Descubre la cultura en el Upper East Side

Tu guía sobre todo lo que merece la pena hacer en el Upper East Side.

Fecha de publicación: 24 de abril de 2025
Descubre la cultura en el Upper East Side

El Upper East Side ha sido durante mucho tiempo uno de los barrios más elegantes y refinados de Nueva York, pero también ofrece mucha diversión. Ya sea por sus museos de clase mundial, sus frondosos parques, sus boutiques de diseño o simplemente por un macarrón perfecto, este rincón de Manhattan está lleno de cosas que ver, hacer y comer. Puedes pasar la mañana entre cuadros impresionistas, dar un tranquilo paseo junto al río por la tarde y terminar con una copa en una terraza con vistas al perfil urbano. Desde pesos pesados de la cultura hasta joyas ocultas, aquí tienes 20 cosas que merece la pena hacer en el Upper East Side.

The Metropolitan Museum of Art

Si solo visitas un museo en el Upper East Side, que sea el Met. Uno de los museos de arte más famosos del mundo, el Met tiene algo para todos: objetos del antiguo Egipto, obras maestras europeas, artes decorativas americanas, armas y armaduras, e incluso un tranquilo jardín en la azotea con vistas al perfil urbano en los meses más cálidos. El edificio en sí es tan impresionante como el arte que alberga, con grandes escaleras, columnas de mármol y una majestuosa fachada frente a la Quinta Avenida. Nos encanta que puedas perderte durante horas recorriendo sus salas sin sentir prisas en ningún momento. Entre los aspectos más destacados se encuentran el Templo de Dendur, un templo egipcio real trasladado pieza por pieza, y el Costume Institute, que presenta exposiciones de moda rotativas que siempre resultan visualmente impactantes. El museo se encuentra justo al borde de Central Park, por lo que puedes combinar fácilmente tu visita con un paseo por The Ramble o un pícnic junto al lago. ¿El ambiente? Sereno pero rebosante de creatividad. Tanto si te apasiona el arte como si solo vienes a curiosear, The Met resulta inspirador y accesible a la vez. Forma parte del Go City New York Explorer Pass, por lo que puedes explorar sus galerías sin gastar más en la entrada.

Solomon R. Guggenheim Museum

Aunque no entres, merece la pena visitar el Guggenheim solo por su arquitectura. Diseñado por Frank Lloyd Wright, este edificio modernista en espiral es una obra de arte en sí misma y alberga una colección igual de fascinante de obras contemporáneas y del siglo XX. En su interior, la rotonda abierta permite ascender lentamente por una rampa en espiral mientras descubres nuevas obras a medida que subes bajo un enorme tragaluz. La colección se centra sobre todo en los maestros modernos —Kandinsky, Picasso, Pollock y más— junto con exposiciones de piezas conceptuales audaces y artistas emergentes. El ambiente es un poco más vanguardista que el de The Met, pero sigue siendo totalmente acogedor. Es más tranquilo que otros museos de la zona, por lo que resulta ideal si buscas una experiencia más contemplativa. El Guggenheim está incluido en el Go City New York Explorer Pass y es una parada esencial para cualquier persona interesada en el arte, la arquitectura o ambos.

The Jewish Museum

Museo Judío (Jewish Museum)

Esta joya menos conocida de la Milla de los Museos explora la cultura, la identidad y la historia judías desde una perspectiva creativa. Ubicado en una antigua mansión con hermosos detalles góticos y románicos, el museo ofrece una mezcla de colecciones permanentes y exposiciones temporales que abarcan desde objetos religiosos hasta arte contemporáneo. Es íntimo pero está comisariado con esmero, y a menudo destaca voces e historias poco representadas. ¿Uno de los aspectos más destacados? El uso dinámico de los contenidos multimedia del museo, desde el cine y la fotografía hasta instalaciones inmersivas que hacen que la historia cobre vida. Verás de todo, desde pergaminos antiguos hasta comentarios modernos sobre temas sociales. También es un museo ideal para niños, gracias a sus exposiciones interactivas y a su programación familiar habitual. La tienda de regalos de aquí también es una de las favoritas: cuenta con una selección de objetos judaicos de diseño sofisticado y originales, además de excelentes libros de arte. Incluido en el Go City New York Explorer Pass, el Museo Judío es una parada más tranquila pero profundamente enriquecedora en el Upper East Side.

Museo de Diseño Cooper Hewitt Smithsonian (Cooper Hewitt, Smithsonian Design Museum)

Ubicado en la antigua mansión de Andrew Carnegie, el Cooper Hewitt gira en torno al diseño: pasado, presente y futuro. Sus exposiciones abarcan desde la innovación digital hasta las artes decorativas, el diseño gráfico, los textiles y la arquitectura sostenible. El museo logra sentirse clásico y vanguardista a la vez, lo que hace que la visita sea muy entretenida aunque no seas un «entusiasta del diseño». ¿Una de sus mejores características? La experiencia interactiva con el Pen. Quienes lo visitan pueden usar un lápiz digital para «coleccionar» sus piezas favoritas mientras exploran y luego verlas o incluso manipularlas en mesas táctiles. Esto añade un toque lúdico y tecnológico a tu recorrido por el museo. También merece la pena pasear por el jardín del museo —especialmente en primavera y verano—, un refugio tranquilo a pocos pasos de la Quinta Avenida. Este lugar, incluido en el Go City New York Explorer Pass, es una visita obligada para quienes aprecian la estética o buscan una experiencia museística única que va mucho más allá de ver cuadros en una pared.

Carl Schurz Park y el East River Esplanade

¿Buscas escapar de las multitudes un rato? Carl Schurz Park es uno de los espacios verdes menos valorados del Upper East Side, y es uno de los favoritos de los residentes locales. Situado entre East End Avenue y el East River, el parque ofrece senderos serpenteantes, jardines cuidados al detalle y vistas de postal de Roosevelt Island y el puente de Queensboro. También alberga la Gracie Mansion, la residencia oficial del alcalde. A diferencia de Central Park, este lugar resulta más íntimo y tranquilo. Encontrarás a personas paseando a sus perros, corredores, niños jugando y parejas relajándose en los bancos con un café en la mano. El adyacente East River Esplanade es perfecto para dar un paseo escénico a pie o en bicicleta, especialmente durante la hora dorada, cuando el río resplandece. Este es el tipo de lugar donde puedes bajar el ritmo, tomarte un café y disfrutar de un inusual momento de tranquilidad en la ciudad. Es el plan perfecto después de una mañana de museos y, además, es totalmente gratis.

Neue Galerie New York

Neue Galerie New York

A pocos pasos del Met, la Neue Galerie es un museo pequeño pero impactante dedicado al arte y diseño alemán y austriaco de principios del siglo XX. Imagina a Klimt, Schiele y todo el movimiento de la Secesión de Viena, expuestos en una elegante casa señorial que parece más el hogar de un coleccionista que un museo tradicional. La joya de la corona aquí es el Retrato de Adele Bloch-Bauer I de Gustav Klimt (también conocido como “La dama de oro”), una obra maestra de pan de oro resplandeciente que atrae a visitantes de todo el mundo. El edificio en sí también es una obra de arte, con una escalera señorial, madera tallada y detalles de mármol que te transportan directamente a la Europa de principios de siglo. Después de tu visita, pásate por el Café Sabarsky, la cafetería vienesa del museo famosa por su strudel de manzana, la tarta Sacher y sus mesas con superficie de mármol. El ambiente es la elegancia del viejo mundo en su máxima expresión. Aunque no está incluido en Go City, merece la pena pagar la entrada para disfrutar de algo que se sale un poco de las rutas habituales.

Frick Madison

Por tiempo limitado, la Frick Collection se encuentra en el Frick Madison, en la antigua sede de estilo brutalista del Whitney Museum. Es una combinación inesperada: Grandes maestros en un entorno modernista austero. Pero funciona. El contraste hace que el arte destaque de una forma fresca y casi íntima. Encontrarás obras de Vermeer, Rembrandt, Turner, Bellini y Fragonard bellamente distribuidas por galerías minimalistas. ¿Una de las mejores partes? La audioguía es gratuita y realmente interesante, ya que ofrece un análisis profundo tanto de las obras como del coleccionista que las reunió. El entorno invita a la contemplación tranquila y suele estar menos concurrido que los museos más grandes de los alrededores. Además, la tienda del museo es pequeña pero está muy bien seleccionada, con láminas con estilo y regalos originales. Aunque la Frick Collection no forma parte actualmente del Pase Explorer de Go City, es una parada cultural que vale la pena y que los amantes del arte (y cualquiera que busque una experiencia de museo más tranquila) apreciarán de verdad.

Come a gusto en Lexington Candy Shop

Este encantador restaurante de estilo clásico lleva sirviendo batidos y sándwiches de atún fundido desde 1925, y no ha cambiado mucho desde entonces. Entra Lexington Candy Shop y transpórtate al instante a otra época. La carta incluye platos típicos de cafetería con un toque neoyorquino: sándwiches de pastrami de corte grueso, sándwiches de queso a la plancha perfectamente crujientes y refrescos artesanales que despiertan una auténtica nostalgia. El ambiente es acogedor y sencillo, con asientos en la barra, carteles antiguos y un servicio amable. Es un lugar ideal para desayunar o disfrutar de un almuerzo informal, tanto si vas por tu cuenta como con amigos. Verás una mezcla de gente del barrio, turistas e incluso algún que otro famoso que se pasa a por unos pancakes o un batido de malta. ¿Qué lo hace especial? Su autenticidad. No intenta ser retro: simplemente lo es. Si estás haciendo una ruta por los museos, este es un lugar ideal para reponer fuerzas. Sus batidos son legendarios y el sándwich de atún fundido es un éxito inesperado.

Pasea por la Museum Mile

Milla de los Museos

Incluso si no entras en todos los museos, recorrer la Museum Mile es una actividad imprescindible en el Upper East Side. Este tramo de la Quinta Avenida, que va aproximadamente desde la calle 82 hasta la 110, está flanqueado por algunas de las instituciones culturales más prestigiosas de la ciudad, como The Met, Guggenheim, Cooper Hewitt, el Jewish Museum, la Neue Galerie y El Museo del Barrio. Pero no se trata solo de lo que hay dentro de los muros. La arquitectura del barrio es preciosa, con casas unifamiliares históricas, ornamentados edificios de preguerra y aceras arboladas que crean un paseo de postal. En primavera, los cerezos en flor de Central Park se asoman a la vista. En otoño, las hojas doradas bañan de luz toda la avenida. Es un paseo tranquilo junto a los museos donde podrás sacar fotos, observar a la gente y admirar la cultura de Nueva York desde el exterior. Consejo: ven un domingo por la mañana, cuando la calle está más tranquila y el ambiente se siente un poco más poético.

Toma un café en Ralph’s Coffee de Ralph Lauren

Ralph’s Coffee, escondido dentro de la tienda insignia de Ralph Lauren en Madison Avenue, se siente como un rincón secreto donde se encuentran el estilo y la cafeína. El ambiente es acogedor a la par que lujoso: imagina asientos de terciopelo verde, decoración vintage de estilo americano y una carta con cafés clásicos, repostería y bocados ligeros. Tanto si buscas un flat white como un cruasán recién hecho, la calidad aquí está a la altura de la estética. Es un lugar fantástico para hacer una pausa entre compras o para ponerse cómodo tras una visita a un museo. Encontrarás una mezcla de gente local bien vestida, lectores tranquilos y visitantes curiosos disfrutando de su discreto glamur. La imagen de marca es meticulosa (esto es Ralph Lauren, después de todo) e incluso las tazas de café son dignas de Instagram. Aunque los precios tienden a ser altos, no hay presión por gastar de más: sentarse aquí ya se siente como un auténtico regalo. Es una de esas experiencias del Upper East Side en las que no se trata tanto de hacer cosas, sino de dejarse llevar por el ambiente.

Ojea los libros en Albertine

Albertine es una librería y sala de lectura franco-inglesa situada en los Servicios Culturales de la Embajada de Francia, y podría ser la librería más bonita de Nueva York. Ubicado justo al lado de la Quinta Avenida, en la histórica mansión Payne Whitney, este refugio literario se parece más a la biblioteca de un palacio parisino que a un espacio comercial. ¿Qué es lo que lo hace mágico? La sala de lectura de la planta superior cuenta con un techo pintado a mano, cubierto de estrellas y símbolos celestiales inspirados en el zodiaco. Es el tipo de lugar en el que querrás quedarte un buen rato, ya sea hojeando libros de filosofía, buscando un libro de arte o simplemente sentándote en silencio entre las estanterías. La tienda organiza regularmente eventos con autores, debates y programación cultural gratuita, y su selección bilingüe la convierte en un tesoro tanto para francófilos como para amantes del diseño. Está abierta al público y explorarla es totalmente gratis, lo que la convierte en la joya oculta perfecta para desconectar de un ajetreado día en el Upper East Side.

Disfruta de un concierto en la Church of the Heavenly Rest

Concierto en la Church of the Heavenly Rest

Justo enfrente del extremo noreste de Central Park se encuentra la Church of the Heavenly Rest, una iglesia episcopal que también funciona como un tranquilo espacio comunitario y sede ocasional de actuaciones musicales gratuitas o de bajo coste. Su arquitectura gótica ya justifica la visita, con techos altísimos, vidrieras y complejos grabados en piedra. Pero lo que más nos gusta son los eventos culturales. Desde música de cámara y recitales de órgano hasta conciertos corales y eventos de temporada, la iglesia abre sus puertas a artistas e intérpretes durante todo el año. Nunca hay demasiada gente y el ambiente es espiritual y relajante a la vez, incluso si solo vas para admirar el espacio en silencio. Cualquier persona es bienvenida durante el horario de apertura, y la cafetería de la iglesia de al lado (Heavenly Rest Stop) sirve un café y una repostería excelentes en un espacio sereno y soleado. Es una experiencia profundamente local y una pausa relajante frente al bullicio de la ciudad.

Tour por los jardines de la Gracie Mansion

Gracie Mansion, la residencia oficial de la alcaldía de Nueva York, se encuentra dentro del Carl Schurz Park y ofrece visitas públicas periódicas por sus interiores y sus jardines históricos. Aunque no entres, merece la pena echar un vistazo al exterior. Esta mansión de estilo federal data de 1799 y ofrece unas vistas impresionantes del East River. Cuando hay visitas guiadas (son gratuitas, pero requieren reserva previa), aprenderás sobre la arquitectura de la mansión, su colección de arte y su historia política. En el interior, las salas están restauradas con detalles de la época y exposiciones temporales que reflejan el diverso patrimonio cultural de Nueva York. Incluso fuera del horario de las visitas, los jardines y el césped que la rodean están abiertos al público y son perfectos para dar un paseo tranquilo. Es uno de los lugares favoritos de los locales por su tranquilidad y una oportunidad única para explorar una de las residencias oficiales de Nueva York. Si te apasiona la historia, la arquitectura o simplemente quieres cambiar de aire tras visitar tantos museos, Gracie Mansion es un complemento ideal para tu día.

Disfruta de un dulce capricho en Lady M Cake Boutique

Lady M’s Upper East Side boutique es el típico sitio con el que te cruzas por casualidad y en el que te quieres quedar de inmediato. Es elegante, minimalista y está lleno de dulces increíblemente sofisticados, especialmente su tarta emblemática Mille Crêpes. Si nunca la has probado, esta obra maestra por capas se elabora con finísimos crepes apilados con una ligera crema pastelera. Las versiones de té verde y pistacho son especialmente espectaculares. Puedes comer en su local decorado totalmente de blanco para un descanso refinado entre museos o pedir una porción para llevar y disfrutarla en Central Park (que está a la vuelta de la esquina). El servicio es fluido, el corte de las porciones es impecable y el ambiente tiene el toque justo de elegancia sin resultar pretencioso. Este es el lugar ideal cuando necesitas un chute de azúcar y quieres sentirte parte del barrio por un momento. Para quienes viajan con debilidad por el dulce, es una parada obligatoria.

Visita El Museo del Barrio

El Museo del Barrio

Justo en el extremo norte de la Milla de los Museos, El Museo del Barrio rinde homenaje a la cultura latina, caribeña y latinoamericana a través del arte contemporáneo e histórico. Es el único museo de su clase en Nueva York y una voz vital en la escena artística local. En su interior, encontrarás exposiciones temporales que incluyen pintura, escultura, fotografía y piezas multimedia. Su programación es vibrante y sugerente, y a menudo destaca a artistas poco representados o narrativas culturales específicas. No es tan extenso como The Met, pero eso es parte de su encanto: puedes disfrutarlo en menos de una hora sin sentir que vas con prisas. El museo también ofrece frecuentemente eventos comunitarios, días familiares y festivales, a menudo con entrada gratuita o mediante donación voluntaria.

Tómate un cóctel en The Penrose

Cuando las multitudes de los museos se dispersan y el sol de la tarde se apaga, dirígete a The Penrose para disfrutar de uno de los mejores ambientes de cócteles del barrio. Este gastropub del Upper East Side equilibra el encanto rústico con la coctelería artesanal, ofreciendo bebidas de temporada junto a una sólida carta de comida. El interior parece una taberna retro-chic (madera oscura, lámparas de globo, reservados acogedores) y la energía alcanza el punto justo entre lo relajado y lo animado. Los cócteles apuestan por giros creativos de los clásicos (como un gin fizz de romero o un bourbon sour con especias) y los camareros saben lo que hacen. También sirven raciones de calidad: desde pretzels calientes con mostaza hasta pepinillos fritos o un sándwich de queso a la plancha gourmet con crema de tomate para mojar. Es un lugar fantástico para desconectar después de un día de caminatas y visitas a museos. Ya sea para ponerte al día con tus amigos o para tomar algo a solas en la barra, The Penrose se siente como un lugar de encuentro elegante en el barrio y con auténtica personalidad.

Compra en las boutiques de Madison Avenue

Si una tarde de compras es tu plan ideal, el Upper East Side tiene justo lo que necesitas. Madison Avenue está repleta de boutiques elegantes, tiendas insignia de diseñadores y mostradores de belleza exclusivos que son perfectos para mirar escaparates de primer nivel. Desde marcas de lujo internacionales como Chanel, Hermès y Prada hasta casas de fragancias nicho y galerías independientes, este tramo del UES es el sueño de cualquier amante de la moda. No hace falta comprar nada para disfrutarlo. Pasear frente a escaparates decorados con gusto, entrar en perfumerías para probar una muestra o curiosear en librerías selectas ofrece un vistazo al refinado mundo de los compradores con más estilo de Manhattan. El ritmo es más pausado que en el SoHo y la experiencia se siente algo más sofisticada. Aunque te vayas con las manos vacías, solo por el ambiente (calles arboladas, porteros que abren puertas de cristal relucientes y algún que otro avistamiento de famosos) ya merece la pena esta experiencia por excelencia del Upper East Side. Date el gusto de vivir la fantasía, aunque solo sea durante unas manzanas.

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Dos días en Nueva York

¡Ay, ay, ay! ¿Sólo tienes dos días para estar en la Gran Manzana? Que no te dé un ataque de pánico. Dos días en Nueva York es suficiente tiempo como para hacerse una buena idea de lo que esta ciudad ofrece. Serán dos días que nunca olvidarás. Ve a por papel y lápiz, sigue leyendo, toma notas y arma un itinerario con la ayuda de este artículo que hemos diseñado para ti en Go City. Muy importante: ten en cuenta que las principales atracciones se llenan rápido, así que es buena idea reservar las entradas con antelación, porque no tienes tiempo que perder. Y luego, nada: empaca ropa cómoda en tu maleta, adecuada para la estación del año, y sal a las bulliciosas calles de Nueva York. ¡Son una de las grandes maravillas del mundo! Día 1: Midtown Vamos a concentrar este itinerario en Manhattan, uno de los cinco condados o “boroughs” de la ciudad (los otros cuatro son Queens, Brooklyn, el Bronx y Staten Island). De hecho, Manhattan es el distrito más pequeño, pero cuando uno piensa en Nueva York, lo que viene a la mente es esta isla, la gran capital cultural y económica del mundo en nuestros tiempos. Y dentro de Manhattan, el área conocida como Midtown es la zona central, donde se concentran una enorme cantidad de actividades comerciales y culturales. Aquí te van solo algunos de los lugares de interés que puedes visitar por aquí: Rockefeller Center Metropolitan Museum (el Met) Columbus Circle Catedral de San Patricio Empire State Bryant Park y la Biblioteca Pública de Nueva York La sede de las Naciones Unidas Times Square Entonces, la manera más práctica de explorar Midtown es tomar el Hop-on Hop-off Bus (que afortunadamente es una de las atracciones que puedes escoger para tu Pase Explorer). Con este autobús puedes subir y bajar cuando quieras, caminar a tu aire y volver a subir para completar el recorrido. Dentro del autobús podrás escuchar muchas historias y anécdotas súper interesante sobre la ciudad. Después del tour, y si el tiempo acompaña, descansa un rato en el Central Park y come unos hot-dogs (ningún viaje a Nueva York está completo sin unos auténticos perritos calientes en el Central Park). Si llueve, puedes hacer tu parada para comer en la cafetería del MoMA, que es preciosa, y ya de paso caminar por sus galerías (oh, y la tienda de este museo es muy especial, perfecta para encontrar algún regalito para tus seres queridos). Por la tarde, te recomendamos muchísimo caminar por la Quinta Avenida, y subir al mirador en el piso 86 del edificio Empire State. Haz que tu visita coincida con el atardecer para lograr las mejores fotos. Y no olvides recorrer el museo interactivo sobre el edificio, y tomarte una selfie con King Kong. Día 2: Downtown “Downtown New York” va desde la calle 14 hasta la punta más sur de Manhattan, donde se encuentran Battery Park y Wall Street, el distrito financiero del país. Esta punta sur de Manhattan es la parte más viejita de la ciudad, desde donde se empezó a construir y expandir, y en Wall Street hubo efectivamente un muro construido por los colonos holandeses en el primer asentamiento europeo en la isla. En esta área de la ciudad se encuentran algunos de los barrios históricos más icónicos de la ciudad, y muchos puntos de interés, como: Greenwich Village y West Village Museo Whitney de Arte Americano East Village y Lower East Side Washington Square Park Union Square Soho y Little Italy Chinatown y Tribeca Wall Street El Monumento Nacional y Museo del 11-S Observatorio One World Puedes empezar tu día desayunando en el Greenwich Village, donde vas a encontrar muchas cafeterías preciosas y calles llenas de comercios, parquecillos y restaurantes chic. Camina hasta el East Village, y haz una parada en Washington Square Park, un parque en donde han sucedido muchas protestas históricas. Después puedes bajar caminando hasta el Lower East Side, un barrio que en su momento fue de migrantes judíos, y hoy en día está mayormente habitado por población latina. Aquí se encuentra la Katz’s Delicatessen (la de la película Cuando Harry encontró a Sally), donde puedes parar a comer un gigantesco sándwich de pastrami (pídelo con pepinillos). O tal vez prefieras comer en algún restaurante elegante y moderno de Soho, o en algún clásico de Little Italy (prueba la pizza del Lombardi’s), o llegar hasta Chinatown, donde te recomendamos mucho dos pequeños restaurantes que además no dejarán tu cartera temblando: el Nom Wah Tea Parlor de dim sum (super fotogénico para el Instagram, si esas cosas te importan), y el Nha Trang, un establecimiento vietnamita que ha resistido la prueba del tiempo. Para la tarde-noche te proponemos dos alternativas: Una es que te lances en metro hasta Midtown para tomar el crucero al atardecer del Circle Line, el Harbor Lights. Este es un paseo de dos horas que te lleva alrededor de la isla al atardecer, navegando sobre los ríos que rodean la isla. Las panorámicas de Manhattan son fantásticas, de película, y es una actividad tranquila y relajante, para reponer fuerzas y salir por la noche. Otra es que te animes a cruzar caminando el puente de Brooklyn y después pasees en el Brooklyn Heights Promenade viendo el atardecer sobre Manhattan (este es un plan especialmente bueno si vas en pareja). Si todavía tienes energía (esperamos que sí), termina tu noche en el barrio de Williamsburg tomando copas o cervezas en sus muchos bares y restaurantes, o regresa a Manhattan y visita alguna de las viejas tabernas legendarias, como el MacSorley’s o el White Horse Tavern. Más ideas para pasar dos días en Nueva York Como has podido observar, Nueva York es una de las ciudades más emblemáticas del mundo y es el destino perfecto para un fin de semana corto. Evidentemente, también podrías incluir en tus planes la visita a sitios tan emblemáticos de Nueva York como la Estatua de la Libertad, el observatorio del Top of the Rock, el Museo de Historia Natural, acudir al encantador Chelsea Market o dar un paseo por el río Hudson. Con su vibrante escena cultural, gastronómica y de entretenimiento, hay mucho que hacer y ver en solo 48 horas. Estas son solo algunas sugerencias para aprovechar al máximo sus 48 horas en Nueva York. Con tanta oferta, es posible que desee añadir más actividades a su itinerario. Lo importante es que disfrute de su fin de semana en Nueva York y que experimente la vibrante energía de la ciudad que nunca duerme. Si todavía quieres investigar más, sigue leyendo nuestro artículo de qué hacer en Nueva York, una guía esencial de la ciudad para los que la visitan por primera vez. También puedes leer nuestras recomendaciones para cada mes, como Nueva York en agosto o Nueva York en mayo (dependiendo de cuándo vayas, claro está). Te recordamos que con el Pase Explorer puedes elegir entre 2, 3, 5, 6, 7, o 10 de nuestra lista de las principales atracciones, tours y experiencias en Nueva York. Además, con la aplicación Go City, tendrás toda la información necesaria al alcance de la mano. Esto incluye información sobre atracciones, itinerarios recomendados, un mapa práctico, ¡y mucho más!
Anna Rivero
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Qué hacer durante el Memorial Day Weekend en Nueva York

Si te desagradan las multitudes, el fin de semana del Memorial Day a finales de mayo es un gran momento para visitar Nueva York, ya que muchos habitantes locales salen disparados de la ciudad para disfrutar del primer puente del verano. El Memorial Day es una celebración patriótica en honor de los soldados caídos en todas las guerras y campañas militares de los Estados Unidos que da lugar el último lunes de mayo. Aunque el motivo de la fiesta es solemne, también son días alegres. La temperatura en Nueva York suele ser súper agradable, y las personas que se quedan en la ciudad salen a disfrutar los parques y las playas. Para ayudarte a armar tu itinerario, hemos recopilado algunas de nuestras actividades favoritas para hacer durante estos días en la ciudad de Nueva York, como: Desfiles de Memorial Day Actividades especiales en el Intrepid Air & Space Museum ¡Ve a la playa! Rockaway y Coney Island Central Park en bici Tour en barco con Circle Line Tour de comida callejera Desfiles del Memorial Day Suceden varios desfiles repartidos por los cinco distritos de la ciudad, y curiosamente el de Manhattan es el más pequeño. Como es Nueva York, dos de ellos son superlativos: el de Brooklyn es uno de los más antiguos del país, con ya más de 155 ediciones (se lleva celebrando desde finales del siglo XIX), y el de Queens, que presume de ser el más grande de todos los desfiles de Memorial Day en los Estados Unidos. Ambos dan lugar el lunes al mediodía con participación del ejército, policía, bomberos, veteranos, bandas de música, celebridades, comida y bebida de calle y mucha animación. El Museo Naval y Espacial Intrepid Este museo contiene la historia militar naval y espacial de los Estados Unidos, así que naturalmente el fin de semana del Memorial Day programan eventos especiales. Al estar albergado en un barco portaaviones retirado del ejército —el USS Intrepid—, incluso el contendor del museo es súper interesante. Aquí podrás ver de cerca el transbordador espacial Enterprise y otras aeronaves, incluyendo el avión militar más veloz del mundo y un Concorde de la British Airways, además de un submarino y un helicóptero. Consulta la página del museo para conocer los eventos especiales del Memorial Day Weekend, que incluyen la proyección de una película al aire libre sobre la cubierta del portaaviones. Rockaway Beach y Coney Island Si hace bueno y quieres saber a dónde se han ido todos los neoyorquinos, ve a una de estas dos playas. Ambas son fáciles de acceder desde la ciudad, ya que puedes llegar en metro (son viajes largos, eso sí, como de una hora desde Manhattan). Son playas urbanas, rodeadas de complejos habitacionales, y los días de sol se llenan, pero como dijimos arriba, este fin de semana las encontrarás más tranquilas ya que muchos habitantes locales aprovechan para irse. Coney Island, con su parque de atracciones junto al mar y su mezcla de gente de todo el mundo, es más bulliciosa que Rockaway Beach . Desde Rockaway puedes agarrar un autobús para llegar a Atlantic Beach, una playa larga y tranquila donde disfrutarás a tus anchas del mar y la arena y, si hay buenas olas, podrás admirar a los surfistas. Pero si tienes poco tiempo y quieres conocer cómo es una playa neoyorquina, ve directamente a Coney Island, cómete un perrito caliente en Nathan’s, súbete a la Wonder Wheel (la noria retro del Luna Park) y al Cyclon (una montaña rusa del año del caldo que ha sido declarada monumento nacional), y camina por el paseo de vigas de madera hasta el barrio ruso de Brighton Beach, donde puedes terminar el día viendo el atardecer y tomando un vodka a nuestra salud en el bar Tatiana. Central Park en bici Otro lugar que a finales de mayo alcanza su máximo esplendor. Y nada como recorrerlo en bici. Lo puedes hacer a tu propio ritmo, rentando una bici para todo el día que incluye mapa, casco y candado en el precio de la renta, o mejor aún, únete a un tour en bici por el parque con un guía que te llevará a conocer rincones especiales a los que poca gente llega por sí misma. Junto al parque —que es gigantesco— encontrarás dos de los museos más importantes de la ciudad, así que puedes combinar esas dos actividades fácilmente. Ya sea el Met en el este, o el Museo de Historia Natural en el oeste, escoge uno solo si no quieres morir de cansancio en el intento de ver los dos, más el parque, en un mismo día. Manhattan desde el agua Rodeada por dos grandes ríos y abierta al mar, la cuidad de Nueva York se ve increíble desde el agua. La Circle Line, una línea de barcos turísticos que lleva toda la vida dando vueltas alrededor de Manhattan, lo sabe muy bien. Esta es una actividad imprescindible en Nueva York, así que no te la pierdas. Hay varias opciones, desde el crucero clásico de dos horas y media que te llevará alrededor de todo Manhattan, hasta el Harbor Lights, que empieza un poco antes de que se ponga el sol para ver cómo se van encendiendo las luces de la ciudad. Además, a finales de mayo sucede un fenómeno que se conoce como “Manhattanhenge”, que es cuando el sol sale y se pone perpendicularmente contra la cuadricula de Manhattan, con el resultado de que puedes ver el sol caer hasta abajo entre los rascacielos y edificios. Las mejores calles para presenciar este espectáculo de la naturaleza son la 14, la 23, la 34, la 42 y la 57, así que atentos cuando hagan su tour en barco. Prepara tu cámara. Haz un tour de comida callejera Para terminar de celebrar la cultura neoyorquina, apúntate a un tour guiado de comida callejera por alguno de los barrios históricos de la ciudad. Déjate llevar por un guía experto que te abrirá la puerta de los mejores food trucks y puestos de comida de todas las tradiciones culinarias que componen el crisol gastronómico de Nueva York, ya sean bagels, dim sum, cup cakes, falafel, pizza o hot dogs. Los tours duran aproximadamente tres horas, y se visitan seis lugares diferentes —siempre con opciones vegetarianas. Te recomendamos hacer este tour al principio de tu viaje, ya que el guía te dará un montón de información valiosa e imparcial sobre otros restaurantes que podrás explorar los siguientes días de tu estancia en Nueva York. Ahorra en tu Memorial Day Weekend en Nueva York Con los pases de Go City puedes estar seguro de obtener el mejor descuento en las entradas combinadas de las mejores atracciones en Nueva York. Encuentra lo que te gusta entre todas las opciones que Go City te ofrece, ya sean los monumentos imprescindibles como el Empire State, o experiencias fuera de lo común como un tour por las catacumbas de la catedral de Saint Patrick a la luz de las velas. Descubre todas las ventajas de viajar con Go City en tu próximo viaje a la Gran Manzana, y síguenos en nuestras redes sociales de Instagram y Facebook para obtener información sobre promociones e inspiración para tus viajes.
Anna Rivero

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