de las vistas desde la parte superior techada. El recorrido te dará una buena visión general de la ciudad, pasando por lugares como el Coliseo, la Plaza de España, el Circo Máximo y la Plaza Venecia. Además, puedes escuchar tu audioguía para conocer todas las historias sobre la antigua Roma. Disfruta del tour completo y después utiliza su billete para subir y bajar durante el resto del día y mantenerte seco entre las paradas.

Los Museos del Vaticano y San Pedro

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Entre los dos, estos dos titanes son suficientes para mantener ocupado (y seco) durante todo el día al amante serio del arte o la historia. Aunque no lo seas, dedica al menos unas horas a hacerles justicia. Empieza haciendo una visita autoguiada por los Museos Vaticanos, repletos de obras maestras del Renacimiento. Terminarás en la Capilla Sixtina, donde se encuentran los magníficos frescos de Miguel Ángel (qué mejor techo para protegerte de la lluvia), y después dirígete a la Basílica de San Pedro. Este inmenso lugar de culto merece una visita guiada para no perderse tesoros como la Piedad de Miguel Ángel, las criptas o el Trono Papal. Aunque llueva, merece la pena subir a la cúpula después de la visita para disfrutar de unas vistas despejadas de 360 grados de la ciudad.

El Panteón

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El Panteón —o “Templo de todos los dioses”— es una de las estructuras más impresionantes de la antigua Roma. Se conserva en buen estado, principalmente gracias a su ingeniosa construcción. La altura de su cúpula semicircular es imponente cuando la ves desde el interior, pero cuidado si llueve, porque puede entrar agua por el óculo del techo. Afortunadamente, los romanos sabían cómo drenar el agua, y no te mojarás cuando estés dentro, preferiblemente con un guía apasionado que te contará todo sobre su construcción y algunos de los italianos célebres que están enterrados allí.

Museo Capitolino

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En lo alto de la Colina Capitolina, entre el Foro y el Monumento a Víctor Manuel, se encuentra el elegante Museo Capitolino, repleto de tesoros. El museo, que comenzó como colección privada del Papa Sixto IV en el siglo XV, cuenta con pinturas de Tiziano, Caravaggio y Rubens entre otros, pero sobre todo con estatuas que datan de la época clásica hasta el Renacimiento. Destacan los bustos de los emperadores romanos, la escultura de mármol de El Galo Moribundo y la loba de bronce representada junto a los legendarios fundadores de la ciudad, Rómulo y Remo. Es una gran opción para los amantes del arte clásico, y otro de los lugares imprescindibles que hay que visitar en Roma.

Castillo de Sant'Angelo

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La historia se mezcla con la intriga en esta fortaleza en forma de estrella, con siete plantas, cada una de ellas con una función diferente. Originalmente fue concebido como mausoleo para el emperador Adriano y su familia, pero desde entonces ha sido reconvertido en prisión, base militar, opulenta residencia papal y fortaleza a la que escapaban los papas cuando el Vaticano estaba sitiado. Utiliza tu audioguía para explorar cada nivel y escuchar las increíbles historias que han sucedido entre estos muros. La recompensa final son unas vistas impresionantes desde el último piso. O, si el tiempo no acompaña, tómate un tentempié en la cafetería cubierta.

No te olvides de comer

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Después de toda la mañana caminando por los museos de Roma, vas a necesitar una buena dosis de carbohidratos para continuar. Además, estás en Italia, cuna de una de las gastronomías más celebradas del mundo. Si necesitas un poco de inspiración, apúntate a una comida de tres tiempos con vino en el barrio de Prati, a poca distancia del Museo Vaticano. Si te sientes creativo, puedes probar a hacer tu propia pizza o pasta fresca en una clase de cocina, o si de pronto te urge una buena hamburguesa, puedes ir al Hard Rock Café, donde las amplias ventanas sobre la Via Veneto permiten observar a la gente mientras te proteges de los elementos. Elijas lo que elijas, asegúrate de terminar con un espresso para animarte a seguir haciendo turismo.

Bajo tierra

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Seguro has escuchado que Roma es un palimpsesto, una ciudad de capas, destruida y construida muchas veces. Durante la primera época de la cristiandad, los romanos utilizaron las capas más profundas para esconderse de persecuciones y enterrar a sus líderes. Mantente caliente y seco mientras exploras las antiguas catacumbas romanas, los inquietantes y fascinantes cementerios subterráneos creados por los primeros cristianos. O si prefieres conocer antiguas leyendas e infraestructuras romanas, haz una visita subterránea a la Fontana de Trevi, o ve a explorar el Estadio de Domiciano bajo la Piazza Navona, que en su momento tuvo capacidad para 30 000 espectadores.

Sea como sea, ¡sal a pasear!

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En primavera, la temperatura durante el día oscila entre los 15 °C y los 20 °C, así que si llevas el calzado y la chamarra adecuados, serás invencible (en invierno es más probable que ronde los 5 °C y 10 °C, así que lo dejamos a tu elección). El mármol y los adoquines resplandecen bajo la lluvia, habrá mucha menos gente en lugares icónicos como la Fontana de Trevi, y además, lugares como el Coliseo son especialmente mágicos cuando llueve. También puedes ir de compras o admirar los escaparates con la última moda italiana en la Via Condotti o la Via del Corso. Si tienes una cámara resistente al agua, podrás tomar muchas fotos sin que la gente se interponga. Nada más ten cuidado de no resbalar en los adoquines.

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Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

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Roma en enero

Siempre es buen momento para visitar Roma, con su imponente arquitectura antigua, su animada vida cultural y su deliciosa gastronomía, cualquier época es buena. Pero si no te gustan las aglomeraciones de gente, tal vez lo pases regular durante los meses más templados del año... Nuestra recomendación: opta por el invierno. Los inviernos romanos no son extremadamente fríos y, aunque llueve de vez en cuando, también es muy probable que disfrutes de unas cuantas horas de sol al día. Roma nunca se vacía del todo, está claro, pero la cantidad de turistas disminuye bastante durante el mes de enero. Así que, si lo que buscas es una experiencia más auténtica y menos turística, no lo dudes y escápate a Roma en enero. ¡Seguro que además los precios de los vuelos y el alojamiento también te salen más baratos que en plena temporada alta! Roma en enero Temperatura media: 2 oC - 13 °C • Días de lluvia: 7 días/mes • Horas de sol: 4 horas/día Pasados ya los grandes festejos navideños y la Nochevieja, Roma tiende a volver a sus índices habituales de turismo de temporada baja. Por supuesto, las atracciones más famosas de la capital nunca se vacían de turistas del todo, pero enero y febrero son probablemente los meses más tranquilos del año en la capital italiana. Por eso, aunque haya que abrigarse un poco más, hay quienes prefieren el invierno para visitar Roma. Al haber menos gente, la entrada a los principales monumentos de la ciudad es mucho más fácil y las plazas en los cafés, bares y restaurantes más solicitados son más abundantes. Como guinda del pastel, la mayoría de las aerolíneas y hoteles también ofrecen tarifas de temporada baja, que suelen ser algo más bajas que las de la temporada alta. Como ocurre durante la mayor parte del invierno, las temperaturas durante el mes de enero en Roma oscilan entre frías y agradablemente frescas, lo que complica un poco la planificación de las actividades al aire libre. Nuestra recomendación es que lleves varias capas de abrigo para poder ponerte y quitarte ropa a medida que suban o bajen las temperaturas durante el día. Lo que sí es prácticamente seguro es que lloverá al menos un día durante la semana, así que no te olvides de meter el paraguas o el chubasquero en la maleta. Qué hacer en Roma en enero Entre los lugares que más se benefician de la menor afluencia de público en enero, los Museos Vaticanos y la Basílica de San Pedro son los más visitados. Aparte de algunos actos religiosos a lo largo del mes y las habituales misas dominicales, este es uno de los periodos más serenos del Vaticano, lo que te ofrece la oportunidad perfecta para explorarlo sin tener que esperar colas kilométricas o tener que abrirte camino entre la multitud para alcanzar a ver la belleza del lugar. También es un buen momento para explorar las estrechas y ya de por sí un tanto claustrofóbicas Catacumbas Romanas. Cuanta menos gente compitiendo por el oxígeno ahí abajo, mucho mejor, ¿no? Podrás recorrer una parte de los más de sesenta pasadizos subterráneos un tanto macabros que se extienden a lo largo de cientos de kilómetros bajo la ciudad, adornados en ciertos tramos con espeluznantes esqueletos romanos auténticos que datan de los siglos II al V. Durante el mes de enero en Roma, también tendrás una de las mejores oportunidades para hacerte una foto en la Fontana de Trevi, en la Escalinata de Plaza de España y en Piazza Navona sin tener que estar horas esperando a encontrar un hueco entre la multitud. Aprovecha el día más soleado de tus vacaciones para recorrer las calles de Roma y hacerte todas las fotos típicas en los lugares clave de la ciudad. Los museos pueden ser un refugio fantástico en caso de lluvia, o si el día amanece especialmente frío, y en Roma tendrás montones entre los que elegir. La Galería Borghese, por ejemplo, es uno de los museos de bellas artes más importantes del mundo, además de que se encuentra en un precioso palacete de principios del siglo XVII rodeado de un encantador jardín. En su interior, podrás admirar las obras de algunos de los artistas más famosos de Italia, como Rafael, Caravaggio y Bernini. También nos encanta como actividad invernal una visita al Castel Sant'Angelo, un edificio romano construido por orden del emperador Adriano, que hoy alberga una excelente colección de pinturas y armaduras. Pero, sobre todo, no te pierdas la terraza del castillo, desde la que disfrutarás de unas increíbles vistas panorámicas de Roma. Y si lo que te interesa es la arqueología, pon rumbo a los Museos Capitolinos, donde podrás contemplar estatuas, pinturas y mosaicos, procedentes de la Roma clásica. Planes especiales en Roma en enero Fiesta de la Epifanía El 6 de enero es día festivo en toda Italia. La Epifanía marca el día en que los Reyes Magos llegaron al pesebre del Niño Jesús. Y, para celebrarlo, en Roma se organizan varias fiestas durante la noche del 5 al 6 de enero en diferentes plazas y parques de la ciudad. Si paseas esa noche por el centro de Roma, lo más probable es que te encuentres con música en directo, gente bailando, disfraces, atracciones de feria y actividades familiares. Pero los Reyes Magos no son los más famosos del lugar durante esta fiesta en Roma, ya que, en Italia, quien trae regalos durante la madrugada del 6 de enero es una bruja buena conocida como la Befana. Por la noche, esta bruja que todo lo sabe se cuela por las chimeneas de las casas y deja regalos y dulces a quienes se han portado bien, y carbón a quienes se han portado mal. Si no tienes claro lo que te espera, déjale una ofrenda de vino y pasteles a la Befana antes de irte a dormir, puede que así se le ablande el corazón y te perdone las travesuras del año pasado. El día de la Epifanía se celebra en Roma la cabalgata Viva la Befana, que recorre varias calles históricas de la ciudad. Comienza en Via della Conciliazione y termina en la Plaza de San Pedro, y en ella encontrarás a los Reyes Magos acompañados de camellos, caballos, pajes, caballeros medievales... y, por supuesto, la Befana. Si viajas en familia, puede ser una actividad divertida para ese día. Festa di Sant’Antonio Abate Otra fiesta religiosa importante durante el mes de enero en Roma es la Festa di Sant'Antonio Abate. San Antonio Abad es el patrón italiano de los animales domésticos, por lo que, en su día, el 17 de enero, se celebra la Bendición de los Animales. Así que no te extrañes si ese día te topas por Roma con animales de granja y mascotas de todo tipo que peregrinan hasta la Plaza de San Pedro para recibir su bendición. Aprovecha el día señalado para visitar la Chiesa di Sant'Antonio Abate. Puede que te encuentres con el santo en precesión, además de con animales en busca de su bendición y demás festejos. Esta iglesia del siglo XIV se encuentra entre la gran Basílica de Santa María la Mayor y la Plaza de Vittroio Emanuele, así que te puedes hacer un recorrido turístico de lo más completo. Rebajas de enero en Roma El primer fin de semana después de Año Nuevo, comienzan las rebajas de invierno en Italia. En toda Roma, grandes y pequeños comercios aprovechan esta oportunidad para ofrecer gran parte de sus existencias con descuentos a menudo impresionantes, de hasta del 70% en algunos casos. La mayoría de las rebajas duran lo que duran las existencias, a veces hasta finales de febrero. Si buscas una excusa para comprar algún recuerdo de tu viaje a Roma, no hay mejor momento para hacerse con una buena ganga. Ahorra en Roma con Go City® Como ves, hay montones de cosas que ver y hacer en Roma en enero. 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Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
Maria Ermitas Barrasa Rodriguez
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Los mejores museos de Roma

¿Te estás preguntando cuáles son los mejores museos de Roma? Suponemos que sí (y por eso estás aquí leyendo esto). Dicen que Roma es en realidad un museo gigante al aire libre, con sitios arqueológicos, templos, iglesias, fuentes, obeliscos y estatuas, palacios y mansiones en cada esquina. Por supuesto, en Roma sobran museos en el sentido estricto de la palabra (lugares donde se guardan y exhiben grandes obras maestras del arte). También hay museos para divertirse, y espacios donde el arte se vive a través de la tecnología más avanzada. Finalmente, el mejor museo de Roma es aquel donde tú te lo pases genial. Si estás un poco perdido con tantas opciones, sigue leyendo y toma nota para armar un itinerario lleno de arte, diversión y cultura en tu viaje a la Ciudad Eterna. Incluimos: Galería Borghese Termas de Caracalla Vigamus Museos Vaticanos y Capilla Sixtina Museo Capitolino Cripta de los capuchinos Experiencia Leonardo da Vinci Explora Centro Montemartini Castillo de Sant'Angelo Galería Borghese Situada en los exuberantes jardines de Villa Borghese, la Galería Borghese contiene una de las mejores colecciones de arte de toda Roma, con obras emblemáticas de maestros italianos como Rafael, Caravaggio, Bernini y Tiziano que seguramente has visto en miles de libros de historia del arte. Entra en esta gran villa italiana del siglo XVII para admirar obras como la dramática escultura Apolo y Dafne de Bernini y la Venus Vitrix semidesnuda de Canova, ambas esculpidas en mármol de Carrara. No te puedes perder El traslado de Cristo de Rafael, el San Jerónimo de Caravaggio y la controvertida obra maestra del siglo XVI Amor sacro y amor profano de Tiziano. Después, renta una barca y cruza el lago a remo para ver de cerca el Templo de Esculapio, del siglo XVIII. Termas de Caracalla Cuando estés en Roma, haz como los romanos... y dirígete a las termas. Aunque, hay que reconocerlo, las Termas de Caracalla son más una fascinante lección de historia que un relajante día de spa. En su época de esplendor, hace 2000 años, las termas podían dar cabida a 1500 bañistas remojándose a la vez. Descubre el tepidarium, el calidarium y el frigidarium, y admira los mosaicos del suelo, muy bien conservados, mientras exploras este vasto complejo del siglo III, con sus muros de piedra color miel y sus elevados arcos que ofrecen docenas de oportunidades para tomar fotos. Vigamus Nos mudamos de lo antiguo a lo moderno. Vigamus es el primer museo de Italia dedicado a los videojuegos, su arte y su legado cultural. Los adictos a los videojuegos pueden ver exposiciones que incluyen un ordenador de 8 bits propiedad del legendario desarrollador de juegos Dino Dini, así como los masters originales de Doom y otros importantes artefactos históricos del universo de los videojuegos. Dirígete a la sala de realidad virtual para vivir experiencias inmersivas con videojuegos y revive tu juventud en las salas recreativas con juegos retro como Street Fighter y Space Invaders. Incluso hay una tienda para comprar recuerdos de Sonic y Mario. Museos Vaticanos y Capilla Sixtina Ninguna visita a Roma estaría completa sin contemplar el fresco más famoso del mundo. En el interior de la Capilla Sixtina, los turistas miran al cielo, compitiendo por conseguir la mejor foto de la Creación de Adán, la pieza central de esta fascinante obra de arte del Alto Renacimiento. Pero hay mucho más que esta (relativamente pequeña) sección, con otras ocho escenas del Libro del Génesis y varias pinturas bíblicas más, incluido un vasto mural detrás del altar que representa la Segunda Venida de Cristo. Sorprendentemente, Miguel Ángel completó algunas secciones de esta enorme obra maestra en sólo uno o dos días. Las entradas también dan acceso a las majestuosas salas, galerías y patios del Vaticano. No te lo pierdas. Museos Capitolinos Merece la pena el esfuerzo de subir las escaleras diseñadas por Miguel Ángel hasta el vasto complejo de museos en la cima de la Colina Capitolina, donde la recompensa es una asombrosa variedad de descubrimientos arqueológicos que incluyen antiguas estatuas y cerámicas romanas, además de importantes esculturas y pinturas de artistas como Tiziano, Rubens, Van Dyck y Caravaggio. No dejes pasar la estatua del Galo moribundo ni la simbólica loba capitolina, una loba de bronce que amamanta a Rómulo y Remo, los míticos hermanos gemelos que fundaron Roma. Aunque los orígenes de la loba son controvertidos (posiblemente etrusca, pero podría decirse que mucho más tardía), el Palazzo dei Conservatori del museo ha sido su hogar desde 1471. Cripta de los capuchinos Las criptas bajo la iglesia de Santa Maria della Concezione dei Cappuccini son una experiencia escalofriante. Las cinco salas incluyen la Cripta de los Cráneos, la Cripta de los Huesos de las Piernas y los Huesos de los Muslos, y la Cripta de las Pelvis (con todo y su lámpara de pelvis). Figuras momificadas encapuchadas acechan en rincones oscuros; en una sala, un esqueleto en el techo empuña una guadaña (también de hueso), en otra un par de brazos momificados se cruzan en una macabra representación del escudo de los capuchinos. Se dice que los osarios contienen los restos mortales de unos 4000 frailes capuchinos. Si una visita a este fascinante museo no te hace reflexionar sobre tu propia mortalidad, quizá nada lo haga. Experiencia Leonardo da Vinci Sumérgete en la mente genial del escultor, pintor e ingeniero más célebre del Renacimiento italiano. Este excelente museo interactivo contiene recreaciones de más de 50 inventos de Leonardo da Vinci, como máquinas voladoras, una bicicleta, equipos de excavación, armas y una máquina de coser, algunos de los cuales incluso puedes probar a manejar tú mismo. También puedes acercarte mucho más a la Mona Lisa aquí que en el Louvre, ya que ésta y otras pinturas de da Vinci, como La última cena y La dama del armiño, se presentan en reproducciones deslumbrantemente precisas, todas ellas recreadas minuciosamente por artistas restauradores de los Museos Vaticanos. Explora Roma no es precisamente famosa por sus museos adaptados a los niños, por lo que Explora (dirigido a menores de 12 años) es una gran ayuda para los atribulados padres cansados de las quejas de sus hijos sobre las “aburridas cosas antiguas”. Varias áreas temáticas ofrecen diversión interactiva y práctica para los más pequeños, desde cabinas de maquinistas y coches de bomberos hasta juegos acuáticos, zonas de construcción y espacios para jóvenes inventores. Las actividades están agrupadas por edades para garantizar que haya algo para entretener tanto a los niños más pequeños como a los preadolescentes. Recomendamos reservar con antelación, ya que Explora es, como era de esperar, bastante popular. Centro Montemartini El traslado temporal de una serie de estatuas y esculturas de los Museos Capitolinos a la Centrale Montemartini en 1997 se convirtió en permanente cuando los visitantes respondieron positivamente a la yuxtaposición de las antiguas obras de arte griegas y romanas con los interiores de la era industrial en su nuevo hogar. Se trata de una oportunidad única para admirar majestuosas maravillas talladas en mármol y piedra con el telón de fondo de enormes tuberías, motores, turbinas y diales en el interior de una antigua central eléctrica. Uno de los mejores museos de Roma. Castillo de Sant'Angelo Encargado por el emperador Adriano como mausoleo familiar hace casi 2000 años, el Castillo de Sant'Angelo es un imponente edificio cilíndrico a orillas del Tíber. A lo largo de su extensa historia ha sido utilizado como fortaleza, prisión y residencia papal. Hoy, simples mortales como tú y yo podemos visitar este extraordinario edificio que ahora es un museo donde se expone en siete plantas una enorme colección de pinturas, frescos, esculturas y armamento militar. Después de admirar los opulentos tesoros que alberga, sube a la terraza del castillo para tomar el aire y disfrutar de unas vistas panorámicas de la antigua Roma, incluido el puente con sus diez estatuas angelicales justo debajo. Ahorra en los mejores museos de Roma Ahorra en Roma con el Pase Explorer de Go City, que te ofrece un gran descuento en el precio combinado de las entradas a las mejores atracciones de la ciudad, incluyendo tours guiados, comidas en restaurantes legendarios y muchos de los museos que hemos visto en este artículo. Visita @GoCity en Instagram y Facebook para estar al tanto de las promociones y encontrar inspiración para tu viaje a Roma y a muchas otras ciudades.
Anna Rivero

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