¿Qué hacer en Londres?

London? More like Fun-don!

Fecha de publicación: 18 de julio de 2024
London Transport Museum

Una pequeña guía esencial de la ciudad

Esta guía describe algunos de los lugares más icónicos y emblemáticos de Londres para que tú puedas armar tu propio plan, dependiendo del tiempo y los intereses que tengas. Por supuesto, es solo una probadita de todo lo que la ciudad tiene para ver y disfrutar.

Agarra un mapa de Londres, escoge uno o dos lugares de cada sección, organízate por distancias y por días, y aprovecha tu tiempo al máximo con el Pase Explorer de Go City, que puede incluir las entradas a algunas de las atracciones aquí mencionadas y a otras muchas que ya no nos cupieron en esta guía básica de Londres.

Grandes monumentos londinenses

default alt tag

Estos son los lugares donde han sucedido los eventos históricos que dieron forma a la nación británica y son símbolos de su poder económico y cultural. Saca tu cámara, se un buen turista y no dejes de visitar alguno de ellos.

Torre de Londres: Aquí se conserva y se guarda el tesoro de la corona: todas las joyas y objetos ceremoniales de la familia real británica, además de muchas historias y sucesos cuyo eco sigue presente en los muros de esta fortaleza que se empezó a construir por ahí del año 1066.

Abadía de Westminster y edificios del Parlamento: El corazón político de la nación, el Parlamento, se ubica a un lado de su centro ceremonial más importante, Westminster, donde descansan eternamente las grandes luces de la historia británica, incluyendo al gran Shakespeare y a la reina Isabel I. El Big Ben monta guardia perpetua a un lado.

Buckingham Palace: Ve a ver el cambio de guardia al mediodía, o visita el interior del domicilio principal de la reina en verano, cuando se abre al público durante diez semanas.

Trafalgar Square y Picadilly Circus: Dos puntos clave de la ciudad que sirven también como lugar de encuentro. En Trafalgar Square siempre hay algo sucediendo, ya sea un festival, una manifestación o un concierto. Cuando está tranquila, es una plaza esplendorosa, dominada por la monumental Columna de Nelson y sus cuatro leones (y una considerable población de palomas).

London Eye + The Shard: Símbolos del Londres contemporáneo, estos dos puntos de referencia londinenses ofrecen vistas espectaculares de la ciudad desde sus alturas.

Dos extras: el palacio de Hampton Court y el teatro isabelino The Globe

Grandes museos

Image of Dome, Animal, Lion, Mammal, Wildlife, Person,

Más allá de ser repositorios de objetos preciosos de todos los lugares del mundo y de todas las épocas, los museos de Londres se encuentran entre los más importantes del mundo no solo por sus colecciones sino también por haber transformado la idea misma de lo que es un museo.

Los dos museos de cada par en esta lista se ubican a una distancia manejable para visitar en un solo día.

Museo Británico & Biblioteca Británica: Hasta 1972, estas dos instituciones compartían techo, hasta que las colecciones se separaron y la Biblioteca Británica ocupó un nuevo edificio. Visita el museo para ver la piedra Rosetta y muchísimos otros objetos antiguos de gran valor, y en la biblioteca podrás admirar la colección de manuscritos e incunables, incluyendo la Carta Magna.

Tate Modern & Tate Britain: Son dos museos hermanos, uno ubicado en la ribera norte del Támesis, en el elegante barrio de Chelsea, y el otro en el lado sur. La colección permanente del Tate Britain se enfoca puramente en artistas británicos, mientras que el Tate Modern indica hacia dónde se dirige el arte del futuro global. No dejes de visitar el impresionante vestíbulo del Tate Modern, el Turbine Hall.

National Portrait Gallery y National Gallery: Otros dos grandes repositorios de pinturas con innumerables obras maestras de todas las épocas. Los dos se ubican en Trafalgar Square.

Museo de Historia Natural y Victoria & Albert Museum: Ve a la “catedral de la naturaleza”, como se conoce al Museo de Historia Natural, para ver con tus propios ojos su colección de esqueletos de dinosaurios y otros de los más de 80 millones de especímenes que guarda esta institución, incluyendo algunos recogidos por el mismísimo Darwin. El Victoria & Albert es un museo de artes aplicadas. Si te interesan el diseño, la moda y los textiles, será tu favorito.

Dos extras: el Museo Horniman y la Wellcome Collection

Parques y jardines

Image of Grass, Nature, Outdoors, Park, Flower, Garden, Tree, Arbour, Tree Trunk, Cherry Blossom,

Londres presume de una cantidad enorme de parques y jardines para una metrópolis de su calibre. Los parques forman parte integral de la cultura londinense, y son un gran lugar para tomarse un respiro y observar la vida cotidiana (cuando la lluvia lo permite), pasear, hacer picnics, y admirar la maestría de los jardineros británicos.

Hyde Park: El corazón verde en el centro de la ciudad, Hyde Park es uno de los ocho parques reales de Londres, lo que quiere decir que en algún momento fueron espacios utilizados únicamente por la realeza para su esparcimiento. Visita la esquina de los oradores (“Speakers’ Corner”) el domingo por la mañana para vivir una tradición que empezó en 1872, cuando pasó la ley que permite a cualquier persona dar un discurso público en este lugar.

Jardín Botánico Real de Kew: En Londres lo conocen como Kew Gardens, y se trata de uno de los jardines botánicos más famosos del mundo. Aunque vengas en invierno, no dejes pasar la oportunidad de verlo, porque siempre hay algo emocionante sucediendo en los extensos jardines y en los invernaderos.

Richmond Park: Otro de los ocho parques reales, este era el favorito de Enrique VIII para cazar. Es hogar de una población considerable de ciervos, y sus extensas áreas de bosque te transportarán al lado más silvestre de Londres.

Greenwich Park: Rodeado de museos e instituciones históricas, este parque ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad al atardecer (está ubicado en una colina). Podrás visitar el famoso meridiano cero, ubicado aquí mismo, o visitar a la pequeña manada de ciervos residentes.

Dos extras: el jardín botánico Chelsea Physic Garden y el parque en las colinas de Hampstead Heath

Mercados de barrio

Image of Person, Adult, Male, Man, Urban, Backpack, Bag, City, Market, Bazaar, Shop,

Ciudad de espíritu mercantil donde las haya, casi cada barrio de Londres tiene un mercado municipal. Algunos de estos se han hecho famosos a lo largo del tiempo, ya sea el dominical mercadillo de pulgas y antigüedades de Notting Hill, el precioso edificio restaurado de Spitafields en East London, o las delicias gastronómicas de Borough Market: los hay de todo tipo y para todos los gustos.

Borough Market: Es el mercado de los chefs, donde puedes comprar desde quesos franceses hasta frutas tropicales, y comer delicioso en alguno de sus puestos de comida callejera. Recomendamos mucho los sándwiches de queso a la parrilla de Kappacasein y la cafetería Monmouth.

Spitafields Market: Ubicado en la zona de moda de Londres (East London), este mercado es uno de los más antiguos de la ciudad. Fue remodelado, y ahora alberga a una selección de comerciantes que ofrecen diseño, moda, cosméticos, decoración para el hogar y objetos vintage. Definitivamente un buen lugar para conseguir regalos especiales en tu viaje a Londres.

Portobello Road Market: Mercadillo mítico donde los haya, a pesar de su popularidad sigue manteniendo el espíritu de auténtico rastro de barrio. Ven durante el fin de semana para conocerlo en su momento álgido, comer en los puestos de comida callejera y llevarte unas cuantas gangas.

Dos extras: Mercado de flores en Columbia Road y Brixton Village & Market Row

Viaja a tu manera con el Pase Explorer

Toma el control de tu viaje en Londres: combina actividades reservadas con antelación con otras experiencias más flexibles. Ahorrarás mucho más que comprando entradas individuales. Visita nuestra página del Pase Explorer para descubrir todas sus ventajas.

Fun things to do in London: big city views

The London Eye

London isn’t short of a viewing platform or six from which to gaze down upon the city, its ant-sized inhabitants and its toytown traffic like some sort of god. And if you think excitedly pointing out London landmarks from your lofty vantage point isn’t a fun thing to do, well, you’re probably dead inside. For the rest of you, let’s take a look at some of the best observation decks in town, entry to several of which is either a) free or b) included with the Go City London pass…

The London Eye. London’s favorite spinning observation deck requires little introduction. Standing 443 feet tall on the South Bank, it offers up ever-changing perspectives on the city skyline, revealing such esteemed landmarks as Big Ben, Westminster Abbey, St Paul’s Cathedral, Buckingham Palace, The Shard and – on clear days – the distant turrets of Windsor Castle, as it completes its gentle 30-minute rotation. Fun? You betcha it is!

The Shard. Only the tallest building in Britain, The Shard juts above the streets of Southwark like a great big slab of broken glass. Or a shard, if you will. Ascend 1,000 feet to its 7nd-floor observation deck (aka The View from The Shard), from where 360-degree panoramas as far as the South Downs and Thames Estuary await.

The Sky Garden. London’s highest public garden is free to enter and contains three glorious stories of perfectly preened greenspaces and floor-to-ceiling 360-degree views of the city. You’ll find it up top of The Fenchurch Building (aka the Walkie-Talkie) and you’ll need to book your slot in advance.

Tower Bridge. Not quite as high as the others on our list, but a thrill-and-a-half nevertheless, Tower bridge’s glass-floored walkways give truly bird’s-eye views of traffic crossing over (and under) the road bridge beneath your feet. Look up for stellar close-ups of the Tower of London, HMS Belfast and St Paul’s Cathedral.

Up at the O2. Ok, this one is fun. Like, really really fun. For here’s your opportunity to walk right across the top of the Greenwich landmark formerly known as the Millennium Dome. Simply suit up, make sure your harness is secure, and follow your guide to a knee-knocking 170 feet above terra firma. Your reward? Ace al fresco views of Canary Wharf, the Olympic Park, Greenwich, and the cable cars making their own slow ascent and descent over the River Thames.

Fun things to do in London: historical high jinks

The Prime Meridian Line at the Royal Observatory in Greenwich

Who said history can’t be fun? Someone with no imagination, that’s who. Anyway, it’s not even possible to go to London and avoid the historical stuff altogether, because it’s there on pretty much every corner and in the very earth beneath your feet. Ready for the fun stuff? Ok, let’s go.

The Cutty Sark. Unleash your inner 19th-century seafarer as you set sail on the world’s last surviving tea clipper. Well, not set sail exactly: these days the Cutty Sark is docked on dry land on Greenwich’s waterfront. But it’s still a massive thrill to walk its decks, touch original parts of the ship’s hull and experience the sights, smells and sounds of life at sea in days of yore. Don’t skip tea in the café afterwards, for the full immersive experience.

The Royal Observatory. There’s nothing stuffy about this Greenwich icon. Fun-seeking visitors can snap selfies straddling the east and west hemispheres, catch the tomato-red Time Ball dropping at precisely 1PM, and eyeball intricate navigational instruments and a telescope so large it needs a crane to move it. 

The Tower of London. You’d have to be raven mad to not be inspired by the Tower of London and its long, storied history. Meet the resident ravens (and their keepers), cast a beady eye over the glittering Crown Jewels, hear gruesome tales of murders and beheadings, and try to avoid the wandering specter of Anne Boleyn, executed here in 1536 and, some believe, still hanging around in search of her errant noggin.

St Paul’s Cathedral. ‘Fun’ might not be the first word that springs to mind when playing a game of cathedral word association, but the Whispering Gallery at St Paul’s – architect Sir Christopher Wren’s masterpiece – is most certainly that. Fun, we mean. Mumble your deepest darkest secrets into one side of the iconic dome and marvel in awe as your friend way over on the other side hears precisely what you said. Afterwards, climb all the way up to the top for more of those sweet London skyline views.

The Monument. More climbing? More Christopher Wren? Sure, why not! There are 311 fun-filled steps up to the top of The Monument to the Great Fire of London (to give it its full title) and you'll even receive a certificate to prove you made it the whole way up. As if those views weren’t reward enough!

Fun things to do in London: unstuffy museums

Natural History Museum

The best museums are the kind that factor in a little hands-on fun alongside all those priceless ‘look but don’t touch’ exhibits. And if there’s one thing London has loads of, it’s museums. Many of them hands-on. So let’s take a gander at the major funsters…

The Natural History Museum. There’s plenty more to do here once you’ve ticked off Hope (the 83-foot-long blue whale skeleton that soars over the Hintze Hall), come nose-to-horn with a triceratops skull in the Dinosaurs gallery and eyeballed a meteorite that’s approximately 4.5 billion years older than you. We’re talking fun dino discos, after-hours yoga sessions among the fossils, crocheting classes, behind-the scenes tours and more. Entry to this Kensington museum is free but these add-on classes must be booked and paid for in advance.

The Science Museum. No less awesome than its Kensington neighbor, the Science Museum promises plenty of wonder for wide-eyed kids of all ages. Think vast steam engines, lunar modules, Amy Johnson’s Gipsy Moth and the first ever Apple computer. Once again, entry to the museum is free. Your Go City London pass also gets you entry to the IMAX cinema here, for blockbusters, educational films and classic movies, while the museum’s quite wonderful Wonderlab – a hands-on playground for kids aged 3 to 93 – requires an extra ticket.

London Transport Museum. Like all great museums, this Covent Garden beaut feels like actual time travel. You can achieve this by sitting in the driver’s seat of an iconic bright red Routemaster bus, boarding a horse-drawn Victorian omnibus (minus the horse obviously, this isn’t a zoo), having a peek at the world’s first underground train and driving a modern Tube train simulator. There’s also a splendid collection of vintage posters from the golden age of travel to peruse. It’s wheely thrilling stuff (sorry).

The Postal Museum. We know what you’re thinking. A museum about mailing letters and parcels? Fun? Don’t be ridiculous! But that’s before we tell you it includes an actual working Mail Rail train, used to safely ferry letters and parcels far beneath the streets of London for nearly a century. And, yes, you can ride it! Fold yourself into its tiny carriages (like the Tube but even more cramped) for a nostalgic subterranean whiz that’s sure to surprise and delight.

Frameless. Still lifes too... still for ya? Then try this immersive approach to art instead, in which classic masterpieces (hello van Gogh’s Starry Night!) are transformed into moving, swirling and occasionally three-dimensional digital extravaganzas of light, color and sound that you can actual walk through, into and around. Ol’ Vincent would likely be spinning in his grave at the very idea of it, and it will likely make art purists shudder. But is it fun? Yes, yes it is.

Fun things to do in London: Grade-A entertainments

Harry Styles at Madame Tussauds London

So we’ve covered great views, essential historical attractions and some of the city’s funnest museums. What else is there? Well, this is London so… loads, actually. Here’s a selection of attractions that hit 100 on the fun and frivolity scale, and no mistake…

Madame Tussauds London. What could possibly be more fun than posing for selfies with celebrities made out of wax? In fact, in many ways it’s even better than the real thing because you get to avoid all that awkward and embarrassing small talk about what a big fan you are and how much you love them and will love them forever and ever, etc. Anyway, here’s your chance to get up close to such luminaries as Taylor Swift, Harry Styles, the King of England and Jack the Ripper. 

The Paddington Bear Experience. The clue’s in the name of this immersive tribute to the planet’s most famous marmalade-munching, hat wearing, suitcase-carrying Peruvian bear. Meet the Browns and li’l Paddy himself as you visit locations like Gruber's Antiques Store, Windsor Gardens and even Peru in search of the oranges you’ll need to prepare for the rapidly approaching Marmalade Day Festival. No, this isn’t a fever dream, it’s a fun day out for the whole family.

Swingers West End. Ok, stop sniggering at the back. We know what you’re thinking and this is… not that. Instead, Swingers invites you to hit a hole in one (stop it!) in its seaside themed crazy golf course – complete with loop-the-loops, a Ferris wheel and a helter-skelter – just off Oxford Circus in central London. The good news: this whole wacky experience takes place indoors, meaning the chances of a seagull stealing your chips are basically zero.

Themed walking tours. Did you know that if you wanted to go on every walking tour in London it would take 237 years to complete them all? That may or may not be true, but what we do know is that they’re fun. Lots of fun. Especially ones like this wizard Harry Potter walk, which sees you mobilicorpus your way around several filming locations that you’ll recognize from the movie franchise. Or this Beatles-related magical mystery tour, which includes a chance to annoy motorists by stopping for selfies on the fabled Abbey Road crossing. And if you like these, well, we’ve got loads more where they came from!

Wicked The Musical. Join Glinda, Elphaba and the gang for an all-singing, all-dancing, gravity-defying theatrical experience that you’re unlikely to forget in a hurry. This is the real deal, taking place at the Apollo Victoria Theatre, where this juggernaut of a musical has been bewitching audiences for more than two decades. Now that’s magic.

And that’s it! We hope you’ve had fun reading about our favourite ‘Fundon’ experiences. Now, grab your Go City London pass, get yourself out there and start having some fun of your own!

All that funning got you feeling a little tired out? Then you need our favorite ways to relax in London and maybe even our guide to all the best art galleries in town.

Step up your sightseeing with Go City®

We make it easy to explore the best a city has to offer. We’re talking top attractions, hidden gems and local tours, all for one low price. Plus, you'll enjoy guaranteed savings, compared to buying individual attraction tickets. 

See more, do more, and experience more with Go City® - just choose a pass to get started!

Anna Rivero
Experto/a de viajes de Go City®

Seguir leyendo

Las calles de Londres suelen estar abarrotadas de gente de compras
Blog

¿Es Londres una ciudad segura?

Aunque los índices de criminalidad han aumentado en los últimos años, esto no debería restar importancia al hecho de que Londres es una de las ciudades más seguras del mundo. Sus nueve millones de residentes se desplazan sin preocuparse demasiado por su seguridad diaria, y la gran mayoría de sus 30 millones de visitantes anuales regresan a casa con nada más que buenas palabras sobre sus atracciones, si exceptuamos las condiciones climáticas habituales. ¿Es Londres una ciudad segura? En términos generales sí, teniendo en cuenta que ningún lugar puede declararse cien por cien libre de problemas. Con esto en mente, aquí tienes todo lo que necesitas saber para mantener tu seguridad en Londres como visitante y ayudarte a garantizar que no seas de los pocos desafortunados que son víctimas de un delito. ¿Qué tan segura es Londres? Quienes visitan Londres se enfrentan a los mismos riesgos que en cualquier otro entorno urbano de gran tamaño. Al ser una de las ciudades más grandes de Europa, tiene su buena dosis de personajes dudosos, aunque se sitúa favorablemente frente a París, Madrid y Zúrich en lo que respecta a la seguridad personal. Sus estadísticas de delincuencia pueden resultar engañosas para quienes no conocen bien Londres. Por ejemplo, los distritos (barrios) responsables de algunos de los monumentos más importantes de la capital, como el Tower of London y el Shakespeare’s Globe Theatre, tienen algunas de las tasas de delincuencia más altas. Lo que las estadísticas no dicen es que gran parte de estos delitos ocurren en urbanizaciones residenciales alejadas de estas atracciones. Las cifras de delincuencia relacionadas con zonas de moda de la capital, como Dalston, en el este de Londres, deberían preocupar mucho más a los visitantes. Los carteristas son un problema particular. En el extremo opuesto, los frondosos suburbios alrededor de Richmond, en el oeste, son los más seguros. Sin embargo, el mejor consejo para cualquier visitante preocupado por la seguridad en Londres es asumir que los delitos menores pueden ocurrir en cualquier lugar y actuar con la precaución correspondiente. El estatus global de Londres hace que, lamentablemente, el terrorismo también siga siendo una amenaza, aunque la probabilidad de verse envuelto en un ataque es ínfima. Poco se puede hacer para mitigar esta amenaza, excepto llamar inmediatamente a los servicios de emergencia al 999 si ves algo sospechoso. Amenazas comunes para la seguridad en Londres En su mayor parte, mantenerse a salvo en Londres consiste en aplicar el sentido común y confiar en tus instintos. Dicho de otro modo, no deberías hacer nada que no harías en tu casa. Por lo demás, los mayores riesgos a los que probablemente te enfrentes son los mostradores de cambio con tasas injustas y mirar hacia el lado equivocado al cruzar la calle (los británicos conducen por la izquierda). El riesgo de robos por carteristas o atracos es mayor donde se congregan grandes multitudes, ya que estas ofrecen a los delincuentes una cobertura excelente. Vigila de cerca tus objetos de valor en espacios concurridos y nunca guardes dinero ni el móvil en el bolsillo trasero. Prestar atención a lo que te rodea siempre es importante. Los delincuentes pueden intentar robar tu tarjeta bancaria y el PIN mediante técnicas de distracción muy ensayadas en los cajeros automáticos, mientras que se han utilizado ciclomotores para cometer robos por tirón a quienes usan sus teléfonos en público. Usa cajeros automáticos dentro de las sucursales bancarias siempre que sea posible; no suelen ser difíciles de encontrar. Al mismo tiempo, nunca dejes un bolso o maleta sin vigilancia, por ejemplo, al ir a una barra o mostrador para pedir comida y bebida. No solo existe el riesgo de que te lo roben, sino también de que el equipo de desactivación de explosivos lo detone por motivos de seguridad. Si necesitas ayuda, no deberías tener miedo a acercarte a los agentes de policía uniformados. Ningún agente puede exigirte una identificación ni te pondrá multas para que las pagues en el acto. Cualquiera que lo haga es un estafador que se hace pasar por un agente de paisano. ¿Es Londres seguro por la noche? Londres es cada vez más una ciudad abierta las 24 horas y sus noches pueden ser sublimes, con los monumentos iluminados y los pubs llenos de vida. Si pasas por Piccadilly Circus a medianoche, podrías llegar a pensar que es pleno día. Aun así, lo mejor es quedarse en calles bien iluminadas al anochecer, que a menudo contarán con la seguridad añadida de las cámaras de videovigilancia. Si decides caminar, hazlo con confianza. De lo contrario, opta por el transporte público de Londres. Tanto sus autobuses rojos como el metro son seguros por la noche, aunque es mejor evitarlos durante las horas punta, de 17:00 a 19:00, debido a las aglomeraciones. Ciertas rutas de autobús, normalmente indicadas con una «N», funcionan durante toda la noche para conectar puntos importantes como las estaciones de tren. La red principal de metro cierra alrededor de la medianoche. Sin embargo, con la llegada del Night Tube, algunas líneas del centro ofrecen servicio durante toda la noche los viernes y sábados. Como alternativa, los visitantes pueden parar un black cab (taxi con licencia) en la calle. Dado que es bien sabido que no les gusta viajar al sur del río, también puedes solicitar un minicab (radiotaxi) por teléfono o un Uber a través de la aplicación. Todos los vehículos deben mostrar claramente un adhesivo de licencia a prueba de manipulaciones en el parabrisas. Si no lo tienen, estarás subiendo a un vehículo sin licencia cuyo conductor no se habrá sometido a los controles pertinentes. ¿Es seguro visitar Londres como mujer sola? La mayoría de las mujeres que visitan Londres en solitario consideran que la ciudad supone un contraste refrescante respecto a experiencias previas viajando a solas. Aunque solo hay un puñado de espacios exclusivos para mujeres, como el estanque Kenwood Ladies’ Bathing Pond en Hampstead Heath, ser una mujer que viaja sola no debería impedirte tachar de tu lista las atracciones imprescindibles. Al contrario de lo que suele pensarse, la mayoría de los londinenses estarán encantados de ayudarte si te pierdes; buscar a otra mujer aumentará aún más tus probabilidades de éxito. Los tours a pie gratuitos y Hop-On Hop-Off sightseeing buses ofrecen la seguridad de un grupo. Si te preocupa recibir atención masculina no deseada en bares y pubs, llevar una alianza puede servir como elemento disuasorio. Los locales suelen contar con personal de seguridad en la puerta para evitar cualquier problema, mientras que el personal de barra es cada vez más consciente de los posibles incidentes. La gran variedad de bares gais de la ciudad, orgullosos y animados, se conoce desde hace tiempo como una opción de ocio nocturno sin complicaciones para las mujeres si todo lo demás falla. Ahorra en la entrada a las principales atracciones de Londres Explora y ahorra con Go City®. Nuestro Explorer Pass no solo te permite ahorrar dinero en la entrada a las atracciones de Londres, sino que también significa que puedes dejar la cartera en casa, ¡lo que elimina cualquier preocupación por llevar encima grandes cantidades de efectivo!
Ian Packham

¡5% de descuento, porque sí!

Suscríbete a nuestra newsletter y recibe descuentos exclusivos, ideas de viaje y novedades sobre nuestros destinos.