Todo lo que necesitas saber sobre los pases de Go City para Ámsterdam

Canales, cultura y cerveza fría: descubre lo mejor de Ámsterdam con un práctico pase y cero estrés.

Crucero por los canales de Ámsterdam

¿Estás planeando un viaje a Ámsterdam? Imagina canales dignos de Instagram, cafeterías animadas, museos de primera clase y excursiones a los famosos molinos de viento neerlandeses. Con Go City Ámsterdam, puedes combinar muchas de las mejores experiencias de la ciudad en un solo pase sencillo y elegir el ritmo que más te convenga. Elige entre dos opciones flexibles (el Pase Todo Incluido y el Pase Explorer) para que se adapten a tu forma de viajar. Familias, primerizos, visitantes de fin de semana o recurrentes... todos disfrutan de las mismas ventajas: planificación sencilla, entrada fácil y un gran ahorro en más de 45 atracciones y tours.

Lo básico: ¿qué es el pase de Go City para Ámsterdam?

Es una forma sencilla de ver más y gastar menos. Elige el Pase Todo Incluido o el Pase Explorer y muestra tus entradas en la aplicación para acceder a un montón de tours, atracciones y experiencias de primera categoría en Ámsterdam y sus alrededores.

Pase Todo Incluido

  • Elige un pase de 1, 2, 3 o 5 días.
  • Ideal para exploradores con energía que quieran llenar su agenda: un crucero por los canales por la mañana, museos después de comer y el mirador A’DAM Lookout al atardecer.
  • Visita tantas atracciones incluidas como quieras cada día por un precio fijo.
  • Una excelente opción si planeas hacer dos o más experiencias de pago al día y quieres libertad para improvisar.

Pase Explorer

  • Elige un pase con un número determinado de opciones: elige 3, 4, 5, 6 o 7 atracciones de la lista.
  • Perfecto para viajes más pausados, fines de semana largos o viajeros que saben lo que no se quieren perder (como la Heineken Experience y un crucero por los canales) y quieren flexibilidad entre medias.
  • Tendrás 30 días para usar tus opciones desde la primera activación; ideal si te gusta alternar el turismo con ratos de descanso en cafeterías.
  • Fácil de presupuestar: reserva tus favoritos y tómate tu tiempo para disfrutarlos.

Cómo comprar y activar tu pase

  1. Compra online: consigue el mejor precio y consulta la disponibilidad en tiempo real en la web o la app oficial de Go City. Recibirás un correo de confirmación con todo lo necesario.
  2. Descarga la app de Go City: tu pase, los detalles de las atracciones, los horarios de apertura, los mapas y los enlaces de reserva están aquí. Inicia sesión y tu pase aparecerá al instante.
  3. Actívalo cuando quieras: tu pase se activará con el primer escaneo. El Pase Todo Incluido es válido para días naturales consecutivos; el Pase Explorer es válido durante 30 días desde el primer uso.

Cómo usar tu pase

¿Qué incluye?

El interior del Rijksmuseum

Con más de 45 atracciones, tours y excursiones disponibles, crear tu itinerario perfecto por Ámsterdam es muy fácil. Algunos de nuestros favoritos...

Canales y frente marítimo

Un crucero clásico por los canales te lleva por casas con frontones, puentes arqueados y almacenes históricos; es la mejor forma de situarse el primer día. ¿Prefieres capitanear tu propia embarcación? Algunos proveedores ofrecen barcas de pedales para disfrutar de una perspectiva diferente. Las rutas por el puerto y el río destacan la arquitectura moderna y te permiten hacer fotos del perfil urbano lejos de las multitudes.

Arte, diseño e historia

El Moco Museum da vida al arte pop y contemporáneo, con obras atrevidas de Banksy e instalaciones inmersivas que son ideales tanto para amantes del arte como para visitantes ocasionales. La Casa Museo de Rembrandt permite asomarse al estudio y a la vida cotidiana del pintor, con fascinantes demostraciones de grabado. Y no te querrás perder el icónico Rijksmuseum, hogar de maestros de la Edad de Oro neerlandesa como Vermeer, Rembrandt y muchos más.

Vistas y experiencias inmersivas

Sube en ascensor al A'DAM Lookout para disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad; si te atreves, abróchate el cinturón en Over the Edge, el columpio más alto de Europa. Entra en This Is Holland, una experiencia de vuelo en 5D que sobrevuela campos de tulipanes, diques y el mar de Frisia: es muy divertido y una introducción perfecta a la ingeniería neerlandesa. La Heineken Experience te guía por la fábrica de cerveza original con exposiciones interactivas, historias sobre su legado y una degustación al final.

Más allá de la ciudad: molinos, tulipanes y pueblos pesqueros

Las excursiones de un día a Zaanse Schans y Volendam ofrecen casas de madera, molinos de viento en funcionamiento y mucho más: escenas clásicas neerlandesas sin las complicaciones de planificar el transporte. También encontrarás tours regionales más amplios (como el perfil moderno de Róterdam, la cerámica de Delft y las avenidas reales de La Haya) para que puedas ver más de los Países Bajos en un solo día.

Planifica con antelación

Un poco de planificación merece la pena en Ámsterdam. Empieza agrupando las visitas por zonas para ahorrar tiempo. Por ejemplo, combina el Moco Museum con un paseo por Museumplein, y luego coge un tranvía hasta De Pijp para visitar la Heineken Experience y el mercado Albert Cuyp. Cruza el río IJ en el ferri gratuito detrás de la Estación Central para ver el A'DAM Lookout y This is Holland de una vez, ya que están a pocos minutos a pie en Ámsterdam Norte.

Organiza tus días en torno a las atracciones con horarios fijos, como excursiones de un día, turnos en la fábrica de cerveza o experiencias de vuelo. Reserva esas primero y luego rellena los huecos con opciones flexibles, como un crucero por los canales o una visita a un museo. Si usas el Pase Todo Incluido, empezar temprano ayuda a maximizar su valor; el ahorro se acumula rápido cuando haces dos o tres experiencias al día. Con un Pase Explorer, reparte tus opciones a lo largo del viaje e intercala bastantes paradas en cafeterías y paseos por los barrios.

Consulta los horarios de apertura y cualquier nota de temporada: algunos museos más pequeños cierran los lunes y las excursiones a los campos de tulipanes de Keukenhof solo funcionan en primavera. Ámsterdam se recorre de forma eficiente en tranvía y metro, pero caminar puede ser igual de rápido en el centro, y la bicicleta suele ser la forma más veloz de todas. Si alquilas una bicicleta, usa siempre los candados incluidos y circula por los carriles bici. Por último, deja algo de tiempo entre actividades; la afluencia de gente varía y parte del encanto de Ámsterdam es relajarse junto al agua con un stroopwafel en la mano.

Reservas

Aplicación Go City Ámsterdam

Algunas experiencias requieren una franja horaria. Las opciones más populares, como la Heineken Experience, This is Holland y la mayoría de los tours de día completo (molinos, Keukenhof, Róterdam/Delft/La Haya), suelen requerir reserva previa. Tu aplicación indica qué atracciones necesitan reserva y te dirige directamente a las páginas correspondientes; usa el correo electrónico y el número de pase vinculados a tu compra. Si tus planes cambian, consulta el plazo de cancelación en la aplicación; muchos colaboradores permiten reprogramar fácilmente, aunque los tours de un día suelen tener plazos más estrictos. Para los cruceros por los canales y los museos que no requieren reserva, llega temprano los fines de semana y festivos para evitar las colas.

¿Cuál es la principal ventaja de los pases Go City Ámsterdam?

  • Ahorro real en comparación con la compra de entradas individuales para el mismo conjunto de experiencias.
  • Flexibilidad para elegir tu estilo de turismo: ve a por todas en los días intensos o elige un número determinado de favoritos y tómatelo con calma.
  • Entrada móvil instantánea en la aplicación Go City: sin billetes de papel, sin impresiones, sin complicaciones.
  • Descubrimiento incluido: prueba experiencias que habrías pasado por alto, como un simulador de vuelo o un tour por el campo, sin dudar por el precio.
  • Información clara en un solo lugar: horarios de apertura, mapas, indicaciones y enlaces de reserva a tu alcance.

¿Merece la pena comprar un pase?

Turista en Ámsterdam

Si Ámsterdam está en tu lista por sus cruceros por los canales, catas de Heineken, vistas increíbles, museos ingeniosos y un día entre molinos o tulipanes, la respuesta es sí. El Pase Todo Incluido brilla cuando quieres acumular experiencias durante unos días consecutivos, mientras que el Pase Explorer se adapta a itinerarios relajados y estancias más largas. En cualquier caso, agilizarás la planificación y controlarás los costes, para que puedas dedicar tu tiempo a sumergirte en los Países Bajos, no a buscar ofertas.

Por ejemplo, si tienes previsto realizar algunas de las experiencias principales —como un crucero por los canales, el Rijksmuseum y una excursión de un día a los molinos—, normalmente saldrás ganando. Los precios de muchas atracciones de primer nivel pueden superar los 40 € o 50 € por separado, por lo que el pase no tarda mucho en empezar a amortizarse.

Imagina que compras un Pase Todo Incluido de 3 días y visitas:

Día 1

  • Madame Tussauds Amsterdam (26,50 €)
  • Bitterballen y dos bebidas en el bar De Pierewaaier (17,90 €)
  • Moco Museum (22,95 €)
  • The Upside Down Amsterdam (24,95 €)

Día 2

  • Experiencia de cata de quesos (17,50 €)
  • This is Holland (27 €)
  • Excursión de un día al pueblo de los molinos de Zaanse Schans (22,50 €)

Día 3:

  • The Amsterdam Dungeon (26,50 €)
  • Experiencia inmersiva AMAZE (26,95 €)
  • Hello Amsterdam – Tour a pie de introducción (29 €)

¡Eso son 264,25 € en entradas con un pase de 149 €, lo que equivale a un gran ahorro de más de 100 € o alrededor del 39 %!*

*precios actualizados a octubre de 2025

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Te facilitamos explorar lo mejor de cada ciudad. Hablamos de atracciones principales, joyas ocultas y tours locales, todo por un precio reducido. Además, disfrutarás de un ahorro garantizado en comparación con la compra de entradas individuales.

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Ámsterdam en diciembre

Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City! Con la cantidad de atracciones permanentes de esta ciudad, cualquier mes de año es bueno para visitarla. Pero Ámsterdam en diciembre tiene un encanto especial y es la manera peculiar en la que se celebra aquí la Navidad y el fin de año. Como un antídoto para los días cortos y fríos del invierno, la gente sale a la calle a reunirse y celebrar con familiares y amigos. Los mercaditos navideños se multiplican, así como los conciertos y los eventos especiales de la temporada. Lleva ropa de abrigo y buen calzado a prueba de agua, y lánzate a explorar una de las ciudades más vibrantes de Europa. El clima en Ámsterdam en diciembre Ok: no es Cancún, desde luego, pero eso ya lo sabías. La temperatura máxima media es de 6.4°C, así que haz la cuenta. El frío está asegurado, pero lo bueno es que diciembre no es el mes más húmedo del año (el final del verano y el otoño son más lluviosos). Lo cual no quiere decir que sea un mes seco. En Ámsterdam llueve mucho, y en todas las épocas del año. Así que harás bien en empacar un paraguas, o mejor cómprate uno allá. Los paraguas holandeses Senz° están hechos para aguantar los vientos que a menudo soplan con fuerza en esta ciudad, y son una buena inversión y un gran recuerdo de tu viaje. En diciembre el número de visitantes se reduce, con la consiguiente bajada en los precios de alojamiento y vuelos, pero cuidado con las fechas de la Navidad y el Año Nuevo, ya que forman una breve temporada alta. Muchas personas de ciudades cercanas vienen a disfrutar aquí las festividades, que se celebran con peculiar entusiasmo (lee nuestro artículo sobre Navidad en Ámsterdam), y la ciudad está muy animada. Feliz Navidad se dice Prettige Kerstfeest Ya lo dijimos arriba: los holandeses celebran con entusiasmo estas fechas. Para empezar, el señor Sinterklaas (San Nicolás) llega a mediados de noviembre y hace un tour por Holanda hasta el día de su fiesta, el 6 de diciembre. Los regalos navideños llegan la víspera, la noche del 5, y es costumbre envolverlos de manera fantasiosa para que no se pueda adivinar lo que son. La Navidad se pasa con la familia, y son tradicionales las misas de la noche del 24 y la de la mañana del 25 (y en algunas familias se hacen regalos este día). El día 26 ¡también se celebra! Se llama Tweede Kerstdag (segunda navidad, literalmente), y es el día de visitar a la familia extendida o los amigos, para salir a patinar o pasear, y para comprar muebles. Museos, patinaje sobre hielo y un mercado navideño La Museumplein es un gran espacio público, entre plaza y parque, rodeado de edificios fantásticos y de los museos principales de Ámsterdam: el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, y el Stedelijk de arte contemporáneo. Pero en diciembre el lugar se transforma: aquí se instala Ice*Amsterdam, una de las pistas de patinaje sobre hielo más populares de la ciudad, rodeada de un mercado navideño para comprar regalos, y por supuesto lugares para comer y tomar un chocolate caliente. Si te interesa el street art y otras expresiones del arte moderno y contemporáneo, visita el Moco, en la misma Museumplein, ubicado en un edificio muy bonito construido en 1904. Pero hagas lo que hagas, no dejes de ir al Rijksmuseum para ver las obras maestras de Rembrandt, Frans Hals y Johannes Vermeer. Año Nuevo en Ámsterdam La vida nocturna en esta ciudad es justamente considerada como una de las más intensas y divertidas de Europa. Si buscas una fiesta para Nochevieja/Año Nuevo, no será difícil encontrarla. Los cohetes, petardos y fuegos artificiales también explotan en Ámsterdam este día, pero a un nivel inusitado, y por todos los lados. Durante tres días al año la venta de material explosivo es legal (del 29 al 31 de diciembre), y desde las 21:30 hasta bien entrada la madrugada los habitantes de esta ciudad no dan tregua. La cuenta-atrás del Año Nuevo “oficial” sucede a un lado del Museo Marítimo, y el espectáculo se puede ver desde el muelle Oosterdock. También en la Museumplein se reúnen miles de personas para dar la bienvenida al nuevo año a la holandesa, con champagne y oliebollen, una especie de buñuelos fritos tradicionales que se comen como nosotros comemos las uvas, para atraer a la buena suerte. Y no olvides tu traje de baño... Nada como un baño en las gélidas aguas del mar del Norte para despertar todos tus sentidos el primer día del año. O si eres un ser racional y la idea no te atrae demasiado, ve a verlo, porque es todo un espectáculo. A menos de una hora en transporte público desde el centro de Ámsterdam está Zandvoort, una de las múltiples playas donde se realiza esta tradición. La playa a donde acuden más bañistas locos, y donde empezó la tradición en 1960, es Scheveningen, en La Haya (puedes aprovechar para visitar esta ciudad). Cientos de jóvenes de todas las edades corren en estampida hacia el mar para darse un chapuzón, y los gritos que dan al entrar al agua contagian de risas y emoción a todo el público allí reunido. Después se sirve una sopa de guisantes típica del Año Nuevo. En definitiva... Que el clima no te desanime: diciembre es un mes genial para conocer Ámsterdam en su lado más auténtico y divertido. Comparte las tradiciones navideñas con sus habitantes, y explora la ciudad a tus anchas aprovechando las ofertas de la temporada baja de turismo. Además, si te gusta ahorrar, con el Pase Todo Incluido, podrás acceder a algunas de las atracciones principales de la ciudad sin que tu presupuesto sufra demasiado. ¡Descubre lo mejor de Ámsterdam con Go City!
Anna Rivero
Fireworks over the iconic Amsterdam canal houses
Blog

Navidad en Ámsterdam

Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. 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Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento. Ven a Ámsterdam en Navidad para sumergirte en su ambiente festivo, ya que en esta ciudad estas fechas se celebran por todo lo alto y por más tiempo: desde mediados de noviembre, para ser precisos, cuando Sinterklaas (San Nicolás) y sus ayudantes hacen su aparición estelar. La ciudad en diciembre se alumbra con miles de luces, y a sus atractivos permanentes se unen otros que solo puedes disfrutar en esta época, como los mercados navideños, un festival de luces, o el Amsterdam Winter Paradise. Sigue leyendo para conocer lo más destacado de la temporada navideña en esta Venecia del norte e imagínate allí, viviendo una de las navidades más memorables de tu vida. Sinterklaas Puede que el viejo San Nicolás o Sinterklaas, como se le conoce en los Países Bajos, sea pariente del más internacional Santa Claus. Su parecido es sospechoso: trae regalos a los niños que se portan bien, viste de rojo, luce una larga barba blanca, y es un anciano bonachón y despistado. Pero a diferencia de Santa Claus, Sinterklaas solo hace su aparición en los Países Bajos y en algunos lugares del norte de Francia; lleva mitra de obispo, llega en barco de vapor, y sus ayudantes no son elfos, sino unos muchachos traviesos y listos que se llaman Piet. La diferencia mayor es su día de llegada. Sinterklaas arriba a Holanda en un barco de vapor (supuestamente proveniente de España) el siguiente sábado después del 11 de noviembre. Después viaja en un caballo blanco para visitar otras localidades de la región, y se queda hasta el día 6 de diciembre, que es el día de su gran celebración. La noche de la víspera, los niños dejan sus zapatos en algún lugar designado de su casa, con comida para Sinterklaas y para su caballo, poemas y cartas, todo con la esperanza de que a la mañana siguiente estén llenos de regalos. Eventos navideños Como muchas ciudades durante esta época, en Ámsterdam también se celebra un festival de arte lumínico para alegrar las largas noches invernales, pero este es especialmente espectacular, ya que los artistas pueden utilizar los puentes sobre los canales e incluso construir grandes esculturas flotantes. La ruta del festival se puede admirar en barco, caminando y obviamente, en bici. Ve a tomarte fotos frente al árbol de Navidad más grande de la ciudad en la Plaza Dam, donde se ubica el Palacio Real y la preciosa iglesia Nieuwe Kerk, que ya no se usa como templo sino como espacio para exposiciones y ceremonias. Después, puedes pasear por el barrio antiguo decorado con luces navideñas. Para una inmersión total en el espíritu festivo, aparta un día entero para pasarlo en el Winter Paradise, un fenomenal parque de atracciones temporal con todo lo que esperas de un parque navideño: pistas de patinaje sobre hielo, áreas llenas de nieve artificial (pero igualmente divertida), juegos mecánicos de feria (incluyendo una noria con vistas fantásticas de la ciudad), conciertos y espectáculos, y por supuesto, una plétora de lugares donde comer y beber. Por último, cuando vayas a visitar los museos, verás que en la Museumplein se instala Ice*Amsterdam, una gran pista de patinaje sobre hielo rodeada de numerosos puestitos donde tomar algo caliente y disfrutar del espectáculo. Mercados navideños en Ámsterdam Toda la ciudad es un gran mercado con cientos de tiendas y boutiques interesantes, pero si buscas algo más especial y navideño, dirígete al Amsterdamsche Kerstmarkt. Este mercado de temporada no se celebra en la misma locación todos los años, así que entra en su página para averiguar dónde se ubica. Además de comprar artesanías y objetos de diseñadores locales, en el Amsterdamsche Kerstmarkt podrás patinar en una pista de hielo, degustar los dulces típicos navideños y el vino caliente y especiado, un chocolate caliente o probar diferentes cervezas. Organizan todo tipo de eventos, desde noches de DJ hasta proyecciones de películas y un karaoke navideño, y tienen una programación especial de eventos y actividades para niños. Hay otro mercado festivo que ha cobrado importancia en los últimos años, y es la versión navideña del mercado dominical en el Westergas, un complejo de edificios industriales históricos que han sido reciclados como centro cultural y de eventos. El mercado se suele celebrar cada primer domingo de mes, pero en Navidad hay una edición especial que suele caer a mediados de diciembre. Se titula Funky Xmas, y aquí podrás comprar directamente a los diseñadores de ropa y objetos, artistas y artesanos locales. A menos de una hora del centro de Ámsterdam se encuentra la pequeña ciudad de Harleem. Su mercado navideño es muy grande y famoso, y así puedes aprovechar y conocer esta bellísima localidad donde se concentra la producción de los bulbos de tulipanes holandeses. Una nota para golosos: dulces navideños en Holanda Aunque Bélgica es el país que reclama el honor de fabricar el mejor chocolate del mundo, Holanda no tiene nada que envidiarle. En Amsterdam en Navidad los dulces alegran los días navideños, y los encontrarás en cada esquina. Déjate llevar por el antojo y mejor que ni intentes resistir la tentación. (Y si eres un fanático del chocolate, no dejes de visitar el Tony’s Chocolonely Superstore.) Están las pequeñas galletas de diferentes sabores, las pepernoten y las kruidnoten; los coloridos merengues schuimpjes; los mazapanes, las galletas de jengibre y especias, y las letras de chocolate. Estas últimas se suelen incluir entre los regalos para los niños durante la celebración del 6 de diciembre de Sinterklaas (cada niño recibe la deliciosa inicial de su nombre). Otros antojos navideños en Ámsterdam incluyen el vino caliente y especiado (gluhwein), los buñuelos fritos (oliebollen), las rodajas de manzana fritas y cubiertas de azúcar (appelbeignets) y por supuesto, una buena taza de chocolate para calentar el alma. Viaja con Go City y ahorra en las entradas a las principales atracciones de Ámsterdam Además de todas las actividades navideñas, en Ámsterdam encontrarás un sinfín de atracciones que no te puedes perder, como el Rijksmuseum, el Museo de Van Gogh, o un paseo por sus preciosos canales. El Pase Todo Incluido te da acceso a muchas de ellas, pero con un ahorro considerable –que puedes utilizar para tus compras de regalos navideños. Además tendrás toda la flexibilidad que necesitas, porque sabemos que los planes pueden cambiar en cualquier momento.
Anna Rivero

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